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EL ENGAÑO DEL

EVOLUCIONISMO 

 

HARUN YAHYA

 

Fuente: www.harunyahya.com


 

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Title: El Engaño Del Evolucionismo (Evolution Deceit)

Author: Harun Yahya

Translated By: Abu Dharr Manzolillo

Copyright: All rights reserved

Printed: Diciembre, 2001

Printing supervised by: M.R.Attique

Printed at : Toronto – Canada

First Published by Vural Yayıncılık, İstanbul, Turkey in August 1999

{C} Al-Attique Publishers Inc.Canada 2001

ISBN : 1-894264-40-1

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I N D I C E

Introducción       

¿Cuál es el objetivo de la teoría de la evolución?  

Liberarse del prejuicio    

HISTORIA SUCINTA DE LA TEORIA

MECANISMOS IMAGINARIOS DE LA EVOLUCIóN

Los registros fósiles refutan la evolución

La fábula de la transición del agua a la tierra       

La fábula de la transición de la tierra al aire        

Falaz interpretación de los fósiles por parte de los evolucionistas

Falsificaciones de los evolucionistas

El escenario de la evolución humana       

El atolladero de la evolución molecular    

Diseño y coincidencia     

Las suposiciones de los evolucionistas y las

estipulaciones reales       

La teoría de la evolución : una obligación materialista      

HEGEMONIA CULTURAL     

LA GUERRA CONTRA LA RELIGIÓN          

LA MISION DE DARWIN

EVOLUCIóN E IDEOLOGÍA   

"EL MAS GRANDE DEBER MASONICO…."

Y LOS MEDIOS DE COM UNICACION SOCIALES 

CONCLUSION : LA EVOLUCIóN ES UN ENGAÑO             

NOTAS


 

 

 

 Introducción

 

¿Cuál es el objetivo de la teoría de la evolución?

 

Alguna gente que ha escuchado hablar de la "teoría de la evolución" o del "Darwinismo", puede pensar que estos conceptos solamente incumben al campo de la biología, sin ningún otro significado en su vida diaria. Este es un gran error de concepción porque mucho más que un concepto biológico, la teoría de la evolución constituye el apuntalamiento de una filosofía fraudulenta que ha influido sobre un gran número de personas.

Se trata de la filosofía "materialista", la cual sostiene una serie de puntos de vista espurios respecto a porqué y cómo pasamos a existir los seres humanos. El materialismo sostiene que lo único que existe es la materia, la cual es la esencia de todas las cosas orgánicas e inorgánicas. Partiendo de esta premisa, niega la existencia de un Creador divino, es decir, Dios. Al reducir todo al nivel de la materia, esta noción transforma al hombre en una criatura que repara solamente en ella y se aparta de los valores morales de cualquier tipo. Este es el comienzo de grandes desastres que sobrevendrán en la vida de los seres humanos.

Los prejuicios del materialismo no se limitan solamente a los individuos. El materialismo busca abolir también los valores básicos sobre los que descansan el estado y la sociedad y generar un conjunto social insensible y sin grandeza de espíritu que preste atención solamente a lo material. De este modo ninguno de los miembros de una comunidad, puede poseer ideales como el patriotismo, el amor por el pueblo de uno, la justicia, la lealtad, la honestidad, el sacrificio, el honor o una ética correcta; el orden social establecido por esos individuos está condenado a hacerse pedazos en un corto plazo. Por dichas razones, el materialismo es una de las amenazas más serias a los valores básicos del orden social y político de la nación.

Otro gran mal del materialismo es su apuntalamiento de las ideologías divisivas y anarquistas. El comunismo, la principal de dichas ideologías, es el resultado político natural de la filosofía materialista. Buscar abolir nociones sagradas como las de estado y familia constituye la ideología fundamental de todas las formas de acciones subversivas dirigidas contra la estructura de un estado unido. La teoría de la evolución constituye el llamado fundamento científico del materialismo, del cual depende la ideología comunista. El comunismo, al tomar la teoría de la evolución como referencia, busca justificarse y presentar su ideología como cabal y correcta. A esto se debe que el fundador del comunismo, Carlos Marx, escribiera para el libro The Origin of Species (El Origen de las Especies) de Darwin --que estableció las bases para la teoría de la evolución--, lo siguiente: "este es el libro que contiene los fundamentos de la historia natural para nuestros puntos de vista."1

Como una cuestión de hecho, las ideas materialistas de todo tipo, siendo las de Marx las principales, han colapsado totalmente debido a que la teoría de la evolución --que en realidad es un dogma del siglo XIX sobre el que se apoya el materialismo--, ha quedado absolutamente invalidada por medio de los descubrimientos de la ciencia moderna, la cual ha desaprobado y continúa desaprobando las hipótesis materialistas que no reconocen más que la materia, en tanto que demuestra que todo lo existente es el producto de lo creado por un ser superior.

 

 

Liberarse Del Prejuicio

 

La mayoría de la gente acepta como estrictamente cierto todo lo que escucha de los científicos. No se le ocurre que los mismos pueden tener también distintos prejuicios filosóficos o ideológicos. El hecho es que los científicos evolucionistas imponen a la gente sus propios prejuicios y puntos de vista filosóficos, bajo la apariencia de "ciencia". Por ejemplo, aunque son conscientes de que los sucesos azarosos no causan más que irregularidades y confusiones, pretenden que el maravilloso plan, orden y designio que se ven en el Universo y en los organismos vivientes surgen de manera casual.

Por ejemplo, un biólogo se da cuenta fácilmente que en una molécula de proteína, el "ladrillo" con el que se construye la vida, hay una armonía incomprensible, sin ninguna posibilidad que sea el producto de la casualidad. Sin embargo, el evolucionista sostiene que esa proteína pasó a existir de modo casual, bajo las condiciones primitivas de la Tierra, hace miles de millones de años. Y no se detiene ahí sino que sostiene también, sin vacilar, que no solamente se formó una proteína de manera casual sino que lo hicieron millones, y luego, de forma increíble, se juntaron para crear la primera célula viva. Además, defiende ese punto de vista con una obsecada obstinación. Una persona así es lo que se llama científico "evolucionista".

Si éste se encontrase con tres ladrillos apilados mientras camina por la calle, nunca supondría que se juntaron de manera casual y que también de forma fortuita uno se puso arriba del otro. En realidad, debería considerarse insano mental a quien afirma algo así.

¿Cómo puede ser posible entonces que gente que es capaz de evaluar sucesos comunes racionalmente adopte una actitud irracional cuando llega el momento de pensar sobre su propia existencia?

No es dable sostener que se adopte esa actitud en nombre de la ciencia: la ciencia requiere que si hay dos alternativas igualmente posibles en un caso dado, se tome a las dos en consideración. Y si la probabilidad de una de las dos es muy baja, por ejemplo del 1%, entonces lo racional y científico es considerar como válida a la otra, cuya probabilidad es del 99%.

Sigamos ahora, teniendo en cuenta este fundamento científico. Respecto a cómo se originó la vida en la Tierra se pueden presentar dos puntos de vista. Uno considera que todo lo viviente fue creado por Dios en su actual estructura compleja. El otro considera que la vida tuvo lugar por medio de coincidencias azarosas, de forma inconsciente. Este segundo punto de vista es el que sostiene la teoría de la evolución.

Cuando observamos los antecedentes científicos, por ejemplo, de la biología molecular, vemos que no hay ninguna posibilidad de que una simple célula --o incluso una de las millones de proteínas presentes en la célula-- pudiese haber pasado a existir de manera casual, como pretenden los evolucionistas. Ya veremos en los capítulos que siguen que los cálculos de probabilidad también confirman esto muchas veces. Por lo tanto el parecer de los evolucionistas sobre la aparición de la vida tiene una probabilidad de ser cierta igual a cero.

Eso significa que el primer punto de vista tiene "100%" de probabilidad de ser cierto. Es decir, que la vida apareció debido a que alguien la produjo de manera consciente. Para decirlo de otro modo, fue "creada". Todo lo existente lo es por designio de un Creador elevado, superior en conocimiento, poder y sabiduría. Esta realidad no es simplemente una cuestión de convicción: es la conclusión normal a la que uno es conducido por la ciencia, la lógica y el discernimiento.

Bajo estas circunstancias, nuestros científicos "evolucionistas" deberían renunciar a su pretensión y adherir a un hecho que es tanto obvio como demostrado. Hacer otra cosa es evidenciar que se sacrifica la ciencia debido al dogma, la ideología y la filosofía que se defiende en vez de ser un verdadero científico.

La cólera, la ofuscación y los prejuicios de nuestro "científico" aumenta multiplicadamente cada vez que confronta la realidad. Esa actitud se puede explicar con una sola palabra: "fe". Pero se trata de una fe ciega, dado que no puede haber ninguna otra explicación a la falta de consideración de todos los hechos, o se trata de una devoción perpetua al ridículo escenario que construyeron en su imaginación.

 

MATERIALISMO ININTELIGIBLE

La fe de la que hablamos es la fe en la filosofía materialista, la cual alega que la materia existió eternamente y que no hay nada más que materia. El llamado "fundamento científico" de la filosofía materialista es la teoría de la evolución, a la que se defiende de manera obsecada para respaldar dicha filosofía. Cuando la ciencia invalida las pretensiones de la teoría de la evolución -y este es el punto a que se ha llegado a fines del siglo XX- entonces se busca distorsionarla de modo que siga sosteniendo los conceptos de la evolución con el objeto de mantener con vida el materialismo.

Unas pocas líneas escritas por uno de los biólogos prominentes de Turquía, es un buen ejemplo que nos capacita para ver el juicio desordenado o perturbado que conduce a esa devoción ciega. Este científico discute la probabilidad de la formación por coincidencia del Citocromo-C, una de las enzimas más esenciales para la vida:

"La probabilidad de la formación de la secuencia del Citocromo-C es igual a cero. Es decir, si la vida requiere una cierta secuencia, se puede decir que tiene la probabilidad de que se lleve a cabo una vez en todo el Universo. O bien algunas fuerzas metafísicas más allá de nuestra determinación habrían actuado en su formación. Aceptar esto último no es lo apropiado para el objetivo científico. Por lo tanto tenemos que ocuparnos de la primera hipótesis."2

Este erudito encuentra "más científico" aceptar una probabilidad "igual a cero" antes que la Creación. De todos modos, de acuerdo con las normas científicas, si hay dos alternativas respecto a un hecho y si una de ellas tiene la probabilidad de llevarse a cabo "igual a cero", entonces la otra alternativa es la correcta. Pero el enfoque materialista dogmático prohibe la admisión de un Creador superior. Dicha prohibición conduce al erudito en cuestión -y a muchos ateos que creen en el mismo dogma materialista- a aceptar pretensiones totalmente contrarias a la razón.

La gente que cree y confía en esos científicos también queda sojuzgada y deslumbrada por el mismo hechizo materialista y adopta la misma psicología insensible cuando lee sus libros y notas.

Este punto de vista dogmático materialista es la razón por la que muchas personas prominentes en la comunidad científica son ateas. Quienes se autoliberan de ese deslumbramiento y esclavitud y piensan con una mente abierta, no vacilan en aceptar la existencia de un Creador. El bioquímico norteamericano Dr. Michael J. Behe, quien sostiene la teoría del "designio inteligente" --muy aceptada últimamente--, describe así a los científicos que se resisten a creer en la misma o en la "creación" de los organismos vivientes:

"En los cuatro decenios pasados, la bioquímica moderna ha descubierto los secretos de la célula. Ello ha requerido que decenas de cientos de personas dediquen la mejor parte de sus vidas al tedioso trabajo de laboratorio. El resultado de esos esfuerzos acumulados en la investigación de la célula --la investigación de la vida a nivel molecular-- resulta un estrepitoso, claro, agudo grito de "¡designio!". El resultado es tan inequívoco y tan significativo que debe ser tenido como uno de los logros más grandes en la historia de la ciencia… Por el contrario, un silencio desconcertante, curioso, rodea toda la complejidad de la célula. ¿Por qué la comunidad científica no admite con vehemencia su descubrimiento sobrecogedor? ¿Por qué la observación de una creación con un propósito o intención es tratada con tantos miramientos intelectuales? El dilema es que si a una parte del elefante se la etiqueta como creada por un designio inteligente, la otra parte debe ser etiquetada (con el nombre del creador, es decir,) Dios."3

Y lo que uno ve en las revistas, en la TV y en los libros hoy día, es la prédica de los científicos evolucionistas ateos. Todas las investigaciones científicas llevadas a cabo por los mismos les demuestran la existencia de un Creador. Pero se han vuelto tan insensibles y empecinados debido a la educación materialista dogmática que absorbieron, que siguen persistiendo en la negación (de lo evidente).

La gente que rechaza constantemente los claros signos y evidencias del Creador, se vuelve totalmente necia. Atrapada por una ignorante autoconfianza provocada por su necedad, puede terminar incluso sosteniendo como virtual algo que es un absurdo. Un buen ejemplo de esto es el prominente evolucionista Richard Dawkins, quien dijo a los cristianos que no acepten los milagros, ni siquiera si ven que una estatua de la Virgen María extiende las manos hacia ellos. De acuerdo con Dawkins, "Posiblemente todos los átomos de los brazos de la estatua se mueven simultáneamente en la misma dirección, probabilidad bastante inconcebible pero posible."4

La psicología de los incrédulos ha existido a lo largo de la historia. El Corán la describe así:

Aunque hubiéramos hecho que los ángeles descendieran a ellos, aunque les hubieran hablado los muertos, aunque hubiéramos juntado antes ellos todas las cosas, no habrían creído, a menos que Dios hubiera querido. Pero la mayoría son ignorantes (6:111).

Como lo aclara ese versículo, el pensamiento dogmático de los evolucionistas no es original ni peculiar de ellos. En realidad, lo que sostienen los científicos no es un pensamiento científico sino una ignorancia preservada desde la época de las comunidades paganas más incivilizadas.

La misma psicología se define en otro versículo del Corán:

Aún si les abriéramos una puerta del cielo y pudieran ascender a él, dirían: "Nuestra vista ha sido enturbiada nada más, o, más bien, se nos ha hechizado" (15:14-15).

 

ADOCTRINAMIENTO EVOLUCIONISTA EN GRAN ESCALA

Como se indica en los versículos citados antes, una de las razones para que la gente no pueda ver las realidades de su existencia es un tipo de "hechizo" que le impide razonar. Es el mismo "encantamiento" que subyace en la aceptación mundial de la teoría de la evolución. El hechizo al que nos referimos es un condicionamiento adquirido por medio de la enseñanza o adoctrinamiento. Las personas están expuestas a un adoctrinamiento tan intenso respecto a lo correcto de la teoría de la evolución, que a menudo ni siquiera se pueden dar cuenta de la distorsión existente.

Ese adoctrinamiento crea un efecto negativo en el cerebro y anula la capacidad de juicio. El cerebro que se encuentra bajo esa situación de modo continuo, eventualmente empieza a percibir realidades no como son sino como le han sido enseñadas. Este fenómeno se puede observar en otros casos. Por ejemplo, si uno es hipnotizado y se le hace entender que la cama donde yace es un auto, después de la sesión de hipnosis sigue con esa percepción. Lo supone muy lógico y racional porque realmente lo percibe así y no duda que está en lo cierto. Ejemplos como el anterior, que exhiben la eficiencia y la fuerza del mecanismo de adoctrinamiento, son realidades científicas verificadas por incontables experimentos informados en la literatura científica y que se encuentran en los libros de texto de psicología y psiquiatría.

La teoría de la evolución y la visión del mundo materialista que se apoyan en esos conceptos, se impone sobre las multitudes de seres humanos por medio del adoctrinamiento. Quienes continuamente están absorbiendo la enseñanza de los criterios evolucionistas en los medios de comunicación, en las fuentes académicas y en los principios "científicos", no pueden darse cuenta que la aceptación de la teoría de la evolución es algo que en realidad va en contra de los principios básicos de la razón. Y los científicos también caen presa de este adoctrinamiento. Son cada vez más los jóvenes que ascienden en sus especialidades científicas adoptando la visión materialista del mundo. Encantados por ese hechizo, muchos científicos evolucionistas siguen buscando la confirmación erudita de las pretensiones irracionales y anacrónicas del siglo XIX, las cuales han sido refutadas desde entonces por las evidencias científicas.

Existen otros mecanismos adicionales que fuerzan a los científicos a ser evolucionistas materialistas. En los países occidentales, un científico tiene que observar algunas pautas para recibir reconocimiento académico, ser promovido o que sus artículos sean publicados en revistas científicas. La regla número uno es la aceptación íntegra de los criterios evolucionistas. Este sistema conduce a los científicos a que inviertan toda la vida y carreras científicas en función de la creencia dogmática.

Esta es la realidad presente detrás de la afirmación "la evolución es aún aceptada por el mundo de la ciencia". Si a la teoría de la evolución se la mantiene viva no es porque tenga valor científico sino porque es una obligación ideológica. Muy pocos de los científicos conscientes de este hecho pueden arriesgarse a señalar que el rey está desnudo.

En las demás partes de este libro revisaremos los descubrimientos de la ciencia moderna, que condujeron al colapso de la creencia evolucionista y a la exhibición de claras evidencias de la existencia de Dios. El lector será testigo de que la teoría de la evolución es en realidad un engaño puesto al descubierto por la ciencia a cada paso, pero que es sostenido para ocultar el hecho de la Creación. Es de esperar que los lectores consigan deshacerse de ese hechizo que ciega las mentes y las incapacita para juzgar, de modo que puedan reflexionar serenamente sobre lo que se dice en este libro.

Si el lector de despoja de ese encantamiento y piensa de manera clara, libre y desprejuiciada, descubrirá rápidamente la verdad cristalina. Esa verdad inevitable, demostrada también por la ciencia moderna en todos sus aspectos, es que los organismos vivientes no pasaron a existir por casualidad sino como un resultado de la Creación. El ser humano puede observar fácilmente el hecho de la Creación al considerar cómo existe él mismo, cómo paso a existir a partir de una gota de agua u observando la perfección de todo lo viviente.


 

Las raíces del pensamiento evolucionista se hunden en la antigüedad, como una creencia dogmática que intenta negar el hecho de la Creación. La mayoría de los filósofos paganos de la Grecia antigua defienden la idea de la evolución. Cuando observamos la filosofía de la historia vemos que la idea de la evolución constituye la columna vertebral de muchas filosofías paganas.

Sin embargo, no es la filosofía antigua pagana sino la fe en Dios lo que ha jugado un papel estimulante en el desarrollo de la ciencia moderna. La mayoría de las personas que encabezaron el nacimiento de la ciencia moderna creían en la existencia de Dios. Al estudiar las disciplinas correspondientes buscaban descubrir el universo que Dios ha creado y percibir Sus leyes y los pormenores de Su Creación. Cuvier, el padre de la paleontología, Linneo, el pionero de la botánica y de la zoología, Isaac Newton, a quien se considera "el más grande científico de todos los tiempos" y los astrónomos como Leonardo de Vinci, Copérnico, Keppler y Galileo, todos ellos, estudiaron las ciencias creyendo no solamente en la existencia de Dios sino también que todo el Universo pasó a existir como resultado de Su creación.5 Alberto Einstein, considerado el genio más grande de nuestra época, fue otro ferviente científico que creía en Dios: "No puedo concebir un científico genuino sin una fe profunda. Esta situación puede expresarse por medio de una imagen: la ciencia sin religión cojea".6

Uno de los fundadores de la física moderna, el físico alemán Max Planck, dijo que cualquiera que estudie la ciencia seriamente debe leer la sentencia estampada sobre la puerta del templo de la erudición: "Ten fe". La fe es un atributo esencial del científico.7

La teoría de la evolución es el resultado de la filosofía materialista que surgió a la superficie con el redespertar de antiguas filosofías materialistas y se expandió ampliamente en el siglo XIX. Como indicamos antes, el materialismo busca explicar la naturaleza por medio de factores solamente materiales. Dado que en todo momento rechaza la opción de la Creación, afirma que todo, animado o inanimado, apareció sin que haya un acto Creador sino como resultado de coincidencias que luego adquirieron la condición de "orden establecido". Sin embargo, la mente humana está estructurada de tal manera, que concibe la existencia de una voluntad organizadora donde sea que ve un orden o disposición dados. La filosofía materialista, contraria a esta característica básica de la mente humana, produjo la "teoría de la evolución" a mediados del siglo XIX.

 

LA IMAGINACION DE DARWIN

La persona que presentó la teoría de la evolución de la manera en que es defendida hoy día, fue un naturalista aficionado inglés, llamado Charles Robert Darwin.

Éste nunca emprendió un estudio formal de la biología. Tenía solamente un interés de aficionado por la naturaleza y lo viviente; interés que lo animó a unirse a una expedición marítima en un barco llamado "HMS Beagle" que partió de Inglaterra en 1832 y viajó a distintas partes del mundo durante cinco años. El joven Darwin estaba muy impresionado por varias especies vivas, especialmente por ciertos fringilidos que vio en las Islas Galápagos. Pensaba que las variaciones en sus picos fueron causadas por la adaptación al medio. Basado en esta idea supuso que el origen de la vida y de las especies yacía en el concepto de "adaptación al medio ambiente". Según Darwin, distintas especies vivas no fueron creadas separadamente por Dios sino que más bien provenían de un ancestro común y se diferenciaron luego como resultado de las condiciones naturales (en que pasaron a vivir cada una).

La hipótesis de Darwin no se basaba en ningún descubrimiento o experimento científico. Sin embargo, con el tiempo se volvió una teoría presuntuosa gracias al apoyo e impulso que recibió de los famosos biólogos y naturalistas de esa época. La idea era que los individuos que mejor se adaptaron a su medio transfirieron las cualidades adquiridas a las generaciones subsiguientes. Luego esas cualidades se acumularon y con el tiempo transformaron a las criaturas en cuestión en especies totalmente distintas de sus ancestros (En esa época se desconocía el origen de esas "cualidades provechosas"). Según Darwin el ser humano fue el resultado más desarrollado de dicho mecanismo y denominó a ese proceso "evolución por selección natural". Pensó que había encontrado el "origen de las especies": el origen de una especie era otra especie. En 1859 publicó esos conceptos en su libro titulado "The Origin of Species, By Means of Natural Selection” (El Origen de las Especies Por medio de la Selección Natural).

Era bien consciente de que dicha teoría enfrentaba un montón de problemas, cosa que confesó en el capítulo "Dificultades de la Teoría". En principio esas dificultades se presentaban con los registros fósiles, con los órganos complejos de seres vivientes que posiblemente no se podían explicar por medio de la casualidad (por ejemplo, los ojos) y con los instintos. Darwin esperaba que esas dificultades se superarían por medio de nuevos descubrimientos. No obstante, eso no evitó que se le ocurriesen una serie de explicaciones que resultaban muy inadecuadas para otros. El físico norteamericano Lipson hizo el siguiente comentario sobre las "dificultades" de Darwin:

"Al leer 'The Origin of Species' descubrí que Darwin estaba mucho menos seguro de lo que aparentaba. El capítulo titulado 'Dificultades de la Teoría', por ejemplo, exhibe la considerable duda del autor. Como físico me intrigaron particularmente sus comentarios sobre el modo en que surgieron los ojos".8

Mientras desarrollaba esta teoría, Darwin estaba impresionado por muchos biólogos evolucionistas que le precedieron, especialmente por el francés Lamarck9. Según éste, las criaturas vivas transferían los rasgos adquiridos en su existencia de una generación a la siguiente, evolucionando de esta manera. Por ejemplo, las jirafas se desarrollaron a partir de animales como los antílopes por la necesidad de extender cada vez más el cuello, una generación tras otra, al intentar alcanzar las ramas que los alimentaban, cada vez más altas. Darwin empleó esta tesis de "traspaso de los rasgos adquiridos", propuesta por Lamarck, como el factor que hacía evolucionar a los seres vivientes.

Pero tanto Darwin como Lamarck estaban equivocados porque en su época la vida no podía ser estudiada con la primitiva tecnología de entonces y en un nivel muy inadecuado. Los campos científicos como el de la genética y la bioquímica no existían ni siquiera como nombres. Por lo tanto sus teorías dependían totalmente de sus capacidades imaginativas.

Mientras retumbaban los ecos del libro de Darwin, un botánico austríaco de nombre George Mendel, descubrió las leyes de la herencia en 1865. El descubrimiento de Mendel, que no fue conocido hasta fin de ese siglo, obtuvo una gran importancia a principio del siglo siguiente y marcó el nacimiento de la ciencia genética. Poco después se descubrió la estructura de los genes y los cromosomas. El descubrimiento en el decenio de 1950 de la molécula de ADN que incorpora la información genética, arrojó la teoría de la evolución a una gran crisis. La razón era la increíble complejidad de la vida y la invalidez de los mecanismos evolucionistas propuestos por Darwin.

Esos cambios deberían haber terminado con la teoría de Darwin en el basurero de la historia. Sin embargo, no sucedió eso porque ciertos círculos insistieron en revisarla, renovarla y elevarla a un plano científico. Estos esfuerzos tienen sentido solamente cuando se comprueba que por detrás de la teoría se ubican intenciones ideológicas antes que preocupaciones científicas.

 

LOS ESFUERZOS DESESPERADOS DEL NEODARWINISMO

La teoría de Darwin entró en una profunda crisis debido al descubrimiento de las leyes de la genética en el primer cuarto de este siglo. Independientemente de ello, un grupo de científicos que estaba determinado a permanecer leal a Darwin, se esforzó por presentarse con soluciones. Se encontraron en una reunión organizada por la Sociedad de Geología Norteamericana en 1941. Genetistas como G. Ledyard Stebbins y Theodosius Dobzhansky, zoólogos como Ernst Mayr y Julián Huxley, paleontólogos como George Gaylord Simpson y Glenn L. Jepsen y matemáticos genetistas como Ronald Fisher y Sewall Right, después de largas discusiones, acordaron sobre la manera de "remendar" el darwinismo.

Esos cuadros científicos se centraron en la cuestión del origen de las variaciones provechosas o útiles que supuestamente hacían que los organismos vivos evolucionen, cuestión que el propio Darwin fue incapaz de explicar, dejándola simplemente a un lado al apoyarse en Lamarck. La idea que se presentaba ahora era la de "mutaciones azarosas". A esta nueva teoría la denominaron "Teoría de la Evolución Sintética Moderna", la cual es el producto de agregar el concepto de mutación a la tesis de la selección natural de Darwin. En un corto tiempo dicha teoría pasó a ser conocida como "neodarwinismo".

En las décadas siguientes se harían desesperados intentos por demostrar (lo cierto) del neodarwinismo. Ya se sabía que las mutaciones, o "accidentes", que ocurren en los genes de los organismos vivientes eran siempre dañinos. Los neodarwinistas intentaron establecer un caso de "mutación útil" por medio de miles de experimentos. Todos ellos finalizaron en un completo fracaso.

Buscaron probar que los primeros organismos vivientes podían haberse originado por casualidad bajo las condiciones terrestres primitivas propuestas por la teoría, pero también dichos experimentos culminaron en el fracaso. La frustración era el resultado de todos los ensayos que intentaban demostrar que la vida pudo generarse por casualidad. Los cálculos de probabilidad demostraban que ni siquiera pudo haberse formado por casualidad una sola proteína, el "ladrillo" con el que se edifica la vida. Y la célula --que supuestamente emergió por casualidad bajo las condiciones terrestres primitivas no controladas, según los evolucionistas-- no pudo ser sintetizada ni siquiera por los laboratorios más sofisticados del siglo XX.

La teoría neodarwinista también es derrotada por los registros fósiles. Nunca se ha encontrado en ninguna parte del mundo alguna "forma transitoria" que supuestamente podría exhibir la evolución gradual de los organismos vivos -de especies primitivas o avanzadas- como pretendían los neodarwinistas. Al mismo tiempo, la anatomía comparada revelaba que las especies que se supuso evolucionaron una de otra, en realidad tenían rasgos anatómicos distintos y que nunca pudieron ser ancestros o descendientes una de la otra.

Sucede que el neodarwinismo, de ninguna manera, fue una teoría científica. Sí fue un dogma ideológico, por no decir una especie de "religión". A esto se debe que los paladines de la teoría de la evolución aún lo siguen defendiendo a pesar de todas las evidencias en contrario. Sin embargo, una cosa en la que no se pueden poner de acuerdo es cuál de los distintos modelos propuestos para que se lleve a cabo la evolución es el "correcto". Uno de los más importantes es el escenario fantástico conocido como "equilibrio puntuado".

 

PRUEBA Y ERROR: EQUILIBRIO PUNTUADO

La mayoría de los científicos que creen en la evolución aceptan la teoría neodarwinista de una evolución lenta y gradual. En las décadas recientes, sin embargo, se ha propuesto un modelo distinto, llamado "equilibrio puntuado", y se rechaza la idea darwinista de una evolución acumulativa, paso a paso, al sostenerse que la misma tuvo lugar por medio de "saltos" grandes, discontinuos.

Los primeros defensores vocingleros de esta idea aparecieron a comienzos del decenio de 1970. Dos paleontólogos norteamericanos, Niles Eldredges y Stephen Jay Gould, eran bien conscientes de que las pretensiones de la teoría neodarwinista eran absolutamente refutadas por los registros fósiles. Éstos probaban que los organismos vivos no se originaron por evolución gradual sino que aparecieron repentinamente y totalmente formados. Los neodarwinistas vivieron y viven con la acariciada esperanza de que las formas transitorias perdidas serán encontradas algún día. Aunque Eldredges y Gould comprobaron que era una esperanza sin fundamentos, de todos modos fueron incapaces de abandonar el dogma de la evolución, por lo que presentaron un nuevo modelo: el equilibrio puntuado. Es decir, sostienen que la evolución no tiene lugar como resultado de pequeñas variaciones sino, más bien, por medio de cambios grandes y repentinos.

Se trataba de un modelo nada más que fantasioso, caprichoso. Por ejemplo, el paleontólogo europeo O. H. Shindewolf, quien preparó el camino a Eldredges y Gould, sostenía que el primer pájaro provino de un huevo de reptil, como resultado de una "mutación importante", es decir como resultado de un "gran accidente" en la estructura genética.10 De acuerdo con la misma teoría, algunos animales terrestres pudieron haberse convertido en ballenas gigantes al sufrir una transformación total y repentina. ¡Esos supuestos que contradicen totalmente las normas de la genética, de la biofísica y de la bioquímica, son tan científicos como los cuentos de hadas que hacen que las ranas se conviertan en princesas! No obstante, dada la crisis que sufría la afirmación neodarwinista, algunos paleontólogos evolucionistas abrazaron esta teoría que se distinguía por ser incluso más grotesca que el propio neodarwinismo.

El único propósito de este modelo era proveer una explicación a los vacíos existentes en los registros fósiles que el modelo neodarwinista no podía explicar. Sin embargo, es muy difícil intentar explicar racionalmente dicho vacío en la evolución de los pájaros alegando que "un pájaro surgió totalmente formado y repentinamente de un huevo de reptil", porque según los propios evolucionistas la evolución de una especie a otra requiere un cambio grande y adecuado en la información genética. Además, ningún tipo de mutación mejora la información genética o agrega otra nueva. Las mutaciones solamente desordenan, trastornan la información genética. Por lo tanto, las "grandes mutaciones" imaginadas por el modelo del equilibrio puntuado provocarían solamente "grandes" o "gruesas" disminuciones y perjuicios en la información genética.

Por otra parte, el modelo de "equilibrio puntuado" colapsa desde el primer paso por su incapacidad para aplicarse a la cuestión del origen de la vida, cuestión que también refuta el modelo neodarwinista desde el principio. Dado que ni siquiera una simple proteína pudo haberse originado por casualidad, resulta sin sentido el debate sobre si organismos constituidos por trillones de esas proteínas han sufrido una evolución "gradual" o "puntuada".

A pesar de esto, el modelo que se nos viene a la mente cuando se presenta la cuestión de la "evolución" es aún el neodarwinista. En los capítulos que siguen examinaremos primero dos mecanismos imaginarios del modelo neodarwinista y luego veremos los registros fósiles para someterlos a prueba. Después de eso trataremos la cuestión del origen de la vida, con lo que se invalida tanto el modelo neodarwinista como todos los otros modelos evolucionistas y, entre ellos, el de "la evolución por saltos".

Antes de entrar en esos temas puede ser provechoso recordar al lector que lo que estamos confrontando en cada etapa es que el escenario evolucionista es un cuento de hadas, un gran engaño en desavenencia total con el mundo real. Es un escenario que fue usado durante 140 años para engañar a los habitantes del planeta. Gracias a los últimos descubrimientos científicos se ha vuelto imposible seguir defendiéndolo.


 

Uno de los aspectos más importantes y no obstante menos conocido de Darwin es su racismo: consideraba a los europeos blancos más "avanzados" que otras razas humanas. En tanto presuponía que el ser humano evolucionó a partir de criaturas parecidas a los monos, barruntó que algunas razas se desarrollaron más que otras y que las últimas aún tenían rasgos de simios. En su libro "La Descendencia del Hombre", el cual publicado después de "El Origen de las Especies", comentó descaradamente "las mayores diferencias entre los seres humanos de razas distintas"(1). Darwin sostiene allí que los negros y los aborígenes australianos son iguales a los gorilas y luego infirió que los mismos, con el tiempo, deberían ser "hechos a un lado" por las "razas civilizadas". Dijo:

"En un futuro, no muy distante como para medirlo en siglos, las razas humanas civilizadas, seguramente, exterminarán y reemplazarán a las razas salvajes en todo el mundo. Sin duda…, al mismo tiempo serán exterminados los monos antropomorfos. Podemos esperar que exista un hombre civilizado --incluso más que el caucásico-- cuya diferencia con un mono tan inferior como el mandril sea mayor a la que existe entre el negro o el australiano y el gorila"(2).

Las disparatadas ideas de Darwin no fueron solamente teorizadas sino llevadas también a una posición que proveyeron los más importantes "fundamentos científicos" al racismo. Suponiendo que los seres vivientes evolucionaron en la lucha por la vida, el Darwinismo fue adaptado a las ciencias sociales y se convirtió en una concepción que pasó a ser llamada "Darwinismo Social".

(1)          Benjamin Farrington, "What Darwin Really Said", Sphere Books, 1971, p. 54-56

(2)          Charles Darwin, "The Descent of Man", segunda edición, New York, A.L. Burt Co., 1874, p. 178

 

 

MECANİSMOS IMAGINARIOS DE LA EVOLUCION

El modelo Neodarwinista, el cual tomamos como la "corriente principal" de la teoría de la evolución actualmente, argumenta que la vida ha evolucionado a través de dos mecanismos naturales: la "selección natural" y la "mutación". La afirmación básica de la teoría es la siguiente: la selección natural y la mutación son dos mecanismos complementarios. El origen de las modificaciones en la evolución está en las mutaciones azarosas que tienen lugar en la estructura genética de lo viviente. Los rasgos producidos por las mutaciones son escogidos por medio del mecanismo de selección natural y en consecuencia lo viviente evoluciona.

Cuanto más indagamos en esta teoría encontramos que dicho mecanismo de evolución no existe en absoluto porque ni la selección natural ni las mutaciones brindan ningún elemento en favor del supuesto de que las distintas especies han evolucionado y se han transformado una a partir de otra.

 

LA SELECCION NATURAL

Como proceso de la naturaleza, la selección natural era familiar para los biólogos anteriores a Darwin, quienes la definieron como "un mecanismo que mantiene a las especies inalterables sin que sean corrompidas". Darwin fue la primera persona en afirmar que este proceso tenía capacidad evolutiva y después montó su teoría sobre ese fundamento. El nombre que le dio a su libro indica que la selección natural era la base de la teoría: The Origin of Species, by means of Natural Selection (El Origen de las Especies Por Medio de la Selección Natural).

Sin embargo, desde la época de Darwin no ha habido una simple pizca de evidencia que muestre que la selección natural hace que lo viviente evolucione. Colin Patterson, paleontólogo y decano del Museo de Historia Natural de Inglaterra, quien, entre paréntesis, es un evolucionista prominente, enfatiza que nunca se ha observado que la selección natural tenga la facultad de hacer que las cosas evolucionen:

"Nadie ha producido jamás una especie por medio de los mecanismos de selección natural. Nadie se ha acercado nunca a ello, en tanto que la mayoría de los actuales argumentos de los neodarwinistas se ocupan de esta cuestión."11

La selección natural sostiene que lo viviente que más se adecue a las condiciones naturales del lugar donde vive será lo que prevalezca por medio de su descendencia, mientras que lo viviente que sea inepto desaparecerá. Por ejemplo, en una manada de ciervos amenazada por animales carniceros es natural que sobreviva el que corre más rápido. Eso es cierto. Pero independientemente de lo dilatado que sea ese proceso, no transformará al ciervo en otra especie viviente. El ciervo será siempre ciervo.

Cuando prestamos atención a los pocos incidentes que los evolucionistas han presentado como ejemplos observados de selección natural, nos damos cuenta que no se trata sino de un simple intento de engaño.

LAS MARIPOSAS DE LA REVOLUCION INDUSTRIAL

Douglas Futuyma publicó en 1986 el libro The Biology of Evolution "La Biología de la Evolución", el cual se acepta como una de las fuentes que explica la teoría de la evolución por medio de la selección natural de la manera más explícita. El más famoso de los ejemplos al respecto se refiere al color de las poblaciones de mariposas, las cuales parecían tornarse oscuras durante la Revolución Industrial en Inglaterra.

De acuerdo con la narración, en los albores de esa Revolución, el color de la corteza de los árboles cerca de Manchester era totalmente claro. Debido a eso las mariposas de color oscuro que se apoyaban en esos árboles podían ser fácilmente distinguidas por los pájaros que se alimentaban de ellas y por lo tanto tenían muy poca probabilidad de sobrevivir. Cincuenta años más tarde, como resultado de la polución, las cortezas de los árboles se oscurecieron y entonces las mariposas de color claro resultaban ser las más cazadas. En consecuencia, decreció el número de estas últimas y aumentó el de las de color oscuro puesto que no eran fácilmente visualizadas. Los evolucionistas usaron esto como una gran evidencia de su teoría. Además justificaban lo que decían por medio de mostrar como las mariposas de color claro "evolucionaban" y pasaban a ser oscuras.

De todos modos debería quedar totalmente claro que esa situación no puede ser usada de ninguna manera como una evidencia de la teoría de la evolución, porque la selección natural no dio lugar a la aparición de una nueva forma que no existía antes. Las mariposas de color oscuro ya existían antes de la Revolución Industrial. Lo único que se modificó es la parte proporcional de cada una en la población general. Las mariposas no adquirieron nuevos rasgos u órganos, lo cual llevaría a "modificaciones en la especie". Con el objeto de que una mariposa se transforme en otra especie viva, por ejemplo en un pájaro, los genes tendrían que experimentar agregados. Es decir, tendría que haber cargado o agregado otro programa genético completo que incluya la información acerca de los rasgos físicos del pájaro.

En resumen, la selección natural no tiene la capacidad de agregar un órgano nuevo a un organismo viviente, de sacar un órgano existente o de transformar al organismo en cuestión en otro, lo cual se opone totalmente a la imagen que evocan los evolucionistas. La "mayor" evidencia presentada desde la época de Darwin no ha podido ir más allá que el de las mariposas de Inglaterra.

 

¿PUEDE LA SELECCION NATURAL EXPLICAR LA COMPLEJIDAD?

 

La selección natural no contribuye en nada a la teoría de la evolución porque nunca puede aumentar o mejorar la información genética de una especie. Tampoco puede transformar una especie en otra: una estrella de mar en un pez, un pez en una rana, una rana en un cocodrilo o un cocodrilo en un pájaro. El mayor defensor del equilibrio puntuado, Gould, se refiere a esta discordancia insuperable de la selección natural:

"La esencia del darwinismo yace en una sola frase: la selección natural es la fuerza creativa del cambio evolutivo. Nadie niega que la selección natural jugará su papel para eliminar lo inepto. (Pero) las teorías darwinistas requieren que también origine lo conveniente."12

Otro de los métodos engañosos que también emplean los evolucionistas en la cuestión de la selección natural, es presentar este mecanismo como si estuviese obrando un diseñador consciente. Sin embargo, la selección natural no posee ningún tipo de consciencia. No posee voluntad para decidir qué es bueno y qué es malo para lo viviente. En consecuencia, la selección natural no puede explicar los sistemas biológicos y los órganos que tienen el carácter de "complejidad irreductible". Esos sistemas y órganos se componen por la cooperación de un gran número de partes y no sirven para nada si una de esas partes se pierde o resulta defectuosa (por ejemplo, el ojo humano no funciona a menos que su constitución abarque todos los detalles que lo hacen apto para la visión).Por lo tanto, la voluntad que reúne todas las partes del caso debería ser capaz de imaginarse el futuro anticipadamente y apuntar directamente al beneficio que tiene que ser adquirido en la última etapa. Dado que el mecanismo de selección natural no posee ninguna consciencia o voluntad, no puede hacer nada de eso. Este hecho, que también demuele los fundamentos de la teoría de la evolución, atormentó asimismo a Darwin: "Si podría demostrarse que existió algún órgano complejo, el cual, quizá, no se habría formado por medio de numerosas, sucesivas y lentas modificaciones, mi teoría se derrumbaría absolutamente."13

La selección natural solamente separa los individuos deformes, débiles o ineptos de una especie. No puede producir especies nuevas, información genética nueva u órganos nuevos. Es decir, no puede hacer que algo evolucione. Darwin aceptó esta realidad diciendo: "La selección natural no puede hacer nada hasta que ocurran fortuitamente las variaciones favorables."14 A esto se debe que los neodarwinistas hayan tenido que presentar a las mutaciones, contiguas a la selección natural, como "la causa de los cambios benéficos". Sin embargo, como veremos, las mutaciones pueden ser solamente "la causa de cambios dañinos".


 

LAS MUTACIONES

Las mutaciones son definidas como substituciones o rupturas que tienen lugar en la molécula de ADN, la cual se encuentra en el núcleo de la célula de un organismo viviente y contiene toda la información genética. Estas substituciones o rupturas son el resultado de efectos externos tales como la acción química o la radiación. Cada mutación es un "accidente" que daña los nucleótidos que componen el ADN o cambia su ubicación. La mayoría de las veces provoca tantos daños y modificaciones que la célula no puede repararlos.

La mutación, a la cual los evolucionistas frecuentemente ocultan, no es una varita mágica que transforma los órganos vivos en una forma más perfecta y avanzada. El efecto directo de las mutaciones es dañino. Los cambios efectuados por las mutaciones pueden parecerse solamente a los experimentados por el pueblo de Hiroshima, Nagasaki y Chernobyl, es decir, a la muerte, a la invalidez y al aborto de la naturaleza….

La razón para esto es muy simple: el ADN tiene una estructura muy compleja y los efectos azarosos pueden provocar solamente daño a dicha estructura. Dice B.G. Ranganathan:

"Las mutaciones son pequeñas, azarosas y dañinas. Ocurren raramente y lo más posible es que sean ineficaces. Estas cuatro características de las mutaciones implican que no pueden llevar a un desarrollo evolutivo. Un cambio fortuito en un reloj no puede mejorarlo. Lo más probable es que lo dañe o que, en el mejor de los casos, no lo afecte. Un terremoto no mejora a la ciudad que golpea sino que provoca su destrucción."15

No debe sorprender que hasta ahora no se haya observado ninguna mutación provechosa. Todas las mutaciones demostraron ser perjudiciales. El científico evolucionista Warren Weaver comenta el informe preparado por el Comité sobre Efectos Genéticos de la Radiación Atómica, el cual se constituyó para investigar las mutaciones que pudieron haber sido causadas por las armas nucleares en la II Guerra Mundial:

"Muchos estarán confundidos por la manifestación de que prácticamente todos los genes mutantes conocidos son dañinos, porque las mutaciones son una parte necesaria del proceso de evolución. ¿Cómo las mutaciones pueden producir un buen efecto --la evolución hacia una forma de vida superior-- cuando prácticamente todas ellas son dañinas?"16

Todos los esfuerzos por "generar una mutación provechosa" terminaron en el fracaso. Durante decenios los evolucionistas llevaron a cabo muchos experimentos para producir mutaciones en las moscas de la fruta, dado que esos insectos se reproducen muy rápidamente y entonces se puede observar la mutación de inmediato. Fueron mutadas una generación de moscas tras otra pero nunca se observó ningún provecho. El genetista evolucionista Gordon Taylor escribe:

"En las miles de moscas producidas por medio de los experimentos llevados a cabo en todo el mundo durante más de cincuenta años, nunca se ha visto que aparezca una especie nueva… o incluso una enzima nueva."17

Otro investigador, Michael Pitman, comenta sobre el fracaso de los experimentos llevados a cabo con las moscas de la fruta:

"Morgan, Goldschmit, Muller y otros genetistas han sometido varias generaciones de moscas de la fruta a condiciones extremas de calor, frío, luz, oscuridad y a tratamientos químicos y de radiación. Se produjeron todo tipo de mutaciones, triviales o positivamente nocivas. ¿Se trata de una evolución fabricada por el hombre? Realmente no. Pocos de esos monstruos producidos por los genetistas podrían haber sobrevivido fuera de las probetas en donde se empollaron. En la práctica, los mutantes mueren, son estériles o revierten al tipo silvestre."18

Eso mismo se presenta como cierto para los seres humanos. Todas las mutaciones que se observan en los seres humanos tienen resultados nocivos. Los evolucionistas arrojan una cortina de humo sobre esta cuestión e intentan mostrar algunas de esa mutaciones nocivas como "evidencias de la evolución". Todas las mutaciones que tienen lugar en los humanos resultan en deformaciones físicas, en enfermedades como el mongolismo, el síndrome de Down, el albinismo o el cretinismo. Estas mutaciones se presentan en los libros de texto de los evolucionistas como ejemplos de "los mecanismos de la evolución en operación". Ni hace falta decir que un proceso que deja a la gente incapacitada o enferma no puede ser un "mecanismo de la evolución", en tanto se entienda ésta como productora de formas mejores y más aptas para la vida.

Damos como resumen las tres razones principales por las que las mutaciones no pueden ser puestas al servicio de las afirmaciones de los evolucionistas:

-             El efecto directo de las mutaciones es dañino. Dado que casi siempre ocurren de manera fortuita, casi siempre dañan a los organismos vivos que las producen. La razón nos dice que la intervención inconsciente sobre una estructura compleja y perfecta no la mejorará sino que la deteriorará. En realidad nunca se observó una "mutación provechosa".

-             Las mutaciones no agregan ninguna información al ADN del organismo. Las partículas que constituyen la información genética son separadas de sus lugares naturales, destruidas o llevadas a otros lugares. Las mutaciones no pueden hacer que algo vivo adquiera un órgano nuevo o un rasgo nuevo. Solamente provocan anormalidades, como sería una pierna adherida a la espalda o un oído ubicado en el abdomen.

-             Para que una mutación sea transferida a la generación subsiguiente tiene que haber tenido lugar en las células reproductoras del organismo. Un cambio fortuito que ocurre en cualquier célula u órgano del cuerpo no puede ser transferido a la nueva generación. Por ejemplo, un ojo humano alterado por los efectos de la radiación o por otras causas, no pasará como rasgo a las generaciones venideras.

En síntesis, es imposible que los seres vivos hayan evolucionado porque en la naturaleza no existe ningún mecanismo que los lleve a la evolución. Esto concuerda con las evidencias de los registros fósiles, lo cual demuestra que dicho escenario está muy apartado de la realidad.

 

LOS REGİSTROS FOSİLES REFUTAN LA EVOLUCION

LOS ESLABONES QUE JAMÁS SE ENCONTRARÁN.

 

De acuerdo con la teoría de la evolución, todas las especies vivientes se han originado a partir de un predecesor. Cierta especie existente se volvía otra con el tiempo y todas pasaron a existir de esa manera. Según la teoría, esta transformación ocurre gradualmente en el transcurso de millones de años.

Si eso fuese así, entonces en ese prolongado período de transformación deberían haber vivido numerosas especies intermedias.

Por ejemplo, en el pasado tendrían que haber vivido algunas criaturas que adquirieron determinados rasgos de reptil, que se sumaron a los que tenían de pez, con lo que se volvieron semipez y semirreptil. O pájaros que adquirieron rasgos de reptil habrían existido bajo la forma de pájaros-reptiles. Los evolucionistas creen que estas criaturas imaginarias han existido en el pasado y las llaman "formas transitorias".

Si esos animales hubieran existido realmente, habrían sido millones e incluso billones en número y variedad. Y lo que es más importante, los restos de esas criaturas deberían aparecer en los registros fósiles. Deberían haber sido más numerosos que las especies actuales y sus restos deberían encontrarse en todo el mundo. Explicaba Darwin en The Origin of Species:

"Si mi teoría es correcta, innumerables variedades intermedias, que vincularían más ajustadamente todas las especies del mismo grupo, deben haber existido con seguridad… En consecuencia, evidencias de su anterior existencia podrían encontrarse solamente entre los restos fósiles."19

Incluso Darwin era consciente de la ausencia de esas formas transitorias. Tenía la esperanza de que fuesen encontradas en el futuro. A pesar de su desánimo, se dió cuenta que el obstáculo más grande en su teoría era la ausencia de formas transitorias. Por lo tanto en The Origin of Species escribió el capítulo "Dificultades de la Teoría":

¿Por qué si las especies han descendido de otras por medio de claras graduaciones no encontramos por todas partes innumerables formas transitorias? ¿Por qué no se presenta toda la naturaleza desordenada, contrariamente a lo que sucede con las especies existentes, a las que podemos ver bien definidas? Pero, como según esta teoría deben haber existido innumerables formas transitorias, ¿por qué no las encontramos enclavadas en cantidad innumerable en la corteza terrestre?… Pero en la región intermedia, con condiciones de vida intermedia, ¿por qué no encontramos ahora variedades intermedias estrechamente vinculadas? Esta dificultad me ha confundido totalmente durante un largo tiempo."20

La única explicación que podía presentar Darwin para oponerse a esa objeción era argumentar que los registros fósiles descubiertos hasta el momento eran inadecuados. Afirmó que cuando se los hayan estudiado pormenorizadamente se encontrarán los eslabones perdidos.

Los evolucionistas que creyeron en la profecía de Darwin han estado buscando fósiles y haciendo excavaciones al efecto en todo el mundo desde mediados del siglo XIX. A pesar de haberse realizado los mayores esfuerzos, aún no se descubrió ninguna forma transitoria. Todos los fósiles desenterrados en las excavaciones mostraron que contrariamente a la creencia de los evolucionistas, la vida apareció sobre la Tierra repentina y totalmente formada. Los evolucionistas, al intentar probar su teoría, la han hecho colapsar involuntariamente.

Un conocido paleontólogo británico, Derek V. Ager, admite lo anterior, aunque es evolucionista:

"Lo que se presenta, si analizamos pormenorizadamente los registros fósiles, ya sea a nivel de órdenes o especies, es que lo que encontramos una y otra vez no es una evolución gradual sino la repentina explosión o aparición de un grupo a expensa de otro."21

Otro paleontólogo evolucionista, Mark Czarnecki, comenta lo siguiente:

"Los registros fósiles, las huellas de las especies desaparecidas preservadas en las formaciones geológicas de la Tierra, han sido un gran problema para la demostración de la teoría. Dichos registros nunca han revelado rastros de las hipotéticas variantes intermedias de Darwin. Por el contrario, las especies aparecen y desaparecen abruptamente, y esta anomalía ha alentado los argumentos creacionistas de que cada especie fue creada por Dios."22

También se han ocupado de la futilidad de que en el futuro aparezcan las formas transitorias "perdidas", como lo explica un profesor de paleontología de la Universidad de Glasgow, T. Neville George:

"No hay ninguna necesidad de disculparse por más tiempo de la pobreza de los registros fósiles. En cierta manera se han vuelto casi inmanejables por lo cuantiosos y los descubrimientos están poniendo fuera de lugar la integración… Sin embargo los registros fósiles continúan componiéndose principalmente de vacíos."23

LA VIDA EMERGIO SOBRE LA TIERRA

REPENTINAMENTE Y CON FORMAS COMPLEJAS

Cuando se examinan los estratos terrestres y los registros fósiles, tiene que verse que todos los organismos vivos aparecieron simultáneamente. El estrato terrestre de mayor antigüedad donde se encontraron fósiles de criaturas de otra época es el Cámbrico, con una edad estimada en 500-550 millones de años.

Según los registros fósiles las criaturas encontradas en los estratos de ese período se presentaron todas repentinamente, es decir, sin ancestros que les hayan antecedido. Los fósiles encontrados en las rocas cámbricas pertenecen a caracoles, trilobites, esponjas, lombrices, medusas, erizos de mar y otros vertebrados complejos. Este amplio mosaico de organismos vivos integra un gran número de criaturas complejas que, al aparecer tan repentinamente como un verdadero suceso milagroso, se le dio el nombre de "Explosión Cámbrica" en la literatura geológica.

La mayoría de las formas de vida encontradas en estos estratos tiene sistemas complejos, como ser, ojos, branquias, sistema circulatorio y estructuras fisiológicas avanzadas en nada diferentes a sus equivalentes actuales. Por ejemplo, la estructura combada del ojo con lente doble de los trilobites, es un diseño maravilloso. David Raup, profesor de geología en la Universidades de Harvard, Rochester y Chicago, dice: "los trilobites se valían de un diseño óptimo. Desarrollarlo hoy día requeriría un ingeniero óptico imaginativo y preparado."24

Esos invertebrados complejos aparecieron repentinamente en su forma acabada, sin ningún vínculo o forma transitoria entre ellos y los organismos unicelulares, únicas formas de vida en la Tierra antes de los que nos estamos ocupando.

Richard Monastersky, editor de "Earth Sciences", una de las publicaciones más populares en la literatura evolucionista, dice lo siguiente acerca de la "Explosión Cámbrica", la cual se les presentó como una completa sorpresa:

"Desde entonces los investigadores han descubierto miles de fósiles exquisitamente preservados, los cuales ofrecen una ojeada hacia atrás para (observar) un suceso cardinal en la historia de la vida. Ese momento, el comienzo del Período Cámbrico de la Tierra, hace unos 550 millones de años, marca la explosión evolutiva que llenó los mares con las primeras criaturas complejas. En un parpadeo del tiempo geológico, un planeta dominado por animales simples tipo esponjas, dio paso a otro gobernado por una vasta variedad de bestias sofisticadas, animales cuyos parientes aún habitan el mundo de hoy."25

Cómo la Tierra rebosó con una cantidad tan grande de especies animales de manera repentina, y cómo aparecieron todas esas especies distintas sin ningún ancestro común, es algo que sigue sin respuesta por parte de los evolucionistas. Richard Dawkins, zoólogo de Oxford y uno de los principales defensores en el mundo del pensamiento evolucionista, hace un comentario sobre esta realidad que invalida los fundamentos de los argumentos que ha estado defendiendo:

"Por ejemplo, los estratos de rocas cámbricas… resultan los más antiguos respecto a la ubicación (de fósiles) de la mayoría de los grupos invertebrados grandes, a los que ya encontramos en un avanzado estado de evolución cuando aparecen por primera vez. Es como si fueron plantados allí, sin ninguna historia evolutiva. Ni hace falta decir que esta apariencia de haberse plantado allí repentinamente ha deleitado a los creacionistas."26

Como está forzado a reconocer Dawkins, la Explosión Cámbrica es unas fuerte evidencia de la Creación, porque se trata de la única manera existente para explicar la aparición de la vida en la Tierra totalmente formada. Douglas Futuyma, biólogo evolucionista prominente, admite ese hecho y dice: "Los organismos vivos aparecieron sobre la tierra totalmente desarrollados o no. Si no aparecieron totalmente desarrollados deben haber evolucionado de especies preexistentes por medio de algún proceso de modificación. Si aparecieron en un estado de total desarrollo, en realidad deben de haber sido creados por alguna inteligencia omnipotente."27 

El propio Darwin reconoció esa posibilidad cuando escribió: "Si numerosas especies, pertenecientes a los mismos géneros o familias, han empezado realmente a vivir todas al mismo tiempo, sería fatal para la teoría de la descendencia con lentas modificaciones a través de la selección natural."28 El Período Cámbrico es, ni más ni menos, el "golpe fatal" a Darwin. A eso se debe que el paleontólogo evolucionista suizo Stefan Bengston reconoce la carencia de eslabones transitorios al describir el Período Cámbrico y dice: "Desconcertante (y embarazoso) para Darwin, ese suceso aún nos trastorna."29

Como se puede ver, los registros fósiles indican que lo viviente no evoluciona de formas primitivas a otras avanzadas, sino que en realidad todas las criaturas aparecieron repentinamente en un estado perfecto, acabado. En resumen, los seres vivientes no pasaron a existir por medio de la evolución sino que fueron creados.


 

Los evolucionistas asumen que los invertebrados marinos que aparecen en el estrato Cámbrico evolucionaron de alguna manera para transformarse en peces a lo largo de millones de años. Sin embargo, como los invertebrados cámbricos no cuentan con ningún ancestro, no hay ningún eslabón transitorio que indique que ocurrió una evolución entre éstos y los peces. Se debería advertir que los invertebrados y los peces tienen enormes diferencias estructurales. Los invertebrados tienen los tejidos duros al exterior del cuerpo, mientras que los peces son vertebrados que tienen los suyos al interior. Una "evolución" tan enorme habría abarcado miles de millones de mudanzas para completarse y debería haber miles de millones de formas transitorias exponiéndolas.

Los evolucionistas han estado excavando los estratos fósiles por cerca de 140 años en la búsqueda de esas formas hipotéticas. Encontraron millones de invertebrados fósiles y millones de peces fósiles. No obstante, nadie ha encontrado, aunque más no sea, un fósil a medio camino entre el invertebrado y el pez.

Un paleontólogo evolucionista, Gerald T. Todd, admite este hecho en un artículo titulado. "La Evolución del Pulmón y el Origen de los Peces Oseos":

"Las tres subdivisiones de los peces óseos aparecen por primera vez en los registros fósiles más o menos al mismo tiempo. Ya se presentan morfológicamente muy diferenciados y están bien acorazados. ¿Cómo se originaron? ¿Cómo pasaron a tener una coraza resistente? Y, ¿por qué no hay rastros de formas primarias, intermedias?"30

El escenario evolutivo va un paso más allá y se argumenta que los peces, quienes evolucionaron a partir de los invertebrados, se transformaron luego en anfibios (Los anfibios pueden vivir en la tierra y en el agua, como las ranas). Esto es confirmado por una conocida autoridad evolucionista, Robert L. Carroll, autor de Vertebrate Paleontology and Evolution (Paleontología y Evolución del Vertebrado), aunque lo hace a disgusto: "No contamos con ningún fósil intermedio entre el pez rhipidistian (su "ancestro favorito de los tetrápodos) y los primeros anfibios."31 Dos paleontólogos evolucionistas, Colbert y Morales, comentan sobre las tres clases fundamentales de anfibios (ranas, salamandras y cecilias):

"No hay ninguna evidencia de algún anfibio del Paleozoico que combine las características que serían de esperar en un solo ancestro común. Las salamandras, las cecilias y las ranas conocidas más antiguas , son muy similares a sus descendientes vivos."32

Hasta hace unos 50 años, los evolucionistas pensaban que existía una criatura así. Ese pez, llamado celecanto, al que se estimó una edad de 410 millones de años, fue presentado como una forma transitoria con un pulmón primitivo, un cerebro desarrollado, un sistema digestivo y circulatorio dispuesto para funcionar sobre la tierra, e incluso un mecanismo primitivo para caminar. Estas interpretaciones anatómicas fueron aceptadas como verdades indiscutibles en los círculos científicos hasta fines del decenio de 1930. El celecanto fue presentado como una forma transitoria genuina que probaba la transición evolutiva del agua a la tierra.

Sin embargo, el 22/12/1938 se hizo un descubrimiento muy interesante en el Océano Indico: ¡fue atrapado vivo un miembro de la familia de los celecantos, a la que hasta entonces se presentaba como una forma transitoria extinta hace 70 millones de años! El descubrimiento de un prototipo "viviente" de celecanto provocó a los evolucionistas una severa conmoción. El paleontólogo evolucionista J. L. B. Smith dijo que no se hubiese sorprendido más si se encontraba con un dinosaurio vivo.33 En los años siguientes se atraparon doscientos celecantos en distintas partes del mundo.

Esas criaturas vivas revelaron lo lejos que podían llegar los evolucionistas en la formación de sus escenarios imaginarios. Contrariamente a lo que se sostenía, los celecantos no tenían pulmones primitivos ni cerebro grande. El órgano que los investigadores evolucionistas propusieron como pulmón primitivo no pasó a ser otra cosa más que una bolsa lípida.34 Por otra parte, el celecanto, presentado como "un candidato a reptil preparado para pasar del mar a la tierra", era en realidad un pez que vivía en las profundidades de los océanos y nunca se aproximó a menos de 180 metros de la superficie.35

 

 

LA FABULA DE LA TRANSİCİON DE LA TİERRA AL AİRE

 

De acuerdo con la teoría de la evolución, la vida se originó y evolucionó en el mar y luego fue llevada a la tierra por los anfibios. Este escenario evolucionista también sugiere que los anfibios evolucionaron haciéndose reptiles, criaturas terrestres. Este escenario, nuevamente, es poco plausible, debido a las enormes diferencias estructurales entre las dos clases de animales. Por ejemplo, el huevo anfibio está diseñado para desarrollarse en el agua, mientras que el huevo de reptil lo está para desarrollarse en la tierra. La evolución "paso a paso" de un anfibio está fuera de discusión porque sin un huevo perfecto y totalmente diseñado no le es posible sobrevivir a una especie. Además, como de costumbre, no hay ninguna evidencia de formas transitorias que se suponían vinculaban a los anfibios con los reptiles. El paleontólogo evolucionista y autoridad en paleontología de vertebrados, Robert L. Carroll, tiene que aceptar que "los primeros reptiles eran distintos de los anfibios y aún no se pudo encontrar a sus ancestros."36

A pesar de los escenarios reprobados, sin esperanza alguna, los evolucionistas no terminaron aún con sus inconvenientes. ¡Todavía les queda el problema de hacer que esas criaturas vuelen! Dado que creen que los pájaros deben haber evolucionado de alguna manera, afirmaron que la transformación se produjo a partir de los reptiles. Sin embargo, ninguno de los distintos mecanismos de los pájaros, los cuales tienen una estructura completamente distinta a la de los animales terrestres, se pueden explicar por medio de la evolución gradual. Antes que nada, las alas, que son el rasgo excepcional en los pájaros, representan una gran dificultad para los evolucionistas. Uno de los evolucionistas turcos, Engin Korur, confiesa la imposibilidad de la evolución de las alas:

"El rasgo común de los ojos y de las alas es que (sólo) pueden funcionar si están completamente desarrollados. En otras palabras, un ojo semidesarrollado no puede ver, un pájaro con una ala semiformada no puede volar. El hecho de cómo pasaron a existir estos órganos ha permanecido como uno de los misterios de la naturaleza, misterio que tiene que ser esclarecido."37

Permanece totalmente sin respuesta cómo pasó a existir la estructura perfecta de las alas a través de consecutivas mutaciones fortuitas. No hay ninguna manera de explicar de qué forma los brazos frontales de los reptiles pudieron convertirse en alas con un funcionamiento perfecto como resultado de una distorsión en los genes (mutación).

Además, no es suficiente tener alas para que un organismo terrestre vuele, ya que hacen falta muchos otros mecanismos estructurales que usan los pájaros con ese fin. Por ejemplo, los huesos de los pájaros son mucho más livianos que el de los animales terrestres. Sus pulmones funcionan de manera muy distinta. Los sistemas de los músculos y del esqueleto son distintos y el sistema de circulación sanguíneo es muy especializado. Estos rasgos son prerrequisitos que se necesitan para volar, al menos tanto como las alas. Todos estos mecanismos tenían que estar presentes juntos y simultáneamente. No pudieron formarse gradualmente por "acumulación". Es por esto que la teoría que afirma que los organismos terrestres evolucionaron para convertirse en organismos aéreos resulta completamente falsa.

Todo lo dicho nos plantea otra pregunta: suponiendo que incluso este cuento imposible sea cierto, ¿por qué los evolucionistas son incapaces de encontrar fósiles "semialados" o de "una sola ala" que respalde su teoría?.

 

 

OTRA SUPUESTA FORMA TRANSITORIA:

EL ARQUEOPTERIX

Como respuesta a la pregunta anterior los evolucionistas pronunciaron el nombre de una sola criatura. Se trata del fósil de un pájaro llamado Arqueoptérix, una de las llamadas formas transitorias más ampliamente conocida entre aquellas que aún defienden los evolucionistas. El Arqueoptérix, el ancestro de los pájaros modernos según los evolucionistas, vivió hace 150 millones de años. La teoría sostiene que algunos de los dinosaurios pequeños llamados Velociraptor o Dromeosauro evolucionaron adquiriendo alas, primero, y vuelo después. Se asume entonces que el Arqueoptérix es una forma transitoria que se apartó de sus ancestros, los dinosaurios, y comenzó a volar por primera vez.

Sin embargo, los últimos estudios de los Arqueoptérix indican que esta criatura no es absolutamente para nada una forma transitoria sino una especie de pájaro con algunas características distintas de las de los pájaros de hoy.

La tesis de que el Arqueoptérix era un "semipájaro" que no podía volar perfectamente fue popular entre los círculos evolucionistas hasta no hace mucho tiempo. La ausencia del esternón --el hueso del pecho-- en esta criatura, o al menos que no sea como el de los pájaros que vuelan, fue tenida como la evidencia más importante para decir que no podía volar correctamente (El esternón es un hueso que se encuentra en el tórax y sobre él se fijan los músculos requeridos para el vuelo. Dicho esternón se observa actualmente en todos los pájaros -voladores y no voladores- e incluso en los murciélagos, los cuales pertenecen a una familia muy distinta).

De todos modos, los 70 fósiles del Arqueoptérix que se encontraron en 1992 causaron gran asombro entre los evolucionistas. La razón era que ese hueso del pecho que ellos asumían se había perdido hacía mucho, realmente existía. Ese descubrimiento fue descrito en la revista "Nature":

"En el reciente descubrimiento, los 70 ejemplares del Arqueoptérix preservan parcialmente un esternón rectangular, cuya existencia se sospechaba desde hace mucho pero nunca se había documentado. Esto atestigua la existencia de los fuertes músculos para volar."38

Este descubrimiento invalidó la mayor parte de las pretensiones de que el Arqueoptérix era un "semipájaro" que no podía volar de forma apropiada.

Por otra parte, la estructura de las plumas del pájaro se convirtió en una de las partes más importantes de las evidencias que verifican que el Arqueoptérix era un pájaro volador en el sentido real. La estructura asimétrica de las plumas del Arqueoptérix, que no se distingue de la de los pájaros modernos, indican que el animal podía volar perfectamente. Como dice el famoso paleontólogo Carl O. Dunbar, "debido a estas plumas al Arqueoptérix se lo puede clasificar claramente como un pájaro."39

Otro hecho que fue revelado por la estructura de las plumas del Arqueoptérix fue que poseía un metabolismo de sangre caliente. Como se sabe, los reptiles y los dinosaurios son animales de sangre fría que no regulan el calor corporal independientemente sino que se ven afectados por la temperatura del medio ambiente. El hecho que el Arqueoptérix tenía plumas mostraba que realmente era un pájaro de sangre caliente que necesitaba mantener el cuerpo caliente, en contraste con los dinosaurios a los que afecta la temperatura del medio ambiente antes que el calor corporal.

ESPECULACIONES DE LOS EVOLUCIONISTAS:

LOS DIENTES Y LOS ESPOLONES DEL ARQUEOPTERIX

Los dos puntos importantes sobre los que se apoyan los evolucionistas cuando alegan que el Arqueoptérix es una forma transitoria, son las grandes uñas (espolones) sobre las alas y los dientes.

Es cierto que el Arqueoptérix tiene espolones en las alas y dientes en la boca, pero eso no implica que dicha criatura viviente tenga algún tipo de relación con los reptiles. Además, dos especies de pájaros que viven hoy día, el Turaco y el Hoatzin, tienen espolones para sostenerse sobre las ramas. Estas criaturas son totalmente pájaros sin ninguna característica de reptil. Es por esto que resulta absolutamente infundado afirmar que el Arqueoptérix es una forma transitoria debido a los espolones en las alas.

Tampoco los dientes en la boca del Arqueoptérix es indicio de que se trata de una forma transitoria. Los evolucionistas se valen ex profeso de un ardid al decir que esos dientes son característicos de los reptiles. De todos modos, los dientes no son característicos de los reptiles. Hoy día algunos reptiles los tienen y otros no. Además, el Arqueoptérix no es la única especie de pájaros que tiene dientes. Es cierto que actualmente no existen pájaros con dientes, pero cuando observamos los registros fósiles vemos que en la misma época del Arqueoptérix, y después, e incluso hasta bastante recientemente, existió un genero de pájaro que podía estar en la categoría de "pájaros con dientes".

El punto más importante es que las estructuras dentales del Arqueoptérix y otros pájaros con dientes son totalmente distintas a los de sus pretendidos ancestros, los dinosaurios. Los conocidos ornitólogos Martin, Steward y Whetstone observaron que el Arqueoptérix y otros pájaros dentados tenían los dientes con una superficie lisa y raíces grandes. En cambio los dientes de los dinosaurios terópodos, los supuestos ancestros de esos pájaros, tienen protuberancias como una sierra y pocas raíces.40

Los investigadores también compararon los huesos de los tobillos del Arqueoptérix y los de sus supuestos progenitores y no observaron ninguna similitud entre ellos.41

Los estudios de anatomistas como Tarsitano, Hecht y A.D. Walker, revelaron que la afirmación presentada por John Ostrom --una autoridad prominente que reivindicó que el Arqueoptérix evolucionó a partir del dinosaurio-- en cuanto a que han existido algunas "similitudes" entre unos y otros, era en realidad producto de interpretaciones falsas.42

Todos esos descubrimientos indican que el Arqueoptérix no era un eslabón transitorio sino solamente un pájaro que se ubicaba en una categoría que podría denominarse "pájaros con dientes".


 

EL ARQUEOPTERIX Y OTROS PAJAROS FOSILES ANTIGUOS

Mientras los evolucionistas han estado proclamando durante decenios que el Arqueoptérix era la mayor evidencia de su escenario en lo que hace a la evolución de los pájaros, algunos descubrimientos fósiles recientes lo invalida en todo sentido.

Lianhai Hou y Zhonghe Zhou, dos paleontólogos del Instituto Chino de Paleontología de Vertebrados, descubrieron un nuevo pájaro fósil en 1955, al que llamaron Confuciusornis. Era casi de la misma edad que el Arqueoptérix (unos 140 millones de años) pero no tenía dientes en la boca. Además, el pico y las plumas compartían los mismos rasgos, tenía la misma estructura esquelética de los pájaros actuales y los espolones en las alas eran iguales a los del Arqueoptérix. La estructura especial llamada pigostilo (rabadilla) estaba presente en esta especie de pájaro, sosteniendo las plumas de la cola. En resumen, este pájaro de la misma época del Arqueoptérix (considerado el ancestro más antiguo de todos los pájaros y aceptado como un semirreptil), se veía muy parecido a un pájaro moderno. Este hecho invalidaba todas las tesis evolucionistas que sostenían que el Arqueoptérix tiene que ser el ancestro de todos los pájaros.43

Otro fósil desenterrado en China en noviembre de 1996 provocó una confusión aún mayor. En la revista "Science" fue anunciado por Hou, Martin y Alan Feduccia la existencia de un pájaro de 130 millones de años de antigüedad llamado Liaoningornis, el cual tenía el hueso en el pecho donde se insertan los músculos para volar igual que en los pájaros modernos, de los cuales tampoco se distinguía en lo demás. La única diferencia residía en los dientes de la boca. Esta situación exhibía que los pájaros con dientes no tienen para nada una estructura primitiva, como sostenían los evolucionistas.44 Esto fue dicho en un artículo en "Discover": "¿De dónde vinieron los pájaros? Este fósil dice que no provienen de los dinosaurios."45

Otro fósil que refuta el supuesto de los evolucionistas respecto al Arqueoptérix es el Eolulavis -considerado unos 30 millones de años más joven que el primero-, con una estructura del ala que también se observa en los pájaros modernos que vuelan lentamente. Esto probaba que hacía 120 millones de años había pájaros que no se distinguían de los modernos en muchos sentidos respecto al vuelo.46

Estos hechos indican una vez más con certeza que ni el Arqueoptérix ni otros pájaros similares antiguos eran formas transitorias. Los fósiles no indican que distintas especies de pájaros evolucionaron uno de otro. Por el contrario, los registros fósiles prueban que pájaros como los de hoy día y algunos arcaicos como el Arqueoptérix vivieron juntos en la misma época. Algunas de esas especies, como el Arqueoptérix y el Confuciusornis, se extinguieron y sólo una parte de los preexistentes han sido capaces de seguir viviendo hasta ahora.

En resumen, algunos rasgos particulares del Arqueoptérix no indican que fuese una forma transitoria. Stephan Jay Gould y Niles Eldredge, dos paleontólogos de Harvard y evolucionistas mundialmente conocidos, aceptan que el Arqueoptérix resultó un "mosaico" viviente que albergaba varios rasgos (distintos) en su constitución, ¡pero que nunca puede ser considerado una forma transitoria!47

 

EL VINCULO IMAGINARIO PAJARO-DINOSAURIO

La pretensión de los evolucionistas de presentar al Arqueoptérix como una forma transitoria se basa en que el mismo habría evolucionado a partir del dinosaurio. Sin embargo, uno de los más conocidos ornitólogos del mundo, Alan Feduccia de la Universidad de Carolina del Norte, se opone a la teoría de que los pájaros tienen un parentesco con los dinosaurios, a pesar de que él mismo es evolucionista. Dice al respecto Feduccia:

"Bien, he estudiado cráneos de pájaros durante 25 años y no veo similitudes, cualquiera que sea. No las veo… El origen terópodo de los pájaros, en mi opinión, será la mayor dificultad de los paleontólogos del siglo XX."48

Larry Martin, especialista en pájaros antiguos de la Universidad de Kansas, se opone a la teoría que dice que los pájaros provienen del mismo linaje del dinosaurio. Al discutir la contradicción en la que cae la idea evolutiva en la materia, dice Martin:

"Para decirles la verdad, si hubiera tenido que suponer que el origen de los pájaros es el dinosaurio con los distintivos o referencias (presentados), me habría visto muy turbado cada vez que tenía que hablar del tema."49

Para resumir, el escenario de "la evolución de los pájaros" erigido solamente sobre la base del Arqueoptérix, no es más que un producto de los prejuicios y la creencia deseada por los evolucionistas.

 

EL ORIGEN DE LOS MAMIFEROS

Como dijimos antes, la teoría de la evolución propone que algunas criaturas imaginarias que provenían del mar se transformaron en reptiles y que la evolución de éstos llevó a la aparición de los pájaros. De acuerdo al mismo escenario, los reptiles son los ancestros no solamente de los pájaros sino también de los mamíferos. Sin embargo, hay grandes vacíos estructurales entre los reptiles --que tienen escamas sobre el cuerpo, son de sangre fría y se reproducen por medio de poner huevos-- y, por otra parte, los mamíferos, los cuales tienen piel sobre el cuerpo, son de sangre caliente y se reproducen por medio de la parición.

Un ejemplo de las barreras estructurales entre los reptiles y los mamíferos es la estructura de la quijada. Las mandíbulas de los mamíferos consisten de un solo hueso maxilar (por soldadura) con los dientes colocados en el mismo. En los reptiles hay tres huesos pequeños a ambos lados de la mandíbula. Otra diferencia básica es que todos los mamíferos tiene tres huesos en el oído medio (martillo, yunque y estribo). En todos los reptiles hay un solo hueso en el oído medio. Los evolucionistas suponen que la quijada y el oído medio de los reptiles se desarrollaron gradualmente y pasaron a ser los oídos y la quijada de los mamíferos. No obstante, queda sin respuesta cómo ocurrió ese cambio. En particular, nunca se pudo explicar cómo un oído con un solo hueso evolucionó para pasar a tener tres huesos y cómo se mantuvo entretanto funcionando el proceso de la audición. Es por eso que no es para nada sorprendente que no se pueda encontrar un solo fósil que vincule a los mamíferos y a los reptiles, lo cual motivó que el paleontólogo evolucionista Roger Lewin se viera forzado a decir que "La transición al primer mamífero, que posiblemente sucedió en uno, o a lo más, en dos linajes, es aún un enigma."50

George Gaylord Simpson, una de las principales autoridades sobre la evolución y fundador de la teoría neodarwinista, hace el siguiente comentario sobre este hecho que es totalmente confuso para los evolucionistas:

"El suceso más enigmático en la historia de la vida sobre la Tierra es el cambio desde el Mesozoico --la Epoca del Reptil-- a la Epoca de los Mamíferos. Resulta como si un telón hubiera cubierto de repente la escena donde todos los papeles centrales eran desempeñados por los reptiles, especialmente por una gran número y desconcertante variedad de dinosaurios, para volver a levantarse inmediatamente y exhibir el mismo decorado pero con un reparto totalmente nuevo, reparto en el que los dinosaurios no aparecen para nada, otros reptiles ocupan el papel de extras (un papel secundario) y donde todos los papeles principales son representados por mamíferos de distintas clases, insinuados en el acto anterior."51

Por otra parte, cuando los mamíferos aparecieron repentinamente, ya eran muy diferentes unos de otros. Esos animales disímiles, como murciélagos, caballos, ratones y ballenas, son todos mamíferos y emergieron de manera conjunta durante el mismo período geológico. Es imposible establecer una relación evolutiva entre ellos, incluso dentro de los más amplios márgenes de la imaginación. El zoólogo evolucionista R. Eric Lombard lo señala en un artículo que apareció en la revista "Evolution":

"Quienes buscan información útil para interpretar (las genealogías de los grupos taxonómicos mamíferos) se verán desengañados."52

Todo esto demuestra que los seres vivientes aparecieron sobre la tierra repentina y totalmente formados, sin ningún proceso evolutivo, los cual es una evidencia concreta del hecho que fueron creados. Los evolucionistas, sin embargo, intentan interpretar la aparición de las especies vivientes en un orden particular como un indicio de la evolución. No obstante, la secuencia con la que emergió lo viviente es la dada por "el orden de la Creación", puesto que no es posible hablar de un proceso evolutivo. Mediante una creación superior y sin tacha, los océanos y las tierras fueron llenados con criaturas vivientes y finalmente fue creado el ser humano.

Contrariamente al cuento del "hombre mono" que se impuso a las multitudes a través de una propaganda intensa, la vida en la tierra emergió repentina y totalmente formada.

Hasta recientemente se presentaba como la principal evidencia fósil de la teoría de la evolución una secuencia imaginaria que supuestamente muestra la evolución del caballo. Sin embargo, muchos evolucionistas admiten hoy día francamente que el escenario de la evolución del caballo se fue a la bancarrota. El defensor de la evolución Boyce Rensberger, quien pronunció una disertación en 1980 en el Campo del Museo de Historia Natural de Chicago frente a 150 evolucionistas durante un simposio de cuatro días sobre los problemas de la teoría de la evolución gradual, dijo que el escenario evolutivo del caballo no tiene asidero en los registros fósiles y que no se observa ningún proceso que dé la razón a la gradual evolución de los caballos:

"Desde hace mucho tiempo se sabe que ese proceso popularizado de la evolución del caballo que sugiere una secuencia gradual de cambios en criaturas del tamaño de un zorro, con cuatro dedos en los pies y que vivieron hace aproximadamente 50 millones de años, para transformarse en otra más grande --como lo es el caballo de hoy día con un pie de un solo dedo--, es erróneo. Los fósiles de cada especie intermedia se presentan totalmente diferentes y se mantienen sin cambios hasta extinguirse, sin advertirse cambios graduales. Son desconocidas las formas transitorias"(1).

Al confesar Resenberger honestamente esta significativa dificultad insuperable en el escenario de la evolución del caballo, se refirió especialmente al "atolladero en los eslabones transitorios", el cual, en verdad, es el problema más grande de la teoría en lo que a los registros fósiles se refiere.

El conocido paleontólogo Colin Patterson, director del Museo de Historia Natural de Inglaterra, donde se exhibió la "evolución del caballo", dijo lo siguiente sobre esa exposición que el público aún puede ver en el subsuelo de ese edificio:

"Ha habido una tremenda cantidad de relatos, unos más imaginativos que otros, acerca de lo que realmente es la historia de la esencia de la vida. El ejemplo más conocido, aún en exhibición escaleras abajo, es el de la evolución del caballo, preparado posiblemente hace 50 años. Ha sido presentado como una verdad literal en los libros de texto, uno tras otro. Pienso ahora lo lamentable de ello, particularmente cuando las personas que proponen estos tipos de historias deben ser conscientes de la naturaleza especulativa de algunos de esos elementos"(2).

¿Cuál es el fundamento para el escenario de "la evolución del caballo"? Este escenario fue formulado mediante los engañosos diagramas inventados con el arreglo secuencial de fósiles de distintas especies que vivieron en períodos muy diferentes en la India, Sudáfrica, Norteamérica y Europa, arreglo hecho solamente en base al rico poder imaginativo de los evolucionistas. Existen más de 20 diagramas de la evolución del caballo propuestos por distintos investigadores. Los evolucionistas no llegaron a ningún acuerdo sobre esos árboles genealógicos, dicho sea de paso, totalmente distinto uno del otro. El único punto en común de esos arreglos es la creencia de que una criatura del tamaño de un perro llamada Eohipo (Hyracotherium) que vivió en el período Eoceno hace 55 millones de años fue el ancestro del caballo moderno. De todos modos el Eohipo es exactamente igual al animal llamado Hyrax que aún vive en Africa y que no tiene ninguna relación o similitud con el caballo(3).

La inconsecuencia, (es decir, la falta de correspondencia lógica entre los principios que se profesa --los principios que hacen a la actitud científica-- y la forma en que se actúa) respecto a la afirmación de la evolución del caballo, se exhibe mejor gracias a restos fósiles que han sido desenterrados recientemente. En el mismo estrato del Eohipo se han descubierto fósiles de especies de caballos modernos(4), lo cual demuestra que éstos y su supuesto ancestro coexistieron , con lo que se prueba que el caballo nunca sufrió ningún proceso evolutivo.

Además, el conocido paleontólogo Pettingrew dice incluso que el caballo moderno vivió 70 millones de años antes que su supuesto ancestro. Según él, caballos modernos de un solo dedo vivían en la Epoca Mesozoica hace 120 millones de años, mientras que su supuesto ancestro, el caballo de muchos dedos, apareció en el Eoceno hace 50 millones de años y se extinguió hace 40 millones de años(5). Francis Hitching expone claramente el atolladero paleontológico en que se coloca la (inventada) progresión de los caballos: "En ningún lugar del mundo se encuentra en los estratos rocosos una progresión completa de caballos dispuesta en el orden evolutivo adecuado, desde el primero al último"(6).

La progresión de caballos que ya era totalmente inverosímil, pasó a ser aún más cuestionable por la deliberada desconsideración de algunos fósiles que no se ajustaban a esa secuencia. Por ejemplo, el "Moropus", que vivió en el Período Mioceno, no fue incluido en la sucesión de fósiles simplemente porque no servía al propósito de los evolucionistas. En la Enciclopedia de Animales Prehistóricos se dice que el Moropus de dos metros de altura es incluso de una estructura más homogénea que su contemporáneo Meryhippus y su contraparte moderna. Por lo tanto, anula el orden evolutivo establecido(7).

Todos estos hechos son fuertes evidencias de que los diagramas de los evolucionistas presentados como una de las evidencias más sólidas de la evolución, no son más que cuentos fantásticos y pocos plausibles. Esto es realmente significativo en lo que atañe a la demostración de la ausencia de credibilidad y entereza de la teoría de la evolución y en el esclarecimiento de los propósitos y métodos empleados por sus defensores.

 

1. Boyce Resenberger, "Houston Chronicle", 5/11/1980, blm. 4, p. 15.

2. Colin Patterson, "Harper's", Febrero de 1984, p. 60.

3. Francis Hitching, "The Neck of the Giraffe: Where Darwin Went Wrong", New York, Ticknor and Fields, 1982, pp.30-31.

4. Francis Hitching, " The Neck of the Giraffe …", pp. 30-31.

5. L.Du Nouy, "Human Destiny", New York, The New American Library, p. 74.

6. Francis Hitching, " The Neck of the Giraffe …", pp. 30-31.

7. Jean-Jacques Hublin, "Encyclopedia of Prehistoric Animals" New York, The Hamlyn Publishing Group Ltd., 1984, p. 252.

 

 

FALAZ INTERPREÜACION DE LOS FOSILLES

POR PARTE DE LOS EVOLUCIONISTAS

 

Antes de entrar en los detalles de la leyenda de la evolución del ser humano, necesitamos hacer mención al método propagandístico que ha convencido al público en general de la idea de que alguna vez vivieron en el pasado criaturas que eran medio humanas y medio simios. Dicho método hizo uso de "reconstrucciones" fabricadas en lo que respecta a los fósiles. Esas reconstrucciones se pueden tratar de interpretaciones o ilustraciones, como un dibujo o la confección de un modelo viviente, basándose en un solo hueso o en solamente un fragmento de hueso desenterrado. Los "hombres monos" que vemos en los periódicos, revistas o películas, son todos meras reconstrucciones.

Dado que los fósiles generalmente están desordenados e incompletos, lo más probable es que cualquier conjetura que se base en ellos resulte totalmente especulativa. En realidad, las reconstrucciones (dibujos o modelos) hechas por los evolucionistas basadas en los restos fósiles están preparadas especulativamente precisamente para hacer válida la tesis evolucionista. Un antropólogo de Harvard, David R. Pilbeam, enfatiza este hecho cuando dice que "al menos en paleoantropología , los antecedentes están aún tan esparcidos que la teoría influencia marcadamente las interpretaciones. En el pasado las teorías han reflejado claramente nuestras ideologías en vez de hacerlo los antecedentes reales."53 Dado que las personas pueden ser muy influidas por la información visual, esas reconstrucciones cumplen el mejor papel a los fines de los evolucionistas, es decir, para convencer que criaturas así existieron realmente en el pasado.

Aquí tenemos que esclarecer un punto en particular: la reconstrucción basada sobre restos de huesos, puede revelar solamente las características muy generales de la persona a quien pertenecían, puesto que los verdaderos detalles distintivos están en los tejidos blandos que desaparecen rápidamente con el tiempo. Por lo tanto, con la interpretación especulativa de los tejidos blandos, los modelos o dibujos reconstruidos resultan totalmente dependientes de la imaginación de la persona que los produce. Earnst A. Hooten de la Universidad de Harvard explica situaciones como estas:

"Intentar restaurar las partes blandas es un emprendimiento incluso más arriesgado. Los labios, los ojos, los oídos y la forma de la nariz no dejan ningún indicio sobre los huesos que están por debajo. Uno puede ver modelados con la misma facilidad sobre el cráneo de un neanderthalense los rasgos de un chimpancé o los lineamientos de un filósofo. Estas supuestas restauraciones de tipos antiguos de seres humanos tienen muy poco valor científico, si es que lo tienen, y probablemente están hechos solamente para conducir a la gente a conclusiones erróneas… Por lo tanto no confíe en las reconstrucciones."54

En realidad, son los evolucionistas quienes inventaron esas "historias absurdas" que adscriben distintos rostros al mismo cráneo. Por ejemplo, los tres dibujos de reconstrucción hechos para el fósil llamado "Australopiteco robustus" (Dzindjanthropus, o sea, en árabe, del Africa oriental), es un conocido ejemplo de ese invento.

La tendenciosa interpretación de los fósiles o la fabricación de muchas reconstrucciones imaginarias pueden ser un indicio de lo frecuentemente que los evolucionistas han recurrido a las triquiñuelas. No obstante, esto se presenta como inocente cuando se compara con las falsificaciones deliberadas perpetradas en la historia de la evolución.

 

 

FALSIFICACIONES DE LOS EVOLUCIONISTAS

No hay ninguna evidencia fósil concreta que sustente la imagen del "hombre mono", la cual es enseñada o divulgada precisamente por los medios de comunicación y los círculos académicos evolucionistas. Éstos, con el pincel en la mano, producen criaturas imaginarias, no obstante que se encuentran con el serio problema que esas representaciones no tienen su equivalente o semejante entre los restos fósiles. Uno de los métodos interesantes que emplean para superar este problema es "producir" los fósiles que no pueden encontrar. El Hombre de Piltdown, el mayor escándalo en la historia de la ciencia, es un ejemplo típico de dicho método.

EL HOMBRE DE PILTDOWN: ¡LA QUIJADA DE UN

ORANGUTAN Y UN CRANEO HUMANO!

Un muy conocido médico y también paleoantropólogo aficionado, Charles Dawson, se presentó afirmando que había encontrado un hueso de quijada y un fragmento de cráneo en una cueva de Piltdown, Inglaterra, en 1912. Aunque el hueso de la quijada se parecía más al de un mono, los dientes y el cráneo se parecían más a los de un ser humano. Se supuso que esas muestras que fueron etiquetadas "Hombre de Piltdown" tenían 500 mil años de antigüedad. Fueron exhibidas en distintos museos como una prueba absoluta de la evolución humana. Durante más de 40 años se escribieron muchos artículos científicos sobre el "Hombre de Piltdown", se dibujaron muchas interpretaciones del mismo y el fósil fue presentado como una evidencia importante de la evolución humana. Se escribieron no menos de 500 tesis doctorales sobre la materia.55 El conocido paleontólogo norteamericano Henry Fairfield Osborn dijo: "…tenemos que recordar permanentemente que la Naturaleza está llena de paradojas y este es un asombroso hallazgo referido al hombre primitivo…" cuando estaba visitando el Museo Británico en 1935.56

En 1949, Kenneth Oakley del Departamento de Paleoantropología del Museo Británico, quizo experimentar el método llamado "prueba del flúor", un nuevo ensayo para determinar la época de algunos fósiles antiguos. El experimento se realizó con el fósil del Hombre de Piltdown. La conclusión fue sorprendente. Durante el análisis se comprobó que el hueso maxilar no contenía flúor. Esto indicaba que estuvo enterrado solamente unos pocos años. Asimismo el cráneo, que contenía una pequeña cantidad de flúor, demostró tener unos pocos centenares de años.

Se determinó que los dientes en las mandíbulas pertenecían a un orangután y habían sido injertados allí, que las herramientas "primitivas" descubiertas con los fósiles eran simples imitaciones torneadas con implementos de acero.57 Esta falsificación fue revelada al público en 1953 con el análisis pormenorizado completado por Weiner. ¡El cráneo pertenecía a un hombre de hacía 500 años y la quijada a un mono que había muerto hacía poco! Los dientes fueron arreglados en un orden determinado y puestos allí. Los puntos de unión fueron rellenados para que se asemejen a los de un ser humano. Todas esas piezas fueron teñidas con dicromato de potasio para darle una apariencia antigua. Las tinturas empezaron a desaparecer cuando las piezas se sumergieron en ácido. Le Gros Clark, miembro del equipo que descubrió la falsificación, no pudo ocultar su sorpresa ante eso y dijo que "las evidencias de la abrasión artificial surgieron a la vista de inmediato. En realidad, bien podemos preguntar, ¿cómo es posible que algo tan obvio haya dejado de ser advertido antes?"58 Inmediatamente después de esto el "Hombre de Piltdown" fue sacado de prisa del Museo Británico, donde había estado en exhibición durante más de 40 años.

EL HOMBRE DE NEBRASKA: UN SOLO DIENTE DE CERDO

El director del Museo Americano de Historia Natural, Henry Fairfield Osborn, declaró en 1922 que había encontrado un molar fósil en Nebraska occidental, cerca de Snake Brook, correspondiente al Período del Plioceno. Dicho diente, supuestamente, tenía características comunes al hombre y al mono. Se empezaron a verter profundos argumentos científicos, algunos de los cuales interpretaron que se trataba de un diente del Pitecantropo erectus, mientras que otros sostenían que era más cercano al ser humano. Este diente fósil que provocó un gran debate, fue llamado "Hombre de Nebraska" e inmediatamente se le dio un nombre científico: Hesperopithecus haroldcooki.

Muchas autoridades en la materia apoyaron a Osborn. Basándose en ese solo diente se hicieron dibujos de la cabeza y del cuerpo del "Hombre de Nebraska". Además, éste fue representado incluso con la esposa e hijos, como toda una familia en un ambiente natural.

Todos estos escenarios fueron desarrollados a partir de solamente un diente. Los círculos científicos acreditaron a este "hombre fantasma" en un grado tan alto, que cuando el investigador William Bryan se opuso a las decisiones tendenciosas que se apoyaban en un solo diente, fue criticado duramente.

En 1927 se encontraron otras partes del esqueleto, según las cuales el diente del caso no pertenecía a un hombre y tampoco a un mono. Se comprobó que pertenecía a una especie extinta de cerdo norteamericano llamado prosthennops. "Hesperopithecus: Aparentemente No Es Un Mono Ni Un Hombre" fue el título que puso Wiiliam Gregory a un artículo publicado en la revista "Sciencie", en el que denunciaba el error.59 Después de eso todos los dibujos del "Hombre de Nebraska" y "su familia" fueron retirados de inmediato de la literatura evolucionista.

 

OTA BENGA: EL NATIVO AFRICANO PUESTO EN UNA JAULA

 

Después que Darwin presentó la suposición de que el ser humano (es el resultado) de la evolución a partir de monos antropomorfos en su libro "The Descent of Man” (La Descendia del Hombre), empezó a buscar fósiles que apoyen ese argumento. Sin embargo, algunos evolucionistas creían que no sólo en los registros fósiles se iban a encontrar criaturas "semimonos semihumanas", sino que también se las encontraría con vida en distintas partes del mundo. A principios del siglo XX la búsqueda de "vínculos transitorios vivientes" condujo a incidentes desafortunados, siendo uno de los más crueles el sucedido a un pigmeo llamado Ota Benga, capturado en 1904 por un investigador evolucionista en el Congo. En el idioma nativo el nombre del pigmeo significa "amigo". Éste tenía una esposa y dos hijos. Fue llevado a Norteamérica encadenado y en una jaula, donde los científicos evolucionistas lo exhibieron al público en la Feria Mundial de San Luis junto a una especie de monos, y lo presentaron como el "eslabón transitorio más cercano al ser humano". Dos años después llevaron al pigmeo al Zoológico del Bronx en Nueva York, donde junto a cuatro chimpancés, un gorila llamado Dinah y un orangután llamado Dojung, fue exhibido bajo la denominación de "antiguo ancestro del ser humano". El Dr. William T. Hornaday, evolucionista y director del zoológico, pronunció largas disertaciones respecto a lo orgulloso que estaba de tener esa "forma transitoria" excepcional, a quien trataba como si se tratase de un animal cualquiera. Ota Benga no pudo soportar el trato que se le daba y eventualmente se suicidió.60

El Hombre de Piltdown, el Hombre de Nebraska, Ota Benga… Estos auténticos escándalos demuestran que los científicos evolucionistas no vacilan en emplear cualquier tipo de método anticientífico para dar validez a su teoría. Al observar las otras "evidencias" de la leyenda de la "evolución humana" nos encontramos con una situación similar. Lo que tenemos es una fábula y un ejército de voluntarios dispuestos a intentar todo lo que haga falta para darle validez a la misma.

 

EL ESCENARIO DE LA EVOLUCION HUMANA

 

En los capítulos anteriores hemos visto que en la naturaleza no hay ningún mecanismo que conduzca a la evolución a los seres vivientes y que éstos pasaron a existir no como resultado de un proceso evolutivo sino que, más bien, emergieron repentinamente con su actual estructura perfecta. Es decir, fueron creados individualmente. Por lo tanto, es obvio que la "evolución humana" es una fábula que nunca tuvo lugar.

¿Qué es lo que proponen entonces los evolucionistas como fundamento de su teoría?

Dicho fundamento es la existencia de muchos fósiles, sobre los cuales son capaces de construir interpretaciones imaginarias. A lo largo de la historia han vivido más de 6000 especies de monos, la mayoría de las cuales se extinguieron y constituyen un rico recurso para los evolucionistas. Hoy día viven solamente 120 especies.

Los evolucionistas describieron el escenario de la evolución humana disponiendo convenientemente algunos cráneos que se ajustaban a sus propósitos, los ordenaron de menor a mayor y esparcieron entre ellos algunas calaveras de razas humanas extintas. Según este escenario, los seres humanos y los monos modernos tienen ancestros comunes. Esas criaturas ancestrales se desarrollaron con el tiempo convirtiéndose algunas en los monos de hoy día, mientras que otro grupo que siguió otra derivación en la evolución se convirtió en los seres humanos actuales.

Sin embargo, todos los descubrimientos biológicos anatómicos y paleontológicos han demostrado que esa pretensión de la evolución es tan ficticia e inválida como todas las demás. No se ha presentado ninguna evidencia real o cabal que pruebe que existe una relación entre el mono y el ser humano, excepto, claro está, las falsificaciones, las distorsiones, los dibujos y las discusiones o comentarios que inducen al error.

Los registros fósiles nos indican a lo largo de la historia que los seres humanos han sido seres humanos y los monos solamente monos. Algunos de los evolucionistas suponen que son ancestros de los seres humanos, pertenecen a razas humanas que vivieron hasta hace poco --hasta hace unos diez mil años-- y luego desaparecieron. Además, muchas comunidades humanas de hoy día tienen la misma apariencia y características físicas que esas razas extintas a las cuales los evolucionistas suponen ancestros de los seres humanos. Todo esto sirve como una clara prueba de que el ser humano nunca pasó por un proceso evolutivo en ningún período de la historia.

Lo más importante es que hay numerosas diferencias anatómicas entre los monos y los seres humanos y ninguna de las mismas son del tipo que pasan a existir a lo largo de un proceso de evolución.

 

EL ARBOL GENEALOGICO IMAGINARIO DEL SER HUMANO

Los darwinistas alegan que los seres humanos modernos han evolucionado a partir de algún tipo de mono antropomorfo. Se sostiene que durante ese pretendido proceso evolutivo, el cual habría comenzado hace 4-5 millones de años, existieron algunas "formas transitorias" entre los seres humanos y sus ancestros. Según este escenario totalmente imaginario, se registran cuatro "categorías" básicas:

1.- Australopitecos.

2.- Homo habilis.

3.- Homo erectus.

4.- Homo sapiens.

Los evolucionistas llaman al supuesto primer ancestro común de los monos y de los seres humanos "Australopiteco", término que significa "mono de Sudáfrica". Los Australopitecos no son otra cosa más que una vieja especie de monos extinta, la cual comprende varios tipos. Algunos de ellos están bien constituidos y otros son pequeños y delgados.

A la etapa siguiente de la evolución humana los evolucionistas la clasificaron como "homo", es decir, "hombre". Suponen que los seres vivientes en las serie Homo están más desarrollados que los Australopitecos y no son muy distintos de los hombres modernos. Se dice que el ser humano de hoy día, es decir, el Homo sapiens, se ha formado en la última etapa de la evolución de esta especie.

Fósiles como el "Hombre de Java", el "Hombre de Pekín" y "Lucy", que aparecen en los medios de información de vez en cuando y se encuentran en las publicaciones y libros evolucionistas, se incluyen en una de las cuatro especies mencionadas al principio. Se asume también que dichas especies se subdividen en subespecies.

Algunos candidatos a formas transitorias del pasado en el árbol genealógico, como el Ramapiteco, tuvieron que ser excluidos de la imaginaria evolución humana después que se comprendió que se trataba de monos comunes.61

Para bosquejar la cadena " Australopiteco j Homo habilis j Homo erectus j Homo sapiens", los evolucionistas argüllen que cada una de estas especies es sucesora de la otra. Sin embargo, recientes descubrimientos de paleoantropólogos han revelado que ciertos segmentos de los humanos clasificados como Homo erectus han vivido hasta hace muy poco. El Homo sapiens neanderthalense y el Homo sapiens sapiens (el ser humano moderno) coexistieron en la misma región. Esta situación indica aparentemente la invalidez del supuesto que uno es ancestro del otro.

Intrínsecamente, todos los descubrimientos e investigaciones científicas han revelado que los registros fósiles no sugieren un proceso evolutivo como el planteado por los evolucionistas. Los fósiles que los evolucionistas suponen son los ancestros de los seres humanos, en realidad pertenecen a distintas razas humanas o, en su defecto, a especies de monos. Entonces, ¿cuáles fósiles son de humanos y cuáles de monos? ¿Es posible que cualquiera de ellos sea considerado forma transitoria? Con el objeto de responder a estas preguntas veamos de modo más ajustado cada categoría.

 

AUSTRALOPITECOS: UNA ESPECIE DE MONOS

Australopiteco, que es la primera categoría, significa "mono del sur". Se asume que estas criaturas aparecieron primero en Africa, hace unos 4 millones de años. Entre ellos hay distintas clases. Los evolucionistas suponen que la especie Australopiteco más vieja es el Australopiteco Afarensis. Después le sigue el Australopiteco Africanus, que tiene huesos más delgados, y a continuación viene el Australopiteco Robustus, el cual tiene huesos relativamente más grandes. El llamado Australopiteco Boisei es aceptado por algunos investigadores como una especie distinta mientras que otros lo consideran una subespecie de Australopiteco Robustus.

Todas las clases de Australopiteco son de monos extintos que se asemejan a los monos actuales. Sus volúmenes craneales son iguales o más pequeños que el de los chimpancés actuales. En manos y pies tienen salientes que usaban para trepar a los árboles al igual que los chimpancés de hoy día, y sus pies son hábiles para prenderse y mantenerse en las ramas de los árboles. Son de escasa altura (1,30 m. aproximadamente) y al igual que los actuales chimpancés los machos son más grandes que las hembras. Muchas características, como las particularidades en los cráneos, la cercanía de ambos ojos, el molar agudo, la estructura maxilar, los brazos largos, las piernas cortas, son evidencias de que no diferían para nada de los monos de hoy día.

Los evolucionistas suponen que aunque los Australopitecos tienen la anatomía de un mono, se diferenciaban de éstos al caminar erguidos como los humanos.

Esta suposición de un "caminar erguido" es algo que ha sido sostenido por paleoantropólogos como Richard Leakey y Donald C. Johnson durante decenios. No obstante muchos científicos estudiaron profundamente las estructuras de los esqueletos de los Australopitecos y probaron la invalidez de ese argumento. Dos anatomistas mundialmente conocidos, Lord Solly Zuckerman de Inglaterra y el Profesor Charles Oxnard de Norteamérica, realizaron prolongadas investigaciones sobre varios ejemplares de Australopitecos y han hecho ver que los mismos no eran bípedos y que se movían prácticamente como los monos de hoy día. Después que Lord Zuckerman y su equipo de especialistas estudiaron los huesos de los fósiles durante 15 años, con la ayuda del gobierno británico, llegaron a la conclusión que el Australopiteco era solamente una especie de mono común y que, de modo concluyente, no era bípedo. Hay que tener en cuenta que Lord Zuckerman era evolucionista.62 Charles E. Oxnard, otro evolucionista conocido por sus investigaciones sobre el tema, también vinculó la estructura del esqueleto de los Australopitecos con los modernos orangutanes.63 Finalmente, en 1994 un equipo de la Universidad de Liverpool en Inglaterra acometió una amplia investigación para llegar a una conclusión definida: sacaron en limpio que "el Australopiteco era cuadrúpedo."64

Para decirlo con otras palabras, los Australopitecos no tienen ningún vínculo con los humanos y se trata simplemente de una especie de monos extinta.


 

HOMO HABILIS: EL MONO QUE FUE PRESENTADO

COMO SER HUMANO

La gran similitud entre las estructuras del cráneo y del esqueleto de los Australopitecos y los chimpancés, y la refutación de la pretensión de que los primeros caminaban erguidos, provocó grandes inconvenientes a los paleoantropólogos evolucionistas. La razón de ello está en que de acuerdo al esquema evolucionista imaginario el Homo erectus viene a aparecer a continuación del Australopiteco. Como el prefijo "homo" significa "humano", ello implica que el Homo erectus es una clase humana y por lo tanto su esqueleto debe ser erguido. El volumen craneal de éste es dos veces más grande que el de los Australopitecos. Una transición de éstos --que se asemejan a los chimpancés-- al Homo erectus, que posee un esqueleto sin ninguna diferencia con el ser humano moderno, es algo imposible y fuera de discusión, incluso para la teoría de la evolución. Por lo tanto hacen falta los "vínculos" o "formas transitorias". El concepto de Homo habilis surge de dicha necesidad.

La clasificación de Homo habilis fue presentada en el decenio de 1960 por toda la familia Leakey, "cazadora de fósiles". De acuerdo a los Leakey, esta nueva especie que clasificaron como Homo habilis, tenía una capacidad craneal relativamente grande así como la disposición para caminar erguido y usar herramientas de madera y de piedra. Por lo tanto podía haber sido el ancestro del hombre.

Nuevos fósiles de la misma especie desenterrados a finales del decenio de 1980 hizo cambiar la perspectiva anterior. Algunos investigadores como Beranrd Wood y C. Loring Brace, quienes se basaron en los fósiles recién hallados, dijeron que el Homo habilis, que significa "hombre capaz de usar herramientas", debería ser clasificado como Australopiteco habilis, que significa "mono de Sudáfrica capaz de usar herramientas", porque el Homo habilis tenía un montón de características en común con los monos llamados Australopitecinos. Tenían brazos largos, piernas cortas y una estructura del esqueleto parecida a la de los Australopitecinos. Los dedos de las manos y de los pies eran apropiados para trepar. La estructura maxilar resultaba muy similar a la de los monos actuales. Los 550 cc de volumen craneal eran el mejor indicio de que se trataba de monos. En resumen, el Homo habilis, que fue presentado como una especie distinta por algunos evolucionistas, en realidad era una especie de mono igual a otra de los Australopitecinos.

Investigaciones llevadas a cabo en los años siguientes demostraron que el Homo habilis no tenía ninguna diferencia con los Australopitecinos. El cráneo y el esqueleto fósiles OH62 encontrados por Tim White, mostraban que esta especie tenía un volumen craneal pequeño, brazos largos y piernas cortas que le permitían trepar a los árboles igual que los monos actuales.

El análisis detallado conducido por la antropóloga norteamericana Holly Smith en 1994, indicaba que el Homo habilis no era "homo" o, dicho con otras palabras, no era "humano" sino "mono". Smith dijo lo siguiente acerca del análisis realizado sobre los dientes de los Australopitecos, de los Homo habilis, de los Homo erectus y de los Homo neanderthales:

"Análisis circunscriptos (a la dentadura) de ejemplares de fósiles, exhiben pautas de su desarrollo en los gráciles Australopitecos y Homo habilis que los coloca en la clasificación de los monos africanos. Los mismos análisis en los Homo erectus y Neanderthales clasifica a éstos con los humanos."65

Ese mismo año, Fred Spoor, Bernard Wood y Frans Zooneveld, todos especialistas en anatomía, llegaron a las mismas conclusiones a través de un método totalmente distinto que se basaba en el análisis comparativo de los canales semicirculares del oído interno de los humanos y de los monos. Dichos canales se relacionan con el equilibrio. Los canales de los humanos, que caminan erguidos, diferían considerablemente de los de los monos, que caminaban inclinados hacia delante. Los canales del oído interno de todos los Australopitecos y ejemplares de Homo habilis analizados por Spoon, Wood y Zooneveld, eran iguales a los de los monos modernos. Los canales del oído interno de los Homo erectus eran iguales a los del hombre moderno.66

Este descubrimiento conlleva dos conclusiones importantes:

1. Los fósiles del Homo habilis no pertenecían en realidad a la clase "homo", es decir, a la clase humana, sino a la clase de los Australopitecinos, es decir, a la de los monos.

2. Los Homo habilis como los Australopitecinos fueron vivientes que caminaban inclinados y a zancadas, por lo que sus esqueletos eran de mono. No tenían relación de ningún tipo con los humanos.

 

HOMO RUDOLFENSIS: UNA CARA MAL ENSAMBLADA

El término Homo Rudolfensis es el nombre dado a unos pocos fragmentos fósiles desenterrados en 1972. Se los llamó así porque fueron encontrados cerca del río Rudolf en Kenya. La mayoría de los antropólogos aceptan que dichos fósiles no pertenecían a una especie distinta a la del Homo habilis.

Richard Leakey, quien desenterró los fragmentos, presentó el cráneo --al que se denominó "KNM-ER 1470" y se le consideró una edad de 2,8 millones de años-- y dijo que era el más grande descubrimiento en la historia de la antropología, con un efecto arrollador. Según Leakey, este ser que tenía un volumen craneal pequeño como el Australopiteco y no obstante rostro humano, era el eslabón perdido entre el Australopiteco y el ser humano. Así y todo, poco tiempo después se iba a comprender que el rostro tipo humano del cráneo KNM-ER 1470 que apareció frecuentemente en la tapa de las revistas científicas, era el resultado de un ensamblado anormal de los fragmentos hallados, cosa que pudo ser deliberada. El profesor Tim Bromage, quien hizo estudios sobre la anatomía del rostro, subrayó este hecho que descubrió con la ayuda de simulación por computadora en 1992:

 "Cuando (el KNM-ER 1470) fue reconstruido por primera vez, la frente fue ajustada al cráneo en una posición casi vertical, de manera muy parecida a la que exhiben los rostros planos humanos modernos. Pero estudios recientes de las relaciones anatómicas muestran que en vida el rostro debe haber sobresalido considerablemente, dándole un aspecto de mono, como los rostros de los Australopitecos."67

El paleoantropólogo evolucionista J. E. Cronin dice lo siguiente al respecto: "… su rostro vigoroso, la clivus naso-alveolar achatada (recordando los rostros cóncavos de los australopitecinos), la reducida amplitud craneal máxima (en los temporales), el canino pronunciado y los grandes molares (como lo indican los restos de las raíces), son todos rasgos relativamente primitivos que emparentan (coligan) el ejemplar con miembros del taxon Australopiteco africanus."68

C. Loring Brace de la Universidad de Michigan llegó a la misma conclusión como resultado de los análisis que hizo sobre la estructura maxilar y de los dientes del cráneo 1470 y dijo que "el tamaño del maxilar y la parte que contenía los molares exhibían que ER 1470 tenía exactamente el rostro y dientes del Australopiteco."69

El profesor Alan Walker, paleoantropólogo de la Universidad John Hopkins, quien había investigado tanto como Leakey, mantiene que este viviente no debería ser clasificado como "homo" -en referencia al Homo habilis o al Homo rudolfensis- sino que, por el contrario, se debe incluirlo entre los miembros de la especie Australopiteco.70

En resumen, las calificaciones como Homo habilis u Homo rudolfensis, presentadas como vínculos transitorios entre los Australopitecinos y el Homo erectus, son totalmente imaginarias. Como ha sido confirmado por muchos investigadores en la actualidad, esos seres vivientes son miembros de la serie Australopiteco. Todos sus rasgos anatómicos revelan que ambas son especies de monos.

A continuación de esas criaturas, cada una de ellas una especie de mono, vienen los fósiles "homo", que son fósiles humanos.

 

HOMO ERECTUS Y LO QUE SIGUE: LOS REALES SERES HUMANOS

Según el caprichoso esquema de los evolucionistas, la evolución de la especie Homo es la siguiente: Primero, el Homo erectus; luego el Homo sapiens arcaico y el Hombre de Neanderthal; más tarde el Hombre de Cro-Magnon y finalmente el hombre moderno. De todos modos ese tipo de clasificaciones incluyen en realidad razas humanas originales (no especies distintas). La diferencia entre ellos no es más grande que la diferencia entre un esquimal y un negro o un pigmeo y un europeo.

Examinemos primero el Homo erectus, al que se refieren como la especie humana más primitiva. El término "erectus" en "Homo erectus" significa "hombre que camina erguido". Los evolucionistas han tenido que separar a esos hombres de los anteriores agregándole la cualidad de "erectos", porque todos los fósiles Homo erectus disponibles están erguidos en un grado no observado en ninguna de las especies Australopitecinos u Homo habilis. No hay ninguna diferencia entre el esqueleto del ser humano moderno y el Homo erectus.

La razón primaria para que los evolucionistas definan al Homo erectus como "primitivo" es el volumen del cráneo (900-1000 cc) --más pequeño que el promedio de los seres humanos modernos-- y la saliente del arco superciliar. Sin embargo, mucha gente que vive hoy día tiene el mismo volumen craneal que el Homo erectus (por ejemplo, los pigmeos), y también hay razas con el arco superciliar saliente (por ejemplo, los aborígenes australianos).

Hay un acuerdo general en que las diferencias en los volúmenes craneales no denota necesariamente diferencias en la inteligencia o en las capacidades. La inteligencia depende de la organización interna del cerebro antes que de su volumen.71

Los fósiles que han hecho conocido en el mundo al Homo erectus son los del Hombre de Pekín y Hombre de Java encontrados en el Asia. De todos modos, se comprendió con el tiempo que ambos fósiles no eran dignos de confianza. El Hombre de Pekín consistía de algunos elementos hechos de yeso, cuyos originales se perdieron. El Hombre de Java estaba "compuesto" de un fragmento de cráneo y un hueso de la pelvis encontrado a unos metros más lejos del primero, sin ningún indicio que perteneciesen al mismo ser viviente. A eso se debe que los fósiles de Homo erectus encontrados en Africa ganaron una importancia creciente. (Debería tenerse en cuenta que algunos de los fósiles que se dijo eran Homo erectus, algunos evolucionistas los incluyeron bajo una segunda clase llamada "Homo ergaster". Entre ellos hay desacuerdos al respecto. Nosotros trataremos a todos estos fósiles bajo la clasificación de Homo erectus).

La clase más conocida de Homo erectus encontrada en el Africa es el fósil "Narikotome homo erectus" o "Muchacho de Turkana", que fue encontrado cerca del Lago Turkama en Kenya. Se confirmó que este fósil era de un muchacho de 12 años que habría tenido una altura de 1,83 mts. en la adolescencia. La estructura vertical del esqueleto fósil no se diferencia en nada de la del hombre moderno. El paleontólogo norteamericano Alan Walker dijo respecto al mismo que dudaba que "el término medio de los patólogos pudiesen decir cuáles eran las diferencias entre ese esqueleto fósil y el esqueleto del humano moderno."72 Respecto al cráneo, dijo Walker que "se lo veía igual a un Neanderthal."73 Como veremos en el próximo capítulo, los Neanderthal son una raza humana moderna. Por lo tanto el Homo erectus también es una raza humana moderna.

Incluso el evolucionista Richard Leakey dice que las diferencias entre el Homo erectus y el hombre moderno no son más que variaciones raciales:

"Uno debería ver también las diferencias en las formas del cráneo, en el grado de protrusión del rostro, en el vigor de las cejas, etc.. Estas diferencias probablemente no son más pronunciadas que las que vemos hoy día entre las razas humanas alejadas geográficamente. Tales variaciones biológicas surgen cuando las poblaciones están apartadas geográficamente por una cantidad de tiempo significativa."74

El Profesor William Laughlin de la Universidad de Connecticut realizó extensos exámenes anatómicos sobre los esquimales y la gente que vive en las Islas Aleutianas y advirtió que la éstas eran extraordinariamente similares al Homo erectus. Laughlin concluyó que todas esas razas, en realidad, eran distintas variedades de Homo sapiens (hombre moderno).

Cuando consideramos las vastas diferencias que existen entre grupos muy alejados como los esquimales y los bosquimanos que pertenecen a la misma especie de Homo sapiens, parece justificable concluir que el sinantropo (una clase de erectus) se incluye en esa misma variedad.75

Por otra parte, hay un gran vacío entre el Homo erectus, una raza humana, y los monos que le antecedieron en el escenario de la "evolución humana" (Australopiteco, Homo habilis, Homo rudolfensis). Esto significa que los primeros hombres aparecieron en los registros fósiles de modo repentino e inmediato sin ninguna historia evolutiva. No puede haber ningún indicio más claro de que fueron creados.

No obstante, admitir este hecho va totalmente contra la filosofía dogmática y la ideología de los evolucionistas. En consecuencia, intentan retratar al Homo erectus, verdaderamente una raza humana, como una raza medio simiesca. En sus reconstrucciones del Homo erectus lo dibujaron porfiadamente con rasgos simiescos. Por otra parte, con métodos similares de dibujo, humanizaron a monos como el Australopiteco o el Homo habilis. Con ese procedimiento buscan "aproximar" los monos y los seres humanos y cerrar al hueco entre esas dos clases distintas de vivientes.

 

NEANDERTHALES: UNA RAZA HUMANA VIGOROSA

 

Los Neanderthales son seres humanos que aparecieron repentinamente hace 100 mil años en Europa y fueron asimilados, mezclándose con otras razas, o desaparecieron silenciosa pero rápidamente hace 35 mil años. La única diferencia que tenían con el ser humano moderno estaba en el esqueleto, pues el de ellos era más vigoroso, con un volumen craneal levemente más grande.

Los Neanderthales son una raza humana, hecho que es admitido hoy día prácticamente por todos. Los evolucionistas se esforzaron al máximo por presentarlos como "una especie primitiva", aunque todos los descubrimientos indican que no diferían en nada de un ser humano "robusto" que camine por la calle actualmente. Una autoridad prominente en la materia, Erik Trinkaus, paleoantropólogo de la Universidad de Nueva Méjico, escribe:

"Comparaciones detalladas de los esqueletos del Neanderthal y del ser humano moderno han expuesto que no hay nada en la anatomía del primero que indique de manera concluyente capacidades locomotoras, de manipulación, intelectual o lingüística inferiores a las del segundo."76

Muchos investigadores contemporáneos definen al hombre de Neanderthal como una subespecie del ser humano moderno y lo llaman "Homo sapiens neanderthalensis". Los descubrimientos testifican que enterraban a sus muertos, modelaban instrumentos musicales y tenían afinidad cultural con los Homo sapiens sapiens que vivían en el mismo período. Para expresarlo con precisión, los Neanderthal son una raza humana "vigorosa" que simplemente desapareció con el tiempo.

HOMO SAPIENS ARCAICO: HOMO HEILDERBERGENSIS

Y EL HOMBRE DE CRO-MAGNON

El Homo sapiens arcaico es el último paso antes del ser humano contemporáneo en el esquema evolucionista imaginario. En realidad, los evolucionistas no tienen mucho que decir acerca de esos seres humanos dado que las diferencias entre aquellos y los modernos son mínimas. Incluso algunos investigadores dicen que aún viven representantes de esa raza y señalan a los aborígenes de Australia como un ejemplo. Como el Homo sapiens, esos aborígenes también tienen una gruesa saliente en las cejas, una estructura maxilar inclinada hacia adentro y un volumen craneal levemente más pequeño. Además, descubrimientos significativos sugieren que esas personas vivían en Hungría y en algunas aldeas de Italia hasta no hace mucho.

El grupo caracterizado como Homo heilderbergensis en la literatura evolucionista es en realidad igual que el Homo sapiens arcaico. La razón por la que se usan dos términos distintos para definir la misma raza humana reside en las diferencias conceptuales entre los evolucionistas. Todos los fósiles incluidos bajo la clasificación Homo heilderbergensis sugieren que las personas que resultaban anatómicamente muy similares a los europeos modernos, vivieron 500 mil e incluso 740 mil años antes, primero en Inglaterra y después en España.

Se estima que el Hombre de Cro-Magnon vivió hace 30 mil años. Tenía el cráneo abovedado, la frente ancha, el volumen craneal de 1600 cc --por encima del promedio del ser humano contemporáneo--, gruesas salientes en las cejas y una protrusión ósea en la espalda, característica ésta tanto del Neanderthal como del Homo erectus.

Aunque al Hombre de Cro-Magnon se lo considera una raza europea, la estructura y volumen del cráneo se ven mucho más como los de algunas razas que viven actualmente en el Africa y en los trópicos. Apoyándose en esta similitud, se estima que el Cro-Magnon era una raza africana arcaica. Otros descubrimientos en el campo de la paleoantropología han señalado que los Cro-Magnon y los Neanderthal se mezclaron entre sí y pusieron el fundamento para las razas actuales. Además, hoy día, se acepta que representantes de la raza Cro-Magnon viven aún en distintas regiones de Africa y en las regiones francesas de Salute y Dordogne. Gente que tiene características similares se observa también actualmente en Polonia y en Hungría.


 

ESPECIES QUE VIVIERON EN LA MISMA EPOCA

QUE SUS ANCESTROS

Lo que investigamos hasta ahora, según nuestra forma de ver, nos modela una resultante muy clara: el escenario de la "evolución humana" resulta una mentira total. Para que exista un árbol genealógico así, debería haber ocurrido una evolución gradual desde el mono al ser humano y se tendrían que haber encontrado los registros fósiles de este proceso. Sin embargo, hay un gran vacío entre los monos y los seres humanos. Las estructuras de los esqueletos, los volúmenes craneales y criterios como el de caminar erguido o inclinado, indican diferencias definidas entre los seres humanos y los monos. (Mencionamos antes que en función de una investigación realizada en 1994 sobre el equilibrio y los canales del oído interno, el Australopiteco y el Homo habilis fueron clasificados como monos, mientras que el Homo erectus fue clasificado como humano).

La prueba de que no puede haber ningún árbol genealógico entre esas especies diferentes es el haberse descubierto que las especies que son presentadas como ancestros una de otra, en realidad coexistieron. Si, como pretenden los evolucionistas, el Australopiteco se convirtió en Homo habilis, y éste a su vez se convirtió en Homo erectus, deberían haber vivido en eras correlativas. Sin embargo, no existe ese orden cronológico.

De acuerdo a las estimaciones de los evolucionistas, los Australopitecos vivieron desde hace 4 millones de años hasta hace 1 millón de años. Seres clasificados como Homo habilis, por otra parte, se piensa que han vivido hasta hace 1,7-1,9 millones de años. ¡El Homo rudolfensis, que se dice ha sido más "avanzado" que el Homo habilis, se sabe que tiene 2,5-2,8 millones de años! Es decir, el Homo rudolfensis es aproximadamente un millón de años más antiguo que el Homo habilis, su "ancestro". Por otra parte, se calcula que el Homo erectus se presenta hace 1,6-1,8 millones de años, lo cual significa que esta clase apareció sobre la Tierra en el mismo período que aquel que es considerado su ancestro, el Homo habilis.

Alan Walker confirma este hecho al decir que "hay evidencias en el Africa oriental de la existencia de individuos Australopitecos pequeños y tardíos, contemporáneos primero con el Homo habilis y luego con el Homo erectus."77 Louis Leakey ha encontrado fósiles de Australopitecos, Homo habilis y Homo erectus muy cerca entre sí en la región Olduvai Gorge, en el II estrato del yacimiento.78

Lo más seguro es que no existe ningún árbol genealógico entre ellos. Un paleontólogo de la Universidad de Harvard, Stephen Jay Gould, explica este desacuerdo insuperable de la evolución, aunque él mismo es evolucionista:

"¿En qué queda nuestra escala si coexisten tres linajes de homínidos (el Australopiteco africanus, el fornido Australopiteco y el Homo habilis) sin que ninguno de ellos derive claramente del otro? Además, ninguno de los tres pone de manifiesto alguna inclinación evolucionista durante su estadía en la superficie terrestre."79

Cuando pasamos del Homo erectus al Homo sapiens, vemos de nuevo que no hay ningún árbol genealógico del que hablar. Existen evidencias que indican que el Homo erectus y el Homo sapiens arcaico continuaron viviendo hasta hace unos 27 mil años y 10 mil años respectivamente. En el pantano Kow de Australia se encontraron cráneos de Homo erectus de hace unos 13 mil años. En la Isla de Java se encontró un cráneo de Homo erectus que tenía 27 mil años.80


 

LA HISTORIA SECRETA DEL HOMO SAPIENS

El hecho más interesante y significativo que anula la propia base del árbol genealógico imaginario de la teoría de la evolución es la irrecusable historia antigua del ser humano moderno. Los datos de la paleoantropología revelan que el Homo sapiens, que se parecía exactamente a nosotros, vivió en el entorno de hace un millón de años.

Fue Louis Leakey, el conocido paleoantropólogo evolucionista, el descubridor de los primeros elementos en la materia. En 1932, en la región de Kanjera, cerca del Lago Victoria en Kenya, encontró varios fósiles que pertenecían a la Epoca del Pleistoceno medio, los cuales no tenían ninguna diferencia con el ser humano moderno. Y esa Epoca significa un millón de años atrás.81 Dado que este descubrimiento puso al árbol genealógico evolutivo patas para arriba, fue despreciado por algunos paleoantropólogos evolucionistas. No obstante Leakey siempre sostuvo que sus estimaciones resultaban correctas.

Cuando esta controversia estaba por ser olvidada, un fósil desenterrado en España en 1995 reveló de una manera notoria que la historia del Homo sapiens era mucho más antigua que la asumida. El fósil en cuestión fue descubierto en una cueva llamada Gran Dolina en la región de Atapuerca (Burgos) por tres paleoantropólogos españoles de la Universidad de Madrid. El fósil pertenecía a la cara de un muchacho de 11 años y se presentaba totalmente como la de los seres humanos modernos. Se calculó que había muerto hacía 800 mil años. La revista "Discover" presentó la historia pormenorizada en su número de Diciembre de 1997. El fósil hizo vacilar las convicciones de Ferreras, director de las excavaciones de Gran Dolina, quien dijo:

"Esperábamos algo grande, algo voluminoso, algo pomposo… ustedes saben, algo 'primitivo'. Nuestra probabilidad de encontrar un muchacho de 800 mil años era la de hallar algo como el Niño de Turkana. Y lo que encontramos fue una cara totalmente moderna… Para mi esto es lo más espectacular.. Este es el tipo de cosas que te hacen vacilar, (es decir), el descubrimiento de algo totalmente inesperado como esto. No me refiero al descubrimiento de fósiles; que también es algo inesperado y bueno. Lo más espectacular es encontrar en el pasado algo que pensabas pertenecía al presente. Es algo así como encontrar… una cinta de grabación magnética en Gran Dolina. Sería muy sorprendente. No contamos con encontrar cassetes y cintas de grabar en el Pleistoceno Inferior. Descubrir una cara moderna allí es lo mismo. Nos sorprendimos mucho cuando la vimos."82

El fósil puso de relieve que la historia del Homo sapiens tenía que extenderse hacia atrás 800 mil años. Después de recuperarse de la impresión inicial, los evolucionistas que descubrieron el fósil decidieron que pertenecía a una especie diferente porque según el árbol genealógico evolutivo hace 800 mil años no existía ningún Homo sapiens. Por lo tanto construyeron una especie imaginaria llamada el "ancestro del Homo" e incluyeron el cráneo de Atapuerca bajo esa clasificación.

¡UNA CHOZA DE HACE 1.700.000 AÑOS Y PISADAS DE

UN SER HUMANO MODERNO DE 3.600.000 DE

AÑOS DE ANTIGUEDAD!

Ha habido muchos descubrimientos que datan al Homo sapiens incluso con anterioridad a los 800 mil años. Uno de esos descubrimientos fue el hecho por Louis Leakley a principios de 1970 en Olduvai Gorge. Allí, en el segundo estrato del yacimiento, descubrió que hubo una coexistencia entre las especies Australopiteco, Homo habilis y Homo erectus. Pero resultó más interesante una estructura que encontró en el mismo yacimiento y estrato: los restos de una choza de piedra. El aspecto llamativo era que dicha construcción, que aún se usa en algunas partes del Africa, ¡podía ser erigida solamente por el Homo sapiens! De ese modo, de acuerdo con el descubrimiento de Leakey, el Australopiteco, el Homo habilis, el Homo erectus y el ser humano moderno deben haber coexistido hace aproximadamente 1,7 millones de años.83 Este hallazgo seguramente debe invalidar la teoría de la evolución que pretende que el ser humano evolucionó desde alguna especie de mono como el Australopiteco.

En realidad, algunos otros descubrimientos también remontan los orígenes del ser humano a 1,7 millones de años. Uno de ellos constituye las pisadas humanas en Laetoli (Tanzania) encontradas por Mary Laekey en 1977. Se calculó en 3,6 millones de años de antigüedad el estrato en que se ubican las pisadas, pero lo más importante es que esa huellas no difieren en nada de la de un ser humano contemporáneo.

Esas impresiones fueron examinadas después por una serie de conocidos paleoantropólogos, como Don Johansons y Tim White. Llegaron a la misma conclusión. Escribe White:

"No hay ningún error al respecto… Son iguales a las huellas de los seres humanos modernos. Si (una de esas huellas) hubiese sido hecha en la arena de la playa de California y se le pregunta a un chico de cuatro años qué era eso, diría inmediatamente que alguien anduvo caminando por allí. Sería incapaz de distinguir esa pisada de otras cientos marcadas en la playa, cosa que tampoco podría hacer usted."84

Después de examinar las huellas, Louis Robbins, de la Universidad de Carolina del Norte, hizo el siguiente comentario:

"El arco está elevado --los individuos más pequeños tenían un arco más alto--, el dedo grande del pie es amplio y está alineado con el segundo dedo… Los dedos se prenden al suelo como los de los humanos. Esto no se ve en otras formas animales."85

Exámenes hechos sobre la morfología de las pisadas mostraron repetidamente que tenían que ser aceptadas como impresiones humanas y, más aún, de un ser humano moderno (Homo sapiens). Russell Tuttle, quien examinó las pisadas, escribió:

"Las pudo haber hecho un Homo sapiens pequeño que iba descalzo… En todos sus rasgos morfológicos discernibles, los pies de los individuos que dejaron esos rastros no pueden distinguirse de pies de humanos modernos."86

Estudios imparciales de las pisadas revelaron quienes las hicieron. Se trata de veinte pisadas fosilizadas de un humano moderno de 10 años y 27 pisadas de otro chico aún más joven. Ciertamente, era gente moderna como nosotros.

Esta situación puso las pisadas de Laetoli en el centro de las discusiones durante años. Los paleoantropólogos evolucionistas intentaron desesperadamente encontrar una explicación en tanto les era difícil aceptar que un hombre moderno hubiese caminado sobre la Tierra hace 3,6 millones de años. Durante 1990 empezó a tomar forma la "explicación" de ese hecho. Los evolucionistas decidieron que las pisadas correspondían a un Australopiteco porque, según la teoría en la que se basan, era improbable que hace 3,6 millones de años existiese una especie homo. Russell H. Tuttle escribió un artículo en 1990:

"En resumen, los rastros de pisadas de 3,5 millones de años en el asiento 'G' de Laetoli se asemejan a los de humanos modernos que andan normalmente descalzos. Ninguno de sus rasgos sugiere que los homínidos de Laetoli fuesen menos capaces que nosotros. Si no se supiera que las huellas del asiento 'G' son tan antiguas, concluiríamos de buena gana que fueron hechas por un miembro de nuestro género Homo. De todos modos, deberíamos archivar la liviana suposición de que las huellas fueron hechas por un pariente de Lucy, un Australopiteco afarensis."87

Para decirlo de manera breve, esa impresiones de pies a las que se suponen de 3,6 millones de años de antigüedad, no podrían haber pertenecido a algún Australopiteco. La única razón por la que se pensó eso es que el estrato volcánico en el que se encontraron las huellas tenía esa edad, época en la que se asumió no podían haber vivido los humanos.

Estas interpretaciones de las huellas de Laetoli nos muestra una realidad muy importante: los evolucionistas no sostienen esa teoría en consideración de los descubrimientos científicos sino a pesar de ellos. Estamos frente a la defensa de una teoría de manera obsecada, sin importar a que se recurra, pues se ignoran o distorsionan todos los nuevos descubrimientos, con tal de salirse con la suya.

En síntesis, la teoría de la evolución no es científica sino un dogma que se mantiene vivo a pesar de las evidencias científicas.

EL ANDAR BIPEDO, UN OBSTACULO INSALVABLE PARA

LA TEORIA DE LA EVOLUCION

Además de los registros fósiles de los que nos ocupamos hasta ahora, hay importantes lagunas o brechas anatómicas entre los monos y los seres humanos que invalidan la ficción de la evolución humana. Una de esas lagunas tiene que ver con la forma de caminar.

Los seres humanos caminan erguidos sobre sus dos pies. Realizan un tipo de movimiento muy especial no visto en ninguna otra especie. Algunos animales tienen una capacidad limitada para moverse cuando se paran sobre los pies traseros. Animales como los osos y los monos se mueven así raramente, como en los casos que quieren alcanzar una fuente de comida, y solamente por un tiempo breve. Normalmente sus esqueletos se inclinan hacia delante y andan sobre las cuatro patas.

Entonces, ¿ha evolucionado el andar bípedo a partir del tranco cuadrúpedo de los monos, como suponen los evolucionistas?

Por supuesto que no. Las investigaciones han mostrado que nunca hubo tal evolución para el andar bípedo, ni es posible que haya ocurrido. En primer lugar, el andar bípedo no es una ventaja evolutiva. La forma en que se mueven los monos es mucho más fácil, más rápida y más efectiva que el paso o andar bípedo del ser humano, quien no puede saltar de árbol en árbol sin bajar a tierra, como el chimpancé, ni correr a 125 kms/h como una chita. Por el contrario, dado que el ser humano camina sobre los dos pies, se mueve mucho más lento en el suelo. Por la misma razón, en términos de movimiento y defensa, es una de las especies más expuesta en la naturaleza. De acuerdo a la lógica de la evolución, los monos no deberían haber evolucionado para adoptar el andar bípedo: por el contrario, los humanos deberían haber evolucionado para volverse cuadrúpedos.

Otra dificultad irresoluble de la suposición evolucionista es que el andar bípedo no sirve al modelo darwinista de un "desarrollo gradual", modelo que constituye el fundamento de la evolución y requiere la existencia de un tranco o andar "mixto", entre el bípedo y el cuadrúpedo. Sin embargo, el paleoantropólogo inglés Robin Crompton demostró a través de una investigación por medio de computadoras que dirigió en 1996, que no era posible esa forma de andar "mixta". Crompton llegó a la siguiente conclusión: un ser vivo puede caminar erguido o andar en cuatro patas.88 No puede ser posible un andar de tipo intermedio debido al intenso consumo de energía. Por eso mismo es imposible la existencia de un ser semibípedo.

El inmenso vacío o brecha entre el hombre y el mono no se limita solamente al andar bípedo. Quedan todavía muchas otras cosas sin explicación, como ser la capacidad del cerebro, la habilidad para conversar, etc.. Elaine Morgan, paleoantropóloga evolucionista, hace la siguiente confesión en relación a esto:

"Cuatro de los misterios más relevantes acerca de los humanos son: 1) ¿Por qué caminan sobre dos piernas?; 2) ¿Por qué perdieron el pelaje?; 3) ¿Por qué desarrollaron cerebros tan grandes?; 4) ¿Por qué aprendieron a hablar?.

Las respuestas ortodoxas a estas preguntas son: 1) Aún no lo sabemos; 2) Aún no lo sabemos; 3) Aún no lo sabemos; 4) Aún no lo sabemos. La lista de las preguntas puede alargarse significativamente sin que ello altere la monotonía de las respuestas."89

 

LA EVOLUCION: UNA FE NO CIENTIFICA

Lord Solly Zuckerman es uno de los más conocidos y respetados científicos en Gran Bretaña. Estudió durante años los registros fósiles y condujo muchas investigaciones minuciosas. Fue honrado con el título de "Lord" por sus contribuciones a las ciencias. Se trata de un evolucionista. Por lo tanto sus comentarios sobre la evolución no se los puede considerar como una observación deliberadamente molesta.

Después de años de investigar los fósiles incluidos en el escenario de la evolución humana, llegó sin embargo a la conclusión de que, en verdad, no hay ningún árbol genealógico (que vaya de los monos a los humanos).

Zuckerman hizo también un interesante "espectrograma de la ciencia". Formó un espectro de las ciencias que van desde las consideradas científicas a las consideradas no científicas. Según el espectrograma de Zuckerman, las ciencias más "científicas" --es decir, las que dependen de datos de campo concretos-- son la química y la física. Le siguen las ciencias biológicas y luego las sociales. Al final del espectro, considerada la parte menos científica, están ubicadas las llamadas de "percepción extrasensorial" --en las que entran la telepatía y el sexto sentido--, ocupando el último lugar "la evolución humana". Zuckerman explica su razonamiento:

"Entramos inmediatamente al registro de la verdad objetiva en esos campos que se suponen de la ciencia biológica, como la percepción extrasensorial o la interpretación de la historia fósil del ser humano, donde para el que cree cualquier cosa es posible, e incluso donde el creyente vehemente es a veces capaz de creer al mismo tiempo varias cosas contradictorias."90

¿Cuál es entonces la razón que lleva a que muchos científicos sean tan testarudos respecto a este dogma? ¿Por qué se han estado esforzando tanto para mantener viva su teoría, a costa de tener que admitir incontables conflictos y renunciar a las evidencias (en contra) que han encontrado?.

La única respuesta es el temor que sentían a lo que tendrían que enfrentar en caso de abandonar la teoría de la evolución: el hecho o la realidad de que el ser humano fue creado por Dios. Sin embargo, considerando lo que presumen y la filosofía materialista en la que creen, la Creación es un concepto inaceptable para los evolucionistas.

Por esa razón se autoengañan y engañan al mundo valiéndose de los medios de comunicación con los cuales cooperan. Si no pueden encontrar los fósiles necesarios, los "fabrican", ya sea en la forma de descripciones imaginarias o modelos ficticios, e intentan dar la impresión de que realmente existieron fósiles que verifican la evolución. Algunos órganos informativos que comparten sus puntos de vista materialista también intentan engañar al público e inculcar la fábula de la evolución en el subconsciente popular.

Sin importar la fuerza con que intenten todo lo dicho antes, la verdad es evidente: el ser humano no pasó a existir a través de un proceso evolutivo sino creado por Dios. Por lo tanto, el ser humano es responsable frente a El, independientemente de lo renuente que pueda ser en asumir esta responsabilidad.

 

EL ATOLLADERO DE LA EVOLUCION MOLECULAR

 

En anteriores secciones de este libro hemos relatado cómo los registros fósiles invalidan la teoría de la evolución. De hecho, no necesitábamos relatar nada de eso porque la teoría de la evolución colapsa mucho antes que se considere algún supuesto acerca de la "evolución de las especies" y acerca de la evidencia de los fósiles. El tema que hace a la teoría sin sentido desde el inicio es la cuestión de cómo apareció la vida en la Tierra la primera vez.

La teoría de la evolución al referirse a esta cuestión, sostiene que la vida comenzó con una célula que se formó por casualidad. De acuerdo al escenario, hace 4 millones de años distintos compuestos químicos inorgánicos sufrieron una reacción en la atmósfera primordial de la Tierra, en la cual los efectos de los rayos y de la presión hicieron que se forme la primera célula viviente.

Lo primero que se debe decir es que la pretensión de que materiales inorgánicos se juntaron para formar la vida es algo no científico, pues no está verificado por ningún experimento u observación hechos hasta ahora. La vida se genera solamente a partir de la vida. Cada nueva célula con vida se forma por la duplicación de otra. Nadie jamás en el mundo ha tenido éxito para constituir una célula reuniendo materiales inorgánicos, ni siquiera en los laboratorios más avanzados.

La teoría de la evolución pretende que la célula de un ser vivo --que no puede ser producida aunque se reúna al efecto toda la potencia del conocimiento, la tecnología y el intelecto humano-- se las arregló, a pesar de todo, para formarse casualmente bajo las condiciones primitivas de la Tierra. En las páginas que siguen examinaremos porqué esta pretensión se opone a los principios más elementales de la ciencia y de la razón.

LA FABULA DE "LA CELULA PRODUCIDA POR

CASUALIDAD"

Si alguien cree que una célula pasa a existir por casualidad, entonces no hay nada que le impida creer en la historia que contaremos a continuación. Se trata de la historia de una ciudad.

Un día una masa de barro presionada entre las rocas en una zona estéril, se mojó después de llover. El barro mojado se secó y endureció cuando salió el sol y tomó una forma rígida, resistente. Después, esas rocas, que también sirvieron como molde, se hicieron pedazos y a continuación apareció un ladrillo, robusto, bien formado, bonito. Ese ladrillo esperó años bajo las mismas condiciones naturales hasta que se formase otro ladrillo similar. Así continuó la situación hasta que se formaron cientos de miles de ladrillos en el mismo lugar. De todos modos, de manera casual, no resultó dañado ninguno de los ladrillos. Aunque quedaron expuestos durante miles de años a las tormentas, a las lluvias, a los vientos, al sol abrasador, al frío glacial, los ladrillos no se rompieron, no se fragmentaron ni se dispersaron, sino que permanecieron en el mismo lugar, con la misma determinación, a la espera de que se formen otros ladrillos.

Cuando el número de ladrillos fue adecuado, se colocaron uno sobre el otro y al lado del otro para dar lugar a una edificación, cosa que se logró de manera fortuita por medio de los efectos de las condiciones naturales, como ser, los vientos, los temporales o las tornados. Entre tanto, bajo las "condiciones naturales" se formaron otros materiales, como el cemento o la argamaza, que se colocaron y distribuyeron perfectamente por sí mismos entre los ladrillos para conseguir el agarre o sujeción entre sí. Mientras sucedía todo eso bajo las "condiciones naturales", se moldeaba el mineral de hierro para estructurar los cimientos del edificio del que estamos hablando. Al final del proceso tendremos un edificio completo con todos sus elementos, carpintería e instalaciones íntegras.

Por supuesto, un edificio no consiste solamente de un cimiento, ladrillos y cemento. ¿Cómo se obtienen entonces los materiales faltantes?. La respuesta es simple: todos los tipos de materiales que se necesitan para la construcción de un edificio existen en la tierra sobre la que se levanta el edificio. Silicio para los vidrios, cobre para los cables de la electricidad, hierro para las columnas, las viguetas y los caños, etc., son todos materiales que existen bajo la tierra en cantidades abundantes. Con la sola habilidad de las "condiciones naturales" todo esos elementos tomaron forma y se ubicaron en la parte correspondiente del edificio. Todas las instalaciones, la carpintería y los accesorios, se ubicaron entre los ladrillos o paredes con la ayuda del viento, la lluvia y los terremotos. Todo sucedió tan bien, de modo que al ir juntándose los ladrillos dejaron los espacios necesarios para las ventanas, como si supieran que oportunamente cosas llamadas marco y vidrio se formarían por medio de las condiciones naturales. Tampoco se olvidaron de dejar el espacio correspondiente para las instalaciones de agua y de los sistemas eléctricos y de calefacción, sistemas que también tomaron cuerpo más tarde de manera fortuita. Todo ha marchado tan bien que las "coincidencias" y las "condiciones naturales" produjeron un diseño perfecto.

Si usted es capaz de creer este relato, no tendrá ningún problema en presumir la manera en que pasaron a existir todos los demás elementos de una ciudad, como los sistemas de transporte, las comunicaciones, las infraestructuras, las autopistas, otros edificios y diversos caminos. Si usted posee conocimientos tecnológicos y es versado en la materia, incluso puede escribir un libro sumamente "científico", de varios volúmenes, contando sus teorías acerca del "proceso evolutivo de un sistema de albañal y su isocronismo con las estructuras presentes". También puede ser condecorado con un premio académico por sus brillantes estudios y considerarse un genio que lleva luz a la humanidad.

La teoría de la evolución supone que la vida pasó a existir por casualidad. Es una suposición que en nada es menos absurda que el relato que terminamos de hacer porque, con todos sus sistemas operacionales, de comunicación, transporte y administración, una célula no es menos compleja que una ciudad.


 

EL MILAGRO EN LA CELULA Y EL FIN DE LA TEORIA DE LA EVOLUCION

 

La estructura compleja de una célula viva era desconocida en la época de Darwin y los evolucionistas pensaban entonces que decir que la vida era el resultado de "coincidencias y condiciones naturales" era suficiente para que la gente crea en sus teorías.

La tecnología del siglo XX ha penetrado en las partículas más pequeñas de la vida y ha revelado que la célula es el sistema más complejo confrontado por la humanidad. Hoy día sabemos que la célula contiene usinas que producen la energía que ha de ser usada por la célula, fábricas que elaboran las enzimas y las hormonas esenciales para la vida, un banco de datos donde se registra toda la información necesaria sobre los productos a fabricarse, complejos sistemas de transporte y tuberías para llevar materias primas y productos de un lugar a otro, laboratorios y refinerías avanzados para triturar o licuar las materias primas que vienen del exterior. Y lo dicho es solamente una pequeña parte de ese increíble sistema complejo.

Una célula es tan compleja que incluso el alto nivel de tecnología obtenido por la humanidad no puede producir una de ellas. Ningún esfuerzo por crear una célula artificial ha tenido éxito. En realidad, muchos intentos en tal sentido han logrado solamente la frustración y fueron abandonados.

La teoría de la evolución pretende que este sistema (el de la célula) --que el género humano no pudo reproducir con toda la inteligencia, conocimiento y tecnología a su disposición-- pasó a existir fortuitamente bajo las condiciones de la Tierra primitiva. Para hacernos una mejor idea de ello, podemos decir que la probabilidad de que una célula se forme de manera casual es tan mínima como la posibilidad de que un libro sea impreso por medio de una explosión que ocurra en una imprenta.

El matemático y astrónomo inglés Sir Fred Hoyle hizo una comparación similar en un reportaje que lo publicó la revista "Nature" del 12/11/1981. Aunque Hoyle es evolucionista, expresó que la posibilidad de que una forma de vida superior haya emergido de esa manera (como lo plantean los evolucionistas) era comparable a la posibilidad de que un tornado que barriese o azotase un depósito de chatarra ensamble un Boeing 747 con el material existente allí.91 Esto significa que no es posible que la célula pase a existir por medio de coincidencias, y por lo tanto, de modo definido, tiene que haber sido "creada".

Una de las razones que no permiten que la teoría de la evolución pueda explicar cómo pasó a existir la célula, es la "complejidad irreductible" de la misma. La célula viva se automantiene con la cooperación armoniosa de muchas organelas. Si solamente una de esas organelas deja de cumplir su función, la célula no puede permanecer viva. La célula no tiene la posibilidad de esperar que mecanismos inconscientes como el de la selección natural o el de la mutación le permitan desarrollarse. Así, la primera célula sobre la Tierra fue necesariamente una célula completa con todos las organelas y funciones requeridas, lo cual significa, definidamente, que dicha célula tenía que haber sido creada.


 

LAS PROTEINAS PONEN EN TELA DE JUICIO LA CASUALIDAD

 

Lo dicho se refiere a la célula. Pero la evolución no puede explicar ni siquiera los elementos que la "constituyen": no es posible la formación, bajo las condiciones naturales, de una proteína sencilla. Menos aún, por lo tanto, de las miles de moléculas de proteínas complejas que componen la célula.

Las proteínas son moléculas gigantes consistentes de unidades más pequeñas llamadas "aminoácidos", los cuales están dispuestos en una secuencia particular en ciertas cantidades y estructuras. Esas moléculas constituyen los "ladrillos" de una célula viva. La molécula más simple se compone de 50 aminoácidos, pero hay algunas que se componen de miles de aminoácidos.

El punto crucial es: la ausencia, la adición o el reemplazo de un solo aminoácido en la estructura de la proteína provoca que se convierta en un amontonamiento molecular inservible. Cada aminoácido tiene que estar en el lugar correcto y en el orden correcto. La teoría de la evolución, que supone que la vida emergió como resultado de una casualidad, se desespera frente a este orden, dado que es demasiado pasmoso para ser explicado por medio de la casualidad. (Por otra parte, la teoría incluso es incapaz de explicar el supuesto de la "formación coincidente" de los aminoácidos, lo cual discutiremos luego).

El hecho que la estructura funcional de las proteínas no puede acaecer de ninguna manera casualmente, es algo fácilmente observable incluso por el simple cálculo de probabilidad que cualquiera puede comprender.

Una molécula de proteína promedio está compuesta de 288 aminoácidos, de los cuales 12 son de tipos distintos. Esto se puede disponer u ordenar en 10300 modos distintos (Se trata de un número muy grande, consistente de un "uno" seguido de 300 ceros). De todas esas secuencias u órdenes, sólo una forma la molécula de proteína deseada. El resto constituyen cadenas de aminoácidos que, o son inservibles o son potencialmente dañinas para la vida.

En otras palabras, la probabilidad de la formación de solamente una molécula de proteína es de "1 en 10300", o sea, es prácticamente imposible que ocurra la formación de esa proteína casualmente (En matemáticas las probabilidades menores a 1 en 1050 se aceptan como "probabilidad cero").

Por otra parte, una molécula de proteína de 288 aminoácidos es más bien una molécula modesta comparada con algunas gigantes que consisten de miles de aminoácidos. Al aplicar a esas moléculas gigantes de proteínas un cálculo de probabilidades similar, nos encontraremos con que hasta el término "imposible" resulta inadecuado para su producción fortuita.

Al dar un paso más en el desarrollo del esquema de la vida, observamos que una proteína sola no significa nada por sí misma. Una de las bacterias más pequeñas descubierta, "Micoplasma Hominis H 39", contiene 600 "tipos" de proteínas. Si tenemos que repetir el cálculo de probabilidad para cada uno de estos 600 tipos distintos de proteínas, veremos que el resultado agota incluso el concepto de "imposible".

Alguien que esté leyendo esto y que hasta ahora ha aceptado la teoría de la evolución como una explicación científica, puede sospechar que estos números son exagerados y que no reflejan los hechos. No es así: hay hechos definidos y concretos. Ningún evolucionista puede objetar esos números. Los evolucionistas aceptan que la formación por coincidencia de una sola proteína es "tan improbable como la posibilidad de que un mono escriba la historia de la humanidad en una máquina de escribir sin cometer un solo error."92 Sin embargo, en vez de aceptar la otra explicación, es decir, la Creación, siguen defendiendo esa imposibilidad.

El mismo hecho es confesado por muchos evolucionistas. Por ejemplo, Harold B. Blum, un conocido científico evolucionista dice que "la formación espontánea de un polipétido de la medida de la proteína conocida más pequeña, se la ve más allá de toda probabilidad."93

Los evolucionistas pretenden que la evolución molecular tuvo lugar en un período muy largo, período que hizo posible lo imposible. A pesar de eso, por más largo que pueda ser el período, no es posible que los aminoácidos formen las proteínas de manera casual. El geólogo norteamericano William Stokes admite esto en su libro Essentials of Earth History (Lo Esencial de la Historia de la Tierra) al decir que esa probabilidad es tan pequeña "que ella (la proteína) no se produciría durante billones de años en billones de planetas, cada uno de ellos cubierto por una alfombra de solución acuosa concentrada de los aminoácidos necesarios."94

Por lo tanto, ¿qué significa todo esto?. El profesor de química Perry Reeves responde:

"Cuando uno examina el vasto número de estructuras posibles que podrían resultar de una simple combinación fortuita de aminoácidos en un lago primordial en evaporación, es difícil creer que la vida pudo originarse de esa manera. Es más plausible que un Gran Constructor con un plan maestro fuese requerido para una tarea así."95

Si incluso es imposible la formación coincidente de una de esas proteínas, es billones de veces más imposible que un millón de esas proteínas se reúnan apropiadamente de modo casual e integren una célula humana completa. Más aún, una célula no se compone en ningún momento de un simple amontonamiento de proteínas. Además de éstas, una célula incluye también ácidos nucleicos, carbohidratos, lípidos, vitaminas y muchos otros elementos químicos como electrolitos, ordenados en una proporción, armonía y diseño específico en términos de estructura y función. Cada uno de esos componentes funciona como un armazón para la construcción o una co-molécula en distintas organelas.

Robert Shapiro, profesor de química en la Universidad de Nueva York y experto en ADN, calculó la probabilidad de una formación coincidente de 2.000 tipos de proteínas encontradas en una sola bacteria (En una célula humana hay 200 mil tipos de proteínas). El número hallado fue el de 1 en 1040000 (Se trata de un número increíble formado por un uno seguido de 40.000 ceros).96

Chandra Wickramasinghe, profesor de astronomía y matemáticas aplicadas de la Universidad College (Cardiff, Gales, Inglaterra) comenta:

"La probabilidad de la formación de la vida de manera espontánea a partir de la materia inanimada es de 1/1040.000 (El denominador) es un número suficientemente grande para sepultar a Darwin y a la teoría de la evolución en su conjunto. No existió ningún caldo primitivo, ni en este planeta ni en ningún otro, y si los comienzos de la vida no fueron fortuitos, deben haber sido, por lo tanto, el producto de una inteligencia con un propósito determinado."97

Sir Fred Hoyle comenta sobre esos números inverosímiles:

"En realidad una teoría así (que la vida fue montada o convocada por una inteligencia) es tan obvia que uno se asombra de porqué no es ampliamente aceptada como algo autoevidente. Las razones son psicológicas antes que científicas."98

Hoyle usó el término "psicológicas" porque el autoacondicionamiento de los evolucionistas no acepta que la vida pudo haber sido creada. Esa gente ha determinado el rechazo de la existencia de Dios como su objetivo principal. Sólo por esta razón siguen defendiendo escenarios irrazonables que ellos mismos reconocen que son imposibles.

PROTEINAS LEVOGIRAS

Examinemos ahora en detalle porqué es imposible el escenario evolucionista relatado para la formación de las proteínas.

La secuencia correcta de los aminoácidos adecuados no es por sí sola suficiente para la formación de una molécula de proteína. Además, cada uno de los 20 tipos diferentes de aminoácidos presentes en la composición de las proteínas deben ser levógiros. Entre los aminoácidos hay dos tipos distintos: los "levógiros" y los "dextrógiros". La diferencia entre ellos es la simetría especular entre sus estructuras tridimensionales, similar a la mano derecha y a la mano izquierda de una persona.

Los aminoácidos de cualquiera de esos dos tipos pueden unirse fácilmente entre sí. A través de la investigación se ha revelado un hecho asombroso: todas las proteínas en las plantas y en los animales, desde los organismos más simples a los más complejos, están integradas con aminoácidos levógiros. Si aunque más no sea un solo aminoácido dextrógiro se liga a la estructura de la proteína, esta se vuelve inservible. Algo bastante interesante es que en algunos experimentos las bacterias a las que se le agregaron aminoácidos dextrógiros fueron inmediatamente destruidas, excepto en algunos casos en los que a partir de los componentes fracturados formaron aminoácidos levógiros, pudiendo entonces usarlos.

Supongamos por un instante que la vida pasó a existir por casualidad, como suponen los evolucionistas que sucedió. En este caso, los aminoácidos levógiros y dextrógiros generados por casualidad deberían estar presentes en cantidades más o menos iguales en la naturaleza. Por lo tanto todos los seres vivientes deberían tener ambos aminoácidos en su constitución porque químicamente es posible que los aminoácidos de esos dos tipos se combinen entre sí. Pero en la realidad, las proteínas que existen en todos los organismos vivientes están compuestos solamente de aminoácidos levógiros.

La cuestión de cómo las proteínas pueden escoger de entre todos los aminoácidos solamente los levógiros y cómo en el proceso de la vida no se involucra ni siquiera uno dextrógiro, es algo que aún hace frente a los evolucionistas: no tienen ninguna manera de explicar una selección tan consciente y específica.

Además, esta característica de la proteína intensifica la confusión del atolladero de la "coincidencia" de los evolucionistas. Con el objeto de que sea generada una proteína "significativa" no es suficiente la existencia de una cierta cantidad de aminoácidos en una secuencia perfecta y que se combinen con el diseño tridimensional correcto. Además, todos los aminoácidos tienen que ser elegidos de entre los levógiros y no puede existir ni un solo aminoácido dextrógiro entre ellos. No obstante, no hay ningún mecanismo de selección natural que identifique que un aminoácido dextrógiro se ha agregado a la secuencia, que lo reconozca como un error y que por lo tanto indique que debe ser sacado de la cadena. Esta situación elimina, una vez más, y para siempre, la posibilidad de la coincidencia y casualidad.

En la Enciclopedia de Ciencia Británica, que es una franca defensora de la evolución, se indica que los aminoácidos de todos los seres vivos en la Tierra, los "ladrillos" para la construcción de polímeros complejos como las proteínas, tienen la misma asimetría levógira.

Esto es equivalente a que una moneda caiga siempre sobre la misma cara después de arrojarla un millón de veces. En la misma Enciclopedia se dice que no es posible comprender porqué las moléculas se convirtieron en levógiras o dextrógiras y se expresa que dicha elección está relacionada de manera fascinante con la fuente de la vida en la Tierra.99

Si una moneda siempre presenta la misma cara cuando se la arroja un millón de veces, ¿es más lógico atribuir eso a una casualidad o aceptar que hay una intervención consciente? La respuesta debería ser obvia. Sin embargo, a pesar de esa aparente obviedad, los evolucionistas se refugian en lo fortuito o casual simplemente porque no quieren aceptar la existencia de la "intervención consciente".

Una situación similar a la de los aminoácidos y el carácter levógiro sucede con los nucleótidos, las unidades más pequeñas de ADN y ARN. A diferencia de los aminoácidos en los organismos vivos, en los nucleótidos sólo son elegidas las formas dextrógiras. Esa es otra situación que nunca se puede explicar por medio de la casualidad.

Como conclusión, está definidamente probado por las probabilidades que estuvimos examinando hasta ahora, que la fuente de la vida no se puede explicar a través de la casualidad. Si intentamos calcular la probabilidad de que una proteína promedio compuesta de 400 aminoácidos seleccione a éstos solamente de entre los levógiros, nos encontramos con una relación 1/2400, es decir, 1/10120. Con el objeto de hacer una comparación, recordemos que el número de electrones en el universo se estima en 1079, un número mucho más pequeño que el (denominador) anterior. La probabilidad de que esos aminoácidos formen la secuencia y la forma funcional requerida, debería dar lugar a números muchos más grandes. Si unimos estas probabilidades y expandimos el tema a la formación de un número y un tipo de proteínas más grandes, los cálculos se vuelven inimaginables.

LA UNION CORRECTA ES VITAL

Todo lo dicho antes, de cualquier modo, no pone fin a las dificultades de la evolución. No es suficiente que los aminoácidos estén ordenados según las cantidades, secuencias y estructuras tridimensionales necesarias correctas. La formación de una proteína también requiere que las moléculas de aminoácidos con más de un brazo se vinculen con otra solamente por medio de ciertos brazos. Tal vinculación se denomina "unión peptídica". Los aminoácidos pueden vincularse entre sí de modos distintos, pero las proteínas están compuesta sola y únicamente de esos aminoácidos reunidos por uniones "peptidas".

Una comparación aclarará este punto. Supongamos que todas las partes de un auto fueron colocadas correctamente, con la única excepción que una de las ruedas no fue asegurada con las tuercas y tornillos correspondientes sino con un pedazo de alambre y de modo tal que la parte exterior de la llanta queda paralela al suelo. El auto no podrá moverse ni un metro, independientemente de la tecnología compleja o el motor poderoso de que disponga. En una primera observación, todo parece estar en su lugar, pero la colocación incorrecta de una de las ruedas se traduce en la ineptitud o nulidad del auto como tal. De la misma manera, la unión de aunque más no sea un aminoácido con otro por medio de una vinculación distinta a la peptídica en una molécula de proteína, vuelve a toda la molécula inútil, inservible.

Los investigadores han puesto de manifiesto que la combinación fortuita de los aminoácidos se da con una unión peptídica solamente en una proporción del 50%, en tanto que el resto lo hace con uniones distintas que no están presentes en las proteínas. Para funcionar apropiadamente, cada aminoácido que compone una proteína debe unirse solamente con una unión peptídica, de la misma manera que los aminoácidos tienen que ser elegidos solamente de entre los levógiros. Es decir, cuando consideramos una proteína integrada por 400 aminoácidos, la probabilidad de que todos los aminoácidos se combinen entre sí solamente con enlaces peptídicos, es de 1/2399.

PROBABILIDAD CERO

Como se puede ver en el recuadro al fin de este capítulo, la probabilidad de la formación de una molécula de proteína compuesta de 500 aminoácidos es de 1 sobre un número formado por otro 1 seguido de 950 ceros, algo difícil de concebir para la mente humana. Se puede hablar solamente de probabilidad, porque en la práctica la misma tiene una posibilidad "cero" de concretarse.

Una probabilidad de "1 sobre 10950" está más allá de los límites de la definición.

Mientras la improbabilidad de la formación de una molécula de proteína compuesta de 500 aminoácidos alcanza tal grado, podemos expandir más los límites de la mente con niveles más elevados de improbabilidad. En la molécula "hemoglobina", que es una proteína vital, hay 574 aminoácidos, es decir, un número más grande que el que conforma la proteína mencionada antes. Si consideramos que solamente en uno de los billones de glóbulos rojos del cuerpo humano hay 280 millones de moléculas de Hemoglobina, no es suficiente la supuesta edad de la Tierra para producir la formación, aunque más no sea, de una simple proteína por medio del método de "prueba y error", sin hablar ya de un glóbulo rojo. Incluso si suponemos que los aminoácidos se han combinado y descompuesto por el método de "prueba y error" sin perder ningún momento, desde la formación del mundo, para la formación de una sola proteína, así y todo el período de tiempo requerido es mayor que la edad actual del mundo, es decir, no alcanza para cubrir la probabilidad de 1/10950.

La conclusión derivada de todo esto es que el criterio de la evolución cae en un profundo abismo de improbabilidad precisamente en el estadio de formación de una proteína aislada.

¿EXISTE EN LA NATURALEZA UN MECANISMO

DE PRUEBA Y ERROR?

Concluimos por último con un punto muy importante en relación con la lógica fundamental del cálculo de probabilidades, del cual dimos algunos ejemplos. Indicábamos que dichos cálculos llegaban a límites astronómicos y que las posibilidades que de ahí se derivan son prácticamente imposibles que se concreten. Sin embargo, para los evolucionistas hay un aspecto mucho más importante y caótico: bajo las condiciones naturales esas probabilidades ni siquiera pueden iniciar, de ninguna manera, un período de prueba y error, porque en la naturaleza no existe ningún mecanismo de prueba y error que pueda producir proteínas.

Los cálculos que hicimos antes para indicar la probabilidad de la formación de una molécula de proteína con 500 aminoácidos son válidos solamente de manera hipotética, en un medio ambiente ideal de "prueba y error", medio ambiente que no existe en la vida real. Es decir, esa probabilidad de 1/10950 para obtener una proteína útil, es válida solamente si suponemos que existe un mecanismo imaginario operado por una mano invisible que reúne 500 aminoácidos al azar y luego, si se ve que ese conjunto no funciona, los separa uno por uno y vuelve a probar según un nuevo ordenamiento. Si después de reunir cada vez 500 aminoácidos (reiteradamente), sin ningún agregado extra, la proteína aún no se ha formado, habría que seguir probando con otras secuencias, sucesivamente, cuidando siempre que no se involucre en el proceso ningún material extraño. También es imperativo que la cadena que se forma durante la prueba no se corte o destruya antes de llegar a su unión 499. Estas condiciones significan que las probabilidades mencionadas antes solamente pueden tener lugar en un medio ambiente controlado donde exista un mecanismo consciente dirigiendo el inicio y la finalización de cada etapa del proceso y donde solamente la "selección de los aminoácidos" es dejada a la casualidad. Sin duda es imposible que exista un medio ambiente así bajo las condiciones naturales. Por lo tanto, la formación de una proteína por sí misma en el medio ambiente natural, es lógica y técnicamente imposible, independientemente de la faceta de "posibilidad". En realidad, hablar de probabilidades de un suceso así, es totalmente no científico.

Algunos evolucionistas no doctos no comprenden esto. Dado que asumen que la formación de la proteína es una simple reacción química, hacen deducciones cómicas tales como "los aminoácidos se combinan por la vía de la reacción y luego forman proteínas". Sin embargo, las reacciones químicas accidentales que tienen lugar en una estructura inorgánica pueden producir solamente cambios simples y primitivos. El número de éstos son limitados y determinados. Para producir algo más ya tienen que comprometerse o incluirse en el proceso más materiales químicos, plantas químicas, laboratorios y grandes fábricas. Las medicinas y muchos otros productos químicos que usamos en la vida diariamente, son del mismo tipo. Las proteínas tienen estructuras mucho más complejas que esos productos obtenidos por medio de la industrialización. Por lo tanto es imposible que las proteínas --cada una de las cuales es un diseño y obra de ingeniería maravillosa en la cual cada parte encaja en su lugar con un cierto orden-- se originen como resultado de fortuitas reacciones químicas.

Dejemos a un lado por un minuto todas las imposibilidades descritas hasta ahora y supongamos que una molécula de proteína útil se ha producido por evolución, a pesar de todo, "azarosamente". No obstante, los evolucionistas no resolvieron nada con esto porque con el objeto de que esa proteína mantenga su presencia necesitaría aislarse del medio circundante en que está y protegerse bajo condiciones muy especiales. De no ser así, dicha proteína se desintegraría al exponerse a las condiciones naturales de la Tierra, o también se uniría a otros ácidos, aminoácidos o compuestos químicos, perdiendo sus propiedades y convirtiéndose en una substancia totalmente distinta e inservible.

LA ALHARACA HECHA POR LOS EVOLUCIONISTAS

EN SU BUSQUEDA DE RESPUESTAS A LA GENERACION

DE LA VIDA

La cuestión de "cómo aparecieron por primera vez los seres vivientes" es un atolladero tan crítico para los evolucionistas que generalmente ni siquiera intentan tratar el tema de manera fugaz. Buscan pasarlo por alto diciendo: "las primeras criaturas iniciaron su existencia como resultado de algunos sucesos fortuitos en el agua". Están frente a un obstáculo que por ningún medio pueden evitar. A pesar de los argumentos paleontológicos sobre la evolución, en el tema del que nos ocupamos ahora no tienen ningún fósil disponible para distorsionar y malinterpretar las cosas como desean, con el objeto de sostener sus aseveraciones. Por lo tanto la teoría de la evolución es refutada definidamente desde el inicio.

Hay un punto importante a tener en consideración: si se prueba como imposible algún paso del proceso evolucionista, ello es suficiente para evidenciar que la teoría en su conjunto es totalmente falsa e inválida. Por ejemplo, si se prueba que la formación azarosa de las proteínas es imposible, todas las otras pretensiones consideradas en los pasos sucesivos de la evolución también quedan refutados. Después de esta etapa se vuelve sin sentido tomar los cráneos de un mono y de un ser humano y realizar especulaciones acerca de ellos.

La forma en que los organismos vivientes pasaron a existir a partir de elementos inorgánicos, es algo que los evolucionistas no quisieron ni mencionarlo durante mucho tiempo. Sin embargo, esta cuestión que ha sido evitada constantemente pasó a ser un problema inevitable y entonces se ensayaron soluciones mediante una serie de estudios en el segundo cuarto del siglo XX.

La pregunta principal era: ¿Cómo apareció la primera célula viva en la atmósfera primitiva de la Tierra? En otras palabras, ¿qué tipo de explicación podrían dar a este problema los evolucionistas?

La respuesta se buscó a través de experimentos. Los científicos e investigadores evolucionistas llevaron a cabo experimentos de laboratorio dirigidos a responder esas preguntas, pero no crearon mucho interés. El estudio más estimado sobre el origen de la vida resulta el llamado Experimento Miller dirigido por el investigador norteamericano Stanley Miller en 1953. (También se lo conoce como "Experimento Urey-Miller" debido a la contribución de Harold Urey, maestro de Miller en la Universidad de Chicago).

Dicho experimento es la única pretendida "evidencia", usada para probar la "tesis de la evolución molecular" y presentada para señalar la primera etapa del período evolutivo. A pesar de haber pasado cerca de medio siglo y de haberse alcanzado grandes desarrollos tecnológicos, nadie ha dado un paso más en la materia. Con todo, el Experimento Miller es aún incluido en los libros de texto como la explicación de la evolución de la primera generación de algo viviente. Al ser conscientes los evolucionistas que esos estudios en vez de respaldar sus tesis las refutan, deliberadamente evitaron efectuarlos.

EL EXPERIMENTO MILLER

El objetivo de Stanley Miller era presentar un descubrimiento experimental que indicara que los aminoácidos, los "ladrillos" que forman las proteínas, pudieron haber pasado a existir casualmente en la Tierra sin vida hace billones de años.

Miller usó en el experimento una mezcla de gases, que asumió habían existido en la atmósfera primordial (cosa que después se demostró irreal), compuesta de amoníaco, metano, hidrógeno y vapor de agua. Dado que estos gases no reaccionarían entre sí bajo las condiciones naturales, agregó en ese medio ambiente creado por él una energía que estimulase el inicio de dicha reacción. Al suponer que dicha energía pudo provenir de destellos luminosos, usó una descarga eléctrica artificial como substituto.

Hirvió esa mezcla de gases a 100°C durante una semana y además le introdujo una corriente eléctrica. Al finalizar la semana analizó los elementos químicos que se formaron en el fondo de la probeta y observó que se habían sintetizado 3 de los 20 aminoácidos que constituyen los elementos básicos de las proteínas.

El experimento provocó una gran excitación entre los evolucionistas y fue promovido como un éxito descollante. Además, en un estado de euforia intoxicante, distintas publicaciones pusieron títulos como "Miller crea vida". Sin embargo, las moléculas que Miller había conseguido sintetizar eran solamente algunas moléculas "orgánicas".

Animados por el experimento los evolucionistas produjeron de inmediato nuevos escenarios. Se hicieron hipótesis apresuradas sobre la formación de otros aminoácidos. Se supuso que los mismos se habrían unido posteriormente en las secuencias apropiadas de forma accidental para dar lugar a las proteínas. Se supuso que algunas de esas proteínas formadas por casualidad se autoubicaron dentro de estructuras que hacían de membranas, estructuras que pasaron a existir "de alguna manera", con lo que se formó una célula primitiva. Se supuso que con el tiempo las células se unieron y formaron organismos vivientes. De todos modos, el experimento de Miller no fue otra cosa que una artimaña, la cual se ha demostrado desde entonces falsa en muchos aspectos.

EL EXPERIMENTO MILLER RESULTO SER

SOLAMENTE UNA FICCION

El Experimento Miller buscaba probar que los aminoácidos podían formarse por sí mismos bajo las condiciones primordiales terrestres, cosa que resulta incoherente con una serie de puntos.

1. Al usar Miller un mecanismo llamado "trampa de frío", aisló los aminoácidos del entorno apenas se formaron. Si no hubiese hecho eso, las condiciones del medio ambiente habrían destruido inmediatamente esas moléculas.

Sin duda, este tipo de mecanismo de aislamiento consciente no existía bajo las condiciones de la Tierra primitiva. Sin ese mecanismo, aunque se hubiese obtenido un aminoácido, se habría extinguido sin tardanza. El químico Richard Bliss expresa esta incoherencia así: "En realidad, sin esta trampa de frío, los productos químicos habrían sido destruidos por la fuente eléctrica."100

Realmente Miller, en sus experimentos anteriores, no pudo formar ni un solo aminoácido valiéndose de los mismos elementos pero sin la trampa de frío.

2. La atmósfera primitiva que Miller intentó simular en su experimento no era realista. En la década de 1980 los científicos estuvieron de acuerdo que en ese medio ambiente (el del experimento) deberían haberse colocado nitrógeno y dióxido de carbono en vez de metano y amoníaco. Después de un largo silencio el propio Miller confesó que la atmósfera que usó en su experimento no se ajustaba a la realidad.101

Entonces, ¿por qué insistió Miller en los gases usados? La respuesta es simple: sin amoníaco era imposible sintetizar un aminoácido. Kevin Mc Kean nos cuenta esto en un artículo publicado en la revista "Discover":

"Miller y Urey imitaron la atmósfera antigua de la Tierra con una mezcla de metano y amoníaco. Según ellos, la Tierra era una auténtica mezcla homogénea de metales, rocas y hielo. Sin embargo, en los últimos estudios se comprendió que la Tierra era muy caliente en esos tiempos y que se componía de níquel y hierro fundido. Por lo tanto la atmósfera química de entonces habría estado formada principalmente de nitrógeno (N2), dióxido de carbono (CO2) y vapor de agua (H2O). de todos modos, éstos no son tan apropiados como el metano y el amoníaco para la formación de moléculas orgánicas."102

Los científicos norteamericanos J. P. Ferris y C. T. Chen repitieron el experimento de Miller en un medio ambiente que contenía dióxido de carbono, hidrógeno, nitrógeno y vapor de agua, y fueron incapaces de obtener aunque más no sea una sola molécula de aminoácido.103

3. Otro punto importante que invalida el experimento de Miller es que había suficiente oxígeno para destruir todos los aminoácidos en la atmósfera en el momento que se pensaba se formaban. Este hecho, pasado por alto por Miller, se revela por los rastros de hierro oxidado y uranio encontrados en las rocas, a las que se estima una edad de 3,5 billones de años.104

Otros descubrimientos indican que la cantidad de oxígeno en ese estadio era mucho más elevada que los supuesto originalmente por los evolucionistas. Los estudios también enseñan que en ese momento la cantidad de radiación ultravioleta a la que estaba expuesta la Tierra era 10 mil veces mayor que la considerada por los evolucionistas. Esa intensa radiación ultravioleta inevitable habría liberado oxígeno por medio de la descomposición del vapor de agua y el dióxido de carbono existentes en la atmósfera.

Esta situación anula completamente el experimento de Miller, en el cual el oxígeno fue totalmente desconocido. Si se hubiese usado oxígeno en el experimento, el metano se habría descompuesto en dióxido de carbono y agua, y el amoníaco se habría descompuesto en nitrógeno y agua. Por otra parte, en un medio ambiente donde no existe oxígeno, tampoco debería haber existido un estrato de ozono y por lo tanto los aminoácidos se habrían destruido de inmediato dado que hubiesen estado expuestos a rayos ultravioletas muy intensos. En otras palabras, con o sin oxígeno en el mundo primordial, el resultado habría sido un medio ambiente destructor de los aminoácidos.

4. Al finalizar el experimento de Miller se habían formado muchos ácidos orgánicos con características nocivas para la estructura o función de los organismos vivientes. Si los aminoácidos no hubiesen sido aislados y se los hubiese dejado en el mismo medio ambiente con esos elementos químicos, habría resultado inevitable su destrucción o transformación en distintos compuestos a través de las reacciones químicas.

Además, un gran número de dextrógiros se forman al final del experimento105, los cuales refutan la teoría incluso en el marco de su propio razonamiento, porque esos aminoácidos son los que resultan incapaces de funcionar en la composición de organismos vivientes. Para concluir, las circunstancias en que se formaron los aminoácidos en el experimento de Miller no eran las apropiadas para la vida. En realidad, ese medio tomó la forma de una mezcla ácida destruyendo y oxidando las moléculas útiles obtenidas.

Hay una realidad concreta que señalan todos estos hechos: el experimento de Miller no puede suponer haber demostrado que los organismos vivos se formaron por casualidad bajo las condiciones primitivas de la Tierra. El experimento en su conjunto no es más que un experimento controlado de laboratorio y con un fin determinado, es decir, sintetizar aminoácidos. La cantidad y tipos de gases usados en el experimento fueron determinados de manera ideal para posibilitar la formación de los aminoácidos. La energía provista al sistema tampoco fue una cantidad cualquiera sino una establecida con precisión para posibilitar que ocurran las reacciones necesarias. Los instrumentos del experimento fueron aislados para no permitir que se escurra allí algún elemento perjudicial, dañino o de cualquier otro tipo que obstruya la formación de los aminoácidos que probablemente estuvieron presentes en las condiciones primitivas del planeta. En el experimento no fue incluido ningún elemento, minerales o mixturas que sí existían en aquella época, los cuales posiblemente modificarían el curso de las reacciones. El oxígeno, que habría evitado la formación de los aminoácidos debido a la oxidación, es solamente uno de esos elementos destructores. Incluso bajo las condiciones ideales de laboratorio era imposible que los aminoácidos mantuvieran su existencia y evitaran la destrucción sin la intervención del mecanismo de la trampa de frío.

En verdad, con este experimento los evolucionistas se autorrefutan porque, si demuestra algo, es que los aminoácidos se pueden producir solamente en el medio ambiente controlado de un laboratorio, donde todas las condiciones están diseñadas específicamente a través de la intervención consciente.

La razón por la que los evolucionistas no aceptan esta realidad evidente es su ciega adhesión a prejuicios totalmente no científicos. Algo bastante interesante es lo confesado por Harold Urey, quien organizó el experimento con su alumno Stanley Miller:

"Todos los que estudiamos el origen de la vida encontramos que cuanto más examinamos tanto más percibimos que es demasiado compleja para haberse producido por evolución en cualquier parte. Creemos, como un artículo de fe, que la vida se desarrolló a partir de la materia inerte existente en este planeta. (Pero) su complejidad, precisamente, es demasiado grande para imaginarnos cómo se produjo."106

 

LA ATMOSFERA DEL MUNDO PRIMORDIAL Y LAS PROTEINAS

 

A pesar de todas las incoherencias citadas antes, los evolucionistas aún se refieren al experimento de Miller para evitar hablar de cómo se formaron los aminoácidos por sí mismos en la atmósfera primordial del mundo. Incluso hoy día continúan engañando a las personas, pretendiendo que el problema quedó resuelto por medio de ese experimento falaz.

Sin embargo, para explicar la segunda etapa del origen de la vida, los evolucionistas enfrentaron un problema incomparablemente más grande que el de la formación de los aminoácidos: las “proteínas”, es decir, los ladrillos que edifican la vida, compuestas de cientos de aminoácidos diferentes, uniéndose entre sí con un orden dado.

Suponer que las proteínas se formaron por casualidad bajo las condiciones naturales es mucho más irreal e irrazonable que pretender que los aminoácidos se formaron de modo azaroso. En las páginas anteriores hemos estudiado la imposibilidad, según el cálculo de probabilidad, de la unión casual de los aminoácidos en la secuencia apropiada para formar las proteínas. Ahora examinaremos la imposibilidad de que se produzcan las proteínas bajo las condiciones primordiales de la Tierra.

 

NO ES POSIBLE LA SINTESIS DE LA PROTEINA EN EL AGUA

Los aminoácidos al combinarse para formar proteínas componen una unión o ligazón especial entre ellos llamada "unión peptídica ". Durante la formación del enlace peptídico se libera una molécula de agua.

Este hecho impugna definidamente la explicación evolucionista de que la vida primordial se originó en el agua porque de acuerdo al Principio de Le Châtelier no es posible químicamente que una reacción que libere agua (reacción de condensación) tenga lugar en un medio ambiente acuoso. Se dice que la posibilidad de que ello ocurra es la menor entre todas las reacciones químicas.

De aquí que los océanos, supuestamente los lugares donde comenzó la vida y se originaron los aminoácidos, definidamente no sean ambientes apropiados para que estos últimos formen proteínas. Por otra parte, sería irracional que los evolucionistas cambien la forma de pensar y sostengan que la vida comenzó en la tierra, porque el único medio ambiente en donde los aminoácidos podrían haber estado protegidos de los rayos ultravioletas es el mar y los océanos. El Principio de Le Châtelier refuta el supuesto de la formación de la vida en el mar. Este es otro dilema que confronta la evolución.


 

OTRO ESFUERZO DESESPERADO:

EL EXPERIMENTO DE FOX

Desafiados por el dilema anterior, los evolucionistas empezaron a inventar escenarios irreales sobre este "problema del agua" que rebatía absolutamente sus teorías. Sydney Fox fue uno de los más conocidos entre esos investigadores. Para resolver ese problema presentó una teoría según la cual los primeros aminoácidos deben haber sido arrastrados a algunos acantilados o zonas escarpadas cerca de un volcán, inmediatamente después de formarse en el océano primitivo. El agua contenida en la mezcla que incluía los aminoácidos debe haberse evaporado cuando aumentó la temperatura por sobre el punto de ebullición. De esa manera los aminoácidos, que quedaron "secos", pudieron haberse combinado para formar las proteínas.

Sin embargo, este "complicado" subterfugio no fue tenido en cuenta por mucha gente porque los aminoácidos no podían soportar temperaturas tan elevadas, como lo verificaron los investigadores.

Pero Fox no cedió y combinó los aminoácidos purificados obtenidos en el laboratorio, "bajo condiciones muy especiales", calentándolos en un medio ambiente seco. Los aminoácidos se combinaron pero, así y todo, no se obtuvo ninguna proteína. Lo único que consiguió realmente fue anillos desordenados y simples de aminoácidos, combinados arbitrariamente. Y esos anillos estaban lejos de asemejarse a una proteína viva. Además, si Fox habría mantenido los aminoácidos a una temperatura estable, entonces esos anillos inservibles también se habrían desintegrado.107

Otro punto que anuló el experimento fue que Fox no usó los productos finales inservibles obtenidos en el experimento de Miller sino aminoácidos puros de organismos vivos. De todos modos, este experimento, hecho con la intención de que sea la continuación del de Miller, tuvo que echar mano a los resultados obtenidos por Miller. No obstante, ni Fox ni ningún otro investigador usó los aminoácidos inservibles producidos por Miller.108

El experimento de Fox no fue recibido positivamente ni siquiera en los círculos evolucionistas porque estaba claro que las cadenas de aminoácidos inservibles (proteinoides) que obtuvo no podían formarse bajo condiciones naturales. Con todo, las proteínas --unidades básicas de la vida-- no pudieron ser producidas. El problema del origen de las proteínas seguía quedando en pie. En un artículo del decenio de 1970 en la revista de ciencia popular "Chemical Engineering News" se mencionó de la siguiente manera el experimento de Fox:

"Sidney Fox y otros investigadores procuraron unir los aminoácidos en la forma de 'proteinoides' usando técnicas de calentamiento muy especiales bajo condiciones que en realidad eran totalmente inexistentes en las etapas primitivas de la Tierra. Además, (esos aminoácidos) no son para nada similares a las proteínas regulares presentes en los organismos vivos. No se trata sino de manchas irregulares, inservibles. Se ha expresado que incluso si ese tipo de moléculas se hubiese producido en las primeras épocas de la Tierra, habrían sido destruidas definidamente."109

En realidad, las proteínas que había obtenido Fox eran totalmente distintas de las proteínas reales tanto en su estructura como en su función. La diferencia entre las proteínas y los "proteinoides" eran tan grande como la diferencia entre un artefacto de elevada tecnología y un montón de materias primas sin procesar.

Además, no hay ninguna posibilidad para que esas cadenas irregulares de aminoácidos sobrevivan en la atmósfera primordial. Los efectos destructores y dañinos, físicos y químicos, causados por la fuerte exposición ultravioleta y las condiciones naturales inestables, harían que los proteinoides se desintegren. Debido al Principio de Le Châtelier, también resultaba imposible para los aminoácidos combinarse bajo el agua, donde los rayos ultravioletas no los alcanzarían. En vista de esto, la idea de que los proteinoides fueron la base de la vida perdió apoyo eventualmente entre los científicos.

 

LA MOLECULA MILAGROSA: EL ADN

Hasta ahora nuestro examen a nivel molecular ha señalado que la formación de los aminoácidos no ha sido esclarecida en lo más mínimo por los evolucionistas. La formación de las proteínas es un misterio, pero el problema no se limita a ellas ni a los aminoácidos: resulta solamente el inicio. La perfecta estructura de la célula lleva a los evolucionistas a otro atolladero. La razón está en que la célula, precisamente, no es una cantidad de proteínas estructuradas por aminoácidos. Es un mecanismo vivo que posee cientos de sistemas desarrollados y es tan compleja que el hombre se ha mostrado incapaz de resolver su misterio. Los evolucionistas no pueden explicar esos sistemas complejos como así tampoco la formación de las unidades básicas de la célula.

En tanto la teoría de la evolución ha sido incapaz de proveer una explicación coherente a la existencia de las moléculas que son la base de la estructura celular, desarrollos habidos en la ciencia genética y el descubrimiento de ácidos nucleicos (ADN y ARN) han producido problemas enteramente nuevos para la teoría de la evolución. El trabajo de los científicos James Watson y Francis Crick sobre el ADN abrieron una nueva era en la biología en 1955. Muchos científicos dirigieron su atención a la ciencia de la genética. Hoy día, después de años de investigación, se ha revelado en gran medida la estructura del ADN.

La molécula llamada ADN que se encuentra en el núcleo de cada una de las 100 millones de células del cuerpo humano, contiene el plan de construcción completo de la misma. La información respecto a las características de la persona, la apariencia física y hasta la estructura de los órganos internos, están registrados en el ADN por medio de un sistema de código especial. La información en el ADN está codificada dentro de la secuencia de cuatro bases especiales que componen esta molécula. Esas bases están especificadas como A, T, G, C, de acuerdo a las letras iniciales de sus nombres. Todas las diferencias estructurales entre las personas dependen de las variaciones en las secuencias de estas letras. Se trata de un tipo de banco de datos compuesto de cuatro letras.

El orden secuencial de las letras en el ADN determina la estructura del ser humano hasta sus más leves detalles. Además de los rasgos como el peso, los ojos, el color de la piel y del cabello, el ADN de una sola célula contiene también el diseño de 206 huesos, 600 músculos, una red de 2 millones de nervios ópticos, 100 billones de células nerviosas, 130 billones de metros de vena y 100 trillones de células en el cuerpo. Si fuésemos a poner por escrito la información codificada en el ADN, tendríamos que compilar una biblioteca gigante consistente de 900 volúmenes enciclopédicos de 500 páginas cada uno. Este increíble volumen de información se encuentra codificado en los componentes del ADN llamados "genes".

 

¿PUEDE EL ADN PASAR A EXISTIR POR CASUALIDAD?

En este punto hay un detalle importante que merece atención. Un error en la secuencia de los nucleótidos que componen un gen convertiría al mismo en completamente inútil. Cuando se considera que en el cuerpo humano hay 200 mil genes, se hace más evidente lo imposible que es que los millones de nucleótidos que integran esos genes se formen por casualidad en la secuencia correcta. Un biólogo evolucionista, Frank Salisbury, comenta esa imposibilidad al decir:

"Una proteína media incluye unos 300 aminoácidos. El gen, ADN que controla esto tiene unos mil nucleótidos en su cadena. Dado que hay cuatro tipos de nucleótidos en la cadena de ADN, una que consiste de mil enlaces o uniones podría existir en 41000 formas. Usando un poco de álgebra (logaritmos) podemos ver que 41000 = 10600. ¡Diez multiplicado por si mismo 600 veces da una cifra igual a un 1 seguido de 600 ceros! Este número está más allá de nuestro entendimiento."110

Mientras la cifra 10 seguida de once ceros es igual a un billón, una cifra con 600 ceros realmente es difícil de concebir. La imposibilidad de la formación de ARN y ADN por una acumulación casual de nucleótidos es expresada por el científico francés Paul Anger:

"Tenemos que distinguir rigurosamente los dos escenarios en la formación fortuita de moléculas complejas, como los nucleótidos, por medio de acontecimientos químicos: la producción de nucleótidos uno por uno --lo cual es posible-- y la combinación de los mismos en frecuencias muy especiales. Esto último es absolutamente imposible."111

Incluso Francis Crick, quien creyó en la teoría de la evolución molecular durante muchos años, se dio cuenta, después del descubrimiento del ADN, que una molécula así de compleja no se podía formar fortuitamente como resultado de un proceso evolutivo:

"Un hombre honesto, provisto de todo el conocimiento existente en la actualidad, solamente podría decir que, en algún sentido, el origen de la vida se presenta casi como un milagro."112

El profesor evolucionista Ali Demirsoy se vio forzado a hacer la siguiente confesión en la materia:

"De hecho la probabilidad de la formación de una proteína y un ácido nucleico (ADN-ARN) es realmente incalculable. Por otra parte, la posibilidad de la aparición de una cierta cadena de proteína es tan pequeña como para ser llamada astronómica."113

Aquí se presenta una disyuntiva muy interesante: mientras el ADN se puede replicar solamente con la ayuda de algunas enzimas que en realidad son proteínas, la síntesis de las mismas se puede llevar a cabo solamente por medio de la información codificada en el ADN. Como ambos dependen uno del otro, tienen que existir simultáneamente para la duplicación. El microbiólogo norteamericano Jacobson hace el siguiente comentario al respecto:

"Las órdenes de los planes reproductores, para el desarrollo de la secuencia y para la eficiencia del mecanismo que traslada las instrucciones que hacen al desarrollo en conjunto, tenían que estar presentes simultáneamente (cuando comenzó la vida). Esta combinación de sucesos se ha presentado como un acontecimiento accidental increíblemente improbable, y a menudo ha sido adscrito a la intervención divina."114

La cita anterior fue escrita dos años después del descubrimiento de la estructura del ADN por James Watson y Francis Crick. Pero a pesar de todos los desarrollos en las ciencias, el problema sigue sin ser resuelto por los evolucionistas. Dos científicos alemanes, Junker y Scherer, explicaron que la síntesis de cada una de las moléculas requeridas por la evolución química necesita condiciones distintas y que la probabilidad de la combinación de estas substancias, que teóricamente se valen de métodos muy distintos para formarse, es igual a cero:

"Hasta ahora no se conoce ningún experimento con el cual podamos obtener todas las moléculas necesarias para la evolución química. Por lo tanto, es esencial producir distintas moléculas en distintos lugares bajo condiciones muy apropiadas y luego llevarlas a otro lugar para su reacción, protegiéndolas de los elementos dañinos como la hidrólisis y la fotólisis."115

En resumen, la teoría de la evolución es incapaz de demostrar ninguna de las etapas evolutivas que supuestamente ocurren a nivel molecular. El progreso de la ciencia, antes que proveer respuestas a esas cuestiones, las hace aún más complejas e intrincadas.

Resulta muy interesante que los evolucionistas crean en todos esos escenarios imposibles como si cada uno de ellos fuesen una realidad científica. Dado que están condicionados a no admitir la Creación, no tienen ninguna otra posibilidad más que creer en lo imposible. Un conocido biólogo austríaco, Michael Denton, nos habla de esto en su libro Evolution: A Theory in Crisis (La Evolución: Una Teoría en Crisis):

"Para los escépticos, la proposición de que los programas genéticos de los organismos más elevados --consistentes en cerca de mil millones de bits de información, equivalente a la secuencia de letras en una pequeña biblioteca de mil volúmenes que contiene en incontables formas codificadas miles de intrincados algoritmos que controlan, especifican y ordenan el crecimiento y desarrollo de billones y billones de células en la forma de un organismo complejo-- fueron compuestos por un proceso solamente fortuito, resulta, simplemente, una afrenta a la razón. ¡Pero para los darwinistas --que aceptan la idea sin la mínima duda-- el ejemplo tiene prioridad!"116

LA VIDA ES ALGO SUPERIOR AL SIMPLE

AMONTONAMIENTO DE MOLECULAS

Olvidemos por un momento todas las imposibilidades y supongamos que una molécula de proteína se formó en el medio ambiente más inapropiado y libre, como sería bajo las condiciones primordiales de la Tierra. La formación de una sola proteína no sería suficiente. La misma tendría que esperar pacientemente durante miles o millones de años en ese medio ambiente libre de todo control, sin sufrir ningún daño, hasta que se forme otra molécula más, por casualidad, bajo las mismas condiciones. Tendría que esperar hasta que millones de proteínas esenciales y bien hechas se formen una contigua a la otra, en el mismo medio circundante, y todas por "casualidad". Las que se formaron primero tienen que ser lo suficientemente pacientes para esperar --sin ser destruidas a pesar de los rayos ultravioletas y rigurosos efectos mecánicos-- a que se formen las otras exactamente en su adyacencia. Luego esas proteínas, en una cantidad adecuada, originadas todas en el mismo lugar, tendrían que reunirse y dar lugar a combinaciones provechosas para la formación de las organelas de las células. No tiene que interferir ningún material extraño, ninguna molécula dañina o alguna cadena de proteína inútil. Luego, aunque esas organelas fuesen a reunirse de una manera sumamente armoniosa y cooperativa, dentro de un orden y una planificación, todas deben autoposesionarse también de las enzimas necesarias, cubrirse con una membrana y en su interior contener un líquido especial para preparar el medio ambiente ideal requerido. Así y todo, si todos estos sucesos "altamente improbables" ocurrieron realmente de modo casual, ¿pasaría a tener vida ese amontonamiento molecular?.

La respuesta es NO, porque las investigaciones han revelado que la simple combinación de todos los materiales esenciales para la vida no es suficiente para que la vida se inicie. Incluso si todas las proteínas esenciales para la vida fuesen reunidas y puestas en una probeta, ello no resultaría en la producción de una célula viva. Todos los experimentos dirigidos a ese fin han probado ser ineficaces. Todas las observaciones y ensayos indican que la vida solamente se puede originar a partir de la vida. La aseveración de que la vida evolucionó a partir de materiales inertes, en otras palabras, de la "síntesis abiogenética", es una fábula que existe únicamente en los sueños de los evolucionistas y resulta algo en completo desacuerdo con los resultados de todos los experimentos y observaciones.

En este sentido, la vida primera sobre la Tierra se debe haber originado también a partir de otra vida. Es un reflejo de "Hayy", el nombre de Dios (El Dueño de la Vida). La vida solamente puede iniciarse, continuar y finalizar por Su voluntad. En cuanto a la evolución, no solamente es incapaz de explicar cómo se formó la vida, sino que también es incapaz de explicar cómo se han formado y reunido los elementos esenciales para la vida.

Chandra Wickramasinghe describe la realidad que enfrentó como científico a quien siempre se le había dicho que la vida emergió como resultado de coincidencias fortuitas:

"Desde los inicios de mi formación como científico, recibí un fuerte lavado de cerebro para que crea que la ciencia no puede ser compatible con ningún tipo de creación premeditada. Me tuve que desprender de esa idea con gran sufrimiento. Ahora no encuentro ningún argumento racional para echar por tierra el criterio que sostiene la reconciliación con Dios (la vuelta a El). Estamos acostumbrados a tener una mente abierta y ahora comprobamos que la única respuesta lógica (respecto al origen) de la vida es la Creación y no su formación azarosa, accidental, desordenada."117


 

La Segunda Ley de la Termodinámica, aceptada como una de las leyes básicas de la física, sostiene que bajo condiciones normales todos los sistemas dejados a su propias voluntad tienden a volverse desordenados, dispersos y adulterados, en relación directa con el tiempo transcurrido. Todo lo viviente o inerte se agota, deteriora, decae, desintegra y destruye. Este es el fin categórico que todo lo existente enfrentará de una u otra manera. Y de acuerdo a esta ley no hay retorno de este proceso inevitable.

Lo dicho es algo que todos hemos observado. Por ejemplo, si llevamos un auto al desierto y lo dejamos allí, es muy difícil que lo vayamos a encontrar mejor cuando volvamos años más tarde. Por el contrario, veremos que los neumáticos se desinflaron, que las ventanas están rotas, que el chasis se ha aherrumbrado y el motor se ha deteriorado. El mismo proceso inevitable es cierto, e incluso con mayor rapidez, para los organismos vivos.

La Segunda Ley de la Termodinámica es el medio por el cual dicho proceso se define con ecuaciones y cálculos físicos.

A esta famosa ley física se la conoce también como Ley de la Entropía. Entropía es la duración del desorden involucrado en un sistema físico. La entropía de un sistema aumenta mientras el mismo se dirige a un estado más desordenado, disperso y sin proyecto, proviniendo de otro estado ordenado, organizado y planificado. Cuanto mayor es el desorden de un sistema, mayor resulta su entropía. La Ley de la Entropía sostiene que todo el Universo avanza inevitablemente hacia un estado más desordenado, desorganizado, sin planificación.

La validez de la Segunda Ley de la Termodinámica o ley de la Entropía, está establecida experimental y teóricamente. Los más importantes científicos de nuestra época concuerdan en el hecho de que la Ley de la Entropía presidirá como el paradigma normativo el próximo período de la historia. Albert Einstein, el gran científico de nuestra época, dijo que es "la ley principal de toda la ciencia". Sir Arthur Eddington también se refirió a ella como "la ley metafísica suprema de todo el Universo"(1).

La teoría de la evolución es una afirmación que se presenta ignorando totalmente esa auténtica ley básica y universal de la física. El mecanismo ofrecido por la evolución contradice totalmente dicha ley. La teoría de la evolución dice que los átomos y las moléculas desordenados, dispersos e inorgánicos se reúnen espontáneamente con el tiempo en un cierto orden y con cierto plan para formar moléculas extremadamente complejas como las proteínas, el ADN y el ARN, después de lo cual dieron origen a millones de especies vivas distintas con estructuras aún más complejas. Según la teoría de la evolución, ese supuesto proceso que pasa por una estructura más compleja, más organizada, más ordenada y más planificada en cada etapa, se ha formado por sí mismo bajo las condiciones naturales. La Ley de la Entropía deja en claro que el llamado proceso natural contradice absolutamente las leyes de la física.

Los científicos evolucionistas también son conscientes de esto. Dice J. H. Rush:

"En el curso complejo de su evolución, la vida exhibe un notable contraste con la tendencia expresada en la Segunda Ley de la Termodinámica. Donde esta ley expresa un avance irreversible hacia una entropía creciente y desordenada, la vida desenvuelve continuamente más altos niveles de orden"(2).

El científico evolucionista Roger Lewin expresa el atolladero termodinámico de la evolución en un artículo de la revista "Science":

"Un problema que han enfrentado los biólogos es la aparente contradicción de la evolución con la Segunda Ley de la Termodinámica. Los sistemas deberían deteriorarse con el paso del tiempo, disminuyendo en vez de aumentar el orden"(3).

Otro científico evolucionista, George Stravropoulos habla en la revista evolucionista "American Scientist" de la imposibilidad termodinámica para la formación espontánea de la vida y de la imposibilidad de explicar un mecanismo vivo complejo por medio de las leyes naturales:

"No obstante, bajo condiciones ordinarias, nunca se puede formar espontáneamente ninguna molécula orgánica compleja, sino que más bien se desintegrará, de acuerdo con la Segunda Ley. En realidad, cuanto más compleja es resulta más inestable, y lo que se confirma, más temprano o más tarde, es su desintegración. La fotosíntesis y todos los procesos de la vida, y la vida en sí mismo, a pesar de todo lo que se dice confusamente, deliberadamente o no, no puede comprenderse en términos de la termodinámica o de cualquier otra ciencia exacta"(4).

Como se reconoce, la Segunda Ley de la Termodinámica constituye un obstáculo insuperable para el escenario de la evolución, en términos tanto de la ciencia como de la lógica. Los evolucionistas, incapaces de presentar ninguna explicación coherente y científica para superar ese obstáculo, pueden imponerse al mismo solamente en su imaginación. Por ejemplo, el conocido Jeremy Rifkin señala su creencia de que la evolución anonada esta ley de la física con un "poder mágico":

"La Ley de la Entropía dice que la evolución disipa toda la energía disponible para la vida en el planeta. Nuestro concepto de la evolución es exactamente el opuesto. Creemos que la evolución, de algún modo mágico, crea un valor y orden energético más grande sobre la Tierra"(5).

Estas palabras indican muy bien que la evolución es, plenamente, una creencia dogmática.

 

El mito del "sistema abierto".

Los evolucionistas, confrontados por todas esas verdades, se tuvieron que refugiar en una Segunda Ley de la Termodinámica destrozada, mutilada, al decir que la misma es cierta solamente para un "sistema cerrado", pero que un "sistema abierto" queda por fuera del campo de esa Ley.

Un "sistema abierto" es un sistema termodinámico en el que la sustancia energética fluye dentro y fuera del mismo, a diferencia de un "sistema cerrado" en el que la energía y sustancia inicial permanecen constantes. Los evolucionistas sostienen que el mundo es un sistema abierto: está constantemente expuesto a una energía que fluye desde el sol, la Ley de la Entropía no se aplica al mundo en su conjunto y los seres vivientes complejos y ordenados pueden generarse a partir de estructuras inanimadas, simples y desordenadas.

Sin embargo, en lo dicho hay una distorsión obvia. El hecho que un sistema tenga un flujo de energía no es suficiente para hacerlo ordenado. Se necesitan mecanismos específicos para que la energía sea funcional. Por ejemplo, un auto necesita un motor, un sistema de transmisión y mecanismos de control para convertir la energía de la gasolina en trabajo. Sin un sistema de conversión energética el auto no será capaz de usar la energía existente en la gasolina.

En el caso de la vida se aplica lo mismo. Es cierto que la vida deriva su energía del sol. Sin embargo, la energía solar puede convertirse en energía química solamente por medio de sistemas de conversión complejos en los organismo vivos. (Como la fotosíntesis en las plantas y los sistemas digestivos de humanos y animales). Nada puede vivir sin esos sistemas de conversión. Sin un sistema de conversión el sol no es más que una fuente de energía destructiva que quema, reseca o funde.

Como se puede ver, un sistema termodinámico sin un mecanismo de conversión de la energía de algún tipo, no es provechoso para la evolución, sea abierto o cerrado. Nadie asevera que un mecanismo así, complejo y consciente, pudo haber existido en la naturaleza bajo las condiciones de la Tierra primitiva. En realidad, el problema a que hacen frente los evolucionistas es la cuestión de cómo pasaron a existir por sí mismos los mecanismos complejos de conversión de energía, como la fotosíntesis en las plantas, cosa que no pudo ser copiada ni siquiera con la moderna tecnología de hoy día.

El influjo de la energía solar en el mundo no tiene ningún efecto que por sí solo produciría orden. Independientemente de lo elevado de la temperatura, los aminoácidos resisten la formación de uniones en secuencias ordenadas. La energía por sí solo no es suficiente para hacer que los aminoácidos formen las moléculas mucho más complejas de las proteínas o para que éstas formen las estructuras organizadas y mucho más complejas de las organelas de las células. La fuente real y esencial de esa organización en todos los niveles es un designio consciente: en una palabra, la Creación.

La "teoría del caos" como escapatoria.

Algunos científicos evolucionistas, totalmente conscientes de que la Segunda Ley de la Termodinámica vuelve imposible la evolución, intentaron cerrar esa brecha por medio de especulaciones. Como siempre, incluso esos esfuerzos señalan que la teoría de la evolución enfrenta una desavenencia irreconciliable de la que no puede escapar.

Una persona distinguida por sus esfuerzos por unir la termodinámica y la evolución es el científico belga Ilya Prigogine. Partiendo de la teoría del caos propuso una serie de hipótesis mediante las cuales el orden tiene lugar desde el caos (desde el desorden). A pesar de sus mayores esfuerzos fue incapaz de concretar esa unión, cosa que se advierte claramente en lo que expresa:

"Hay otra cuestión que nos ha fastidiado durante más de un siglo: ¿qué significado tiene la evolución de un ser viviente en el mundo descrito por medio de la termodinámica, un mundo de un desorden siempre creciente?"(6).

Prigogine, quien sabe realmente bien que las teorías a nivel molecular no son aplicables a los sistemas vivientes, como en el caso de una célula viva, subraya este problema:

"El problema del orden biológico involucra la transición de la actividad molecular al orden supramolecular de la célula. Este problema está lejos de ser resuelto"(7).

Ese es el punto más reciente alcanzado por la Teoría del Caos y las especulaciones conexas. No se ha obtenido ningún resultado concreto que apoye o verifique la evolución o elimine la contradicción de la evolución con la entropía y con otras leyes físicas.

A pesar de todos esos hechos evidentes, los evolucionistas intentaron defenderse con simples subterfugios. Verdades científicas sencillas indican que los organismos vivientes y sus estructuras complejas, planificadas y ordenadas, de ninguna manera pudieron pasar a existir por casualidad bajo circunstancias normales. Este hecho deja en claro que la existencia de lo viviente se puede explicar solamente por la intervención de un poder sobrenatural. Ese poder es la Creación de Dios, Quien creó todo el Universo de la nada. La ciencia ha probado que la evolución es imposible en lo que a la termodinámica concierne, y que la existencia de la vida no tiene ninguna explicación que no sea la Creación.

1. Jeremy Rifkin, "Entropy: A New World View", N. York, Vikking Press, 1980, p. 6.

2. J. H. Rush, "The Dawn of Life", N. York, Signet, 1962, p. 35.

3. Roger Lewin, "A Downward Slope to Greater Diversity", "Science", vol. 217, 24/9/1982, p. 1239.

4. George P. Stravropoulos, "The Frontiers and Limits of Science", "American Scientist",

vol. 65, Noviembre-Diciembre 1977, p. 674.

5. Jeremy Rifkin, "A New World View", p. 55.

6. Ilya Prigogine, Isabelle Stengers, "Order Out of Chaos", N. York, Bantman Books, 1984, p. 129.

7. Idem, p. 175.

 

 

DISENO Y COINCIDENCIA

 

En el capítulo anterior observamos la imposibilidad de que la vida se forme de manera casual. Aceptemos por un momento esa imposibilidad. Supongamos que hace millones de años se formó una célula que adquirió todo lo que necesitaba para la vida y que por lo tanto "pasó a existir". La evolución vuelve a colapsar en ese punto porque aunque esa célula hubiese subsistido por un tiempo, eventualmente hubiera muerto y después no quedaría nada, con lo que todo volvería al punto inicial. Eso ocurrirá así porque la primera célula, al carecer de cualquier tipo de información genética, no habría sido capaz de reproducirse e iniciar una nueva generación. La vida habría finalizado con la muerte de esa célula.

El sistema genético no consta solamente de ADN. En ese entorno deberían existir también: a) enzimas para leer el código en el ADN; b) ARN mensajero después de la lectura de los códigos en el ADN; c) un ribosoma sobre el que se montará el ARN de acuerdo al código del caso, donde se fija para la producción; d) ARN para transferir los aminoácidos al ribosoma y poder así usarlos en la producción; y e) enzimas extremadamente complejas para llevar a cabo numerosos procesos intermedios. Un medio ambiente así no puede existir en ninguna otra parte que no sea aquel, totalmente aislado y controlado como el de la célula, donde existen los recursos de todas las materias primas y energías esenciales.

En consecuencia, la materia orgánica puede autorreproducirse solamente si existe como lo hace una célula totalmente desarrollada, con todas sus organelas y en un medio ambiente apropiado, donde pueda sobrevivir, intercambiar sustancias y tomar energía de su entorno. Esto significa que la primer célula en la Tierra se formó "repentinamente" con su increíble estructura compleja.

 

¿Qué significa que una estructura compleja pase a existir?

Planteemos esta pregunta con un ejemplo. Comparemos la célula con un auto de elevada tecnología en términos de su complejidad. (En realidad la célula comprende sistemas mucho más complejos y desarrollados que un auto con su motor y equipamiento técnico). Ahora preguntémonos: ¿qué pensaría usted si está recorriendo la parte más profunda de un bosque muy cerrado y de entre los árboles surge a toda velocidad un auto último modelo? ¿Pensaría que distintos elementos del bosque se reunieron por casualidad durante millones de años y produjeron ese vehículo? Aunque todos los elementos que constituyen el auto se obtienen a partir del hierro, el petróleo, el caucho y otros productos de la tierra, ¿le llevaría eso a pensar que fueron sintetizados "por casualidad" y luego se juntaron para construir el vehículo?

Sin lugar a dudas, cualquiera en sus cabales sabría que ese auto era el producto de un diseño consciente, es decir, que fue fabricado, y por lo tanto se preguntará qué estaba haciendo allí en medio del bosque. La producción repentina de una estructura compleja completa de fuente desconocida indica que es creada por un agente consciente. Un sistema complejo como la célula, sin duda, es creado por una voluntad y sabiduría superior. En otras palabras, pasó a existir como creación de Dios.

Al creer los evolucionistas que la pura casualidad puede producir diseños perfectos, traspasan los límites de la razón y de la ciencia. Una de las autoridades que habla francamente sobre esta cuestión es el conocido zoólogo francés Pierre Grasse, anterior presidente de la Academia Francesa de Ciencias. Aunque es materialista, reconoce no obstante que la teoría darwiniana es incapaz de explicar la vida y señala los rasgos característicos de la lógica de la "casualidad", que es la columna vertebral del darwinismo:

"La oportuna aparición de las mutaciones que permiten a los animales y a las plantas cubrir sus necesidades, parece difícil de creer. No obstante, la teoría darwinista es incluso más exigente: una sola planta, un solo animal, requeriría miles y miles de sucesos apropiados, afortunados. De esta manera, los milagros se convirtieron en una norma: sucesos con una posibilidad infinitesimal no podrían dejar de ocurrir. No hay ninguna ley que impida soñar despierto, pero la ciencia no debe dejarse manejar por los caprichos."118

Grasse resume lo que significa el concepto de "coincidencia" para los evolucionistas:

"… La casualidad se convierte en una especie de providencia, la cual, bajo la cobertura del ateísmo, no es nombrada sino secretamente adorada."119

El fracaso lógico de los evolucionistas es el resultado de guardar como una reliquia (como algo sagrado) el concepto de casualidad.

"… Tienen corazones con los que no comprenden, ojos con los que no ven, oídos con los que no oyen. Son como rebaños. No, aún más extraviados. Esos tales son los que no se preocupan" (7:179)

 

¡LA FORMULA DARWINIANA!

Además de todas las evidencias técnicas de las que nos ocupamos hasta ahora, examinemos, una vez más, cuál es el tipo de superstición de los evolucionistas con un ejemplo tan simple como para que sea comprendido por los niños.

La teoría de la evolución afirma que la vida se forma de modo fortuito. De acuerdo a este supuesto, los átomos inorgánicos e inconscientes se juntaron para formar la célula y luego de alguna manera formaron otros seres vivos, incluido el ser humano. Pensemos respecto a esto. Cuando reunimos los elementos que son los "ladrillos" de la vida, como el carbono, el fósforo, el nitrógeno y el potasio, lo que se forma es solamente un amontonamiento. Independientemente del tratamiento al que se ve sometido ese amontonamiento atómico, no puede formar una sola existencia viva. Si nos permite, expondremos un experimento sobre la materia y examinaremos qué es lo que suponen los evolucionistas significa "fórmula darwiniana", aunque no lo digan en voz alta.

Pongamos a disposición de los evolucionistas grandes cantidades de las sustancias presentes en la composición de los seres vivos, como fósforo, nitrógeno, carbono, oxígeno, hierro y magnesio. Además agreguemos las sustancias que no existen bajo condiciones naturales pero que ellos piensan que son necesarias. Añadámosle a esa mezcla muchos aminoácidos que no tienen la posibilidad de formarse bajo las condiciones normales --como muchas proteínas--, uno solo de los cuales tiene la probabilidad de 1/10950 de constituirse. Expongamos esas combinaciones a la humedad y calor que quieran. Dejémosle que la agiten con la tecnología que más les guste y que se ocupen de ella los científicos que elijan. Dejemos también que esos expertos aguarden junto a la mezcla billones e incluso trillones de años. Permitamos que usen con libertad todos los tipos de condiciones que crean necesarias para la formación del humano. Independientemente de lo que hagan, con todos esos compuestos no podrán producir un ser humano, dice un profesor que examina la estructura celular bajo el microscopio electrónico. No pueden producir jirafas, leones, abejas, canarios, caballos, delfines, rosas, orquídeas, lilas, claveles, bananas, dátiles, naranjas, manzanas, tomates, melones, sandías, higos, aceitunas, uvas, duraznos, pavos reales, faisanes, mariposas multicolores o millones de otros seres vivientes. En realidad no podrían obtener ni siquiera una simple célula de nada de lo que aquí se nombra.

En resumen, los átomos inconscientes no pueden formar la célula por el hecho de juntarse. No pueden tomar una decisión original para dividir la célula en dos y luego tomar otras decisiones como crear a los profesores que inventaron el primer microscopio electrónico y con el que después examinaron la estructura de sus propias células. La materia es inconsciente, es un amontonamiento inerte que pasa a tener vida por medio de la creación superior de Dios.

La teoría de la evolución, que supone lo opuesto, es una falacia total completamente contraria a la razón. Con sólo pensar un poquito sobre las pretensiones de los evolucionistas se descubre esa realidad, como se presenta en el ejemplo anterior.

 

LA TECNOLOGIA EXISTENTE EN EL OJO Y EN EL OIDO

Otro tema que permanece sin respuesta por parte de la teoría de la evolución es la excelente calidad de la percepción en el ojo y en el oído.

Antes de pasar al tema de la vista explicaremos resumidamente "como funciona la visión". Los rayos de luz que provienen de un objeto, impresionan de manera invertida en la retina del ojo. Entonces esos rayos son transmitidos como señales eléctricas por medio de células y llegan a un punto pequeño en la parte de atrás del cerebro llamado centro de la visión. Esas señales eléctricas son percibidas en dicho centro como una imagen después de una serie de procesos. Con este antecedente técnico, consideremos algunas otras cosas.

El cerebro está aislado de la luz. Eso significa que el cerebro está totalmente en la oscuridad y la luz no llega allí, incluido el centro de la visión, el cual puede ser el lugar más oscuro jamás conocido. Sin embargo, en esa oscuridad extrema usted observa un mundo luminoso, brillante.

La imagen formada en el ojo es tan precisa y bien definida que incluso la tecnología del siglo XX no ha sido capaz de obtenerla. Por ejemplo, mire el libro que está leyendo y las manos con las que lo sostiene y luego levante la cabeza para mirar a su alrededor. ¿Ha visto alguna vez una imagen precisa y definida como esa en algún aparato? Ni la más elaborada pantalla de TV producida por la mejor empresa del mundo puede proveer una imagen así. Es decir, una imagen tridimensional con sus respectivos colores y sumamente definida. Durante más de 100 años miles de ingenieros han intentado alcanzar esa definición fijándose pautas extremadamente elevadas, realizando innumerables investigaciones, planes e invenciones y montando talleres al efecto. Si observa de nuevo la pantalla de TV, el libro que lee y las manos en que lo apoya, verá que hay una gran diferencia de definición y precisión entre lo que ve en la pantalla con respecto al libro y sus manos. Además, en la pantalla se ve una imagen bidimensional, en tanto que los ojos contemplan naturalmente de modo tridimensional, con profundidad. También verá en la pantalla algún trazo borroso o una mancha que seguramente no existe en la vista.

Miles de ingenieros han intentado durante muchos años construir una TV tridimensional y alcanzar la calidad de visión del ojo. Consiguieron diseñar un sistema de TV tridimensional, pero no es posible observarla sin ponerse lentes al efecto. Además, se trata solamente de una tridimensión artificial. Cuanto mayor la formación de manchas o trozos borrosos, el primer plano aparece desencajado. Nunca ha sido posible producir una visión precisa y definida como la del ojo. Tanto en la cámara (de filmación o de foto) como en la TV existe una pérdida de calidad de imagen.

Los evolucionistas suponen que el mecanismo que produce esa imagen precisa y definida se ha constituido por casualidad. Pero si alguien les dice que el aparato de TV que tienen en sus casas se formó casualmente al reunirse todos los átomos con un orden determinado, ¿qué pensaría usted? ¿Cómo los átomos pueden hacer algo que miles de personas no logran?

Todo el esfuerzo volcado en investigaciones, tecnología, laboratorios, grandes complejos industriales, usando los más avanzados artificios, no han sido capaces de hacer más de lo que conocemos.

Si no puede formarse de manera casual un dispositivo que produce una imagen más primitiva que la captada por el ojo, es evidente que éste y su visión tampoco pueden ser productos de la casualidad. Esa superioridad en la definición y precisión del ojo y su visión es dada por Dios, Quien tiene poder sobre todas las cosas.

El mismo criterio se aplica al oído. El oído exterior recoge los sonidos disponibles por medio de la aurícula y los dirige al oído medio, el cual transmite las vibraciones intensificándolas. El oído interno envía dichas vibraciones al cerebro en la forma de señales eléctricas. Como sucede con la vista, el acto de oír finaliza en el centro de la audición en el cerebro.

Lo que sucede con el ojo es también valedero para el oído. Es decir, el cerebro está aislado del sonido externo como de la luz: en su interior no hay sonido. Por lo tanto, no importa el tipo de ruido que haya en el exterior. En el interior del cerebro hay un silencio completo. Sin embargo, el cerebro percibe extraordinarios sonidos, como la sinfonía de una orquesta y todos los ruidos de una plaza colmada de gente. Si con un dispositivo especial se mide el nivel de sonido en el cerebro, se comprobará que allí existe un silencio completo.

Comparemos de nuevo la elevada calidad y la tecnología superior presente en el oído y en el cerebro con la tecnología producida por los seres humanos. Como en el caso de las imágenes, se han invertido décadas de esfuerzos para generar y reproducir sonidos fieles al original. A pesar de todo lo hecho, hasta ahora no se ha obtenido ningún sonido con la misma definición y claridad como lo percibe el oído. Incluso en los sistemas de más alta fidelidad se pierden algunos sonidos o se oye un silbido antes que comience la música. Sin embargo, los sonidos producidos por la tecnología del cuerpo humano son extremadamente definidos y claros. El oído humano (normal) nunca percibe un sonido acompañado de un silbido o con parásitos atmosféricos, cosas que se presentan en equipos de alta fidelidad. El oído percibe el sonido exactamente como es, definido y claro. Así ha sido desde la creación del ser humano.

En resumen, la tecnología en nuestro cuerpo es muy superior a la que ha producido el género humano usando toda la información, experiencia y oportunidades acumuladas. Nadie dirá que un equipo de alta fidelidad o una cámara fotográfica pasó a existir como producto de la casualidad. ¿Cómo se puede suponer entonces que las tecnologías existentes en el cuerpo humano --superior a las inventadas por el ser humano-- pudieron haber pasado a existir como resultado de una cadena de coincidencias llamada evolución?

Es evidente que el ojo, el oído, y en realidad todas las otras partes del cuerpo humano, son productos de una creación muy superior. Son indicios, transparentes como el cristal, de la creación única y sin par de Dios, de Su eterno conocimiento y poder.

La razón por la que mencionamos aquí los sentidos de la audición y de la visión se debe a la incapacidad de los evolucionistas para comprender evidencias de la creación tan claras como estas. Si algún día le pide a algún evolucionista que le explique cómo se hizo posible en el ojo y en el oído ese diseño y tecnología excelente como resultado de la casualidad, verá que es incapaz de darle alguna respuesta lógica y razonable. Incluso Darwin en su carta del 3/4/1860 a Asa Gray escribió que "la meditación sobre el ojo me dejó totalmente frío", y confesó la desesperación de los evolucionistas frente al diseño excelente de los organismos vivientes.120

 

 

LAS SUPOSICIONES DE LOS EVOLUCIONISTAS

Y LAS ESTIPULACIONES REALES

 

En este capítulo escribiremos sobre una serie de fenómenos y conceptos biológicos presentados como evidencias teóricas por los evolucionistas. Dichos tópicos son particularmente importantes porque señalan que no hay ningún descubrimiento científico que apoye o respalde la evolución, revelando a su vez el grado de distorsión y mistificación empleada por los evolucionistas.

 

LOS LIMITES INSUPERABLES ENTRE VARIACIONES Y ESPECIES

 

La variación, un término usado en genética, se refiere a los sucesos genéticos que hacen que los individuos o grupos de cierto tipo de especies alberguen características distintas. Por ejemplo, todas las personas sobre la Tierra poseen básicamente la misma información genética. No obstante algunos tienen ojos oblicuos, o cabellos rojos, o narices largas, o una estatura reducida, dependiendo ello del grado del potencial de variación de su información genética.

Los evolucionistas proclaman las variaciones dentro de una especie como evidencia de la teoría. Sin embargo, las variaciones no constituyen una evidencia de la evolución porque las mismas son el resultado de distintas combinaciones de la información genética ya existente y no agrega ninguna característica nueva a la misma.

Las variaciones siempre tienen lugar dentro de los límites de la información genética. En la ciencia genética ese límite se llama "pool de genes". Todas las características presentes en el pool de genes de una especie puede presentarse de distintas maneras debido a la variación. Por ejemplo, como resultado de la variación, en la especie reptil pueden aparecer variedades que tengan una cola relativamente más larga o una pierna más corta, porque en el pool de genes de los reptiles existe, por ejemplo, la información de la pierna corta y de la pierna larga. Sin embargo, las variaciones no transforman a los reptiles en pájaros por medio del agregado de alas o plumas, o por modificaciones en su metabolismo. Tal cambio requiere un aumento en la información genética de los organismos vivientes, cosa absolutamente imposible por medio de las variaciones.

Darwin no era consciente de este hecho cuando formuló su teoría y pensaba que las variaciones no tenían ningún límite. En un artículo que escribió en 1844 dijo:

"La existencia en la naturaleza de un límite a la variación es algo asumido por muchos autores, aunque yo soy incapaz de descubrir un solo hecho sobre el que se fundamente esa creencia."121

En "Origin of Species" citó distintos ejemplos de variaciones como las evidencias más importantes de su teoría.

Por ejemplo, según Darwin, los criadores de ganado que aparean distintas variedades con el objeto de dar lugar a otras nuevas que produzcan más leche, a la larga iban a transformar (a ese ganado) en especies distintas. La idea de Darwin de "variación ilimitada" se ve mejor en una sentencia de

"Origin of Species": "No veo ninguna dificultad en que una raza de osos se pueda volver, a través de la selección natural, cada vez más acuático en sus hábitos, con una boca cada vez más grande, hasta que se produzca una criatura tan inmensa como una ballena."122

La razón por la que Darwin se valió de un ejemplo tan traído de los cabellos residía en la comprensión muy elemental de la ciencia de entonces. Luego, en el siglo XX, la ciencia sentó el principio de "estabilidad genética" (homeostasis genética), fundamentada en los resultados de experimentos conducidos sobre seres vivos. Este principio sostiene que todos los apareamientos llevados a cabo para producir nuevas variaciones (distintas a las contempladas en el pool de genes) fueron ineficaces y que existen barreras estrictas entre las distintas especies de seres vivientes. Esto significaba que era absolutamente imposible que los criadores de animales conviertan al ganado en especies distintas por medio de aparear distintas variedades, como había postulado Darwin.

Norman Macbeth, quien desaprobó el darwinismo en su libro "Darwin Retried", dice:

"Lo esencial del problema es si lo viviente varía en realidad en una medida ilimitada… Las especies se ven estables. Todos hemos oído hablar de criadores desengañados que llegaron con su trabajo hasta cierto punto para ver solamente que los animales o plantas retroceden al punto del que habían partido. A pesar de los tenaces esfuerzos durante dos o tres siglos, nunca ha sido posible producir una rosa azul o un tulipán negro."123

Luther Burbank, considerado el criador más competente de todos los tiempos, expresó este hecho cuando dijo: "hay límites en la posibilidad del desarrollo y esos límites siguen una ley."124 Hablando del tema comentó el científico danés W. L. Johansen:

"Las variaciones sobre las que Darwin y Wallace han puesto el énfasis, no pueden promover la selección más allá de cierto punto. Esa variabilidad no contiene el secreto de una 'marcha indefinida.'"125

LA RESISTENCIA A LOS ANTIBIOTICOS Y LA INMUNIDAD

FRENTE AL DDT NO ES NINGUNA EVIDENCIA

A FAVOR DE LA EVOLUCION

Los evolucionistas proponen que la resistencia que desarrolla la bacteria frente a los antibióticos y la inmunidad que desarrollan algunos insectos frente al DDT, son evidencias a favor de la evolución. Suponen que son ejemplos de resistencia e inmunidad adquiridas, producidas por las mutaciones que tuvieron lugar en los seres vivientes expuestos a esas substancias.

Esas características en bacterias e insectos no son propiedades adquiridas frente al DDT o los antibióticos como resultado de mutaciones. Algunos de los organismos vivientes ya poseían las características de esas variantes antes que la población del caso en su conjunto fuese sometida al antibiótico o al DDT. Aunque "Scientific American" es una publicación periódica totalmente evolucionista, hace la siguiente confesión en el número de marzo de 1998:

"Muchas bacterias poseen genes para la resistencia antes de que se pasaran a usar los antibióticos comerciales. Los científicos no saben exactamente porqué esos genes se desarrollaron y mantuvieron."126

Como podemos ver, la información genética que hace a la resistencia y ya existía antes de la exposición a los antibióticos, no puede ser explicada por los evolucionistas, lo cual prueba que el supuesto de su teoría es falso.

El hecho que la bacteria resistente existía mucho antes del descubrimiento de los antibióticos se señala en "Medical Tribune", notable publicación científica, en su número del 29/12/1998. El artículo se ocupa de un suceso interesante: en un estudio llevado a cabo en 1986 se encontraron los cuerpos, preservados en el hielo, de algunos navegantes que se enfermaron y murieron en una expedición al polo hecha en 1845. En los cadáveres se encontraron algunas bacterias comunes en el siglo XIX. Y los investigadores se sorprendieron al examinarlas pues descubrieron que eran resistentes a muchos antibióticos modernos que no fueron desarrollados hasta el siglo XX.127

Es un hecho bien conocido en los círculos médicos que ese tipo de resistencia estaba presente en muchas poblaciones de bacterias como un desarrollo evolutivo. Entonces, ¿cómo tuvo lugar el proceso llamado "inmunidad bacteriana adquirida"?

RESISTENCIA DE LA BACTERIA A LOS ANTIBIOTICOS

Las bacterias tienen numerosas variaciones dentro de sus tipos. Algunas de esas variaciones albergan la información genética para la resistencia a distintas drogas, elementos químicos u otras substancias. Cuando las bacterias, como grupo en su conjunto, se exponen a ciertos tipos de drogas, las que no son resistentes a esas drogas son destruidas mientras que las resistentes sobreviven y tienen la posibilidad de reproducirse más. Las bacterias no resistentes desaparecen rápidamente de la población y son reemplazadas por las que sí lo son al antibiótico del caso en particular. A partir de ese momento dicho antibiótico se convierte en ineficaz contra los tipos de bacterias a los que no afectaba. Pero el punto crucial es que las bacterias siguen siendo las mismas y las especies continúan siendo las mismas.

Es importante advertir aquí que, contrariamente a las pretensiones de los evolucionistas, no existe ningún proceso evolutivo en el que las bacterias no resistentes muten y se conviertan, forzosamente, en bacterias resistentes al ser expuestas a los antibióticos, adquiriendo así una nueva información genética. Lo único que tiene lugar es una separación de variaciones de bacterias específicas resistentes y no resistentes que coexistían desde el comienzo. Esto no señala la aparición de una nueva especie de bacteria: no se trata de una "evolución". Por el contrario, desaparecen una o más de las variaciones existentes, lo cual es el proceso totalmente opuesto, dado que se pierde información genética.

LA INMUNIDAD DE LOS INSECTOS AL DDT

Otra cuestión que los evolucionistas buscan distorsionar y ofrecen como evidencia de la evolución es la inmunidad aparentemente "adquirida" frente al DDT por parte de los insectos, como mencionamos al principio de este capítulo. Esa "inmunidad" se desarrolla de la misma manera como la resistencia bacteriana a los antibióticos. De ninguna manera se puede decir que la inmunidad al DDT ha sido "adquirida" por miembros individuales de la población de insectos. Algunos de los mismos ya eran inmunes al DDT. Después del descubrimiento de éste, los insectos expuestos a dicho producto químico pero que no tenían inmunidad innata, resultaban eliminados de la población, es decir, quedaban muertos. Los que eran inmunes, y originalmente pocos relativamente, aumentaron con el tiempo. Eventualmente toda la población de insectos que seguía viviendo estaba constituida por miembros inmunes al DDT. Al suceder esto el DDT dejó de ser efectivo contra las especies de insectos que quedaban. A este fenómeno se lo denomina comunmente, pero de manera falsa, "adquisición por parte de los insectos de inmunidad al DDT".

El biólogo evolucionista Francisco Ayala admite esta realidad al decir: "Las variaciones genéticas requeridas para la resistencia a los más diversos tipos de pesticidas estaban aparentemente presentes en cada una de las poblaciones expuestas a esos compuestos hechos por el ser humano."128

Al ser los evolucionistas bien conscientes de que la mayoría de la gente no tiene oportunidad de informarse respecto a la microbiología o hacer investigaciones en esa disciplina, sencillamente engañan en lo que concierne a la cuestión de la inmunidad y de la resistencia. Frecuentemente presentan esos ejemplos como evidencias muy importantes de la evolución. Ahora debería quedar bien claro que ni la resistencia de la bacteria a los antibióticos ni la inmunidad de los insectos al DDT son pruebas de la existencia de la evolución. Lo que sí suministran los evolucionistas es buenos ejemplos de los métodos de distorsión y mistificación al que recurren con el objeto de justificar su teoría.

LA FALACIA DE LOS ORGANOS ATROFIADOS

Durante un largo tiempo apareció en la literatura evolucionista el concepto de "órganos atrofiados" como una "evidencia" de la evolución. Eventualmente se llamaron a silencio cuando se demostró que eso no era válido. Pero algunos evolucionistas aún creen en ello y de tanto en tanto alguien intenta presentarlos como una evidencia importante de la evolución.

La idea de "órganos atrofiados" fue dada a luz hace un siglo. Los evolucionistas creían que en los cuerpos de algunas criaturas existían una serie de órganos no funcionales, heredados de sus progenitores y que se habían ido atrofiando gradualmente al no ser usados.

Lo asumido al respecto, en conjunto, es totalmente no científico y se basa por completo en un conocimiento insuficiente. Esos "órganos no funcionales" eran en realidad órganos cuyas "funciones aún no se habían descubierto". La mejor señal de esto fue la gradual pero substancial disminución de "órganos atrofiados" de la larga lista hecha por los evolucionistas. El evolucionista S. R. Scadding estuvo de acuerdo con esto en un artículo que tituló "¿Pueden constituir los órganos atrofiados una evidencia de la evolución?" y que publicó en la revista "Evolutionary Theory":

"Dado que no es posible identificar inequívocamente estructuras ociosas y dado que la estructura del argumento usado no es válida científicamente, concluyó que los "órganos atrofiados" no proveen ninguna evidencia especial para la teoría de la evolución.129

La lista de órganos atrofiados hecha por el anatomista alemán R. Wiedersheim en 1895 incluía aproximadamente 100 órganos, entre ellos el apéndice y el coxis. Con el progreso de la ciencia se descubrió que todos los órganos en la lista de Wiedersheim tenían en realidad funciones muy importantes en el cuerpo. Por ejemplo, se descubrió que el apéndice, supuestamente un "órgano atrofiado", era en realidad un órgano linfoideo que combatía las infecciones corporales. Esto quedó claro en 1997: "Otros órganos y tejidos corporales --el timo, el hígado, el apéndice, el bazo, la médula ósea y los conjuntos pequeños de tejido linfático como las amígdalas en la garganta y la placa de Peyer en el intestino delgado-- son también partes del sistema linfático. Ayudan mucho al cuerpo a combatir las infecciones."130

También se descubrió que las amígdalas, incluidas en la lista de los órganos atrofiados, tenían un papel significativo en la protección de la garganta contra las infecciones, particularmente hasta la adolescencia. Se descubrió que el coxis, en el extremo inferior de la columna vertebral, sostiene los huesos alrededor de la pelvis y es el punto de convergencia de algunos músculos pequeños. En los años siguientes se comprendió que el timo estimulaba el sistema inmune en el cuerpo humano al activar las células T; que la glándula pineal estaba a cargo de la secreción de algunas hormonas importantes; que la glándula tiroide era efectiva en proveer un crecimiento seguro en los bebés y los niños; y que la glándula pituitaria controlaba el funcionamiento correcto de muchas glándulas hormonales. Todos estos elementos nombrados fueron considerados en su momento "órganos atrofiados". El pliegue semilunar en el ojo, considerado como un órgano atrofiado por Darwin, en realidad está a cargo de la limpieza y lubricación de la zona de la ceja.

En la suposición de los evolucionistas acerca de los órganos atrofiados hubo un muy importante error lógico. La suposición de los evolucionistas, como explicamos, era que los órganos atrofiados en las criaturas fueron heredados de sus progenitores. Sin embargo, ¡algunos de los órganos "atrofiados" alegados no se encuentran en las especies vivas que se suponen ancestros de los seres humanos! Por ejemplo, el apéndice no existe en algunas especies de monos que se dicen son ancestros del hombre. El conocido biólogo H. Enoch, quien puso en tela de juicio la teoría de los órganos atrofiados, expresó ese error lógico así:

"Los monos poseen un apéndice, mientras que sus parientes menos inmediatos, los más inferiores, no. Aparece nuevamente entre los mamíferos placentarios como la zarigüeya. ¿Cómo pueden responder a esto los evolucionistas?"131

Dicho de manera sencilla, el escenario de los órganos atrofiados presentado por los evolucionistas contiene una serie de defectos lógicos, los cuales, en todo caso, han sido probados científicamente falsos. En el cuerpo humano no existe ningún órgano atrofiado heredado, pues los seres humanos no provienen de otros seres como resultado de la casualidad, sino que fueron creados en su forma actual, compleja y perfecta.


 

LAS SEMEJANZAS EN LOS SERES VIVIENTES NO

PUEDEN SER EVIDENCIAS DE LA EVOLUCION

Las similitudes estructurales entre especies diferentes se llama "homología" en biología. Los evolucionistas intentan presentar esas similitudes como evidencias de la evolución.

Darwin pensaba que las criaturas con órganos similares (homólogos) tenían una relación evolutiva entre sí y que esos órganos debieron haber sido heredados de un ancestro común. De acuerdo con esta suposición, dado que las palomas y las águilas tienen alas, al igual que todos los otros pájaros, era factible considerar que habían evolucionado de un ancestro común.

La homología es un argumento engañoso basado únicamente en la aparente semejanza física. Este argumento nunca ha sido verificado por un solo descubrimiento concreto en todo el tiempo transcurrido desde los días de Darwin. En ningún estrato de la Tierra nadie ha encontrado un fósil del imaginario ancestro común de las criaturas con estructuras homólogas. Además, por las razones que siguen, quedará claro que la homología no provee ninguna evidencia de que esa evolución haya ocurrido.

1. Se encuentran órganos homólogos en criatura de especies completamente distintas, especies entre las cuales los evolucionistas no han sido capaces de establecer ningún tipo de relación evolutiva.

2. Los códigos genéticos de algunas criaturas que tienen órganos homólogos son totalmente distintos uno del otro.

3. El desarrollo embriológico de órganos homólogos en criaturas distintas, es completamente distinto.

Examinemos ahora estos puntos.

ORGANOS SIMILARES EN ESPECIES VIVAS

TOTALMENTE DISTINTAS

Hay una serie de órganos homólogos compartidos por distintas especies entre las cuales los evolucionistas no pueden establecer ningún tipo de relación evolutiva. Las alas son un ejemplo. Además de los pájaros, encontramos alas en los murciélagos, que son mamíferos, en los insectos e incluso en algunos dinosaurios, que son reptiles extintos. Ni siquiera los evolucionistas proponen una relación evolutiva o de parentesco entre esas cuatro distintas clases de animales.

Otro ejemplo llamativo es la sorprendente semejanza y similitud estructural observada en los ojos de distintas criaturas. Por ejemplo, el pulpo y el ser humano son dos especies extremadamente distintas entre las cuales posiblemente a nadie se le ocurrirá proponer una relación evolutiva. No obstante, los ojos de ambos son muy parecidos en términos de estructura y función.

Ni siquiera los evolucionistas pretenden que el ser humano y el pulpo tuvieron un ancestro común para explicar las similitud de los ojos. Estos y otros numerosos ejemplos confirman que la suposición evolucionista de que "órganos homólogos prueban que especies vivientes han evolucionado a partir de un ancestro común" no tiene ningún basamento científico.

En realidad, los órganos homólogos deberían ser un gran estorbo o perturbación para los evolucionistas. Las confesiones del conocido evolucionista Frank Salisbury ponen de relieve cómo especies sumamente distintas pasan a tener ojos similares (hacen de la homología un uso absurdo):

"Incluso algo tan complejo como el ojo ha aparecido varias veces. Por ejemplo, en el calamar, en los vertebrados y en los artrópodos. Es suficientemente infeliz explicar una vez el origen de algo así, pero pensar que se originaron varias veces de acuerdo a la teoría moderna fabricadas, me da vértigos."132

LA INSUPERABLE DIFICULTAD GENETICA

Y EMBRIOLOGICA DE LA HOMOLOGIA

Con el objeto de que las pretensiones de los evolucionistas respecto a la "homología" sean tomadas con seriedad, órganos similares (homólogos) en distintas criaturas deberían estar codificadas con claves similares (homólogas) de ADN. Sin embargo, no ocurre eso. En la mayoría de los casos los códigos genéticos son totalmente distintos. Además, códigos genéticos similares en los ADN de criaturas diferentes, se asocian a menudo con órganos completamente distintos.

Michael Denton, profesor australiano de bioquímica, describe en su libro Evolution: A Theory in Crisis (La Evolución: Una Teoría en Crisis), la desavenencia irreconciliable de la interpretación evolucionista de la homología: "Las estructuras homólogas a menudo son estipuladas por medio de sistemas genéticos no homólogos. El concepto de homología raramente puede ser proyectado hacia atrás en embriología."133

Otro punto es que para que la supuesta homología sea considerada válida, el desarrollo embriológico (las etapas de desarrollo en el huevo o en el vientre de la madre) de las especies con órganos homólogos debería ser paralelo. En realidad, el desarrollo embriológico de tales órganos es totalmente distinto en cada especie viviente.

Para concluir, podemos decir que la investigación embriológica y genética ha demostrado que el concepto de homología definido por Darwin como "evidencia de los seres vivientes a partir de un ancestro común", no se puede considerar de ninguna manera como una evidencia. En este sentido, la ciencia puede decir que ha probado una y otra vez que la tesis darwinista es falsa.

LA PRETENSION DE UNA HOMOLOGIA

MOLECULAR ES ILEGITIMA

La presentación de la homología por parte de los evolucionistas como evidencia de la evolución es inválida no solamente a nivel de los órganos sino también a nivel molecular. Los evolucionistas dicen que los códigos del ADN o las estructuras proteicas de distintas especies vivientes son similares y que esa similitud es la evidencia de que los mismos han evolucionado a partir de ancestros comunes o cada una a partir de otra. Por ejemplo, se dice normalmente en la prensa evolucionista que "hay una gran similitud entre el ADN de un ser humano y el de un mono" y que esta similitud se presenta como una prueba del supuesto evolucionista respecto a que hay una relación evolutiva entre el ser humano y el mono.

El ejemplo más vociferado de este tipo de argumento tiene que ver con la presencia de 46 cromosomas en los seres humanos y 48 cromosomas en algunos monos como los chimpancés. Los evolucionistas consideran esa poca diferencia en la cantidad de cromosomas entre especies distintas como una evidencia de la relación evolutiva. De todos modos, si este argumento resultara cierto, entonces el ser humano tiene un pariente más cercano: la papa. El número de cromosomas en la papa es 46. ¡Si, en otras palabras, el ser humano y las papas tienen el mismo número de cromosomas! Este es un ejemplo cómico pero notable que indica que la similitud en el ADN no puede ser una evidencia para una relación evolutiva.

Por otra parte, hay una gran diferencia molecular entre las criaturas que parecen ser muy similares y están relacionadas. Por ejemplo, la estructura del Citocromo-C, una de las proteínas vitales para la respiración, es increíblemente distinta en los seres vivientes de la misma clase. De acuerdo con las investigaciones llevadas a cabo en la materia, la diferencia entre dos especies de reptiles distintos es mayor que la existente entre un pájaro y un pez, o un pez y un mamífero. Otro estudio ha mostrado que las diferencias moleculares entre algunos pájaros es mayor que la existente entre esos mismos pájaros y los mamíferos. También se ha descubierto que la diferencia molecular entre bacterias que parecen ser muy similares, es mayor que la que hay entre los mamíferos y los anfibios o los insectos.134 Se han hecho comparaciones similares en los casos de la hemoglobina, las hormonas y los genes, llegándose a conclusiones similares.135

Respecto a estos y otros descubrimientos relacionados, comenta el Dr. Michael Denton:

"Cada clase es única, aislada y desvinculada por intermedios. Así, las moléculas, como los fósiles, no han podido proporcionar o estipular los esquivos intermedios tan largamente buscados por la biología evolucionista… A nivel molecular, ningún organismo es 'ancestral' o 'primitivo' o 'avanzado' comparado con sus parientes… Hay poca duda que si esta evidencia molecular hubiese estado disponible hace un siglo… la idea de la evolución orgánica nunca podría haber sido aceptada."136

LA TEORIA EVOLUTIVA NO TIENE NINGUN

FUNDAMENTO EMBRIOLOGICO

Lo que fue llamado "recapitulación de la teoría", fue descartado hace tiempo de la literatura científica, pero aún está siendo presentado como una realidad científica en algunas publicaciones evolucionistas. El término "recapitulación" es una condensación del dictamen presentado por el biólogo evolucionista Ernst Haeckel a fines del siglo XIX, titulado "Recapitulación Ontogénica de la Filogenia" (En otras palabras lo podemos traducir como "Ordenamiento sumario de la formación y desarrollo del individuo independientemente de la especies en su formación sucesiva").

Esa teoría presentada por Haeckel postula que los embriones vivos reexperimentan el proceso evolutivo que sufrieron sus pseudo ancestros. Haeckel teorizó que durante el desarrollo en el vientre de la madre, el embrión despliega primero las características de un pez, luego las de un reptil y finalmente las del humano.

En los años siguientes se ha demostrado que esta teoría es completamente espuria. Ahora se sabe que las "branquias" que supuestamente aparecían en las primeras etapas del embrión humano son en realidad las fases iniciales del canal del oído medio, de las paratiroides y el timo. La parte del embrión que era vinculada a la "bolsa de la yema del huevo" resultó ser la bolsa que produce sangre para el feto. La parte que había sido identificada como una "cola" por Haeckel y sus seguidores, en realidad es la columna vertebral, que se asemeja a una cola solamente porque se modela antes que las piernas.

Lo dicho son hechos reconocidos universalmente en el mundo científico y son aceptados incluso por los propios evolucionistas. George Gaylord Simpson, uno de los fundadores del neodarwinismo, escribe:

"Haeckel expuso falsamente el principio evolutivo implicado. Ahora está firmemente establecido que la ontogenia no reproduce la filogenia."137

En un artículo publicado en "American Scientist" leemos:

"Seguramente la ley biogenética está absolutamente muerta. Finalmente fue exorcizada de los libros de texto de biología en el decenio de 1950. Como tópico de investigación teórica seria estaba extinta en el decenio de 1920…"138

Otro aspecto interesante de la "recapitulación" fue que Haeckel era un charlatán que falsificaba los dibujos con el objeto de sostener la teoría que presentaba. Los inventos de Haeckel pretendían señalar que los embriones de humanos y de peces se asemejaban entre sí. Cuando fue descubierto, la única defensa que ofreció fue que otros evolucionistas habían cometido pecados similares:

"Después de esta comprometedora confesión de 'falsificación', debería considerarme condenado y destruido por completo si no tuviese el consuelo de ver a mi lado en el calabozo a cientos de compañeros reos, entre ellos a muchos de los más acreditados analistas y los más estimados biólogos. La gran mayoría de todos los diagramas en los libros de texto de biología, en los tratados y en los periódicos, incurrirían en el mismo grado de acusación de 'falsificación' porque todos ellos son inexactos, adulterados, urdidos e inventados."139

En realidad hay "cientos de compañeros reos, entre ellos muchos de los más acreditados analistas y estimados biólogos" cuyos estudios están llenos de conclusiones prejuiciosas, distorsiones e incluso falsificaciones. A eso se debe que todos ellos estén autocondicionados a defender la teoría de la evolución aunque no tenga una pizca de evidencia científica que la sostenga.

 

 

LA TEORIA DE LA EVOLUCION

UNA OBLIGACION MATERIALISTA

 

Los datos que hemos presentado a lo largo de este libro hacen evidente que la teoría de la evolución no tiene ninguna base científica y que, por el contrario, las pretensiones de los evolucionistas entran en conflicto manifiestamente con los descubrimientos científicos. En otras palabras, el accionar que sustenta la teoría de la evolución no es el de la ciencia. La evolución solamente puede ser defendida por algunos "científicos", pero en el tema debe operar otro agente fundamental.

Ese otro agente es la filosofía materialista.

La filosofía materialista es uno de los sistemas de pensamiento más viejo de la historia. Su carácter principal es la consideración de la materia como absoluta. De acuerdo a esta filosofía la materia es infinita y todo lo que existe está compuesto de materia y sólo de materia. Este enfoque hace imposible, necesariamente, creer en el Creador. Por lo tanto el materialismo ha sido desde siempre hostil a las creencias religiosas de cualquier tipo que tienen fe en Dios.

Se trata de ver entonces si el punto de vista es correcto. Un método para probar si una filosofía es cierta o incierta es investigar las pretensiones de las mismas referidas a la ciencia por medio de métodos científicos. Por ejemplo, un filósofo del siglo X podía suponer que había un árbol divino en la superficie de la luna y que todo lo viviente creció realmente sobre las ramas de este gran árbol como frutos que luego cayeron sobre la Tierra. Algunos podían encontrar a esta filosofía atractiva y creer en ella. Pero en el siglo XX, cuando las personas caminan sobre la superficie lunar, no es posible presentar dicha filosofía. Si el árbol existe o no, puede ser predeterminado por medios científicos, es decir, por medio de la observación y la prueba.

En consecuencia, podemos investigar por medio de métodos científicos el supuesto materialista, es decir, si la materia ha existido eternamente y si la misma se puede autoorganizar sin un Creador supramaterial que da lugar al inicio de la vida. Cuando hacemos esto, vemos que el materialismo ya ha colapsado porque la idea de que la materia ha existido siempre desde la eternidad ha sido superada por la teoría del Big Bang que indica que el Universo fue creado de la nada. El supuesto de que la materia se autoorganiza y produce la vida es la pretensión que llamamos "teoría de la evolución", la cual este libro ha estado examinando, demostrando que ha colapsado.

Sin embargo, si uno está determinado a creer en el materialismo y poner su devoción en la filosofía materialista antes que nada, no actúa en consecuencia. Si la persona es "antes que nada materialista y luego científica", no abandona el materialismo cuando ve que la evolución es desmentida por la ciencia. Por el contrario, intenta sostener y salvar al materialismo, buscando apoyar la evolución, no importa cómo. Esta es exactamente la circunstancia en la que se hallan hoy día los evolucionistas que defienden la teoría de la evolución.

Es también bastante interesante que confiesen esta realidad de tanto en tanto. Un conocido genetista y vocero evolucionista, Richard C. Lewontin de la Universidad de Harvard, confiesa que él es "primero materialista y después científico", con estas palabras:

"No es que los métodos e instituciones científicas nos obligan de alguna manera a aceptar una explicación material del mundo fenomenal, sino que, por el contrario, estamos forzados por nuestra adhesión a priori a la causa materialista a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materialistas, sin importar lo desconcertante, lo contrario al conocimiento (que resulte) para el no iniciado. Además, el materialismo es absoluto, por lo que no nos podemos permitir en el umbral un Pie Divino."140

El término "a priori" que usa Lewontin aquí es realmente importante. Este término filosófico se refiere a la conjetura no basada en ningún conocimiento experimental. El pensamiento resulta "a priori" cuando lo considera como correcto y lo acepta así incluso si no hay ninguna información disponible acerca de la corrección del mismo. Como expresa francamente el evolucionista Lewontin, el materialismo es un "a priori" dado por los evolucionistas , "a priori" al que tratan de ajustar o acomodar la ciencia. Dado que los materialistas necesitaban negar definidamente la existencia del Creador, abrazan la única alternativa que tienen a mano, es decir, la teoría de la evolución. No les interesa que ésta haya sido desmentida por los hechos científicos, pues ya la habían aceptado "a priori" como correcta.

Esa conducta prejuiciosa conduce a los evolucionistas a creer que "la materia inconsciente se integró por sí misma", lo cual es contrario no solamente a la ciencia sino también a la razón. El profesor en química de la Universidad de Nueva York y experto en ADN, Robert Shapiro, explica así esta creencia de los evolucionistas y del dogma materialista en que se fundamentan:

"Por lo tanto se necesita otro principio evolucionista para cruzar la brecha existente entre las mezclas de elementos químicos naturales simples y el primer replicante efectivo. Este principio aún no ha asido descrito en detalle o demostrado, pero está anticipado y se le da nombres como 'evolución química' y 'autoorganización de la materia'. La existencia del principio se da por sentada en la filosofía del materialismo dialéctico, como la aplica al origen de la vida Alexander Oparin."141

La propaganda evolucionista que encontramos constantemente en los principales órganos de los medios de comunicación occidentales y en las conocidas y "estimadas" revistas de ciencia, es el resultado de esa necesidad ideológica. Dado que la evolución se considera indispensable, los círculos que establecen las normas de la ciencia la han transformado en un tabú.

Hay científicos que se ven colocados en una posición en la que se encuentran obligados a defender esa teoría desatinada, o al menos a no pronunciar ninguna palabra cabal o terminante que la cuestione, con el objeto de mantener sus reputaciones. (De lo contrario, caen en desgracia). Los académicos en los países occidentales están obligados a publicar sus artículos en ciertas de revistas científicas para obtener y sostener el puesto de "profesor". Todas las revistas que se ocupan de la biología y están bajo el control de los evolucionistas no permiten que aparezca ningún artículo antievolucionista. Por lo tanto todos los biólogos tienen que conducir sus estudios bajo el dominio de dicha teoría. Además son parte del orden establecido respecto a la evolución como una necesidad ideológica, razón por la cual defienden ciegamente todas las "coincidencias imposibles" que se examinaron hasta ahora en este libro.

 

CONFESIONES DE LOS MATERIALISTAS

El biólogo alemán Hoimar Von Dithfurt, conocido evolucionista, es un buen ejemplo de este modo de apreciar las cosas desde un materialismo intolerante. Después de citar un ejemplo de la composición extremadamente compleja de la vida, Dithfurt dice lo siguiente respecto a la cuestión de si pudo aparecer por casualidad o no:

"¿Es en realidad posible que una armonía tal surgiera solamente de coincidencias (fortuitas)? Esta es la pregunta básica de toda la evolución biológica. Si se responde 'sí, es posible', es como demostrar la fe en la ciencia moderna de la naturaleza. Hablando críticamente, podemos decir que cualquiera que acepta la ciencia moderna de la naturaleza no tiene ninguna otra alternativa más que decir 'si', porque apuntaría a explicar el fenómeno natural de modos comprensibles e intentaría derivar éstos de leyes de la naturaleza sin intromisiones metafísicas. De todos modos, en este punto, explicar todas las cosas por medio de leyes de la naturaleza, es decir, por las casualidades, es un signo de que no hay ningún lugar a donde huir. Porque, ¿qué otra cosa podría hacerse que no sea creer en las casualidades?"142

Efectivamente, como dice Dithfurt, el enfoque materialista científico adopta como principio básico para explicar la vida la negación de la "interferencia supranatural", es decir, la creación. Una vez que se adoptó dicho principio, incluso las "posibilidades" más imposibles son fácilmente aceptadas. Es factible encontrar ejemplos de esta mentalidad dogmática en casi toda la literatura evolucionista. El profesor Ali Demirsoy, conocido defensor de la teoría de la evolución en Turquía, es uno de tantos otros. Como señalamos en páginas anteriores, según Demirsoy la posibilidad de la formación casual del Citocromo-C, una proteína esencial para sobrevivir, es "tan improbable como la posibilidad de que un mono redacte la historia de la humanidad en una máquina de escribir sin cometer ningún error."143

No hay duda que aceptar esa posibilidad es realmente oponerse a los principios básicos de la razón y del sentido común. Incluso una letra escrita correctamente (con sentido) es algo hecho por una persona. Con mayor razón un libro. Nadie en sus cabales estaría de acuerdo en que las páginas escritas de un libro extenso se constituyeron por "casualidad".

Sin embargo, es muy interesante observar que el "científico evolucionista" Ali Demirsoy acepta este tipo de proposición irracional:

"La probabilidad de la formación de la secuencia del Citocromo-C es igual a cero. Es decir, si la vida requiere una cierta secuencia, se puede decir que tiene la probabilidad de que se lleve a cabo una vez en todo el Universo. O bien algunas fuerzas metafísicas más allá de nuestra determinación habrían actuado en su formación. Aceptar esto último no es lo apropiado al objetivo científico. Por lo tanto tenemos que ocuparnos de la primera hipótesis."144

Demirsoy sigue hablando y dice que acepta lo imposible con el objeto de "no aceptar las fuerzas metafísicas", es decir, con el objeto de no admitir la creación por parte de Dios. Está claro que este enfoque no tiene relación de ningún tipo con la ciencia. Pero nada sorprendente, Demirsoy cita otro tema, el origen de la mitocondria en la célula, y acepta abiertamente la explicación de "la casualidad", aunque sea "totalmente contraria al pensamiento científico":

"El meollo del problema es cómo la mitocondria adquirió este carácter distintivo, porque obtenerla por casualidad, incluso por parte de una célula, requiere posibilidades extremas incomprensibles… La enzima que provee a la respiración y funciona como un catalizador a cada paso y en forma distinta, compone el corazón del mecanismo. Una célula tiene que contener esta secuencia enzimática completa, pues de otro modo es inservible. A pesar de que esto es contrario al pensamiento biológico, con el objeto de evitar una explicación o especulación más dogmática, tenemos que aceptar, aunque sea de malas ganas, que todas las enzimas de la respiración existían completamente en la célula antes que la primer célula entrase en contacto con el oxígeno."145

La conclusión que se extrae de tales pronunciamientos es que la evolución, por ningún medio, es una teoría a la que se arribó a través de la investigación científica. Por el contrario, la forma y substancia de esta teoría fue dictada por los requerimientos de la filosofía materialista. Después se convirtió en una creencia o dogma a pesar de las realidades científicas concretas. Una vez más podemos ver claramente de la literatura evolucionista que todo ese esfuerzo, en realidad, tenía un "propósito". Y ese propósito impide toda creencia de que todo lo viviente fue creado por un Creador.

Los evolucionistas defienden ese propósito como "científico". De todos modos, a lo que se refieren no es a la ciencia, sino a la filosofía materialista. El materialismo rechaza absolutamente la existencia de cualquier cosa "más allá" de la materia (o de cualquier cosa supranatural). La ciencia no está obligada a aceptar ese dogma. Ciencia significa explorar la naturaleza y derivar conclusiones de los hallazgos realizados. Si los mismos conducen a la conclusión de que la naturaleza es creada, la ciencia tiene que aceptarlo. Esa es la obligación de un científico auténtico. En cambio no lo es defender escenarios imposibles por adherir a los dogmas materialistas anticuados del siglo XIX.


 

MATERIALISTAS : RELIGION FALSA

Y RELIGION VERDADERA

Hasta ahora hemos examinado cómo los círculos adictos a la filosofía materialista trastornaron la ciencia, cómo engañaron a la gente en consideración de las fábulas evolucionistas en las que creían ciegamente y cómo disfrazaron las realidades. Dicho esto, debemos admitir también que esos círculos materialistas cumplieron un "servicio" significativo, aunque sin quererlo.

Llevaron a cabo ese "servicio", por medio del cual buscaban justificar sus propios pensamientos ateos y pérfidos, exponiendo todas las ideas intolerantes repetidas desde hace siglos, inconsistentes y absurdas, que planteaban en nombre del Islam. Las injurias de los círculos ateo-materialistas han ayudado a revelar la religión falsa que no tiene relación de ningún tipo con el Corán o el Islam, pues esa falsificación se apoya en herejías, supersticiones y discursos infundados, todo lo cual no presenta ningún argumento coherente. De esa manera quedan expuestas todas las contradicciones , diferencias y cosas ilógicas de la religión falsa defendida por esos círculos hipócritas que proceden injustamente en nombre del Islam, pues en ningún momento se apoyan en evidencias válidas.

Esta es la forma en que los materialistas ayudaron a mucha gente a darse cuenta de esa mentalidad fanática y oscurantista, animándola así a buscar la esencia y fuente auténtica de la religión, remitiéndose y adhiriendo al Corán. Aunque a los ateos no los mueve esa intención, obedecen las órdenes de Dios y sirven a Su religión. Por otra parte, exponen toda la simplicidad de la mentalidad que presenta una religión falsa inventada en el nombre de Dios y propuesta a todos como "Islam", con lo cual ayudan a debilitar el influjo de ese sistema sectáreo que amenaza al conjunto de la sociedad.

Así, de grado o por fuerza, y de acuerdo con su destino, se convirtieron en el medio por el cual se concretó el decreto de Dios acerca de defender Su religión verdadera a través de hacer que quienes se oponen a la misma se neutralicen mutuamente. Le ley de Dios es comunicada en el Corán:

…Si Dios no hubiera rechazado a unos hombres valiéndose de otros, la tierra se habría ya corrompido…(2:251).

En este punto pensamos que es necesario dejar una puerta abierta a algunos defensores del pensamiento materialista evolucionista. Estas personas podrían haberse asignado alguna vez una investigación honesta, pero han sido apartadas de la religión verdadera bajo la influencia de las manifestaciones vanas, sin sentido, que se presentaron como "Islam", o bajo la influencia de las falsedades fabricadas en nombre del Profeta y de los cuentos heréticos a que han estado sometidos desde su niñez, por lo que nunca tuvieron la oportunidad de descubrir la verdad por sí mismas. Puede ser que hayan aprendido la religión en los libros de los antagonistas de la misma y eso les llevó a identificar "Islam" con las falacias y falsedades que nada tienen que ver con el Corán y que conducen a la intolerancia. La esencia y origen del Islam es totalmente distinto y además, completamente incompatible con todo lo que se les ha enseñado. Por eso mismo les sugerimos que tomen el Corán lo antes posible para aprender la religión original de su verdadera fuente, y que lean el Libro de Dios con el corazón abierto y una visión desprejuiciada. Si necesitan ayuda, pueden remitirse a los libros sobre los conceptos básicos del Corán, escritos por el autor que están leyendo ahora.

HEGEMONIA CULTURAL

Al observar atentamente hoy día los medios de comunicación de Occidente, uno se encuentra frecuentemente con noticias sobre la teoría de la evolución. Grandes organizaciones de información bien conocidas, emiten periódicamente notas sobre este tema. El método que emplean implica que esta teoría es una realidad absoluta desde el momento que establecen que no ha quedado nada sin discutir. El recurso publicitario más empleado es el que indica que el "eslabón perdido" en la cadena de la evolución se completa con un reciente hallazgo fósil. Un esqueleto encontrado en algún rincón del mundo se convierte, especialmente, de acuerdo con esas noticias, en la prueba más terminante de que los ancestros de los seres humanos son seres "parecidos a los monos". A veces aparecen artículos que no toman la evolución como un tema singular sino como referencia. La mayoría de los artículos que tratan cualquier tema relacionado con la biología, se refieren a la teoría de la evolución como una realidad absoluta y definida.

Esta campaña de propaganda se apoya sobre fuentes básicas que operan en conjunto. Los "científicos" se ligan a la teoría antedicha con gran devoción, en tanto los medios de comunicación presentan sus trabajos al mundo como verdades absolutas.

¿Por qué se lleva a cabo con tanta insistencia esta propaganda dual ? Como examinamos en los capítulos anteriores, se ha demostrado de manera continua que la teoría de la evolución es falsa para los propios criterios de la ciencia y está desacreditada en el más alto grado. Por lo tanto, las dos fuentes básicas de la propaganda en ese sentido deberían renunciar a su devoción a la teoría de la evolución y buscar nuevas explicaciones. Sin embargo, continúan defendiéndola con insistencia y fuerzan a la gente a admitirla. ¿Por qué?

Dado que la teoría de la evolución es negada por la ciencia, la consagración a la misma no se puede explicar por medio de motivos científicos. Por lo tanto tenemos que buscar la respuesta a esta cuestión en otra parte. Puesto que la dedicación de una importante parte de los medios de información y círculos científicos no tienen un sentido científico, queda entonces por considerar solamente causas ideológicas, sociales y políticas.

Al considerar la ciencia política con el objeto de hacer una crítica sobre esta cuestión, nos encontramos con algunas teorías interesantes. Una de ellas es la "teoría de la hegemonía" desarrollada en este siglo por algunas personas dedicadas a la política científica.

De acuerdo a esta teoría, los poderes que dominan sobre las sociedades modernas no controlan por medio de la fuerza a las masas sobre las que aplican su hegemonía. Usan al efecto un medio más efectivo: la persuasión. El proceso de persuasión se desarrolla de manera totalmente indirecta. Las masas dirigidas y controladas aprenden a evaluar el mundo a través de los criterios y medidas de quienes las dirigen. Este proceso de aprendizaje es realizado por medio de algunos mecanismos establecidos por los dirigentes. La teoría que da lugar a ello se denomina "hegemonía cultural" y es la infraestructura más importante de la hegemonía política.146

Lo que para nosotros hace interesante esta teoría es el hecho que define a los "intelectuales" como uno de los medios más atractivos para la aplicación de la denominada hegemonía cultural. De acuerdo a esto, los poderosos establecen la hegemonía sobre la sociedad valiéndose de una parte importante del pueblo conocida como intelectuales, por medio de los cuales imponen su visión del mundo. Cada una de esas "personas instruidas" se convierte en sostenedora y defensora de la visión de los poderosos, lo cual legitima el orden hegemónico. Entonces la teoría de la hegemonía cultural atrae en particular la atención de los académicos, es decir, en otras palabras, de los "científicos". En consecuencia, "la sociedad política (es decir, los poderosos que determinan los elementos de la política) penetra el mundo académico de una manera tan efectiva" que sus miembros se convierten en defensores de la ideología oficial, de los intereses de esa sociedad política.147

Por lo tanto esta gente instruida o científica no comunica al público las realidades tal como son sino las doctrinas que se presentan como realidades por parte de los manipuladores de la hegemonía. De esta manera pueden crear incluso un mundo totalmente imaginario.

Noam Chomsky, lingüista y científico político norteamericano, ha hecho una importante contribución para el esclarecimiento de la teoría de la hegemonía cultural. Chomsky señala un nuevo mecanismo, el cual se convierte en el principal medio para dicha hegemonía: los medios de comunicación, conocidos más ampliamente como "mass media". De acuerdo a Chomsky, en las sociedades capitalistas "democráticas", los medios de comunicación son un recurso para el "control de las ideas". Mantienen una relación muy estrecha con los sustentadores del poder y con los responsables de comunicar al público las noticias, no las realidades. Y el conocimiento que se comunica es solamente aquél que se adecua a sus enseñanzas, ocultándose cuidadosamente todo ese otro conocimiento que no cumple con el requisito de favorecer sus planes. Estas observaciones muestran de manera llana los signos de un "control de las ideas" central. Chomsky da numerosos ejemplos de esto en muchos estudios detallados que hizo sobre la mass media norteamericana.

Cuando consideramos en conjunto estas teorías sobre la hegemonía cultural y el control de las ideas, llegamos a conclusiones considerables e importantes: en las sociedades modernas de esta época, hay algún tipo de programa de "lavado de cerebro" conducido por las fuerzas dominantes. A la masa poblacional se le impone la visión que establece uno de los fundamentos de la potestad política de las autoridades dominantes. Para ese lavado de cerebro hay dos medios que son especialmente importantes: los intelectuales y los medios de comunicación (Indudablemente, esto no significa que todos los intelectuales y todos los medios de comunicación son instrumentos de los poderes dominantes. Existen tanto los intelectuales como los medios de comunicación "independientes", pero se los etiqueta de "marginales" y se los desprecia por "falta de mérito". De esta manera se pone el cimiento para que los intelectuales y los medios de comunicación se pongan al servicio de los mandamases de turno).

Es muy notable que estos dos elementos, es decir, los intelectuales y los medios de comunicación, sean al mismo tiempo los elementos más importantes de la propaganda hecha en nombre de la teoría de la evolución. Además, esta propaganda sobre la evolución no se aplica en una geografía determinada sino en casi todo el planeta. Esto requiere que una hegemonía cultural relacionada con la teoría de la evolución se caracterice también por lo global. ¿Es posible una hegemonía cultural así?

 

SISTEMA MUNDIAL

Anteriormente mencionamos las teorías de la hegemonía cultural en relación con esa hegemonía general a nivel estatal. Pero es posible avanzar un poco más en la materia y discutirla en términos de sistema mundial.148 Porque, como enfatizan distintos teóricos políticos, existe un muy bien organizado "sistema mundial", el cual tiene un "centro" y una "periferia". Por lo tanto, posee fuerzas dominantes que dirigen a las masas bajo su órbita. La relación de poder que puede prevalecer en el interior de los estados también está presente en este sistema mundial.

Partiendo de este punto, es posible decir que dado que hoy día existe un sistema mundial totalmente desarrollado --el cual crece, se desarrolla y concentra cada vez más en términos generales--, debe existir también una hegemonía cultural impuesta sobre nosotros por medio del mismo. Y de acuerdo a la teoría sobre el tema, los dos medios más importantes de esta hegemonía cultural tienen que ser los intelectuales y los medios de comunicación.

¿Cuál es el contenido de esta hegemonía cultural? ¿Qué se nos está imponiendo a través de los medios de comunicación y de los intelectuales?

Estas preguntas se pueden responder de muchas maneras distintas. Como el sistema mundial es muy complejo, la hegemonía cultural a la que da vigor también es compleja. Tratar los distintos temas que integran el contenido de esta hegemonía cultural requiere un estudio mucho más voluminoso que el que hacemos aquí. Entonces sería más lógico determinar las características principales del sistema mundial y luego ocuparnos de lo que hace a la hegemonía cultural, la cual prepara los fundamentos de las características del sistema mundial.

Cuando nos planteamos cuál es la característica principal del sistema mundial, generalmente respondemos "el modernismo". El primer significado de "modernismo" es: "lo que resulta no tradicional". Y el contenido más importante de lo "tradicional", según lo considera el sistema mundial, es "la religión".

Contando con esto, podemos decir que la característica básica del actual sistema mundial es el secularismo, es decir, la irreligiosidad o no religiosidad. Porque, como analizaremos detalladamente en los próximos capítulos, este sistema mundial se establece por medio de la lucha contra las autoridades religiosas, y su subsistencia depende de que se mantenga bajo control a dichas autoridades.

Así, el aspecto más importante de la hegemonía cultural que intenta establecer este sistema mundial sobre las masas, sería la ausencia de religiosidad. ¿Enfrentamos realmente tal hegemonía cultural? Mucha gente responderá esta pregunta por la negativa. Dirá que existen algunos grupos que alimentan la propaganda dirigida a negar la religión, pero que se trata de una minoría, en tanto que los centros considerados del "sistema mundial" son normalmente respetuosos de la religión.

Hay gente que dice o piensa eso porque el sistema mundial no ataca las creencias religiosas de manera directa puesto que esa práctica no rinde los frutos apetecidos. El sistema mundial lleva esa propaganda contra la religión por medios indirectos, a través de los que quieren despojarla de sus contenidos genuinos y transformarla en un planteo simbólico, sometiéndola de esa manera a su hegemonía cultural. Quienes dicen que si bien el sistema mundial está lejos de ser religioso respeta de todos modos la religión, son los que ya se han adaptado a la hegemonía cultural, la cual ha entorpecido y limitado sus puntos de vista porque, a la inversa de la aseveración de Carlos Marx, el secularismo es el opio de los pueblos.

Uno de los medios de propaganda más importante empleado para atacar la religión indirectamente, es la teoría de la evolución, la cual se impuso al mundo a través de dos medios de la hegemonía cultural, es decir, los intelectuales y los medios de comunicación.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver esta teoría con la religión?


 

LA CREACIÓN Y LA EVOLUCIÓN

En Europa, hasta comienzos del siglo XIX, había una respuesta común a la pregunta de cómo pasó a existir la naturaleza: las cosas vivas aparecieron de acuerdo a como estaba escrito en los libros Providenciales. Es decir, todo fue creado por Dios, Quien ha creado todo el universo de la nada de una manera sabia y consciente. Dios creó primero los cielos y la tierra y luego colocó las cosas con vida sobre la tierra, una por una. Y toda esta creación se completó en seis días. Esto que es creído por los cristianos y los judíos, también fue descrito en el último libro Providencial, el Corán. Mientras Dios pone de relieve en el Corán la creación del universo en seis días149, se dirige al pueblo de la siguiente manera:

Vuestro Señor es Dios, Que ha creado los cielos y la tierra en seis días. Luego se ha instalado en el Trono (de autoridad). Cubre el día con la noche, que le sigue rápidamente. Él creó el sol, la luna y las estrellas, sujetos por Su orden. ¿No son Suyas la creación y la orden? ¡Bendito sea Dios, Señor del universo! (7:54).

En resumen, la creación de los cielos y de la tierra por Dios, es decir, de todo el universo y de todas las cosas vivientes en la tierra, resulta una creencia en común de las tres religiones reveladas. Como dijimos antes, Europa apañó esta creencia desde el siglo IV, época en que aceptó la Cristiandad prevaleciente y ratificó las fuentes Divinas. Sobre esta creencia se construyó una cosmología amplia y mundial.

Pero por otra parte, también se desarrolló una oposición a esa creencia. Algunas personas no querían admitir que el universo y las cosas vivientes fueron creados. Más aún, sufrían por encontrar una explicación alternativa. Los esfuerzos en esa dirección dieron sus primeros resultados substanciales a través de las teorías desarrolladas por George Buffon, Erasmus Darwin, Jean Baptiste Lamarck y otros biólogos. La teoría que fue presentada por estas personas y que afirmaba que las cosas vivientes brotaron una de otra como resultado de coincidencias, fue recogida finalmente por Charles Darwin, quien la desarrolló. El libro de Darwin, "Origin of Species", pasó a ocupar en la historia el lugar principal respecto de la causa de la evolución.

Por medio de la transmisión de la teoría de Darwin, la tendencia de los conceptos positivistas y ateos, que dominaron el siglo XIX, obtuvo una gran aceleración. Todos los ideólogos opuestos a la religión pensaban que se había propinado un gran golpe a la religión, por lo que felicitaron a Darwin incesantemente.

Después de ese período la teoría de la evolución fue usada como una carta de triunfo cada vez que se atacaba a la religión. Primero en las sociedades cristianas y luego en el mundo islámico, se transformó en el medio indispensable para la lucha en cada combate contra la religión.

Los que organizaban esos combates eran los que dominaban el sistema mundial, como recalcamos al inicio. Querían asegurarse una justificación para el sistema no religioso que habían establecido. A este objeto tenían que encontrar un modelo (una cosmología) que brindase una explicación antirreligiosa para el universo en su conjunto. El darwinismo y todas las otras versiones de la teoría de la evolución resultaron importantes porque erigieron gran parte de dicha cosmología.

Los científicos que la presentaron y desarrollaron fueron los "intelectuales al servicio de los dominadores" mencionados en la teoría de la hegemonía cultural. Habían adoptado la cultura secular poseída por los dominadores del sistema mundial y luego se dedicaron a desarrollarla.

No tardaron en llegar los otros medios de la hegemonía cultural para ayudar a esos intelectuales. Los medios de comunicación y luego los sistemas de educación asumieron la propaganda de la teoría de la evolución de manera creciente y acelerada. Así fue que los dominadores del sistema mundial, o en otras palabras, sus puntos de vista, comenzaron a imponerse sobre las poblaciones del mundo.

Y entonces se expandió esa hegemonía cultural.

Luego daremos prueba de todo esto.

En el capítulo diez trazaremos un cuadro general de la guerra empeñada contra la religión en el mundo occidental antes de la aparición de la teoría de la evolución. En el capítulo once nos ocuparemos de las razones que fuerzan a Darwin a desarrollar la teoría de la evolución y el respaldo organizativo y filosófico a la misma. En el capítulo doce mostraremos cómo las ideologías antirreligiosas del mundo moderno confiaron en la teoría de la evolución. En el capítulo trece examinaremos los órganos de los medios de comunicación social que asumieron la difusión de la teoría de la evolución entre el público como la tarea principal, y también veremos las técnicas de propaganda que emplearon para ese fin así como las conexiones organizativas entre ellas. En el capítulo catorce expondremos la falsedad de los científicos que entendieron la teoría de la evolución como una religión y luego el gran engaño de una "religión de la ciencia", que dejó su impronta en la época moderna.

Y veremos que la teoría de la evolución no es más que un engaño impuesto por los dominadores del sistema mundial. Un engaño que organizaron para establecer una "hegemonía cultural" sobre nosotros y hacernos adoptar su propia visión secular.

 

LA GUERRA CONTRA LA RELIGION

 

En 1776 se fundó en el sur de Alemania, en Baviera, una sociedad llamativa. El fundador de esta sociedad llamada "Illuminati", es decir, "Iluminida", fue el profesor de derecho Adam Weishaupt. Dicha sociedad poseía dos atributos que la hacían muy interesante: era secreta y establecía un programa político muy pretensioso, redactado por Weishaupt, donde se definía el propósito principal de la siguiente manera:

1.- La abolición de todas las monarquías y sistemas gubernamentales.

2.- La abolición de todas las religiones "teístas".150

La sociedad era extremadamente opuesta a la religión. De acuerdo con lo que expresa el historiador inglés Michael Howard, Weishaupt sentía un "odio patológico" hacia las religiones divinas. 151

En realidad dicha sociedad era una logia masónica. Weishaupt era un decano de la masonería y la organizó de acuerdo con el estilo tradicional que la caracterizaba. Los Illuminati se desarrollaron a una velocidad asombrosa y Weishaupt estableció su autoridad sobre los cientos de intelectuales que allí se reunían. Muy pocos de ellos podían ver cara a cara al "gran maestro" Weishaupt. En 1780, con la participación del Barón Von Knigge, uno de los más grandes maestros de las logias masónicas alemanas, el poder de la sociedad se expandió mucho. Weishaupt y Knigge empezaron los preparativos para hacer una revolución que se la definiría como "socialista". No obstante, cuando el gobierno descubrió este emprendimiento, los maestros iluminados, Weishaupt y Knigge, decidieron participar solamente en las actividades ordinarias de sus logias y disolvieron la sociedad antedicha. Este paso lo dieron en 1782.152

En los primeros años del siglo XIX se estableció en Alemania una nueva sociedad que buscaba preservar la tradición de la "Illuminati". Esa sociedad se pasó a llamar "Asociación de los Hombres Honestos". Transcurrido cierto tiempo cambió su nombre por el de "Asociación de los Comunistas". Carlos Marx y Federico Engels escribieron el Manifiesto Comunista de acuerdo con las instrucciones recibidas de la última asociación nombrada. Como se sabe, dicho Manifiesto definió a la religión como "el opio del pueblo", asegurando que una de las condiciones de una sociedad ideal debería ser una "sociedad sin clases", a la vez que consideraba que el único camino para la salvación de la humanidad era la eliminación de todas las creencias religiosas.

En realidad, la "Sociedad Illuminati" fundada por Weishaupt, y su extensión, la "Asociación de los Hombres Honestos", eran dos más de otras organizaciones similares que se establecieron en Europa en el siglo XVIII. La característica común de todas ellas, en paralelo con la filosofía del Iluminismo dominante en esa época, era su vigorosa oposición a las religiones monoteístas. Puesto que la filosofía iluminista impuso la idea de que la única guía de los seres humanos era su propio razonamiento, se proclamó que no se necesitaba para nada la guía Divina (es decir, la inspiración divina). De acuerdo a los defensores del Iluminismo, la razón y la ciencia humana eran dos poderes mágicos que resolverían todos los problemas de la humanidad, a la vez que definieron a la religión como un obstáculo que retrasaba el progreso del género humano.

La consecuencia política más importante del Iluminismo fue la Revolución Francesa. El rasgo más evidente de ésta fue el odio a la Iglesia y, aún más, contra la propia religión. En los días más caóticos de la Revolución se desarrolló un amplio movimiento para "liberarse de la religión" como resultado de la intensa propaganda de los jacobinos, pioneros de la asonada. Además, a la gente se le presentó un nuevo "espíritu religioso". En consecuencia, se empezó a difundir por medio de la propaganda el "culto a la Revolución", de lo cual se dio testimonio por primera vez en el Festival de la Federación que se llevó a cabo el 14 de julio de 1790. Robespierre, el conocido líder de la Revolución, presentó algunas normas para este "culto revolucionario". Definió las máximas de esta adoración en un informe que denominó "Culto al Ser Supremo". Una consecuencia notable de esto fue la transformación de la Iglesia Notre Dame en el "templo de la razón". Por lo tanto, las imágenes ubicadas sobre las paredes de la iglesia fueron bajadas y en medio del edificio se colocó la estatua de una mujer, a la que se definió como la Diosa de la Razón.

De hecho, estas circunstancias dieron lugar a un resultado predeterminado. La propaganda de la filosofía iluminista estuvo siempre envuelta de un aspecto tramposo o falso, dirigido a la abolición de la religión. Mientras una religión Providencial, el Cristianismo, estaba siendo abolida, se buscaba reemplazarla por otra religión, la llamada "religión de la razón". En otras palabras, las consignas de los defensores del Iluminismo, como "liberar la razón humana de todo tipo de reglas", no reflejaban lo que realmente perseguían. Por el contrario, se removían las normas de las religiones monoteístas pero se las reemplazaba por otras.

En resumen, la guerra contra la religión (cristiana) en el período del Iluminismo fue en realidad una guerra contra todas las religiones divinamente inspiradas. Se consideraba que la única manera de ganar esta guerra era reemplazar las religiones Providenciales por otras religiones artificiales de hechura humana.

Durante la Revolución Francesa se hicieron muchos intentos por volver a imponer las religiones con múltiples dioses (paganas) que existían antes de la Cristiandad en las sociedades europeas. Casi todos los símbolos usados en la Revolución Francesa fueron tomados de los antiguos cultos paganos. Como se estaba dando nueva vida a las antiguas culturas griega y romana, también se estaban tomando los conceptos religiosos de las mismas.

Sintetizando, Europa experimentaba una gran fractura religiosa durante los siglos XVIII y XIX. La creencia del Iluminismo, que daba por hecho que no era posible el progreso sin la abolición de la religión, produjo un gran efecto, debido a la contribución brindada por los filósofos para diseminarla en distintas sociedades y debido a la Revolución Francesa, lo cual dio lugar a los acontecimientos políticos que siguieron.

¿Cuáles eran las fuerzas que impulsaron esta gran reforma? ¿Quiénes llevaron a cabo una lucha tan organizada contra la religión?

 

ORDEN Y CAMBIO

Nos remitimos a las preguntas antedichas porque todos los tipos de cambios "filosóficos" tienen un aspecto político.

Los cambios en los pensamientos y las creencias en materia "filosófica" -que se refieren al sentido y propósito de este mundo y de la vida humana- tuvieron siempre como resultado, a largo plazo, cambios en lo político, social y económico. Debido a esto, la única manera de crear un cambio fundamental y permanente en el orden socio-político, es modificar los pensamientos y las creencias expresadas por medio de la función "filosófica". El camino obligatorio para retener un orden socio-político es evitar la alteración de la llamada infraestructura intelectual "filosófica".

Si en la sociedad solamente se produce un cambio político, es decir, una "revolución", pero dejamos sin modificar los fundamentos filosóficos, el nuevo orden que se establezca no será duradero o estable. Por ejemplo, debido a una revolución, un estado puede convertirse en socialista, pero si la mayoría de la sociedad no hace suyas las características propias del "materialismo dialéctico", colapsará ante un eventual choque político. El ascenso y caída del socialismo en el siglo XX lo evidencia. De la misma manera, se puede constituir un Estado-nación después de derrocar a una monarquía al culminar una revolución, pero a menos que la propia sociedad se vea como una nueva "nación", el estado que se pasó a constituir será inestable.

Esta teoría socio-política dirige a la siguiente conclusión: si un grupo de personas quiere crear un cambio en regla y permanente, tiene que concretar una revolución intelectual definida, además de la revolución política (el concepto de "hegemonía cultural" que mencionamos antes tiene el mismo sentido). Ciertamente, es posible llegar a una exposición lógica a partir de esta conclusión: por detrás de las fracturas y cambios intelectuales de la historia puede estar la voluntad de "algunas personas" que quieren establecer un nuevo orden político-social.

Si evaluamos la guerra llevada contra la religión dentro de esta amplia estructura, nos encontramos con algunas fuerzas que promueven la ideología que conduce a ella.

PODER Y OPOSICION EN EUROPA

En Europa, durante la Edad Media, el gobierno estaba manejado por dos poderes centrales: la Iglesia y la aristocracia.

La Iglesia era superior en fuerza a la aristocracia pues tenía autoridad para destituir a los miembros de esta última, además de una mejor disposición de ánimo como producto de esa autoridad. El poder de la Iglesia descansaba en una base social estable y considerablemente sólida, dado que las ideas "filosóficas" del pueblo proporcionaban la justificación de esta autoridad religiosa. Antes que nada, la religión era aceptada como la mejor guía por el pueblo, quien creía que el universo en el que vivía y todo el género humano fueron creados por Dios. Asimismo, también creían que algún día Dios daría por terminada la existencia del universo y juzgaría a los humanos después de su muerte. El orden social se constituyó sobre esa creencia, es decir, sobre la realidad de que los seres humanos y el universo fueron creados. Naturalmente entonces, una autoridad social podía ser legítima únicamente si recibía la potestad de Dios o, en otras palabras, si todo se gobernaba de acuerdo a Sus normas.

Pero algunos poderes seculares se opusieron a la Iglesia porque no podían gozar de suficiente "oportunismo" o "vida libre" dentro del orden católico europeo. Entre esos opositores se puede mencionar, sin lugar a dudas, a cierta parte de la aristocracia y particularmente a los reyes. De todos modos, el objetivo de esa fuerza opositora era un cambio muy limitado en el orden existente. Querían debilitar el poder de la Iglesia --no abolirla-- y ocupar esa zona debilitada. Es debido a esto que se aliaron con algunos grupos sociales que eran los verdaderos pioneros de transformaciones más radicales, para caer luego víctimas de esas transformaciones.

La fuerza social más importante que respaldaba la transformación era la nueva clase que se convirtió en rica por medio del mercantilismo y logró un considerable poder material a fines de la Edad Media. La nueva clase rica, definida como "aristocracia" en la terminología de la ciencia política, no podía despojarse de la dominación cultural y política de la Iglesia, a pesar de haber obtenido un interesante poder económico. Entonces tenía que iniciar un cambio de más envergadura que le posibilitara hacer valer su poder económico en la arena política y cultural.

Y eso es lo que hizo. Las revoluciones intelectuales que golpearon a la Iglesia Católica, como la Humanista, la Protestante y la Iluminista, se llevaron a cabo siempre con el apoyo del poder económico de la aristocracia. Es debido a esto que la Revolución Francesa y otras revoluciones hechas a la luz de la filosofía iluminista se definen como "revoluciones burguesas" en la ciencia política.

Pero dentro de la "burguesía" había grupos y organizaciones específicos. Uno de esos grupos era el de los judíos, quienes habían sido excluidos por el orden religioso europeo y por lo tanto tenían una animosidad considerable hacia el mismo. En consecuencia, apoyaron las transformaciones políticas y sociales que deberían abolir la Iglesia. 153

Las organizaciones que reunieron a los elementos "burgueses" eran sociedades abiertas o secretas que se constituyeron en base a la filosofía iluminista. La masonería, que ocupa el lugar central de casi todas esas sociedades, fue la que estipuló que participen en las mismas una importante parte de los estadistas e intelectuales en los siglos XVIII y XIX, fue la que promocionó el pensamiento iluminista y la que combatió contra la religión. La mayoría de las otras organizaciones y sociedades colocadas en el mismo bando que los masones --como Illuminati-- estaban relacionadas con la masonería de una u otra manera.

En resumen, la Masonería ocupaba el papel central entre las fuerzas sociales que condujeron al cambio del orden existente en Europa, y dieron lugar al orden secular (antirreligioso), aboliendo el orden social cristiano.


 

EL PAPEL DE LA MASONERIA

En otros escritos hemos examinado en profundidad el papel de la masonería en la guerra contra la religión.154 Ahora nos referiremos de manera superficial a su papel en dos aspectos significativos de dicha guerra.

La gran mayoría de los filósofos iluministas, particularmente los que poseían una rígida visión antirreligiosa, eran masones. Los precursores de la Revolución Francesa y sus pioneros, los jacobinos, también eran miembros de logias masónicas.155

El papel de la masonería en la Revolución Francesa fue confesado en aquella época por un "agente provocador" llamado Conde de Cagliostro, quien fue arrestado por la Inquisición en 1789 y confesó todo lo que sabía para salvar la vida. Lo más notable de lo que dijo fue que los masones planeaban iniciar una cadena de revoluciones en Europa. También declaró que el principal propósito era abolir el Papado o ponerlo bajo su control. Cagliostro llamó la atención sobre otro aspecto de la "burguesía". En sus confesiones mencionó que los banqueros internacionales judíos apoyaban financieramente todas las actividades revolucionarias y que el dinero proveniente de esa fuente tuvo una participación muy importante en la Revolución Francesa.156

Los dos componentes más significativos de la "burguesía" --masones y banqueros judíos-- y los más radicales contra la autoridad eclesiástica, fueron los que jugaron materialmente el papel principal en la Revolución Francesa, es decir, en la revolución "burguesa" más grande de la historia.

La alianza anticatólica, conducida en cooperación por los nombrados, dio el golpe final sobre la autoridad del Papa. El estado Pontificio fue abatido por tres grandes "maestros masones", es decir, Mazzini, Garibaldi y Cavour, después de una larga lucha política y militar.157 De esa manera la autoridad eclesial fue totalmente desbaratada y el Estado Pontificio quedó comprimido dentro de los diminutos límites del actual Vaticano. Mazzini y sus otros amigos masones fueron apoyados al principio por Roselli y Nathan, las opulentas dinastías judías de Italia.158

Según el autor del libro "The Roman Catholic Church and the Craft” (La Iglesia Católica Romana y el Arte), el maestro masón Allec Mellor, "la principal política de Italia, después de mediados del siglo XIX, fue oponerse al Papado, lo cual fue manejado directamente por las logias masónicas".159

 

EL REGIMEN DEL NUEVO ORDEN SECULAR

Como describimos antes, con la postración del Estado Pontificio, la autoridad religiosa recibió el golpe más grande y por lo tanto colapsó la principal defensora del orden socio-político que dependía de la religión. Pero esta victoria política no fue obtenida solamente por medio de maniobras políticas: primero el Humanismo, después el Protestantismo y por último el Iluminismo, prepararon el camino para un gran cambio mental del pueblo europeo. La victoria política se obtuvo solamente después de ese cambio. La autoridad política se debilitó y quedó expuesta a su fracaso político porque la fe en la religión fue abatida y ésta comenzó a no ser aceptada.

El nombre del nuevo orden establecido inmediatamente después de la destitución de la autoridad religiosa fue grabado sobre el Gran Sello de los Estados Unidos de Norteamérica, nación a la que se señaló como "la primera república masónica del mundo". En la otra cara del sello se veían dos sentencias en latín: Annuit Coeptis en la parte superior y Novus Ordo Seclorum en la parte inferior, y también el símbolo masónico de "el ojo dentro del triángulo". El sentido de esto es "la consumación de lo iniciado… El Nuevo Orden de la Epoca". Pero la palabra seclorum tuvo un segundo sentido después de cierto tiempo, es decir, el de "secular", o sea, "no religioso". Entonces el mensaje que circunda el símbolo masónico se puede leer así: "La Consumación de lo Ya Iniciado… El Nuevo Orden Secular".

Al establecerse después de un largo combate, es decir, por medio de "la consumación de lo ya iniciado", el Nuevo Orden Secular, para mantener su existencia, quedó obligado a debilitar la creencia religiosa. Para ello se apoyaría, sin lugar a dudas, en los mismos elementos con los que pasó a existir. Es debido a esto que continuó la Guerra Contra la Religión después de la derrota política de la Iglesia. El objetivo era aislar o alejar la mentalidad inducida por valores y criterios religiosos para crear una sociedad homogénea construida con personas que tengan una forma de pensar totalmente no religiosa. Por lo tanto, la posibilidad de "recuperación" de la autoridad religiosa se esfumaba completamente.

Esto significó también que el Nuevo Orden Secular fuera absolutamente totalitario. Pero ese totalitarismo lo practicaría de una manera muy sofisticada. Es decir, no por la fuerza bruta sino por la sugerencia de otras ideas (en exclusividad). La sociedad ni siquiera se daría cuenta del aspecto totalitario de ese orden. Pensaría que se estaba "autodirigiendo", pero las discusiones a ese efecto no podían sobrepasar ciertos límites determinados por el Nuevo Orden Secular. Se programaría la mente de las personas para que no puedan pensar más allá de esos límites.

Este es el método totalitario más exitoso y efectivo, pues la oposición se reduce entonces a algo mínimo. Es posible oponerse a un totalitarismo riguroso, pero ¿quién se opondría a un totalitarismo que se presenta ambiguo?

Un mundo así fue el que presentó el autor inglés Aldous Huxley en su conocida obra de ciencia ficción "Brave New World” (Un Mundo Feliz), publicado en 1932, donde describía un Estado Mundial, una administración totalitaria que dominaría en el futuro todo el mundo. Ese Estado Mundial era totalitario pero no usaba la fuerza bruta contra el pueblo porque tampoco se valía de los métodos primitivos del totalitarismo. Se estaba programando al pueblo para que obedezca. En la edición de 1946 Huxley llamó la atención sobre este punto y escribió que "en un régimen de opresión efectivo las personas pueden ser manejadas y controladas sin el uso de la fuerza bruta porque se acostumbrarán a ser esclavas en cualquier caso". George Orwell ha descrito un totalitarismo parecido en su libro también de ciencia ficción titulado"1984".

Los modelos totalitarios de ambos libros tienen un aspecto similar significativo: la distorsión de la historia. Los dominadores, para su beneficio, eliminaron primero la historia y después la reescribieron. De esta manera se convencía a todos que el conjunto de órdenes sociales anteriores a la "revolución" eran injustos, opresivos y "oscurantistas". Las poblaciones pensaban que el orden social que vivían era el más avanzado, el más justo, el más libre y el más "brillante" de todos los existentes hasta entonces.

El Nuevo Orden Secular europeo, establecido inmediatamente después del derrocamiento del orden socio-político religioso, asumió como su "régimen" este totalitarismo sofisticado descrito en los libros mencionados. El nombre del "régimen" fue "libertad, fraternidad, igualdad", pero fue de lo más totalitario al imponer en la mente de los pueblos su ideología (de manera exclusiva).


 

SIGLO XIX : LA CUMBRE DEL NUEVO ORDEN SECULAR

La tendencia no religiosa erigida por esos que estaban molestos con el orden religioso alcanzó la cumbre en el siglo XIX, siglo que se distinguió por el florecimiento de los puntos de vista materialistas, positivistas y deterministas.

El materialismo es un sistema de pensamiento que afirma que la única realidad es la material y que no existe nada más que lo material. De acuerdo a esto la materia existió desde el comienzo del mundo y seguirá existiendo eternamente. Por lo tanto, se pasa a negar la existencia de Dios y el hecho de que El creó todo lo viviente. Según el materialismo toda la vida se establece sobre la materia y el "designio" no juega ningún papel. La gente llega a un punto en el que piensa solamente en consumir cada vez más y poseer la mayor cantidad de bienes materiales posibles. El único sentido y valor de la vida es la riqueza material, es decir, el dinero. Esta situación resulta muy conveniente para los centros de poder, poseedores de enormes riquezas materiales y deseos de que el pueblo les obedezca. Esta forma de pensar proviene de los primeros materialistas.

El positivismo y el determinismo fueron resultados naturales del materialismo. El pensamiento positivista, desarrollado por Augusto Comte, afirma que solamente esas cosas que se pueden demostrar experimentalmente son reales y existen. Sostiene que todas las cosas deberían pasar por el tamiz del conocimiento experimental y solamente lo que es aprobado por éste debe ser considerado cierto. Por otra parte, el determinismo defiende que todos los incidentes son el resultado de las relaciones entre los elementos materiales y que todo el universo opera de una manera mecánica dentro de una relación causa-efecto.

Con la admisión de esa forma de pensar, Europa alcanzó el punto extremo de rompimiento violento con la religión. En el siglo XIX había mucha gente que pensaba que la religión era una doctrina antigua perdida en las páginas polvorientas de la historia. Al transformarse "la ciencia y la razón" en algo casi adorado, se pasó a creer que los descubridores y exploradores serían los que resolverían todos los problemas del ser humano.

Además, se pensaba que era necesario exportar el Nuevo Orden Secular a otras civilizaciones. La religión tenía que ser quitada de la faz de la tierra, no solamente de Europa, de modo que no pudiera emerger nuevamente. Por suerte para quienes pensaban así, ya estaban dadas las condiciones económico-políticas requeridas para la exportación de ese orden. La civilización occidental había adquirido una gran fuerza material gracias a los ídolos del capitalismo, es decir, "la producción y acumulación de capital". La industria desarrollada necesitaba nuevas fuentes de materia prima y a este objeto los poderosos de occidente se dirigieron a todos los rincones del mundo, militar y políticamente. Y las civilizaciones que eran subyugadas a través de esos ídolos, podían quedar bajo control por medio del dominio intelectual. La exportación de ese "nuevo" orden necesitaba de la invasión intelectual.

Es por esto que los pensadores secularistas occidentales, que se hicieron numerosos en el siglo XIX, tenían un solo objetivo: alabar el Nuevo Orden Secular e inducir a que las otras civilizaciones sea compelidas a admitirlo.

Pensadores como Auguste Comte, Emile Durkheim, Ferdinand Tönnies, Herbert Spencer y Carlos Marx, comenzaron definiendo y clasificando las sociedades y la historia. Sus teorías tenían un interesante rasgo en común: a pesar de que definían la transformación de las sociedades de acuerdo con criterios diferentes, todas decían que las sociedades más "avanzadas" eran las "seculares" (es decir, las no religiosas). Por ejemplo, según el francés Durkheim, las sociedades pasaban un período de transición que se dirigía de la "cooperación orgánica" a la "cooperación mecánica". Una de las propiedades más importantes de la "cooperación mecánica" era el secularismo. El alemán Carlos Marx había basado el progreso de las sociedades sobre criterios económicos, pero también aseguró que el estadio más avanzado de la humanidad era la sociedad comunista secular. Comte había dividido el desarrollo humano en tres fases: teológica, metafísica y positivista. La característica más importante de la sociedad positivista, considerada como la más avanzada, era el secularismo.

En realidad todas esos filósofos expresaban lo mismo. Todos alababan el período de retroceso de la religión que se produjo en Occidente. Plantearon que (una determinada) permanencia en el tiempo era el resultado inevitable de las "invariables reglas de la historia", y aseguraban que todas las otras civilizaciones, sin lugar a dudas, pasarían por el mismo período. El Nuevo Orden Secular, al que denominaron "modernismo" o "modernidad", dominaría también, inevitablemente, sobre todas las otras civilizaciones, de modo que éstas no deberían insistir en adherirse a su religión y deberían "modernizarse".

El fundamento secular establecido por estos pensadores proveyó la justificación para la alianza no sacra con el objeto de exportar el Nuevo Orden Secular. La alianza empezó exportando su nuevo orden llamado "modernismo" y presentó su objetivo de "dominio mundial". Algunos intelectuales en las civilizaciones no occidentales, con la conciencia distorsionada, que cayeron bajo la influencia de pensadores como Durkheim, dieron la bienvenida con alegría a la exportación del Nuevo Orden Secular.

Este ambiente de victoria en el siglo XIX tuvo una gran aceleración con un "descubrimiento" significativo hecho a mediados del siglo. Antes de este "descubrimiento" el Nuevo Orden Secular pensaba que tenía una desventaja importante. Aunque empleó diversos métodos de propaganda para abatir el orden religioso, aunque tuvo éxito al identificar a la autoridad religiosa con el "oscurantismo", aunque planteó que la religión era solamente un tema espiritual y consiguió convencer al pueblo al respecto, aunque consiguió que la gente creyera que no había ninguna necesidad de que la Santa Biblia sirviera de guía y que el ser humano podía encontrar el camino recto sin la inspiración divina, aunque después de avanzar en este proceso negó la existencia de Dios y dijo que "todo lo que existe es todo lo que se ve", cosa que fue aceptada incluso por la mayor parte de la élite occidental, siempre quedaba un hueco que no podía llenar: ¿Cómo pasó a existir el mundo viviente? ¿Cómo aparecieron seres tan perfectos sin la participación de un Creador?

El Nuevo Orden Secular tenía que encontrar una respuesta a estas preguntas críticas si quería asegurar su existencia y permanencia. Y la respuesta tenía que convencer al pueblo que todo lo viviente no fue creado sino que pasó a existir, de alguna manera, "por sí mismo". Porque si la gente percibía que ella y todas las demás cosas fueron creadas, luego pasarían a preguntarse, seguramente, "quién nos creó". Entonces podrían pensar respecto a su responsabilidad frente a Dios. Incluso podrían decidirse a vivir de acuerdo a Sus normas, podrían comenzar a no obedecer a nadie excepto a El y ponerse solamente a Su servicio. Esto sería el fin del Nuevo Orden Secular, el cual perdería el fundamento filosófico sobre el que se basaba y se desbarataría el impacto socio-político producido.

Por esta razón el Nuevo Orden Secular estaba obligado a explicar la existencia de todo lo viviente en términos de "no creado". Y para ello tenía que conseguir que los pueblos creyeran en la explicación que daba a través de los medios propios de la "hegemonía cultural".

En realidad, la vida no podía explicarse de ninguna manera en términos de "no creada". Así como es imposible afirmar que un automóvil producido en una fábrica pasó a existir "por sí mismo", de la misma manera es una afirmación sin sentido asegurar que todo el universo pasó a existir "por casualidad" o por sí mismo.

Pero los centros de poder que establecieron el orden no religioso estaban determinados a encontrar una respuesta no religiosa a la pregunta de cómo pasó a existir todo lo viviente. Esa respuesta, en verdad, no sería cierta, pero al pueblo se la presentarían como tal. Lo importante era despojar a la gente de sus creencias religiosas, cosa que se haría de todos modos, sea correcto o no, ya que la hegemonía política carece de fundamento si no se establece la hegemonía cultural.

Entonces se presentó la teoría de la evolución para cubrir esa demanda. El mayor orden totalitario de la historia estaba inventando el más grande engaño "científico" de la historia.

LA MISION DE DARWIN

 

La publicación del libro de Charles Darwin, "El Origen de las Especies", representaba un punto culminante muy crítico en la Guerra Contra la Religión. Realmente, en el libro no hay ninguna información acerca del "origen de las especies", pero esto no evitó que se hiciera popular en un tiempo muy breve, dado que el verdadero propósito no era "científico" sino salir victorioso ideológicamente. El barco "H.M.S. Beagle" viajaba a toda prisa por las profundas aguas del Océano Atlántico y se asemejaba a un buque normal de carga o de pasajeros, pero en realidad había partido en un viaje de investigación con capacidad para navegar durante varios años. Viajó a través del Océano y llegó a las costas de Sudamérica en 1832. Sin mucho sentido para casi cualquier otro en esos momentos, se iniciaba el largo viaje de cinco años del buque "Beagle".

Uno de los pasajeros a bordo que iba a hacer ese viaje que se convertiría en famoso, era un joven de 22 años, naturista, llamado Charles Robert Darwin. Estaba preparado para la religión antes que para la biología, pues había estudiado teología en la universidad de Cambridge. Es por eso que no sorprende que uno de los libros que llevaba en ese viaje sea la Santa Biblia, la cual siempre estuvo a su lado.

El otro libro que llevaba Darwin era relativo a un tema en debate. Se trataba de "Principles of Geology” (Principios de Geología) de Charles Lyell. Además de abogado escocés, Lyell era también geólogo aficionado. Al escribir ese libro hizo uso de los estudios de otro escocés aficionado a la geología, James Hutton. El argumento común de ambos era que el mundo no resultaba tan joven como decía la Santa Biblia. Por el contrario, sostenían que era billones de años más antiguo.

Esto era totalmente inaceptable para el mundo cristiano que pensaba que el mundo había sido creado, a lo sumo, hacía seis mil años, como se manifestaba en el Génesis en el Antiguo Testamento. Hutton y Lyell fueron criticados por los legos debido a que se ponían en contra del Libro Santo. Pero no les importó mucho. La pareja aprovechaba todas las oportunidades del caso para señalar que no eran religiosos y que veían a la religión con antipatía. El punto de partida de la posición de ambos era que, esencialmente, deseaban demostrar su desaprobación a la cosmología narrada en el Génesis bíblico.

El argumento básico del libro de Charles Lyell era que la tierra tenía varios "estratos" y que investigándolos se podía calcular la "edad real" de la misma. Es Lyell quien presenta por primera vez el término "estrato geológico", que pasó a ser una cuestión fundamental en la biología y en la geología modernas. Los descubrimientos hechos un siglo más tarde rechazan la tesis de Lyell y de sus seguidores, los "geólogos evolucionistas", pues se revelaría que los estratos planetarios no eran jerárquicos y regulares y por lo tanto no podrían ser usados como un "método para calcular edades".160 Como lo aceptan hoy día incluso los evolucionistas, Lyell impuso su imaginación por sobre la evidencia.161 Pero en aquella época no había nadie que hiciera una contrainvestigación para salirle al paso a esa llamada "tesis científica".

De cualquier manera, como dijimos antes, el joven Charles Darwin llevó consigo el libro de Lyell y la Santa Biblia, cosa que exhibía el dilema que tenía frente a esas dos fuentes contradictorias. Si bien Darwin recibió una larga educación religiosa, estaba totalmente influenciado por las tendencias positivistas del siglo que vivía. Es por eso que no hay que extrañarse que haya renunciado a algunas de las regulaciones básicas de las creencias cristianas antes de embarcarse en el "Beagle". Era una persona apasionada por la biología y la tesis con la que se enfrentaba estaba en total desacuerdo con las creencias religiosas.

Ahora bien, ¿cuál fue el "factor" que condujo a un joven lego a interesarse por las ideas no religiosas e incluso antirreligiosas y ser seducido por la biología?

 

EL PADRE ERASMUS

El abuelo de Charles Darwin, Erasmus Darwin, fue quien representó el principal papel para que el nieto pierda el interés por la religión e incluso para que se convierta en irreligioso. Erasmus Darwin había muerto mucho antes de que su nieto viajara en el "Beagle". Pero el joven Charles Darwin tenía por costumbre escuchar al abuelo desde la infancia y quedó muy influido por sus ideas.162

Erasmus Darwin fue virtualmente la primera persona que planteó la noción de "evolución" en Inglaterra. Se lo conocía como médico, psicólogo y poeta y era una persona muy "respetada". De acuerdo con su biógrafo, Desmon King-Hele, "fue incluso el inglés más excelente del siglo XVIII"163. No obstante, tenía una vida privada absolutamente sórdida y tuvo por lo menos dos hijos ilegítimos.164

La característica más importante de Erasmus Darwin fue el ser uno de los pocos precursores del "naturalismo" en Inglaterra, tendencia de pensamiento que asumía que la esencia de la existencia del universo estaba en la naturaleza, en tanto que negaba un creador metafísico y consideraba como el Creador a la propia naturaleza. En otras palabras, era una variación del pensamiento materialista que dominaba el siglo XIX.

Los estudios naturalistas de Erasmus Darwin eran lo suficientemente idóneos para prepararle el camino a Charles Darwin. El "Padre Erasmus" había dejado a su nieto una herencia tanto ideológica como orgánica. Por una parte, había desarrollado argumentos que establecerían los elementos principales para el Darwinismo por medio de las investigaciones que condujo en sus dos acres (810 m2 ) del jardín botánico y las compiló en sus libros "The Temple of Nature” (El Templo de la Naturaleza) y "Zoonomía”. Por otra parte, había establecido una sociedad en 1784 que señalaría el camino para esparcir estas ideas: la Sociedad Filosófica. No es de extrañar que diez años después la misma se haya convertido en una de las más grandes y fervientes sostenedoras de la teoría presentada por Charles Darwin.165

Resumiendo, Erasmus Darwin, fue el factor más importante que llevó a Charles Darwin a abandonar rápidamente sus creencias religiosas a pesar de sus estudios teológicos, para pasarse a la "vereda" materialista-naturalista y publicar luego "The Origin of Species" con el objeto de cumplimentar una gran misión a favor de la causa a la que ahora adhería. Erasmus Darwin fue, antes que cualquier otra, la principal persona que determinó la misión de Charles Darwin.

Erasmus Darwin tenía otro rasgo muy característico: era el representante de la masonería. Ésta fue la soberana y principal fuerza fundadora del Nuevo Orden Secular, el cual alcanzó su punto más elevado en el siglo XIX. El decano Darwin fue uno de los maestros de la conocida Logia Canongate Kilwining de Edimburgo (Escocia)166. Estaba conectado también con los masones jacobinos de Francia y con la sociedad Illuminati, la cual había hecho del trabajo antirreligioso su tarea principal167. Erasmus había criado a su hijo Robert (el padre de Charles) en sus mismos pensamientos y lo había enrolado en las logias masónicas168. Debido a esto Charles Darwin iba a recibir una herencia masónica tanto del padre como del abuelo. Indudablemente, esto acarrea un sentido importante porque, como ya dijimos en los capítulos anteriores, la masonería era uno de los poderes centrales que condujo el largo combate para abatir el orden socio-económico que se apoyaba en la religión y reemplazarlo por un orden secular. Además, la masonería era el poder principal en la conducción de los cambios intelectuales necesarios para cambiar ese orden, valiéndose para ello de diversos mecanismos. La masonería había obtenido una victoria considerable sobre la Iglesia gracias a la alianza establecida por las fuerzas anticristianas. El siglo XIX fue la gala del Nuevo Orden Secular instituido mediante esa victoria.

Pero como hemos definido antes, había un solo aspecto ausente en la gala del Nuevo Orden Secular, es decir, la presentación de una explicación no religiosa para la existencia de todo lo viviente. El maestro Erasmus Darwin había trabajado y avanzado mucho para producir dicha explicación. El camino estaba ahora despejado para la presentación de su nieto. El resultado que se alcanzaría gracias a ello sería el regalo más espléndido para la gala del Nuevo Orden Secular, pues cerraría la mayor brecha del mismo.

En realidad, lo que encontró Darwin no pasaba de ser un argumento sin valor, despreciable. Y resultaba carente de valor porque era infundado. Se trataba de una afirmación quimérica imposible de ser verificada por medio de evidencias sólidas y verdaderas. A la inversa, era una afirmación propensa a una refutación permanente. En otras palabras, era una mentira. Pero esta situación no llevaría a que perdiera valor a los ojos del Nuevo Orden Secular, porque este mismo orden no era más que una mentira.

No obstante, una mentira puede ser certificada como algo cierto por medio de otra mentira.

 

UN NUEVO ESPIRITU PARA EL NATURALISMO

Como naturalista autorizado a bordo del buque de investigación "Beagle", Charles Darwin navegó alrededor del mundo desde 1831 hasta 1836, tiempo en el que tuvo la oportunidad de examinar formas de vida que hasta ese momento eran desconocidas para los biólogos del mundo occidental. Consideró especialmente de gran importancia las observaciones que hizo en las Islas Galápagos. Le impresionaron en particular las diferencias observadas en los picos de los pájaros Pinzón. De acuerdo con Darwin desarrollaron sus picos a partir de los nutrientes que requerían, pues encontró dieciocho tipos de picos distintos, variedad que lo condujo a la conclusión de que los pájaros Pinzón "evolucionaron" con arreglo al entorno en que vivían. En lo esencial de su investigación nunca aceptó la idea de que "Dios creó muchos tipos de picos".

A pesar de eso, la preferencia o alternativa defendida por Darwin tenía una naturaleza psicológica. El rechazo a explicar las variedades en los animales como la perfección en la creación de Dios, no se fundaban para nada en una argumentación lógica.

Fue la teoría del naturalismo la que condujo a Darwin a desarrollar sus peculiares puntos de vista, una de las teorías más sorprendentes que se desarrolló en la atmósfera del siglo XIX, la cual excluía totalmente los valores religiosos. El naturalismo aceptaba solamente lo que se percibía en la naturaleza y por medio de los sentidos. Se consideraba que la naturaleza era la creadora y gobernante de sí misma. Formulaciones como "la naturaleza creó a la mujer para estorbar", son manifestaciones comunes de la mentalidad inyectada a la sociedad por el movimiento naturalista, el cual generalizó expresiones como "Madre Naturaleza" o "naturaleza".

El naturalismo fue promovido por una conocida organización: la masonería. Este hecho fue proclamado especialmente en la conocida encíclica del Papa León XIII (1810-1903) Humanum Genus:

"En nuestra época, con la ayuda y el apoyo de una sociedad llamada masonería, la cual posee una organización amplia y eficaz, se han unido los esfuerzos de esos que adoran el oscurantismo. Ya no sienten la necesidad de ocultar su mala voluntad y la lucha contra Dios Bendito". El Papa divulgó la relación entre el naturalismo y la organización masónica: "Todos los objetivos y esfuerzos de los masones conducen a una intención: abolir todas las disciplinas religiosas y sociales de la Cristiandad y establecer un nuevo sistema de normas basadas en los principios del naturalismo y en sus propias ideas".169

La mayor contribución al naturalismo provino de Charles Darwin, quien indiscutiblemente cubrió una gran brecha en esa teoría. Los naturalistas idolatraban la perfección de la naturaleza pero se veían en dificultades para dar una respuesta satisfactoria a la pregunta de quién le dio vida, quién o qué hizo las cosas perfectas. Rechazaban insistentemente que todo fue creado por Dios puesto que adoptaban el método o enfoque positivista que les llevaba a creer solamente en los conceptos que toman cuerpo como resultado de los experimentos y las observaciones, lo cual significaba, simplemente, ¡aceptar a la naturaleza como Creadora!, lo cual es totalmente ilógico dado que una cosa no puede crearse a sí misma.

Obviamente, esto era lo que quería modificar el darwinismo. Sus afirmaciones constituían un "fundamento" para la pretensión de que la naturaleza se autocreó. En 1856, después de 27 años del viaje en el "Beagle", Darwin escribió su conocido libro "The Origin of Species By Means of Natural Selection or The Preservation of Favored Races In The Struggel For Life” (El Origen de las Especies Por Medio de la Selección Natural o la Preservación de las Subespecies Favorecidas en la Lucha por la Vida), donde se propone que todo lo viviente evolucionó a partir de una única célula mediante un proceso realizado a través de la Selección Natural.

El criterio de selección natural afirma que los individuos débiles de una especie son eliminados en la lucha por la vida y que los fuertes que quedan son los responsables del mejoramiento de esa especie en particular. Quizás esta explicación no es errónea, pero Darwin no se valió debidamente de ese proceso. Lo único que podía conseguir la selección natural era hacer a ciertos individuos más fuertes, por ejemplo, para sobrevivir. En otras palabras, la selección natural podía ser responsable solamente del mejoramiento de las generaciones. Así y todo, "el origen de las especies", que fue el nombre del libro de Darwin, no se podía explicar nunca por medio de la selección natural. Esto es así porque la selección natural no transforma un caballo en un pájaro o un tiburón en un elefante. Estas especies fueron creadas de manera separada y la selección natural podía ser responsable solamente de la eliminación de los individuos "débiles" y de la supervivencia de los más perfectos.

En resumen, la broma de Darwin comenzó incluso con el nombre que le dio al libro. Aunque se suponía que escribiría sobre "el origen de las especies", no incluyó allí, aunque más no sea, un solo mecanismo real que explique dicho "origen".170

De todos modos, en la época de Darwin nadie advirtió la insuficiencia de la teoría debido a la falta de conocimientos sobre biología. Andando el tiempo, cuantos más datos se acumulaban más notoria se volvía la naturaleza contradictoria de la teoría de Darwin, pero esto se mantuvo oculto con mucha habilidad. Además, se revisaron las palabras originales de Darwin. Por ejemplo, al ser éste inconsciente de ciertas distinciones genéticas entre las especies, dijo que pensaba que una subespecie de abejas se alimentó cada vez más de animales que vivían en el agua y eventualmente la estructura de sus bocas se hizo más larga. Y manifestó entonces que algunas de esas abejas se convirtieron en ballenas, transformación para la que no veía ningún inconveniente.171

A pesar de la naturaleza contradictoria de la teoría de Darwin, se la adoptó ampliamente ya que proporcionaba una suerte de explicación que servía para llenar el gran agujero del materialismo y el orden secular en su sentido más amplio. Un grupo de científicos se hicieron cargo voluntariamente de la tarea de promover dicha teoría. El más conocido entre ellos fue Thomas Huxley172, a quien se lo conocía por el sobrenombre de "el bulldog de Darwin". Thomas Huxley, cuya ardiente defensa del darwinismo fue el único factor responsable de su rápida aceptación, atrajo la atención de todo el mundo hacia la teoría de la evolución por medio de la conocida "discusión de Oxford", es decir, la discusión que sostuvo en 1860 con el obispo de Oxford, Samuel Wilberforce.

No es difícil comprender porqué Huxley dedicó todos sus esfuerzos a la promoción de la teoría de la evolución si tenemos en cuenta sus "vínculos societarios". Huxley era Decano de la masonería y, al igual que otros partícipes de ésta, miembro de la Real Sociedad, una de las instituciones científicas más importante de Inglaterra173. Todos ellos promovieron explícita y pormenorizadamente la teoría alternativa de la selección natural prefigurada por Erasmus Darwin (teoría que proveyó un apoyo considerable a Charles tanto antes como después de la publicación de su libro)174. Esta institución masónica dio tanta importancia a Darwin y al darwinismo que algún tiempo más tarde empezó a premiar anualmente a los científicos exitosos con la "medalla Darwin", al estilo de los premios Nobel actuales.

En otras palabras, no era solamente Darwin quien llevaba a cabo esa misión. La masonería, uno de los más importantes cuarteles generales de la guerra promovida contra la religión, suministró un completo apoyo a esa teoría el día que fue presentada. La teoría de la evolución, a pesar de que no convenció a mucha gente cuando fue defendida por primera vez, ganó una inmensa popularidad en pocas décadas debido al apoyo ideológico que recibió.

Y es a causa de ese apoyo que los seguidores de Darwin no se conmovieron cuando se presentaron los estudios biológicos que desaprobaban el darwinismo. Por otra parte, la ciencia biológica junto con la geología se desarrollaron por un camino que hizo retroceder al darwinismo. Darwin había afirmado enérgicamente que la tierra tenía una edad aproximada de trescientos millones de años, dado que el proceso evolutivo que pergeñó mentalmente abarcaba un tiempo de existencia del mundo mayor al real. El propósito de la geología, en este punto concreto, pasó a convertirse en el de "probar que la tierra es tan antigua como lo previó la teoría de la evolución", antes que preocuparse por "descubrir la edad real de la tierra".175

La ratificación del naturalismo, incluso por medio de métodos engañosos, fue muy importante debido a sus consecuencias socio-políticas. El Nuevo Orden Secular aceptó los modelos social e individualista generados por el mismo y explicó la naturaleza valiéndose de ellos. Se basó en dichos modelos porque así "demostraba" que el Nuevo Orden Secular era también el orden por el que se regía la naturaleza, reflejando totalmente sus características.

Este fue uno de los triunfos alcanzado por el darwinismo en nombre del Nuevo Orden Secular.


 

LA REDEFINICION DE "LA NATURALEZA DE LAS COSAS"

Antes de que se estableciese el Nuevo Orden Secular, los cristianos que dominaban el Orden Europeo tenían una "explicación cosmológica" coherente. Se creía que todas las cosas fueron creadas por Dios y en consecuencia todas eran servidoras de Dios. El universo, las estrellas, los planetas, las plantas, los animales y los seres humanos, estaban todos bajo el control de Dios. Dado que todas las cosas tenían un mismo origen, era imposible hablar de una competencia o rivalidad entre ellas. Por lo tanto, un medio ambiente se podía corromper solamente como consecuencia de la desobediencia a Dios.

El concepto de armonía cosmológica adoptado en el Orden Europeo Cristiano era (para algunos) un hecho indeseable enseñado por la religión revelada por Dios, es decir, el Cristianismo. El Corán manifiesta en un versículo esta armonía universal:

Suyos son quienes están en los cielos y en la tierra. Todos Le obedecen (30:26).

En otro versículo se dice:

¿No ves que se prosternan ante Dios los que están en los cielos y en la tierra, así como el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los árboles, los animales y muchos de los hombres? Esto no obstante, muchos merecen el castigo. No hay quien honre a quien Dios desprecia. Dios hace lo que Él quiere (22:18).

Como se proclama en el versículo, todo el universo obedece las órdenes de Dios, sin ningún signo de objeción. Algunos seres humanos también exhiben el mismo tipo de obediencia y se someten incondicionalmente a Dios, (mientras que) otros merecen ser "castigados" porque se rebelan a las órdenes de Dios.

En consecuencia, la armonía cosmológica que existe y abarca todo el universo, puede ser violada solamente por los seres humanos "rebeldes". El versículo que sigue explica esto:

Ha aparecido la corrupción en la tierra y en el mar como consecuencia de las acciones de los hombres, para hacerles gustar parte de lo que han hecho. Quizás, así, se conviertan (30:41).

El concepto de "lucha por la vida", el punto central de la teoría de la evolución, era sin lugar a dudas una nueva explicación de la "Naturaleza de las Cosas". Darwin se sirvió del concepto incorporándolo al corazón de su teoría. Con todo, (en esto) estaba más influido por el economista británico Thomas Robert Malthus, quien en su "Essays on the Principle of Population” (Ensayo Sobre los Principios de la Población) (1789) argumentó que debido al crecimiento de la población en proporción geométrica y el de los medios de subsistencia en proporción matemática, la pobreza y el sufrimiento eran inevitables. De acuerdo con el científico político A. Fienel, Darwin pensaba realmente lo siguiente al adoptar el argumento de Malthus:

"La escasez, la pobreza, el desempleo y los bajos salarios que estuvieron de moda entre ciertas clases (sociales como producto de) la revolución industrial, fue fundamentalmente consecuencia de la furiosa competencia entre los burgueses. Él (es decir, Darwin) generaliza esta consecuencia a todo lo viviente y plantea que el proceso de "selección natural" ocurrió como resultado de la lucha ocasionada por la escasez de medios de subsistencia".176

Según el estudioso norteamericano Jeremy Rifkind, Malthus no fue el único capitalista que influenció a Darwin sino que también recibió la influencia de otro gran filósofo economista del siglo XVIII, Adam Smith…. Las ideas de éste se encuentran expresadas en "La Riqueza de las Naciones", publicado en 1776. 177

Lo único que hizo Darwin fue establecer una correlación entre el concepto de "lucha por la vida" y la naturaleza. De esta manera se rechazaba totalmente la armonía concedida por Dios y se la reemplazaba por la "corrupción" del Nuevo Orden Secular establecido. Otra consecuencia de la "corrupción" de "la naturaleza de las cosas" --que rechaza la armonía de Dios-- es la proclamación de la legitimidad del Nuevo Orden Secular.

La consigna mejor conocida del capitalismo --"el pez grande se come al chico"--, es un ejemplo fundamental de la "corrupción" creada por la violación de los derechos de los demás en el orden secular moderno y que es atribuido al proceso de la naturaleza.

El punto principal en la redefinición de "la naturaleza de las cosas" es la interpretación de la vida como una "lucha". El vocablo se usa en realidad para que el capitalismo adquiera legitimidad cuando se lo considera como lucha entre individuos. Cuando se lo usa como lucha entre clases, por otra parte, la intención es legitimar el socialismo. Por último, el vocablo sirve para que el racismo y el nacionalismo obtengan por separado su legitimidad al usárselo como lucha entre razas o naciones.

No obstante, en la naturaleza no existe la lucha prevista por Darwin. Todo lo viviente está consagrado por Dios y vive en base al "sustento" provisto por Dios. Yo confío en Dios, mi Señor y Señor vuestro. ¡No hay ser que no dependa de Él! Mi Señor está en una vía recta (11:56). No hay ninguna criatura sobre la tierra a cuyo sustento no provea Dios, Que conoce el lugar y el momento de su morada definitiva y su depósito temporario. Todo está en una Escritura clara (11:6). Esto realmente no es consecuencia de una "impensada o azarosa lucha por la vida".

Además, los sacrificados comportamientos mostrados por los animales hacen que colapse el concepto darwinista de "lucha por la vida". Casi todos los animales luchan por conseguir su alimento y para proteger su cría. Incluso, en algunos casos, arriesgan su vida a ese objeto. En algunas especies hay ciertos individuos que se autosacrifican por el bien del grupo al que pertenecen. Por ejemplo, las hormigas y las abejas, completamente inconscientes de la lucha por la vida, cumplen el deber correspondiente aunque les vaya la vida en ello. Y al hacer esto se valen únicamente de los nutrientes que reciben sin apoderarse nunca de la parte que corresponde a otros.

Asimismo, las abejas exhiben un ejemplo extraordinario de sacrificio. Enfrentando muchas dificultades y peligros, producen cientos de kilos más de miel que la que realmente necesitan. La razón de ese comportamiento se explica en el siguiente versículo: Tu Señor ha inspirado a las abejas:

"Estableced habitación en las montañas, en los árboles y en las construcciones humanas. Comed de todos los frutos y caminad dócilmente por los caminos de vuestro Señor". De su abdomen sale un líquido de diferentes clases, que contiene un remedio para los hombres. Ciertamente, hay en ello un signo para gente que reflexiona (16:68-69).

De la misma manera, todos los animales que existen llevan a cabo las obligaciones divinas que se les dio. Por lo tanto el Corán dice: Y en los rebaños tenéis motivo de reflexión. Os damos a beber del contenido de sus vientres, entre heces y sangre: una leche pura, grata a los bebedores (16:66). Los seres humanos tienen la responsabilidad de ser conscientes de la armonía y equilibrio Divino que existe en la naturaleza y de comprender que no hay cosa que no tenga un propósito. (Para una información más detallada pueden referirse a "Para el Hombre Que Piensa: Evidencias Sobre el Cielo y la Tierra" de Cavit Yalçin /Düsünen Insanlar Için: Göklerdeki ve Yerdeki Deliller/, 2ª edición, Istanbul: Science and Research Pub., Marzo 1997).

En el universo, la única criatura que ve la vida como una lucha sin objetivo o significado es el ser humano que desobedece a Dios. En este sentido, la teoría darwiniana es la más conocida entre todos los esfuerzos hechos para fundamentar los principios del orden "corrupto", es decir, del Orden Secular, creado en base a como se imaginan la naturaleza los no creyentes.

 

UN ARTICULO SOBRE EL PROCESO DE SECULARIZACION

En las páginas anteriores analizamos el proceso de secularización europeo y dijimos que ocurrió como resultado de la lucha socio-política. La Iglesia y la alianza anticatólica fueron las dos partes importantes del enfrentamiento. La alianza anticatólica constaba de dos sectores y uno de ellos era la masonería. La misión de Darwin, por otra parte, fue considerada muy importante puesto que fue cumplida por cuenta de la alianza mencionada. La estrategia diseñada por el masón Erasmus Darwin estaba siendo llevada a cabo por su nieto.

Es por esta razón que el darwinismo y la redefinición de la naturaleza de las cosas debían ser explicadas e interpretadas dentro del contexto de la lucha socio-política entre la Iglesia y la alianza antirreligiosa. El motivo por el que esa "invención biológica" se convirtió repentinamente en popular en todo el mundo, se puede explicar también en términos de este entramado mencionado.

Nos referiremos aquí a un artículo escrito por el Dr. Selami Isindag, uno de los decanos de las Logias Masónicas de Turquía. Se trata de "Obstáculos Frente al Florecimiento de la Sabiduría y la Masonería", publicado en "Türkiye Hür ve Kabul Edilmiş Masonları Büyük Locası” (La Ilustre Masonería Turca), Year Book 1962. La gran importancia del artículo reside en que refleja el proceso de secularización desde el punto de vista masón.

En primer lugar Isindag define la religión:

"El pueblo primitivo, bajo la influencia de la majestuosidad de los eventos de la naturaleza, creía en un poder sobrenatural, y eso lleva a la aparición de las religiones primitivas… La religión apareció primero con una multitud de dioses pero luego evolucionó hasta llegar al concepto de un solo Dios. Aquí estamos considerando a la religión con todas sus ramificaciones, sin importar su nombre o su forma de rezar".178

De acuerdo a Isindag, la razón básica del conflicto entre la religión y la ciencia es la siguiente:

"La religión se ha vinculado siempre con fuerzas imaginarias, sin demostrarse que existan y que solamente se las puede sentir (como sensación). La ciencia, por otra parte, examina la naturaleza verdadera de distintos sucesos y las relaciones que hay entre ellos… Con el desarrollo de la ciencia se empezó a develar la naturaleza falsa e ignorante de la religión y por lo tanto se atrajo la furia de la misma. Al ser esto así, la ciencia se hizo cargo de la responsabilidad de revelar que la religión se basa en prejuicios".179

Sin ninguna duda, todo lo antes expresado es solamente la repetición de la mentalidad ignorante del Iluminismo, que fue el movimiento intelectual del siglo XVIII cuestionador de las creencias tradicionales. De todos modos, del contenido general del artículo se desprende que al referirse Isindag a la religión está considerando el Cristianismo y el Islam. Es decir, se está refiriendo a ambas religiones reveladas por Dios y no a todas las existentes a lo largo de la historia. El Judaísmo, por otra parte miembro de la alianza anticatólica junto con la masonería, es simplemente excluido de su definición. Isindag indica claramente que el judaísmo estuvo siempre a favor de la alianza antiiglesia cuando dice: "A lo largo de la historia de la ciencia, nunca se encontró un conflicto entre la misma y el judaísmo", y continúa:

"… a cualquier lugar que iba la Cristiandad, llevaba solamente los mensajes de Jesucristo. De acuerdo a esta nueva religión, todo lo existente fue creado de repente, y este concepto permaneció durante siglos como la razón principal del conflicto prevaleciente entre la ciencia y la religión. Bajo estas condiciones, prevaleció en Occidente la época oscurantista".180

De acuerdo con Isindag el término "Epoca del Oscurantismo" se refiere solamente a lo que se aceptó como "fecha" de la creación (del universo). De ello se deduce claramente que la palabra "oscurantismo" se aplica a la religión y no a los prejuicios que emergieron como resultado de la mala interpretación y mal uso de la religión. En la terminología masónica, la denominación "oscurantismo" se refiere a la religión cada vez que el Iluminismo pone en pie sistemas y mecanismos antirreligiosos.

En consecuencia, todo tipo de guerra contra la religión es un componente del proceso Iluminista. Isindag analiza también el Islam en su artículo y dice que, en su esencia, nunca ha sido compatible con la ciencia. Expresa asimismo su simpatía por un movimiento acaecido en la historia del Islam:

"En el Islam… tuvo lugar un movimiento filosófico llamado 'Dehriyyun', el cual fue conducido por los conocidos racionalistas y materialistas Ravendi y Ebubekir Razi, quienes atacaron los dogmas islámicos. Dice Ebubekir Razi en su libro 'Meharik': "Los tres libros santos carecen de todo valor al lado de la sabiduría griega". Los historiadores atribuyen a E. Razi el uso del calificativo "los tres falsificadores" en referencia a Moisés, Jesús y Mahoma".181

Isindag denomina a Ravendi y a Razi "dos filósofos importantes" debido a su actitud ofensiva hacia los profetas y se siente disgustado porque no tuvieron el impacto que se esperaba, y continúa:

"Las ideas de estos filósofos no causarían ningún daño al Islam, por lo que la influencia de la religión mantuvo su fuerza sin interrupción"182

Isindag relata a lo largo de todo su artículo el proceso de secularización. No obstante, menciona el descenso fatal del poder socio-económico de la Iglesia. Esta "visión" particular que verifica el papel del proceso de secularización como una gran herramienta del cambio socio-político, se hace más clara luego, especialmente en sus comentarios sobre la Revolución Francesa:

"Voltaire atacó el fanatismo de las religiones en un grado que se atrajo la furia de la Iglesia y de los clérigos. Por su parte la Iglesia usó todos los medios para hacer frente a los esfuerzos de Voltaire. No obstante, quienes creían en la ciencia empezaron a recibir algún tipo de apoyo público. Diderot, por otra parte, no se quedaba a la zaga de Voltaire en su lucha contra la religión. Sus escritos fueron puestos en una lista negra. La Iglesia, que había ordenado que el cuerpo de Voltaire sea enterrado en un cementerio fuera de París, fue derrotada rápidamente por la Revolución Francesa. Entonces miles de personas hicieron un enorme servicio funeral para Voltaire y transportaron su cuerpo al Panteón… Finalmente Leesing dijo que llegaría el día en el que gracias a la ilustración del pueblo no habría necesidad de ninguna religión".183

Está claro que el objetivo real de la lucha era abolir la influencia de las religiones en todos los aspectos de la vida. Después de todo, eso era necesario para el éxito del reino de las fuerzas sociales que estaban a cargo del Nuevo Orden Secular. En ese período el darwinismo emergió como un importante frente en la guerra emprendida contra la religión. Isindag explica este punto como sigue:

"Finalmente emergió Darwin con la teoría de la evolución. Se hizo evidente que las especies no aparecieron de manera repentina como una creación de Dios y que todo lo escrito en los libros santos acerca de la creación estaba equivocado… A partir de allí la religión perdió su fuerza aparente".184

Es algo importante y sorprendente que Isindag se refiera continuamente al Iluminismo y al poder socio-político de la autoridad religiosa de manera conjunta: es un indicio efectivo del hecho que la guerra por la secularización fue realizada únicamente con el propósito de una revolución socio-política. Isindag habla del sentido que le daba el darwinismo a esta guerra e informa acerca de la idea de la "visión" en cuestión:

"Las Iglesias perdieron en esa época la fuerza de atracción sobre el pueblo. A pesar de todo, la religión usaba su energía remanente para atacar a las fuerzas antirreligiosas… La Iglesia declaró que la ciencia era como el fuego, es decir, que en una determinada cantidad resultaba útil (pero) era muy dañino al ser excesivo… Hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX la ciencia dejó de ocuparse de la religión y dejó de atacarla puesto que ésta se dirigía solamente a los ignorantes y carecía de la influencia y poder anterior".185

Isindag describe también a lo que teóricamente da el nombre de "ciencia", pero que en realidad son medios o recursos:

"Si uno observa atentamente cómo floreció la ciencia andando el tiempo, se verá que la masonería jugó su papel en cada estadio. La principal razón para ello es que la masonería fue guiada por la ciencia, la madurez, la lógica, en otras palabras, por la sabiduría de cada época. Siempre ha estado contra el fanatismo. A causa de ello los masones enfrentaron históricamente la opresión y la tortura. Por lo tanto podemos creer con certeza que siendo realmente masones podemos alcanzar nuestros objetivos".186

Las manifestaciones mencionadas de Isindag son solamente algunos ejemplos (que sirven) para que la opinión pública sea consciente de los puntos de vista masónicos respecto a la religión. Cuando se investiga toda la literatura masónica, se descubren los fundamentos históricos de la masonería en sus actividades en contra de la religión:

"En tanto el fanatismo religioso se convertía en una amenaza para Francia, y las doctrinas religiosas --todas ellas prejuiciosas-- desafiaban las normas y los principios de la sociedad moderna, encontramos ayuda bajo la protección de una organización de gran visión y trabajo arduo, como es la masonería, para el asalto total contra las creencias religiosas".187

La teoría de la evolución atrajo mucho la atención porque ocupaba un lugar destacado en ese gran combate. Realmente no se trataba de una teoría común, pues fue el arma más importante desarrollada a favor de la alianza antirreligiosa. Por esa razón, todas las fuerzas antirreligiosas que promovieron las ideologías seculares el siglo XIX y que se reunieron bajo la protección de la masonería, cooperaron para acreditar las pretensiones de la teoría de la evolución.

No obstante, como ya se señaló, era imposible reivindicar la validez de la misma. Era realmente imposible encontrar las evidencias que sostengan el fraude. La única manera de asegurar el éxito de la teoría era sustentarla con evidencias falsas. Desgraciadamente, la búsqueda de las mismas involucró la "caza humana" y crímenes llevados a cabo en diversas partes del mundo.


 

MATANZAS EN (LA BUSQUEDA DE) EVIDENCIAS

Después de la publicación de "Origin of Species” (El Origen de las Especies), libro en el que Darwin trata de demostrar de dónde proviene el ser humano, se inició una gran campaña para encontrar los fósiles que se podrían presentar como evidencias en apoyo de la teoría de la evolución. Los arqueólogos empezaron la búsqueda de fósiles de criaturas imaginarias llamadas "formas transitorias". Durante décadas excavaron en distintas partes del globo pero sin éxito. El desengaño del caso los condujo, eventualmente, a la invención del "hombre de Piltdown". En 1912 el biólogo inglés Charles Dawson acomodó la quijada de un orangután en un esqueleto humano y lo exhibió como una "forma transitoria" entre el mono y el hombre. Tuvieron que pasar treinta y siete años para que se aclare que dicho "hombre de Piltdown", expuesto en el Museo Británico como la evidencia más importante de la teoría evolucionista, era una falsificación. Así y todo, los evolucionistas siguen desarrollando métodos tramposos más sofisticados.

Entretanto algunos de ellos sostuvieron con firmeza la idea de la existencia de "fósiles vivientes". De acuerdo con esta creencia, si el género humano tenía como ancestro a los monos, en alguna parte del mundo deberían existir algunos seres semihumanos que aún no completaron el proceso evolutivo. Hacia fines de 1800 encontraron a sus víctimas. Los nativos de Tanzania, llamados "aborígenes", fueron designados como "evidencias vivientes de la evolución".

La diferente estructura de la órbita y la relativamente pesada mandíbula inferior de los aborígenes, fueron las razones principales para definir a estos seres humanos como "formas transitorias". Los arqueólogos evolucionistas y muchos "cazadores de fósiles" que se les unieron, se pusieron a excavar en las tumbas de los aborígenes y llevaron los cráneos a los museos evolucionistas occidentales, distribuyéndose enseguida a cada una de las instituciones y escuelas del hemisferio como confirmación de la teoría de la evolución.

Los "cazadores de fósiles" no vacilaron en convertirse en "cazadores de cabezas" cuando la cantidad de tumbas no fueron suficientes para cubrir sus necesidades. Dado que los aborígenes representaban "formas transitorias", tenían que ser considerados como animales antes que como seres humanos. ¡Por el amor al desarrollo de la ciencia, los aborígenes podían ser sacrificados como conejillos de India!

Los "cazadores de cabezas" asesinaron a los aborígenes y legitimaron ese acto afirmando que lo hacían por la ciencia. Los cráneos de los nativos cazados fueron vendidos a los museos después de someterlos a algunos tratamientos químicos que los hacía parecer más antiguos. Los agujeros producidos por las balas fueron rellenados con el mayor esmero. Según "Creation Magazine" publicada en Australia, un grupo de observadores llegados de South Galler se estremecieron cuando vieron que decenas de hombres, mujeres y niños fueron asesinados por los evolucionistas. De entre los asesinados se eligieron cuarenta y cinco cráneos, a los que se eliminó el tejido que los cubría, y se los hirvió. Los diez mejores fueron embalados para enviarlos a Inglaterra.188

Aún hoy día podemos ver en los depósitos del Instituto Smithsoniano miles de cráneos de aborígenes. Algunos pertenecen a los cadáveres extraídos de las tumbas, mientras que otros son de gente inocente asesinada para reivindicar la teoría de la evolución.189

Entre las víctimas africanas de la violencia evolucionista, la más conocida fue el pigmeo Ota Benga190, de quien ya hablamos en la primera parte.

Dado que la teoría de la evolución no era una teoría o hipótesis científica más, sino una "ideología" que tenía que ser reivindicada, sus defensores cometieron o aprobaron las masacres realizadas sin la mínima vacilación. A esa gente le parecía legítimo incluso la masacre, para la justificación de la "mentira".

A eso se debe que dicha "mentira" sea el fundamento del orden mundial que erigieron los evolucionistas.

 

Evolucion e Ideología

 

La teoría de Darwin ayudó mucho a Carlos Marx, quien estaba esforzándose por presentar una explicación irreligiosa para la creación del universo. Y fue tal esa ayuda que Marx le quiso dedicar su libro más importante, "Das Capital". Según Engels, el más grande camarada de Marx, "Origin of Species" fue un trabajo casi tan importante como "Das Capital". La consideración dada al evolucionismo por los dos fundadores del comunismo llevó a que todas las futuras posiciones de izquierda acepten y defiendan dicha teoría como una realidad absoluta.

La información reunida en los capítulos anteriores ha revelado la importancia de la teoría de la evolución en términos de guerra promovida contra la religión en Europa y a favor de la toma de posición del Nuevo Orden Secular, el cual se estableció precisamente para impulsar dicha guerra.

No obstante, el Nuevo Orden Secular no resultó homogéneo. Tenía sus facciones y variaciones. La religión era ahora reemplazada por la "razón humana" como única guía de la verdad. Sin embargo, la razón humana era una noción relativa y por lo tanto podía divergir por caminos distintos e incluso opuestos. Debido a esto, dentro del Nuevo Orden Secular se desarrollaron distintos "sistemas de ideas" o, en otras palabras, distintas ideologías.

En algunos aspectos estas ideologías diferían en gran medida. Por ejemplo, el socialismo y el liberalismo parecían estar en una antinomia simétrica. Sin embargo, estas ideologías que se las consideraba incompatibles porque guerreaban entre ellas, eran, en un sentido, absolutamente lo mismo. Dado que eran el "producto" del Nuevo Orden Secular, estaban estrictamente ligadas a sus fuentes intelectuales fundamentales.

Como indicamos al comienzo, una de las más importantes de esas fuerzas intelectuales fue la teoría de la evolución. Todas las ideologías del Nuevo Orden Secular afirman guiar al pueblo a la verdad a través de la "razón humana". Y para que la razón humana sea estimada hay que desconocer la información revelada por Dios. Entonces la gente tenía que olvidarse que existía un Creador y que había que vivir de acuerdo a las normas y propósitos establecidos por El. La gente tenía que explicar su existencia en términos de "no haber sido creada". Si bien lo hacía a través de la falsificación, la teoría de la evolución se presentaba como la única alternativa que podía aportar algún tipo de argumento a la causa de los ateos.

Por lo tanto la teoría de la evolución fue cálidamente bienvenida por todas las ideologías del Nuevo Orden Secular. Además, estas ideologías asumieron una responsabilidad importante en guiar a la gente a creer que debían defenderla para sostener su causa.

Esta es la principal razón de porqué aún hoy día se alaba la teoría de la evolución con gran perseverancia en el medio social (modernista). La mayoría de las sociedades contemporáneas son gobernadas por ideologías hechas por el hombre y por lo tanto basadas en las justificaciones provistas por el Nuevo Orden Secular.

Analicemos ahora las ideologías del imperialismo, del racismo y de las "razas incivilizadas domesticadas".


 

IMPERIALISMO, RACISMO Y "AMANSAMIENTO DE

LAS RAZAS INCIVILIZADAS"

Al publicarse "Origin of Species", el "hombre blanco" (es decir, los EEUU) imponía rápidamente su dominio sobre otros continentes y civilizaciones. Junto con algunos estados Europeos, particularmente Inglaterra y Francia, harían los mayores esfuerzos por colonizar la mayor parte del sur de Asia, toda el Africa y parte de América Latina. Mientras tanto el "hombre blanco" llevaba a cabo la masacre de los indígenas en América del Norte. Los EEUU se expandían hacia el Oeste matando a todos los nativos que vivían en sus tierras.

En resumen, en esa época, principalmente en la segunda mitad del siglo XIX, el mundo sufría la más severa forma de imperialismo. Occidente saqueaba otras civilizaciones valiéndose de la tecnología que poseía.

Así y todo Occidente sentía la necesidad de encontrar una explicación que justifique sus procederes, de la misma manera que lo hacen los villanos. Occidente mataba con toda libertad a los africanos, a los indígenas, les arrebataba las regiones donde moraban y se las confiscaba. La historia registró todo eso muy bien y esos arrebatadores sabían que se los recordaría como ladrones e incluso saqueadores si no podían dar una explicación que justificara todo lo que hacían.

En este punto el darwinismo ofreció una gran oportunidad a los imperialistas al proveerles un fundamento "científico" a la afirmación de que los "malignos" nativos eran una "especie de animales". Darwin reivindicaba que el ser humano evolucionó a partir de un ancestro tipo mono. Además, como se menciona en la larga introducción de "Origin of Species", había algunas "razas favorecidas por la naturaleza" en el proceso de evolución. La raza favorecida era la del "hombre blanco". Los indios, los africanos y los nativos del resto del mundo constituían las razas incivilizadas en dicho proceso. Ni siquiera eran homo sapiens. "Domar" a estas razas como si se tratase de animales, confiscarles las tierras y usarlas como esclavos, era tan legítimo como la domesticación de los monos o de otros animales por parte de los homos sapiens (es decir, el "hombre blanco"). Éste incluso aseguraba que por medio de la introducción de la cultura "avanzada" en las razas "primitivas", les hacían un bien y las ayudaban en su evolución.

Esta forma de pensar que se desarrolló como consecuencia de la aplicación de la teoría de la evolución a las sociedades, se conoció más tarde como darwinismo social y se convirtió en el mayor argumento de justificación del imperialismo y la clave más importante del racismo. De acuerdo al antropólogo indio Vidyarthi,

"La teoría de Darwin de supervivencia del más apto recibió una bienvenida clamorosa por parte de los científicos de esa época, pues creían que el género humano había logrado varios niveles de evolución que culminaban en la civilización del hombre blanco. En la segunda mitad del siglo XIX el racismo fue aceptado como una realidad por la vasta mayoría de los científicos de occidente".191

El representante principal del darwinismo social fue el propio Darwin. En su libro "Descent of Man” (La Descendencia del Hombre) hizo muchas suposiciones respecto a "lo obvio de la desigualdad entre las razas humanas"192. Expresó claramente sus inclinaciones racistas al definir a los nativos de Tierra del Fuego visitados por él en su largo viaje en 1871. Los describió como humanos "totalmente desnudos; sumergidos en tinturas; comiendo lo que encontraban, igual que los animales salvajes; descontrolados; crueles con cualquiera que no sea de su tribu; obteniendo goce de las torturas a sus enemigos; ofreciendo sacrificios cruentos; asesinando a sus hijos; maltratando a sus esposas; llenos de supersticiones (propias de) ignorantes". Sin embargo, W. P. Snow, que había estado en la región una década antes, describió a los mismos nativos como "elegantes, fuertes, orgullosos de sus hijos, ingeniosos inventores de técnicas, con sentido de la propiedad privada de algunas cosas y respetuosos de la autoridad de los ancianos de la comunidad"193. El motivo por el cual Darwin humilló a este pueblo de una manera tan exagerada se debió al deseo de definirlos como "una raza que se había caído del tren de la historia en el proceso evolutivo".

Debido a la justificación con que Darwin había dotado al imperialismo racista (para cometer sus tropelías), el conocido científico chino Hsu se refiere a él como "un señor científico de la Epoca Victoriana y miembro del establishment que enviaba sus navíos de guerra a China para forzarla a importar opio, todo lo cual se hacía en nombre de la competencia (la libertad de mercado) y de la supervivencia del más apto".194

El darwinismo social proveyó los fundamentos no sólo para los imperialistas y racistas de Inglaterra sino también para los de otros países. A esto se debe que se expandió rápidamente. El presidente norteamericano Theodore Roosevelt fue uno de los primeros defensores del darwinismo y fue el principal defensor y rufián de la operación de purga étnica practicada en detrimento de los indios, a la que se denominó "destierro". En los cuatro volúmenes de su obra titulada "El Triunfo del Oeste" expone como correcta la ideología (que promueve) las matanzas y sostiene que la "guerra racial" para terminar con los indios era inevitable. El apoyo más grande que encontró para hacer lo que hizo fue el darwinismo, el cual le dio la oportunidad de definir a los nativos como "especies primitivas". No sorprende para nada que en ese período se hayan violado todos los acuerdos hechos con los indios, cosa prevista y considerada como legítima por Roosevelt al tomar como fundamento la falacia de Darwin de "especies primitivas"195. En 1871 el Congreso de los EEUU dejó a un lado todos los acuerdos pactados con los indios y decidió desterrarlos a las tierras yermas con la esperanza de que allí encontrasen la muerte. Dado que no consideraban que los indios fuesen "seres humanos", nos imaginamos el valor que le pudieron haber dado a los acuerdos hechos con ellos…

Como dijimos, Theodore Roosevelt sostenía que la guerra racial para terminar con los indios era inevitable y representaba el logro culminante de la expansión del individuo angloparlante en el mundo.196 Uno de los principales defensores del racismo anglosajón, el obispo protestante norteamericano Josiah Strong, se valía de las mismas convicciones. Escribió en una oportunidad:

"Entonces el mundo entraría en una nueva etapa de la historia, es decir, la competición final de las razas, para lo cual los anglosajones están siendo aleccionados. Si no me equivoco, esta raza poderosa llegará hasta México, hasta América Central y hasta Sudamérica, a las islas y a los mares, al Africa y más allá. ¿Puede alguien dudar que el resultado de esta competición será 'la supervivencia del más apto'?".197

Los primeros que buscaron justificar su causa por medio del darwinismo social fueron los que se oponían a los negros. Las teorías racistas que clasifican a las razas y colocan a la "blanca" sobre las demás, en tanto presentan a la "negra" como la más primitiva, abrazaron la teoría de la evolución con gran fervor.198 Uno de los principales teóricos del racismo evolucionista, Henry Fairfield Osborn, expresó en un artículo titulado "La Evolución de la Raza Humana" que el nivel medio de IQ (coeficiente de inteligencia) de un negro podía ser solamente igual al de un homo sapiens de once años de edad.199 De acuerdo con su visión, los negros ni siquiera eran considerados homo sapiens, es decir, hombres modernos. Uno de los últimos defensores de este punto de vista, Carletoun Coon, afirmó en su libro titulado "El Origen de las Especies" publicado en 1962, que la raza blanca y la raza negra eran dos "especies" distintas diferenciadas en la época del homo erectus. Según Coon, después de esa diferenciación la raza blanca se hizo superior.200 Hasta hace poco, los defensores de la segregación racial que se llevaba en contra de los negros en los EEUU, se esforzaron lo más que pudieron para beneficiarse de este argumento "científico" que les concedió la teoría de la evolución.

Otro país donde floreció el darwinismo social fue Alemania. El biólogo Ernest Haeckel (1834-1919) dirigió el principal desarrollo del racismo basado en el darwinismo. Fue también quien encaminó el descubrimiento del fósil "Hombre de Java". Plenamente impresionado por los estudios de Darwin, hizo una modesta contribución al darwinismo presentando la teoría sintetizada como Recapitulación Ontogénica de la Filogenia, a la que ya nos referimos en la Parte Dos bajo el título "La Teoría de la Evolución no Tiene Ningún Fundamento".

Sin embargo Haeckel, que podría ser considerado como el "representante del darwinismo en Alemania", fue muy influyente. Estableció una sociedad bajo el nombre de "Liga Monista". El monismo era una versión distinta del materialismo ateo. La modalidad haeckeliana produjo el mismo efecto: el reforzamiento del racismo. Según Daniel Gasman, "se convirtió en uno de los principales ideólogos del racismo, del nacionalismo y del imperialismo en Alemania".201 Dos regímenes racistas del siglo XX, el fascismo y el Nacional-socialismo, basados en la herencia de los evolucionistas como Haeckel, tenían como referencia a Darwin.

 

EL FASCISMO Y "LA LUCHA POR LA VIDA ENTRE LAS NACIONES"

 

El racismo imperialista preparó el terreno para el racismo fascista al presentar a las razas humanas como "especies" en distintas etapas del proceso evolutivo. Después el fascismo, al agregar a ese terreno las ideas de "lucha por la vida entre las especies" y de "selección (eliminación) del débil", intentó justificar las guerras, las ocupaciones (de territorio extranjero) y las masacres.

Nietzsche, la más grande fuente de inspiración para el fascismo, hizo suya la teoría de la evolución y la interpretó a su manera, lo que dio lugar a la formulación del "superhombre" como el estadio más alto de la evolución. Definió a la guerra como la fuerza motora del desarrollo a partir de la idea de lucha por la vida en el proceso evolutivo. Estas concepciones iban a ser el punto de partida para todos los fascistas que siguieron a Nietzsche. Esta interpretación fascista del darwinismo social que tuvo un gran impacto en el desarrollo del nazismo y racismo germano, dio los primeros pasos importantes con la apropiación de las tesis de Darwin por parte de Nietzsche, quien consideraba a la mayor parte de las personas como despreciables con "alma de esclavo" y pensaba que solamente unos pocos constituían una "raza superior". También creía que para que emanaran esas cualidades superiores era necesario un estado de lucha y guerra permanentes. Y al incluir a esas guerras en el criterio de "lucha por la vida", colocó el concepto de "purificación racial" y la idea de "limpieza" (exterminio) de las razas inferiores, sobre un fundamento "científico".

Después de percibir Nietzsche que la guerra no era esencialmente algo inicuo sino un bien que provee al desarrollo de las razas y los pueblos, esto se convirtió en una creencia básica en todo tipo de racismo y nacionalismo. A. Senel escribe lo siguiente sobre este punto en su libro "Irk ve Irkçılık Düşüncesi” (La Raza y el Concepto de Racismo):

"Los darwinistas sociales dieron prioridad a la 'lucha por la vida y la selección' en las relaciones entre la gente y las sociedades. Al igual que Nietzsche, sublimaron la guerra, a la que consideraron como la expresión de la lucha por la vida en las relaciones internacionales. Vieron a la guerra como una manera de crear razas y pueblos superiores".202

Gracias al darwinismo fue posible reemplazar el punto de vista cristiano proveniente de los ancestros, el cual veía a los demás como hermanos y aceptaba la guerra solamente cuando no había ninguna otra opción para impedir la perversidad. Esa visión fue reemplazada por la del fascismo, que percibe la guerra como un valor propio. En realidad, cuando observamos a los teóricos de la ideología fascista, se puede ver que todos habían adscripto al darwinismo.

Entre ellos está el historiador alemán Heinrich von Treitschke, uno de los más importantes teóricos de la ideología nazi. Al decir Trietschke que "los pueblos podían prosperar solamente cuando se enfrentaban como crueles rivales, de manera parecida a como presenta Darwin la lucha por la vida", presentaba los elementos que hacían falta para un estado de guerra permanente. Junto con la sublimación de la guerra, tomó todos los cuidados del caso para establecer una jerarquía entre las razas. Explicó el esquema evolutivo de la siguiente manera: "Los pueblos amarillos están privados de las facultades artísticas y de la comprensión de la libertad política. Las razas negras están destinadas a servir a los blancos y a estar sometidas a la voluntad de estos para siempre… (porque) no puede existir ninguna cultura sin sus sirvientes".203

Esta infraestructura ideológica suministró una gran inspiración a Hitler. De todas las doctrinas más importantes que apoyaban las teorías de Hitler sobre "la superioridad de la raza aria", siempre fue la de Darwin la que ocupó la cumbre. El jefe nazi creía que "la superioridad de la raza aria" estaba estipulada por la "naturaleza". En su conocido libro "Mi Lucha" escribió Hitler: "El más noble de todos los linajes fue la raza nórdica… La historia culminará en un nuevo imperio milenario de un esplendor sin par, basada en una nueva jerarquía racial ordenada por la propia naturaleza".204 Además, de acuerdo con una interpretación, se inspiró en la idea darwiniana de "lucha por la vida" al elegir el título de su libro ("Mi Lucha"), idea que a la vez le fue impuesta por Haeckel.205

La evolución fue uno de los elementos más importantes en la lucha de Hitler contra la cristiandad. Expresa Daniel Gasman en su libro "The Scientific Origins of National Socialism” (Los Orígenes Científicos del Nacional-Socialismo):

"Hitler enfatizó y particularizó la idea de evolución biológica como el arma más poderosa contra la religión tradicional y condenó repetidamente el Cristianismo por su oposición a enseñar la teoría de la evolución… Para Hitler, la evolución era la marca de pureza de la ciencia y cultura modernas y la defendió tan tenazmente como Haeckel".206

Al decir Hitler "…saquemos a los germanos nórdicos y no queda nada más que el brinco de los monos…", se apoyaba en las ideas darwinistas que concluyeron que el ser humano había evolucionado a partir de los monos y que algunos aún permanecen en el estado de "monos".207

Con la excepción de Hitler, desde Heinrich Himmler a Joseph Mengele se valieron, de manera verbal, del principio "el fuerte sobrevivió el débil murió". El concepto de "eugenesia" se desarrolló y promulgó a partir del principio de selección natural indicado, lo cual significaba que había que eliminar a los débiles y defectuosos en la raza. Con este propósito los nazis establecieron las "granjas de reproducción" con jóvenes saludables de ambos sexos que poseyesen todas las características de la raza aria. Por otra parte, mediante una ley aprobada en 1933, castraron a 350 mil pacientes (con problemas) mentales, a 30 mil gitanos y a cientos de niños negros. Un oficial nazi dijo que el nacional-socialismo no difería en nada de la biología aplicada.208

También Benito Mussolini se valió del concepto darwiniano como referente de la Italia imperialista que estaba intentando establecer. Como experiencia particular, intentó ajustar al principio de jerarquía entre las razas la ocupación de Etiopía. De acuerdo con Mussolini los etíopes eran un pueblo inferior al ser de raza negra y estarían orgullosos de ser gobernados por una raza superior como la de los italianos. En sus pronunciamientos públicos usó repetidamente las consignas darwinianas. Según él, la renuencia de los ingleses para entrar en guerra no exhibía más que la decadencia evolutiva del Imperio Británico.209

Con el fin de la segunda guerra mundial también desaparecieron de la historia los representantes del ala derecha del darwinismo social.

Si alguien piensa que la existencia de varias razas o naciones llama a una "lucha por la vida" o a una "lucha por la hegemonía" entre ellas, deberá ser darwinista. Puede no designarse así (ni querer serlo), pero en último análisis lo es porque el darwinismo es el único fundamento "científico" del concepto de "lucha por la vida". Sin embargo, la religión Providencial no contempla la existencia de las razas o naciones como una razón para la competición o lucha sino como una variedad cultural. Dice Allah en el Corán:

"¡Hombres! Os hemos creado de un varón y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más noble de entre vosotros es el que más Le teme. Dios es omnisciente, está bien informado" (49:13).

Quienes consideraron la existencia de pueblos, razas o nacionalidades distintas una causa para la lucha o rivalidad entre ellos y no una razón "para conocerse unos a otros", como expresa el Corán, posiblemente también sean los más devotos del darwinismo. En la práctica, pueden no usar una "terminología religiosa" rigurosa y afirmar solamente que sus razas o naciones son "elegidas", "preferidas", etc., por Dios. Sin embargo, esto tampoco los puede descargar de ser darwinistas. Solamente estarían cubriendo el pensamiento darwinista con un disfraz religioso (al igual que algunos padres Protestantes Norteamericanos del siglo XIX que han sostenido el racismo anglosajón mediante el darwinismo social, "embelleciéndolo" con una terminología religiosa).210

El resultado práctico de esta realidad es el siguiente: para que exista el nacionalismo (racista) también debe existir el darwinismo. Debido a esta correlación, los regímenes o tendencias de ese tipo en todo el mundo apoyan el darwinismo. Aunque las "bases" nacionalistas sean inconscientes de esto, las fuerzas dirigentes sí se apoyan en el darwinismo, porque si tuvieran como concepción que las naciones existen "para conocerse unos a otros" en vez de existir para la rivalidad o para imponerse hegemónicamente una sobre otra, en el largo plazo sus ideologías quedarían sin fundamentos.

EL MARXISMO Y "EL FUNDAMENTO DE LA LUCHA DE

CLASES CON REFERENCIA A LAS CIENCIAS NATURALES"

Fue la ideología marxista la que se basó de la manera más abierta y evidente en la teoría de la evolución, superando al imperialismo, al racismo y al fascismo en ello.

La familia de Carlos Marx era en su origen judía pero aceptó el protestantismo durante la infancia del hijo y lo educó como cristiano. Sin embargo, las ideas del joven Marx cambiaron rápidamente en las escuelas alemanas, donde prevalecía el ateísmo. Al poco tiempo abandonó sus creencias religiosas y además se convirtió en un ardiente adversario de la religión. En su juventud tenía por costumbre decir "mi propósito es destronar a Dios". También tenía un acompañante al que veía como algo simbólico para dicho propósito: era un poema de ese período juvenil, en adoración a "Oulanem", un nombre de Satanás usado en las ceremonias.211

Marx aplicó la dialéctica desarrollada por Hegel --quien ejercía una profunda supremacía sobre el pensamiento alemán de esa época-- al materialismo y fundó el materialismo dialéctico o socialismo científico. La economía determinaba lo demás. Dentro de esta ideología se definía a la religión como un cuento inventado en función de los intereses económicos. En esta vena, la religión fue desarrollada por las clases dominantes para poder pacificar a las clases que sojuzgaban, y por eso era "el opio del pueblo".

Marx pensaba también que las sociedades históricas se sucedían una a otra dentro de un proceso de desarrollo. La sociedad esclavista se había transformado para dar lugar a la sociedad feudal, y ésta a su vez para dar lugar a la clase capitalista. Por último se instituiría una sociedad socialista por medio de una revolución y este sería el estado de evolución más elevado a obtenerse. En resumen, los puntos de vista de Marx eran evolucionistas incluso antes que Darwin publicase "Origin of Species".

Sin embargo Marx y Engels tenían dificultades para explicar cómo pasó a existir todo lo viviente por "generación espontánea". Porque a menos que hubiese una teoría que explicara la existencia de lo viviente sobre la base de "no haber sido creado", sería imposible afirmar que la religión fuese un opio manufacturado y el fundamento de la historia en cuestión.

La explicación que Marx buscaba provino de Darwin. Marx comprendió el significado de "Origin of Species" cuando tomó el libro en sus manos por primera vez. En la carta que escribe a Engels el 19/12/1860, con motivo del libro de Darwin, decía: "este es el libro que contiene el fundamento histórico natural de nuestros puntos de vista".212 En la carta que escribe a Lasalle el 16/1/1861, decía: "El libro de Darwin es un gran libro. Suministra el fundamento para la lucha de clases con referencia a las ciencias naturales".213 Marx exhibió su simpatía a Darwin dedicándole su gran obra, "Das Capital". En la edición alemana del libro escribió: "A Charles Darwin, de un verdadero devoto suyo, Karl Marx".

Engels, el gran camarada de Marx, manifestó su admiración por Darwin así:

"La naturaleza no opera metafísicamente sino dialécticamente. El nombre de Darwin debería ser recordado en primer lugar en relación a esto".214

Engels admiraba a Darwin al punto de igualarlo con Marx, y dijo:

"Así como Darwin descubrió la ley de la evolución en la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley de la evolución de la humanidad". 215

La teoría de la evolución, tan exaltada por los dos fundadores del comunismo, fue aceptada ferviente y naturalmente por sus seguidores. Todos los regímenes o movimientos comunistas de cualquier lugar del mundo apoyaron al darwinismo o al neodarwinismo hasta el fin y lo asumieron como una de las piedras angulares de su propia estructura intelectual.

Indudablemente, uno de los mas famosos y el más sangriento de los camaradas fue José Stalin. Éste fue alumno de una escuela cristiana durante su infancia bajo el reinado del zar. En sus años de escolar fue un buen cristiano. No obstante, un día leyó un libro y su vida cambió totalmente. El libro era "Origin of Species". Después de adoptar el ateísmo se enroló enseguida en el comunismo. Durante su mandato, período en el que perdieron la vida 60 millones de personas, prestó una atención especial a la propaganda de la evolución. En su autobiografía está escrito:

"Hacíamos tres cosas para sacar del error las mentes de nuestros seminaristas respecto al mito de que la tierra fue creada en seis días: los instruíamos sobre la edad de la tierra, el origen geológico y las enseñanzas de Darwin".216

Aunque la Socialdemocracia resultaba una versión superficial del marxismo, apuntando a establecer el orden socialista por medios democráticos, también se basaba en el darwinismo. La distinción entre los comunistas y los socialdemócratas depende de las distintas interpretaciones de la dialéctica de la teoría de la evolución en términos teóricos. En los años de separación los comunistas afirmaban que la tesis y la antítesis darían lugar a la síntesis por medio de la lucha, en tanto que los socialdemócratas afirmaban que la síntesis se podía alcanzar por el consenso entre la tesis y la antítesis. Las interpretaciones evolucionistas de ambas partes eran totalmente distintas. Los comunistas se referían al concepto de "mutación" en la evolución y lo hacían corresponder con la "revolución". Los socialdemócratas por otra parte, defendían que el proceso evolutivo se desarrollaría por etapas sin ese tipo de "saltos", y por lo tanto el socialismo se alcanzaría por fases sin necesidad de revoluciones.

En consecuencia, al considerar todo esto, es posible extraer la siguiente conclusión: la teoría de la evolución juega un papel permanente en la fundamentación filosófica de todos los tipos de movimientos socialistas. Por lo tanto, todo movimiento o régimen izquierdista está confinado a aceptar la evolución y a hacer que la sociedad la acepte también, con el objeto de proveerse del sostén y justificación intelectual (necesarios).

Si bien los izquierdistas y los derechistas afirman ser antagonistas, negocian sus diferencias en base a este punto en común porque la teoría de la evolución suministra un poderoso fundamento al racismo y al fascismo como así también al socialismo. Aunque estas ideologías pueden chocar entre sí por algunas cuestiones, logran un cierto consenso mutuo cuando echan mano a la teoría de la evolución. Ello es así porque todas esas ideologías son subproductos del Nuevo Orden Secular, cuyo fundamento biológico lo provee la teoría de la evolución.

Además, los subproductos del Nuevo Orden Secular no quedan limitados a la derecha y a la izquierda sino que abarcan también el "centro".

EL CAPITALISMO, EL GLOBALISMO (O MUNDIALISMO) Y

"EL MERCADO DONDE SOLO GANAN LOS MAS FUERTES"

Las dos ideologías que mencionamos hasta ahora, es decir, el fascismo y el marxismo, realmente resultaban subproductos del Nuevo Orden Secular. No obstante, el principal curso del Nuevo Orden Secular se ha encaminado siempre a través del liberalismo económico y político. El fascismo y el marxismo nacieron y se desarrollaron como producto de una reacción a ese curso principal, y ya han cumplido su misión. Aunque continúen existiendo en el Nuevo Orden Secular y estén "injertados" en el mismo, la soberanía del liberalismo económico y político o, en otras palabras, del capitalismo y su orden político, se ha establecido firmemente.

Esta soberanía fue presentada por Francis Fukuyama, hace solamente unos pocos años, como una "victoria global", e interpretada incluso como "el fin de la historia". Hoy día se considera la tesis de Fukuyama como algo traído de los cabellos, aunque es evidente que el capitalismo se ha vuelto una identidad común para distintas civilizaciones en el sistema mundial, donde cada uno quiere sobresalir frente a sus rivales, y está cercando el mundo a una velocidad extrema en este período de "globalización".

El componente más importante de esta "conquista" global del capitalismo es la introducción de la "mentalidad capitalista" más que sus corporaciones, los nuevos objetivos que se fija, las hamburgueserías o las computadoras. Y el constituyente más importante de la mentalidad capitalista, a su vez, es el individualismo. La prevista victoria global del capitalismo requería en primer lugar que las personas no se consideren parte de la comunidad o de la sociedad sino individuos aislados que se valen por sí mismos y se ganan sus propios medios de vida.

Y el capitalismo necesita del darwinismo para justificar y mantener el individualismo.

Malachi Martin, uno de los historiadores de la Universidad del Vaticano, divide en dos sectores a la élite que se ha consagrado a la victoria global del capitalismo: los internacionalistas y los transnacionalistas. Los internacionalistas son los burócratas políticos cuyas actividades se centran alrededor del desarrollo de las relaciones comerciales entre las naciones o bloques de naciones. Los transnacionalistas son empresarios enérgicos que intentan expandir la potencia de sus corporaciones a todas las demás naciones. De acuerdo con Martin, quien estableció más claramente la consigna de los transnacionales fue el gobernador del Bank of England desde 1920 a 1924, Montagu Norman. "La hegemonía del mundo financiero", declaró Norman, "debería reinar de manera suprema sobre todos, en todas partes, como un mecanismo supranacional íntegro".217 Este principio fue expresado de una forma más franca y directa por Meyer Amschel Rothschild, el fundador de la dinastía financiera de ese apellido: "Si me dan el poder para controlar el dinero de la nación, ya no me importa quien redacte las leyes".218

Martin, mediante ejemplos, enfatiza que hay una distinción muy leve entre los internacionalistas y los transnacionalistas. Muchos burócratas internacionalistas se presentan como transnacionalistas en altos cargos jerárquicos de algunas empresas... Quienes están en los puestos más elevados de los mecanismos estatales de los EEUU, como ser los jefes de la CIA, los ministros de asuntos exteriores, los consejeros de Seguridad Nacional, están también, antes o después de ocupar esos cargos, en los comités ejecutivos de las corporaciones que operan a favor de la victoria global del capitalismo.

Martin demuestra cuál es el punto en común de esos dos grupos que trabajan para la victoria global del capitalismo: ambos son "darwinistas socio-políticos". Y Martin también explica así lo que ello significa:

"Ambos grupos globalistas operan sobre los mismos supuestos fundamentales respecto al sentido actual de la sociedad humana. Ambos concuerdan en que el rasgo singular es la interdependencia. Y ambos concuerdan en que esta interdependencia es una función progresiva de la marcha evolutiva. Evolutiva, como en Darwin".219

En otras palabras, ambos grupos, al trabajar por la victoria global del capitalismo, transfieren los conceptos de desarrollo y progreso al mundo socio-político y afirman que las corporaciones y las naciones están en ese curso. El camino que conduce a ese curso es la teoría del desarrollo de Darwin, presentada para el mundo biológico, un mundo en el que el fuerte gana y el débil desaparece.

De acuerdo con esta forma de razonar que constituye el fundamento del capitalismo, cada "individuo" --sea un ser humano, una compañía o una nación-- debería luchar solamente por su propio desarrollo. Cada uno debería dar lo mejor de sí y rivalizar en todo con los demás. De esa manera sobrevive la manufactura competente, mientras que la débil y la insuficiente desaparece. A partir de aquí se dará lugar al modelo de producción "más productivo", y por lo tanto se constituirá el mundo “más productivo”. Esto se llama capitalismo si se practica dentro de un país y capitalismo global si se practica entre países por medio de la eliminación de las barreras aduaneras…

John D. Rockefeller fue el más grande capitalista norteamericano de todos los tiempos. A la vez, fue uno de los más entusiastas sostenedores de la teoría de la evolución. Muchos capitalistas que lo siguieron también apoyaron la teoría de la evolución. La mayoría de las investigaciones "científicas" llevadas a cabo con el propósito de demostrar la teoría de la evolución, fueron financiadas por esos grandes capitalistas, pues sabían que el sistema capitalista mundial gobernado por ellos podía encontrar una justificación "científica" solamente gracias a esa teoría. Las ideas inhumanas de rivalidad, que constituyen el fundamento del capitalismo, fueron reforzadas por la teoría de "la supervivencia del más apto". Por supuesto, la mentalidad capitalista que toma el concepto de "lucha por la vida" que Darwin asevera existe en la naturaleza, no siente ninguna responsabilidad ética por la "desaparición del débil". Incluso es una mentalidad que rechaza todo tipo de asistencia y justicia comunitaria, como sería ayudar al impotente y proteger al pobre. De acuerdo a Tille, el más conocido entre los que expresaron el pensamiento capitalista-darwinista, ayudar a las "clases derrotadas" e impedir la pobreza, es un gran error en tanto significa detener la ley de selección natural, la cual provee lo necesario para la evolución.220

De acuerdo con el profesor norteamericano E. A. Ross, conocido teórico del darwinismo social, "el culto cristiano de la caridad como un medio de gracia, ha dado lugar a una protección a cuyo amparo los idiotas y cretinos se han arrastrado y procreado. El estado reúne a los sordomudos bajo su brazo protector y una raza de sordomudos está en proceso de movimiento". De acuerdo a Ross, que se opone a todas las acciones caritativas porque evitan el desarrollo evolutivo natural, "el camino más corto para hacer de este mundo el cielo es permitir a los propensos (a ese tipo de defecto) que apresuren la marcha que les proteja del infierno".221

Lo más dramático es que estas ideas no son una interpretación equivocada del darwinismo sino que es el darwinismo hecho y derecho. Como lo expresa Benjamín Franklin en el libro "What Darwin Really Said” (Qué Dijo Darwin Realmente), "el alegato legaliza que el débil sea eliminado por el fuerte en la sociedad humana".222

Todo esto demuestra que el darwinismo establece los fundamentos filosóficos de todos los sistemas económicos capitalistas y todos los regímenes políticos moldeados por los mismos. La ética capitalista que mantiene las desigualdades entre las personas e incluso se ocupa de ampliarlas para beneficio de los poderosos, estructura su fundamento biológico sobre el darwinismo. Quienes quieren usar la fortuna que obtienen para satisfacer la codicia, ignorar al pobre y justificar todo lo que hacen, sostienen el darwinismo de manera práctica.

Es digno de tener en cuenta que las dinastías capitalistas como las de Rockefeller y Carnegie fueron las que dieron el mayor apoyo de palabra y de hecho al darwinismo en los EEUU. Las fundaciones establecidas por estas dos dinastías, la Fundación Rockefeller y el Instituto Carnegie, han entregado grandes sumas de dinero para la investigación sobre la evolución. Michael A. Cremo y Richard L. Thompson relatan en "The Hidden History of Human Race” (La Historia Oculta de la Raza Humana) que el Instituto Carnegie se empeña en hacer triunfar la visión cosmológica científica que reivindica, con el objeto de reemplazar las antiguas cosmologías religiosas.223 La Fundación Rockefeller también auxilia a la cosmología materialista y sirve a la misión de desarrollar las civilizaciones modernas que intentan recluir los conceptos de Dios y el alma dentro del mundo de la mitología.224

No hay ninguna dificultad para comprender la razón de ello: dado que el capitalismo se basa en una filosofía que estima sólo la materia y asume que el ser humano es "el creador de su propio destino", no puede mantenerse en una sociedad que acepta las normas morales de las religiones Providenciales. El modo más "científico" de combatir a las normas morales religiosas es apoyar la teoría de la evolución. En nuestra época, en la que el capitalismo ha adquirido una soberanía global, la teoría de la evolución es una parte importante de la "ideología oficial global" debido a esa razón. Conseguir la admisión global de esto requiere mentiras globales que sean capaces de mantener la credibilidad.

 

PROGRESO Y PROGRESISMO

Cuando observamos atentamente las expresiones de quienes quieren excluir o sacar la religión de la vida social, podemos leer entre líneas un pensamiento básico expresado por medio de distintas sentencias.

Esas expresiones áridas que se inician con frases hechas como "Hemos llegado al 2000, estamos en la época de la computadora y la Internet, los hombres han llegado a la luna…" y que continúan con sugerencias como "debemos ser modernos, armonizar con la época, no quedar rezagados en el tiempo…", conducen siempre a la misma conclusión. Dado que vivimos en una época "muy avanzada", no deberíamos prestar mucha atención a "las normas y principios predeterminados hace cientos de años", o bien, por lo menos, deberíamos revisarlas de acuerdo con los parámetros de la época "avanzada" en que vivimos.

En resumen, este pensamiento común se apoya en el supuesto de que las fuentes religiosas (es decir, la inspiración divina) son anticuadas y no pueden explicar la época "avanzada" en la que estamos.

En lo esencial, en esta idea yace la suposición de que la gente que vive ahora es intelectualmente más desarrollada y moderna que la que vivió hace cientos o miles de años. Este concepto conduce a la conclusión de que las sociedades que recibieron el mensaje de los libros venerados --el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento y el Corán-- y sobre los que se basaron las religiones Providenciales, son intelectualmente retrógradas, es decir, menos talentosas que las del hombre moderno, lo cual implica dos argumentos, uno más moderado que el otro.

El primero y más radical pertenece a quienes repudiaron sinceramente los libros sagrados por ser revelaciones divinas. Dicen que los mismos fueron escritos directamente por los profetas, con lo que niegan las raíces divinas y que hayan sido revelados. En este caso les resultan muy provechosos los conceptos de "época avanzada - época atrasada", por medio de los cuales pueden reivindicar que los profetas eran "retrógrados", al igual que la sociedad "oscurantista" en que vivían, comparados con el hombre moderno. Por lo tanto afirman que esos libros no pueden estar dirigidos, de ninguna manera, a la "sociedad avanzada" de la época moderna, dado que son producto de la época en que aparecieron.

El segundo argumento, posiblemente más moderado, aunque más contradictorio y no expresado francamente, es el de aquellos que confiesan sus vacilaciones acerca de la autenticidad de los libros santos. Aceptan que el Corán, el Antiguo y el Nuevo Testamento son revelaciones divinas, pero dicen que se dirigen solamente a las personas que vivían cuando fueron revelados, ya que también creen en el concepto de "progresión" descrito antes. De aquí que asumen que las sociedades modernas son mentalmente más adelantadas que las antiguas debido a que "superaron y dejaron atrás" los contenidos de los libros divinos.

Como resultado de todo esto tomó cuerpo una terminología convencional. Quienes desean obrar plenamente de acuerdo con los libros santos, son definidos como "conservadores". Quienes rechazan esos libros o los consideran como "fuera de moda", son llamados "progresistas". Para los que aplican esta terminología, ser "conservador" es el peor de los defectos y ser "progresista" es la mayor de las virtudes.

Toda la "literatura progresista" se apoya en la falacia de "evolución de la mente humana", la cual fue presentada por Darwin y luego trataron de mejorarla numerosos evolucionistas, aunque siempre fracasaron en el intento.

El principal prejuicio de esta falacia es que la mente humana resulta ser un producto de las herramientas que manipula. De la misma manera que la mente humana crea la herramienta, ¡también la herramienta crea la mente humana!. De acuerdo a esto, la primer herramienta que usó el "hombre primitivo" era de piedra (por ejemplo, una piedra con un borde afilado). Las dificultades que encontró al usarla le obligaron a valerse de la inteligencia, la cual en consecuencia se perfeccionó. Se acepta entonces que cada vez que se usa una herramienta ese acto perfecciona la mente humana.

Quienes hoy día hablan de "progresismo" y pronuncian expresiones estereotipadas como "porqué deberíamos estar confinados a normas de hace catorce siglos en la era de la computadora", en realidad se apoyan en el aserto de "la evolución de la mente humana a través de las herramientas". Al hablar de "era de la computadora" en realidad quieren decir que el instrumento sofisticado de la computadora y las etapas que condujeron a ella, han perfeccionado la mente humana. De aquí que al hombre moderno que usa la computadora u otros ingenios sofisticados se lo considera más inteligente que el hombre de tiempos pasados --por lo tanto más inteligente que los profetas y sus seguidores-- que no usaban esos aparatos.

Debido al papel rector del "progresismo", los evolucionistas, a partir de Darwin, se esforzaron por probar como cierta la teoría de "la evolución mental a través de las herramientas". Como se advirtió antes, siempre finalizaron en el fracaso. El principal método que emplearon para demostrar lo que denominaban "evolución mental" fue la correlación de la inteligencia de la persona con el volumen del cráneo. Como el volumen del cráneo de los monos era mucho más pequeño que el de los humanos, se podía afirmar que las herramientas usadas por los seres humanos forzaron a éstos a perfeccionar la capacidad mental, motivo por el cual aumentaron los volúmenes de sus cráneos. Esto es lo que los llevó a hacer diagramas de cráneos que van de los monos comunes a los humanos comunes, intentando llenar el gran hueco que separa a ambos con diversas falsificaciones y distorsiones. Ya examinamos en profundidad la historia de esto en la Primera Parte del libro.

Uno de los defensores más radicales de la evolución de la mente a través del uso de las herramientas fue el antropólogo evolucionista francés Paul Broca. Al sostener la creencia de que "las tribus primitivas tenían volúmenes cerebrales más pequeño debido a su retraso intelectual", dijo que las civilizaciones europeas alcanzaron mayor volumen cerebral gracias a la "civilización avanzada" a que dieron lugar. Fijó el punto de inflexión de esta "civilización europea avanzada" en el siglo XII. Empezó a excavar los cementerios de París para descubrir "cuánto habían aumentado los volúmenes cerebrales europeos" entre los siglos XII y XIX. Asumió que el promedio de los cráneos de los cadáveres enterrados en el siglo XII sería significativamente menor que el de los enterrados en el siglo XIX. Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos, sus averiguaciones finalizaron en un completo fracaso. El promedio de 1426 cc del siglo XII decreció a 1409 cc en el siglo XVIII y aumentó a 1462 cc en el siglo XIX. No obstante, un simple cálculo mostraba que las variaciones de los promedios eran un resultado natural de diferencias estadísticas.

En resumen, nunca se demostró que fuese cierta la teoría de que las herramientas usadas desarrollaran la mente humana y por lo tanto las civilizaciones que avanzaron técnicamente también hayan avanzado intelectualmente.


 

"El Mas Grande Deber Masonico..." y los Medios

de Comunicación Sociales

 

La información que suministramos en lo que escribimos hasta ahora indica de manera patente que la teoría de la evolución casi se ha convertido en la ideología oficial del orden mundial secular. Y todas y cada una de las ideologías de éste --sea de derecha o de izquierda-- se basa directamente en la evolución. A esto se debe que la teoría de la evolución se propague intensamente en todo el mundo y se imponga sobre la sociedad a pesar de las contradicciones y absurdos que la caracterizan.

En otras palabras, quienes apoyan la infundada teoría de la evolución y la promueven como algo demostrado, son las "fuerzas sociales" que consideran esencial la existencia de la misma para poder subsistir política y socialmente. El término "fuerzas sociales" incluye en su significado una amplia variedad de grupos, como fascistas, marxistas, capitalistas y racistas.

De todos modos, entre esos grupos hay una "fuerza central" particular que reconoce más que ninguna la importancia socio-política de la teoría de la evolución y por lo tanto concibe la popularidad de la misma no sólo como una necesidad sino como "el deber más grande". Esta "fuerza central" estuvo totalmente comprometida en la construcción del Nuevo Orden Secular y mantiene la continuidad de sus derivados, es decir, del marxismo, el fascismo, etc. Además posee una estructura interna disciplinada y muy jerárquica. En consecuencia, posee el aparato necesario para mantener el control social.

Por supuesto, estamos hablando de la masonería, una de las facciones que estableció el Nuevo Orden Secular y que, debido a la guerra que impulsó contra la religión, pasó a autoidolatrarse, llegando a recibir considerable apoyo de las principales clases de los países más "sobresalientes" del mundo.

En los capítulos anteriores subrayamos la guerra que llevó contra la religión y la importancia que le dio a la teoría de la evolución. Señalamos algunos puntos importantes de esa guerra contra la religión, la autoridad religiosa y el pensamiento religioso a lo largo de la historia.

No obstante, sería erróneo considerarla jugando ese papel en un momento exclusivo de la historia, pues aún está activa y mantiene insistentemente el compromiso con la guerra empeñada. Sin dudas, el revivir de la religión en todo el mundo --en palabras del escritor francés Gilles Keppel, autor de "La Revancha de Dios"-- es el comienzo del colapso de la masonería. Así y todo, esta situación no la convierte en pasiva. Por el contrario, hace que se vuelva más agresiva: está determinada a mantener el liderazgo en la larga guerra contra Dios, tanto en lo filosófico como en lo político.

Las publicaciones de hoy día de las logias masónicas están llenas de textos acerca de la historia de la lucha llevada contra la religión y poseen siempre el tono de la determinación ineludible de seguir con esa guerra. Por ejemplo, en uno de los textos de la Logia Masónica de Turquía que se titula "Lo que se puede lograr hoy día con las Logias Masónicas", se da el siguiente mensaje:

"Actualmente tenemos hermanos en todos los niveles de dirección y cubriendo importantes obligaciones. Todos ellos son responsables de cumplimentar sus deberes dentro de la estructura de los valores masónicos. Cuando pensamos acerca de los dogmas que nos cercan y vemos las agresiones sobre nuestras instituciones, incluso por parte de personas que se educaron en ellas, deberíamos creer que no hay límites en nuestros objetivos. Si no nos empeñamos a fondo en los campos político y social con el poder que tenemos, no estaríamos procediendo apropiadamente con respecto a nuestra historia gloriosa. Los masones de hoy día tienen que estar determinados a comprometerse con los hermanos que les precedieron prestando sus servicios a la masonería".225

En resumen, la guerra tiene que continuar como se la hizo en el pasado. Frente a esos objetivos tienen que ser especialmente sensibles esos hermanos que poseen influencia en los campos político y social.

En esta guerra el darwinismo ocupa un lugar destacado. El periódico "Mimar Sinan" publicado por la "Gran Logia Masónica de Turquía" revela el éxito logrado en la difusión de la teoría de la evolución, aunque aún no se ha alcanzado el resultado deseado.

La única teoría científica válida y aceptada en la actualidad tanto por los países desarrollados como por los subdesarrollados, es la darwinista. Sin embargo, ni la Iglesia ni otras religiones han colapsado aún. "La leyenda de Adán y Eva" se sigue exponiendo como enseñanza religiosa de los libros sagrados.226

En consecuencia, uno de los principales objetivos de los actuales masones es abolir lo que denominan "leyenda" de Adán y Eva. En otras palabras, intentan adoctrinar a las sociedades en la idea de que las de quienes siguen creyendo en esa "leyenda" son las resultantes de un proceso natural de ignorantes y obcecados que no tienen ningún objetivo ni interés por nada. De esta manera los masones niegan lisa y llanamente la Creación. Y para meter esa idea, el único camino que tienen es expandir ampliamente el darwinismo, objetivo logrado en el medio científico, donde la teoría de la evolución se convirtió en el paradigma básico de la biología moderna…

En resumen, una de las misiones importantes de la masonería es conseguir que la teoría de la evolución sea aceptada por la sociedad y por ese medio abolir la religión totalmente. Esta es la mejor precaución adoptada en el largo plazo contra el "revivir" religioso.

¿Hasta donde sera exitosa la Masoneria?

Sin duda, no tenemos que esperar que la masonería lleve el proceso de "lavado de cerebro" abiertamente. Esa práctica va absolutamente en contra de los métodos tradicionales de la organización. Un masón de la Logia Turca, Halil Mülküs, explica el método:

"La masonería no ejecuta nada ella misma. Muestra el camino a los individuos. Los que comparten los puntos de vista masónicos y los masones que contribuyen al desarrollo de nuevas ideas, llevan a la práctica sus profesiones en distintos niveles. Ejercen influencia en las universidades, son rectores, profesores, estadistas, ministros, médicos, abogados, etc.. Imponen los puntos de vista masónicos sobre la sociedad por medio de las instituciones donde están presentes".227

"LAVADO DE CEREBRO" A TRAVES DE LOS MEDIOS

DE COMUNICACIÓN Y DE LA POLITICA

Antes de discutir el papel de los medios de comunicación como una herramienta para el adoctrinamiento de los puntos de vista evolucionistas, será beneficioso explicar la función general de los mismos. Bajo la consigna "noticias = vida", los medios de comunicación aseguran reflejar lo que sucede en la vida real. De acuerdo a esto, los medios de comunicación se convierten en nuestros ojos y oídos que perciben el mundo exterior. Por lo tanto, así como confiamos en nuestros sentidos auditivo y visual, deberíamos confiar en los medios de comunicación.

No obstante, la realidad es distinta. La principal función de los medios de comunicación no es comunicar lo que ocurre efectivamente en el mundo real sino formatear nuestras mentes respecto al mundo exterior de una manera determinada. "Noticias = vida" resulta cierto en un sentido. Se exige que conozcamos el mundo exterior por medio de lo que se nos presenta como "noticias".

El conocido lingüista y científico norteamericano Noam Chomsky hizo el estudio más pormenorizado acerca de la función de los medios de comunicación en su libro "Necessary Illusions: Thought Control in Democratic Societies” (Ilusiones Necesarias: El Control de las Ideas en las Sociedades Democráticas). En esta obra revela como los medios de comunicación se convierten en una herramienta para controlar los procesos sociales de las ideas.

En primer lugar dice Noam Chomsky que en su país la democracia es un sistema totalmente distinto de lo que nosotros definimos como "democracia". Según él se trata de un sistema oculto y de un tipo de totalitarismo invisible, dado que el sistema funciona, obviamente, basado en el "consentimiento" público, aunque dicho "consentimiento" se forma como resultado del proceso de "lavado de cerebro" generado por medio de algunos "instrumentos".

Chomsky brinda notables ejemplos acerca del totalitarismo invisible, que también se puede llamar "totalitarismo democrático". Los ejemplos que da indican que los responsables de la política norteamericana usan eficientemente los medios de comunicación. En otras palabras, cuando deciden intervenir en el extranjero, primero aprovechan la magia irresistible de los mismos para preparar la opinión pública. Antes que nada, los dirigentes norteamericanos presentan al público como "demonios" los objetivos que quieren atacar, como Saddam, Noriega, grupos islámicos, los sandinistas, etc.. Para ello usan eficientemente distintos métodos de propaganda o técnicas psicológicas. En consecuencia, el público aplaude la invasión de un país extranjero por los soldados norteamericanos y da su consentimiento a las políticas formuladas por las distintas administraciones, aunque en realidad ese consentimiento lo establecen los aparatos políticos. Por esta razón Ckomsky define este sofisticado mecanismo totalitario como "elaboración del consentimiento".

Uno de los más formidables ejemplos de este método tuvo lugar durante el período gubernamental de Woodrow Wilson. Este ejemplo, considerado por Chomsky como "la primer operación de propaganda moderna de un gobierno", se lo puede esbozar como un plan para convencer al pueblo que dé el consentimiento para que el país marche a la guerra en la primera conflagración mundial. Durante los primeros años de la misma la mayoría de los norteamericanos estaban determinados a no participar. Sin embargo, a los centros de poder, que tenían una profunda influencia sobre el gobierno, les interesaba que se interviniese en el conflicto armado. Por lo tanto se formó una comisión, llamada Creel Comission, que se hizo cargo de la propaganda por cuenta del gobierno. La Creel Comission logró transformar en sólo seis meses a ese pueblo pasivo en otro de características histéricas con una fuerte voluntad por destruir a la nación alemana, ir a la guerra y salvar al mundo. Como producto de ese programa Norteamérica fue a la guerra.

Un teórico prominente de esta técnica totalitaria es Walter Lippmann, uno de los más conocidos columnistas norteamericanos. Es uno de los fundadores del Consejo de Relaciones Exteriores, importante institución extraoficial ocupada de la política exterior de los EEUU. Este señor se esforzó al máximo por desarrollar los mejores sistemas de control de las sociedades a través de las élites y sin que nada se le interponga en la tarea. Es por eso que Chomsky considera a Lippmann "el arquitecto de la teoría de la 'elaboración del consentimiento' para conseguir que el pueblo apruebe incluso decisiones no deseadas bajo la influencia de nuevas técnicas de propaganda". Lippmann argumenta que el gobierno de un estado debería ser manejado solamente por "un grupo especial de gente inteligente que sea capaz de asumir la responsabilidad, en tanto que la masa poblacional debería ser mantenida totalmente al margen de los mecanismos de decisión". De acuerdo con Lippmann, la gente no es más que "un rebaño estúpido" y no debe participar del proceso de administración (gubernamental) sino que tiene que permanecer como obediente seguidora de las decisiones. Chomsky enfatiza que este enfoque totalitario de Lippmann es muy similar a la teoría leninista.228 La política actual de los EEUU representa un sistema basado en lo que Lippmann indica como "elaboración del consentimiento".

Sin duda, esta situación señala una realidad acerca de las actuales democracias representadas por los EEUU y los países occidentales: en estos países la "soberanía" no está en manos de sus respectivos pueblos sino capturada, evidentemente, por el poder que controla el proceso de las ideas a nivel masivo.

En este contexto, los medios de comunicación son usados como una de las herramientas más importante para controlar el proceso de pensamiento. Por supuesto, no se puede poner bajo esta categoría a todos los medios de comunicación. No obstante, "los gigantes de entre los medios de comunicación", presentes en casi todos los países del mundo hoy día, caen en esa categoría de "herramientas controladoras". A esto se debe que en algunos casos, a pesar de la supuesta abierta oposición a los gobiernos, los medios de comunicación tienen íntimas relaciones con los poderes que están a cargo de los "gobiernos".

Es el momento entonces de pensar seriamente acerca de lo que los medios de comunicación imponen sobre la gente. Si éstos, como dice Chomsky, se usan como "un mecanismo de control del pensamiento", la respuesta a la pregunta de cuáles son los métodos de los que se valen para controlar nuestras formas de pensar, pasa a constituirse en algo muy importante.

Chomsky habla extensamente acerca de métodos de lavado de cerebros usados por los medios de comunicación en materia política. De todos modos, el "control sobre las ideas" no se limita solamente a cuestiones políticas puesto que los centros de poder que mantienen la supremacía del mundo occidental no representan solamente al sistema político sino también a los distintos puntos de vista que apoyan y sostienen al anterior. El poder que hoy día está establecido con una perspectiva antirreligiosa, es el que abolió la autoridad religiosa. Y ese poder puede seguir manteniéndose solamente si la sociedad continúa aceptando de manera generalizada los puntos de vista antirreligiosos. La aceptación de los puntos de vista religiosos y el ver a éstos como la única fuente legítima de conducta, es totalmente inaceptable para el sistema establecido.

Por ende, es inevitable que los medios de comunicación sean usados en contra de la religión como la herramienta más eficiente para el control de los procesos de pensamiento en las sociedades occidentales. Asimismo, el método más eficiente en el largo plazo para hacerle la guerra a la religión, es conseguir que la sociedad adopte la teoría de la evolución. Esto resulta también evidente de la experiencia del último siglo y medio.

 

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA TEORIA DE LA EVOLUCION

 

Cuando en la actualidad se analizan los medios de comunicación en Occidente, nos encontramos frecuentemente con noticias que se basan en la teoría de la evolución de Darwin. Periódicos y distintos medios de comunicación populares, prominentes y "respetados", promueven continuamente dicha teoría. El estilo utilizado siempre lleva el tono de una teoría absolutamente demostrada y que no deja ningún lugar para la discusión. El latiguillo usado con más frecuencia es "se descubrió finalmente el 'eslabón perdido' de la cadena de la evolución". En esos casos y especialmente, un cráneo "descubierto" en algún lugar remoto se convierte en una evidencia importante para la teoría de que el ser humano tiene sus ancestros en los monos.

La gente que no sabe nada acerca de la teoría de la evolución, ve a esas noticias como leyes absolutamente ciertas. La teoría que afirma que los organismos vivientes pasaron a existir por casualidad, es aceptada como una ley por todos aquellos que creen en la ciencia.

Esas noticias son transmitidas por los gigantes de entre los medios de comunicación a través de los periódicos locales en casi todos los países del mundo. Transmiten las noticias al respecto con una peculiaridad clásica que es común a casi todos los medios informativos: "De acuerdo a Time, un importante fósil descubierto llena el vacío en la cadena de la evolución", o "De acuerdo a Newsweek, los científicos nos esclarecieron acerca de los puntos no explicados de la evolución". Esas sentencias se convierten siempre en titulares. Es interesante observar que todas ellas apuntan a hacer que la sociedad acepte el proceso de evolución como un hecho demostrado. No obstante, lo que se presenta como hechos y evidencias comprobados, son las pruebas falsificadas de las que hablamos antes en otros capítulos.

Además de los medios de comunicación, se observa el mismo cuadro en las investigaciones científicas, en las enciclopedias y en los libros sobre biología. Casi todas esas fuentes presentan a la evolución como una realidad absoluta.

En resumen, los medios de comunicación que están bajo el control de las fuerzas seculares y académicas, mantienen completamente un punto de vista evolucionista y lo imponen sobre el público. Esta influencia es tan fuerte que, con el paso del tiempo, la teoría se convirtió en un tabú. La negación de la teoría de la evolución se presenta como algo que contradice a la ciencia y rechaza las realidades concretas. Por esta razón, especialmente desde el decenio de 1950, a pesar de todo lo que se reveló, explicó y proclamó abiertamente acerca de la teoría de la evolución, los órganos de prensa y las publicaciones científicas no expresan una sola palabra crítica.

Douglas Dewar, un conocido evolucionista, en su detallada investigación sobre los pájaros de la India, concluyó que las especies no se pueden transformar una en otra y explica también la fuerte relación entre la teoría de la evolución y los medios de comunicación:

"Solamente unas pocas personas pudieron concebir porqué para los evolucionistas es importante controlar los medios de comunicación. Hoy día no se ven muchos artículos en los diarios que se opongan a la teoría de la evolución. Por otra parte, la mayoría de los diarios religiosos están controlados por los modernistas que aceptan la fábula de 'los antepasados monos'… En términos generales, los editores de todos los periódicos consideran a la teoría de la evolución como un hecho comprobado y a los que la rechazan se los llama ignorantes y locos. Los periódicos son editados por los evolucionistas que evitan publicar cualquier artículo que critique mínimamente la teoría de la evolución… Los editores no publican ningún libro que se oponga a una teoría popular dado que provocaría objeciones desde distintos sectores de la sociedad". Y aunque el escritor esté dispuesto a pagar la publicación del caso, la compañía editora no le daría curso al entender que perdería crédito en la opinión pública. Por lo tanto la sociedad es informada solamente desde un punto de vista y las personas asumen entonces que la teoría de la evolución es un hecho comprobado.229

Algunas revistas como "Scientific American", "Nature", "Focus" y "National Geographic", son publicaciones sobre cuestiones biológicas y de las ciencias naturales respetadas en Occidente, que hacen de la teoría de la evolución su teoría oficial y la propagandizan como algo demostrado.

En Turquía esta misión es llevada a cabo por publicaciones "científicas" prominentes como "Bilim Teknik" (Ciencia y Técnica) y "Focus", las cuales encuentran inaceptable la más leve objeción a la teoría de la evolución. De esta manera se impone al público el engaño de la evolución.

Especialmente en Turquía, publicaciones importantes como "Milliyet", "Huriyet", "Sabah" y "Cumhuriyet" y sus asociados, propagan periódicamente la teoría de la evolución.

Bajo la denominación de "servicios culturales" estos diarios apoyaron también la publicación de libros sobre el tema. Por ejemplo, "Darwin para Principiantes" publicado por "Milliyet", alaba a Darwin y ataca a la religión. Presenta los puntos de vista de Darwin como realidades demostradas y llama a quienes los critican "ignorantes" y "estúpidos":

"Charles Darwin fue capaz de explicar el desarrollo de las especies cuando tenía 30 años. Presentó en conjunto las teorías de 'cambios concurrentes' y 'lucha por la vida' y aportó una explicación totalmente opuesta a la participación de Dios".

"En 1859 la teoría encontró la aceptación universal a pesar de su naturaleza dudosa. También estaban esos que se oponían a la misma. Básicamente, se traba de gente ignorante que no sabía nada de ciencia. Los sacerdotes esparcieron algunos rumores acerca de Darwin diciendo que era el hombre más peligroso de Europa. No sólo los clérigos estaban en contra la teoría de la evolución. Tampoco la aceptaban los científicos que creían en la creación según la tradición (religiosa)".

El estilo usado en estos párrafos es típico de la masonería tradicional, es decir, se trata de un estilo "Iluminista" aplicado para atacar la religión. ¡Esto evidencia que los medios de comunicación en Turquía no rechazan cumplir con la más grande exigencia masónica!

Los miembros masones de los medios de comunicación en Turquía, también son "ignorantes". Saben muy poco acerca de lo que propagan. Un artículo en "Cumhuriyet" fechado el 28/3/85 en el que reza "Dinçerler niega la antigüedad de 25 mil años de algunos fósiles", es un buen ejemplo. El periódico turco "Cumhuriyet" (El Republicano) conocido como un ferviente sostenedor de la teoría de la evolución, escribió en un artículo acerca de un comunicado distribuido en las escuelas por el Ministro de Educación, Vehbi Dinçerler:

"Los fósiles conocidos como hombre de Java, hombre de Pekín, hombre de Piltdown y hombre de Nebraska --los más importantes testimonios de los antropólogos modernos respetan la teoría de la evolución del ser humano-- son llamados fraudes científicos por el Ministerio de Educación".

En efecto, como analizamos en los capítulos anteriores, es un hecho comprobado que los hombres de Piltdown y Nebraska son fraudes. En 1950 se dieron cuenta que el llamado hombre de Piltdown fue preparado agregando una quijada de mono a un cráneo humano. Pero "Cumhuriyet" no sabía nada de esto que se demostró hace 30 años.

En realidad no resulta extraño dado que los "hechos" nunca han sido importantes para la teoría de la evolución. Lo importante es "dar vida" a la leyenda darwiniana, a pesar del examen a que ha sido sometida.

La propaganda diseminada por los medios de comunicación no se limita sólo a los periódicos. Los canales de televisión y las emisoras radiales también hacen una importante contribución a la propaganda de la evolución. El programa "La Cuarta Dimensión" emitido en Turquía, fue un notable ejemplo de cómo se maneja la propaganda de la teoría de la evolución en los canales televisivos. El programa repitió las mismas escenas acerca de la evolución durante cuatro semanas y llevó a cabo un proceso de lavado de cerebro, con el orgullo de dar cumplimiento al más grande "deber masónico".

 

DEBAJO DEL DISFRAZ "CIENTIFICO" DE LA CIENCIA

Los evolucionistas sacan muy buen provecho de los programas de lavado de cerebro de los medios de comunicación. La mayoría de la gente está casi totalmente convencida de la validez de la teoría. Por lo tanto nunca plantea preguntas que hacen al "¿cómo?" y al "¿por qué?" acerca de la teoría de la evolución, manteniendo la credibilidad.

En los libros más "científicos" acerca de la evolución, es tal la simplicidad con la que se explica el estadio de "transición del agua a la tierra" --uno de los puntos imposible de explicar en la teoría de la evolución--, que ni siquiera los evolucionistas lo creen. De acuerdo con la teoría de la evolución, la vida comenzó en el agua y los primeros animales que se desarrollaron en la tierra fueron peces. De acuerdo con la fábula evolucionista, ¡un día algunas especies de peces desplegaron la capacidad para salir del agua y moverse en la tierra! La teoría continúa diciendo que los peces que resolvieron vivir en la tierra, ¡tenían pies en vez de aletas y pulmones en vez de branquias!.

En la mayoría de los libros acerca de la evolución nadie explica "porqué" ni "cómo" ocurrió la transición. Incluso en las fuentes más científicas, los escritores saltan de improviso a conclusiones de este tipo: "y ocurrió la transición del agua a la tierra", sin suministrar una respuesta satisfactoria respecto a cómo operó el proceso.

Pero, ¿cómo ocurrió esa transformación?. Es obvio que un pez no puede sobrevivir fuera del agua durante más de uno o dos minutos. Si aceptamos que existió una época de sequía, como dicen los evolucionistas, y que por alguna razón los peces fueron arrastrados a la tierra, ¿que les habría sucedido a los mismos, si este proceso duró diez millones de años?. La respuesta es clara: los peces que dejaban el agua morirían inevitablemente muy poco tiempo después. Morirían todos, uno a uno. Nadie osaría decir: "Puede ser que después de cuatro millones de años algunos de los peces adquirieron repentinamente pulmones para poder sobrevivir". Sin duda, esta sería una afirmación ilógica.

Sin embargo, eso es lo que dicen exactamente los evolucionistas. "La transición del agua a la tierra", "la transición de la tierra al aire" y millones de otras "transiciones", son explicadas por medio de afirmaciones sin sentido. Los evolucionistas nunca mencionan cómo pasaron a existir órganos complejos como los ojos, los oídos, etc..

De todos modos, es muy fácil influir fuertemente en la gente ignorante poniéndole a esas mentiras el título de "científicas". Lo único que hay que hacer es bosquejar representaciones imaginarias de "la transición del agua a la tierra", acuñarlas y darles nombres en latín a los "nietos" que viven en la tierra y a las "criaturas intermedias", que en la mayoría de los casos son animales imaginarios. Entonces llega el momento de contar la mentira: "Eusthenopteron se transformó en Rhipitistion Crossopterygian, y luego en Ichthyostega después de un largo proceso de evolución". Si esto es dicho por un "científico" de aspecto serio, con anteojos de marcos negro, la afirmación se vuelve totalmente convincente para la mayoría de la gente. Los medios de comunicación comunican este invento a millones de personas de todo el mundo, cumpliendo el deber masónico con gran excitación. Para la mayoría de esa gente que no tiene ninguna otra opinión más que la dada por los medios de comunicación, las "evidencias rigurosas" que dan al respecto, se convierten en altamente satisfactorias.

Otro tipo de mentiras son los bosquejos de "reconstrucción" hechos por los evolucionistas. Cuando observamos las publicaciones de los evolucionistas nos encontramos con dibujos que representan "círculos familiares", donde se ven criaturas mitad humanas, mitad monos.

Por ejemplo, el fósil exhibido como el cráneo de un Australopithecus (Ardepithecus) es en realidad el fósil de un Homus Erectus descubierto en Koobi Fora en 1975. Estas criaturas de posición vertical, cuerpos belludos y rostros mitad de humanos y mitad de monos, fueron dibujados por los evolucionistas que se basaron en los fósiles supuestamente descubiertos. Sin embargo, esos dibujos no son confiables dado que un fósil sólo puede proporcionar información acerca de la estructura de los huesos.

Un científico nunca puede estimar cuánto pelo había sobre el cuerpo del fósil. Asimismo, esos fósiles no revelan ninguna información sobre la nariz, los oídos, los labios y el cabello. Sin embargo, en sus ilustraciones los evolucionistas señalan especialmente las narices y los labios, mitad de humanos, mitad de monos. Es así como los evolucionistas obtienen los dibujos de las formas transitorias imaginarias. Incluso bosquejan distintos tipos de rostros para un mismo tipo de cráneo.

El Australopithecus Robustus (Zinjanthropus) es un ejemplo bien conocido de ese tipo de ilustraciones. Tiene dibujado tres tipos de reconstrucciones, totalmente distinta una de otra. Como se mencionó en la Primera Parte, el imaginario "hombre de Nebraska", que está dibujado junto a su "círculo familiar", es un ejemplo de hasta donde puede llegar la capacidad imaginativa de los evolucionistas.

 

SERES "EXTRAÑOS"

Aparte de las ilustraciones producto de la imaginación, hay una manera indirecta de hacer propaganda a la teoría de la evolución. Las fábulas contadas durante décadas acerca de seres "extraños", son típicas de esa propaganda. Se pueden encontrar cientos de películas, miles de libros y decenas de miles de noticias en los medios informativos, respecto a seres "extraños". Hasta ahora no se brindó ninguna información concreta acerca de la existencia de tales criaturas. Así y todo la leyenda de los seres "extraños" son inyectadas insistentemente en la mente de las personas.

Uno de los mensajes más importantes de la propaganda hecha acerca de los seres "extraños", se refiere a la apariencia que revisten. Las ilustraciones los describen siempre con cuerpos fantásticos, algunos tienen un solo ojo, otros tienen tres cabezas y antenas. También describen a seres parecidos a pulpos o semejantes a una repugnante bola de carne.

Cuando se evalúe atentamente la propaganda de la teoría de la evolución, se verá fácilmente que las ilustraciones hechas respecto a los seres "extraños", buscan adoctrinar con la idea del proceso evolutivo: algunas cosas vivientes han evolucionado fortuitamente bajo determinadas condiciones de un planeta dado en una remota parte del universo. Estas criaturas pasaron por distintos procesos evolutivos bajo condiciones diferentes y casuales, finalizando con cuerpos totalmente modificados.

Las noticias acerca de los OVNIs, que no es otra cosa que fantasía, se ha hecho muy popular durante décadas, tanto en los medios informativos de Turquía como de Occidente, posiblemente debido al interés que la gente exhibe por las cuestiones misteriosas. A esto se debe que los "Yins" (o demonios), criaturas metafísicas a las que se refieren los libros sagrados, tengan también una "naturaleza misteriosa" para los seres humanos. No obstante, los "Yins" no son preferidos como temática de las películas, noticias o artículos. Se prefiere solamente aquellos seres "extraños" que expresen ideas no religiosas. Los "Yins" siempre recuerdan la Creación, pues los pasamos a conocer exclusivamente a partir de los libros sagrados. Por otra parte, los seres "extraños" tienen una ligazón con la teoría de la evolución.

En las fábulas de los seres "extraños" se dan muchos otros mensajes evolucionistas indirectos. Por lo tanto es fácil comprender las razones subyacentes en los esfuerzos que ponen los científicos evolucionistas que buscan demostrar la existencia de los mismos. Pero esos esfuerzos, sin embargo, consisten en ocuparse de especulaciones, ya que no pueden fundamentar los argumentos con evidencias.

Además, es interesante observar que los mensajes humanistas son dados a través de algunas películas y algunos libros referidos a seres "extraños". ¡La ideología humanista que barrunta que los seres humanos no se originan en un Creador, es el mensaje básico de los escenarios acerca de "la lucha que emprenden los terráqueos contra los invasores 'extraños'"!

Todos los temas de propaganda directa e indirecta de los evolucionistas, sean esquemas imaginarios, reconstrucciones, fábulas sobre OVNIs, etc., se vuelven populares por medio de la propaganda empleada por esos "científicos". La gente adhiere a éstos porque presupone que son autoridades en la materia y que son los mejores conocedores del tema.

Independientemente de que los "científicos" en cuestión generen esas mentiras e inventen todas las otras "evidencias" de la evolución, proceden así con el orgullo de estar cumpliendo un "deber sagrado".

Y para ellos es así porque son creyentes de una "religión darwiniana".

 

Conclusion: La Evolución es un Engaño

 

Hay muchas otras evidencias, como así también leyes científicas, que invalidan la evolución. Pero en este libro hemos discutido solamente algunas. Así y todo, deberían ser suficientes para revelar una verdad más importante: aunque vestida con la capa de la ciencia, la teoría de la evolución no es más que un engaño defendido solamente para beneficio de la filosofía materialista, un engaño basado no en la ciencia sino en el lavado de cerebro, la propaganda y el fraude.

Ahora resumiremos lo que hemos venido señalando.

 

LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN HA COLAPSADO

La teoría de la evolución se malogra con el primer paso. La razón es que los evolucionistas son incapaces de explicar incluso la formación de una sola proteína. Ni las leyes de la probabilidad ni las de la física y la química ofrecen posibilidad alguna a la formación fortuita de la vida.

Lógicamente, no puede resultar razonable que si no puede existir una sola proteína de manera casual, ni combinarse fortuitamente millones de ellas, haya sido ese el camino para la formación de millones de especies distintas.

Pero aunque a usted no le parezca lógico, los evolucionistas sí creen en esa fábula.

Sin embargo, es una simple creencia --o más bien una fe-- porque no cuentan con ninguna evidencia que verifique ese cuento. Nunca encontraron alguna forma transitoria, como ser una criatura semipez y semirreptil, o semirreptil y semipájaro. Tampoco son capaces de probar que una proteína, o incluso una simple molécula de aminoácido que compone una proteína, pudo haberse formado bajo lo que ellos llaman condiciones primordiales de la Tierra. Tampoco han podido lograr el éxito en tal sentido en sus laboratorios superequipados. Por el contrario, con su propio esfuerzo los evolucionistas han demostrado que jamás ha ocurrido algún proceso evolutivo ni pudo ocurrir en ninguna época en la Tierra.

LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN TAMPOCO PODRA

SER COMPROBADA EN EL FUTURO

En vista de todo lo dicho, de la única manera que se pueden consolar los evolucionistas es soñando con que la ciencia, con el tiempo, resolverá de algún modo todos estos dilemas. Sin embargo, la ciencia verificará siempre que esas pretensiones totalmente sin fundamentos están fuera de cuestión, independientemente del tiempo transcurrido. Por el contrario, el progreso de la ciencia deja expuesto de manera cada vez más clara y franca el sin sentido de las pretensiones de los evolucionistas.

Así ha sucedido hasta ahora. A medida que se fueron descubriendo más detalles sobre las estructuras y funciones de las células vivas, se volvió más abundantemente claro que la célula no es una composición simple formada azarosamente, como se pensaba de acuerdo a la comprensión primitiva de la biología en el tiempo de Darwin.

Con esta situación tan autoevidente, el negar el hecho de la creación y fundamentar los orígenes de la vida en coincidencias extremadamente improbables, para luego defender esas pretensiones con insistencia, puede volverse más tarde una fuente de gran humillación. Mientras cada vez queda más visible el rostro de la teoría de la evolución, y mientras la opinión pública pasa a ver cada vez más la verdad, no puede faltar mucho para que los ofuscados y fanáticos defensores de la evolución ya no se animen a dar la cara.

EL MAYOR OBSTACULO DE LA EVOLUCIÓN : EL ALMA

En el mundo hay muchas especies semejantes. Por ejemplo, hay muchos seres vivientes que se parecen a un caballo o a un gato y muchos insectos se asimilan entre ellos. Dichas similitudes no sorprenden a nadie.

Las semejanzas superficiales entre el ser humano y el mono, de algún modo, atrajo demasiado la atención. Este interés a veces era tan grande que algunos pasaban a creer en la falsa tesis de la evolución. En realidad, las similitudes superficiales entre los seres humanos y los monos no significan nada. La variedad de escarabajos conocida como rinoceronte, comparte ciertas semejanzas superficiales con los rinocerontes, pero sería risible buscar establecer algún tipo de vínculo evolutivo entre esas dos criaturas --una un insecto y la otra un mamífero-- sobre el fundamento del parecido.

No se puede decir que la similitud superficial hace que el mono esté más cerca del ser humano que otros animales. Realmente, si se considera el nivel de inteligencia, entonces la abeja que produce la estructura milagrosamente geométrica del panal, o la araña que construye ese milagro de ingeniería que es la telaraña, se puede decir que están más próximas al ser humano. Incluso en algunos aspectos son superiores.

Entre el ser humano y el mono hay una gran diferencia, independientemente de la simple semejanza exterior. Un mono es un animal y no hay ninguna diferencia respecto a un caballo o a un perro si se consideran los niveles de consciencia. El ser humano, en cambio, es un ser resuelto, que puede pensar, hablar, comprender, decidir y juzgar en consciencia. Todos estos rasgos son funciones del alma que posee el ser humano. El alma es la diferencia más importante que separa al ser humano de otras criaturas. Ninguna similitud física puede disminuir esa brecha entre el ser humano y otros seres vivientes. El único ser viviente en la naturaleza que tiene alma es el ser humano.

DIOS CREA SEGUN SU VOLUNTAD

¿Importaría realmente que el escenario propuesto por los evolucionistas haya tenido lugar? Para nada. La razón de ello es que cada etapa presentada por la teoría de la evolución y basada en la casualidad podía tener lugar solamente como resultado de un milagro. Incluso si la vida se produjo gradualmente a través de esa sucesión de etapas, cada una de ellas habría sido producida solamente por una voluntad consciente. No solamente es poco admisible que esas etapas hubiesen tenido lugar casualmente, sino que es imposible.

Si se dice que una molécula de proteína se había formado bajo las condiciones atmosféricas primitivas, hay que recordar que ya se había demostrado por medio de las leyes de la probabilidad, biológicas y químicas que esto no podía suceder por casualidad. Pero si se debe afirmar que fue producido, no hay ninguna otra alternativa más que admitir que debió su existencia a la voluntad de un Creador. La misma lógica se aplica a todas las hipótesis presentadas por los evolucionistas. Por ejemplo, no hay ninguna evidencia paleontológica, física, química o biológica, como así tampoco ninguna justificación lógica, que pruebe que el pez pasó del agua a la tierra para dar lugar a los animales terrestres por medio de esa transición. Pero si uno debe aceptar que los peces se treparon a la tierra firme y se convirtieron en reptiles, quien haya afirmado eso debería aceptar también la existencia de un Creador capaz de hacer que lo que El desea pase a existir mediante la simple palabra "sea". Cualquier otra explicación para un milagro así, es contradictoria y una violación de los principios de la lógica.

La realidad es clara y evidente. Toda la vida es el producto de un diseño perfecto y una creación superior. A su vez esto provee evidencia concreta de la existencia de un Creador, el Poseedor de poder, conocimiento e inteligencia infinitos.

Ese Creador es Dios, Señor de los cielos y de la tierra y de todo lo que hay entre ellos.

Conferencias internacionales de la "Fundación para la

 

Investigación de la Ciencia" (FIC) sobre el tema


 

"El Colapso de la Teoría de la Evolución: el Hecho de la Creación".

 

La propaganda de la evolución, que ha ganado impulso últimamente, es una seria amenaza a las creencias y valores morales nacionales. La FIC, que es plenamente consciente de esa realidad, se ha puesto en la tarea de informar al público turco acerca de la verdad científica en la materia.

 

Primera conferencia. Estambul. La primera de una serie de conferencias con invitados de otras partes del mundo organizadas por la FIC tuvo lugar en 1998. Titulada "El Colapso de la Teoría de la Evolución: El Hecho de la Creación", tuvo lugar en Estambul el 4/4/1998. Además de tener un gran éxito estuvieron presentes reconocidos expertos de todo el mundo y proveyó una plataforma donde fue cuestionada y refutada científicamente en Turquía, por primera vez, la teoría de la evolución. Gente de todos los segmentos de la sociedad turca participaron en la misma, lo cual llamó más la atención. Quienes no pudieron entrar a la sala siguieron la conferencia por el sistema televisivo colocado en el exterior.

En la conferencia participaron conocidos oradores turcos y del extranjero. Después de las disertaciones de los miembros de la Fundación, quienes revelaron las ulteriores motivaciones ideológicas subyacentes en la teoría de la evolución, se presentó un video documental.

Los doctores Duane Gish y Kenneth Cumming, dos autoridades en bioquímica y paleontología del Instituto de Investigación de la Creación (IIC) de Norteamérica, demostraron con pruebas substanciales que la teoría de la evolución no tenía ningún tipo de validez. Durante la conferencia, uno de los más estimados científicos turcos de hoy día, el doctor Cevat Babuna, ilustró los milagros en cada paso de la creación del ser humano con diapositivas que sacudieron hasta los cimientos la "hipótesis de la casualidad".

 

Segunda conferencia. Estambul. La segunda conferencia internacional fue realizada el 5/7/1998 en el Cemal Resist Rey Conference Hall de Estambul, tres meses después de la primera. Los oradores --seis norteamericanos y un turco-- expresaron cómo había sido invalidado el darwinismo por parte de la ciencia moderna. El auditorio, con una capacidad de mil personas, se vio desbordado por una audiencia mayor y extasiada por el tema.

El profesor de biología de la Universidad de Luisiana del Sur, Michael P. Girouard, explicó en su exposición titulada "¿Es Posible que la Vida Emerja por Casualidad?", por medio de distintos ejemplos, la complejidad de las proteínas -unidad básica de la vida- y concluyó que solamente pudieron pasar a existir como resultado de un diseño especial por la destreza en el mismo.

El profesor de química de la Universidad de Nueva Orleans, el Dr. Edward Boudreaux, subrayó en la disertación titulada "El Diseño en Química" que los elementos químicos deben haber sido ordenados deliberadamente por la creación con el objeto de que la vida exista.

Participó también el profesor de microbiología de la Universidad de Indiana y reconocido científico, Carl Fliermans, quien refutó las suposiciones evolucionistas a nivel de su especialidad al dirigir una investigación respaldada por el Departamento de Defensa norteamericano sobre "Neutralización de los Desechos Químicos por Medio de las Bacterias".

El profesor de anatomía de la Universidad de Washington, David Menton, en un discurso que acompañó con una muy interesante exposición por computadora, examinó las diferencias entre las anatomías de las plumas de los pájaros y las escamas de los reptiles, con lo que demostró la invalidez de la hipótesis que plantea que los pájaros evolucionaron a partir de los reptiles.

El profesor Duane Gish, conocido experto sobre la evolución, rechazó en su tesis, titulada "El Origen del Hombre", la evolución del ser humano a partir de los monos.

El presidente del IIC y conocido geólogo, profesor John Morris, trató en su discurso el compromiso filosófico e ideológico que apuntala a la evolución. Además explicó que dicha teoría se había convertido en un dogma y que sus defensores creen en el darwinismo con un fervor religioso.

La audiencia, después de escuchar a todos los oradores mencionados, pudo comprobar que la evolución es una creencia dogmática invalidada por la ciencia en todo sentido.

También atrajo un considerable interés la exhibición de carteles que esclarecían supuestos básicos de la evolución o evidencias de la creación.

 

Tercera conferencia. Ankara. La tercera conferencia internacional tuvo lugar en el hotel Sheraton de Ankara, el 12/7/1998. Participaron tres norteamericanos y un turco, quienes presentaron evidencias explícitas y substanciales por medio de las cuales las ciencias modernas invalidaron el darwinismo.

Aunque el salón de la conferencia se preparó para unas mil personas, el público superó la cifra de 2.500. También aquí se instalaron pantallas en el exterior para los que no pudieron entrar al salón auditorio. Se exhibieron los mismos carteles presentados en Estambul y al finalizar la conferencia los concurrentes, puestos de pie, ovacionaron a los oradores, lo cual demostraba que mucha gente anhelaba el esclarecimiento sobre las realidades científicas de la creación frente al engaño de la evolución.

Como resultado del éxito de esas conferencias internacionales, la FIC empezó a organizar actos similares en toda Turquía. Entre agosto y diciembre de 1998 se realizaron 21 conferencias en distintas ciudades. La Fundación continúa con ese accionar dentro de Turquía.

 

 

 

"¡Gloria a Ti! No sabemos más que lo que Tú nos has enseñado.

Tú eres, ciertamente, el Omnisciente, el Sabio"

(2: 32).

 


 

NOTAS

1 Cliff, Conner, "Evolution vs. Creationism: In Defense of Scientific Thinking," International Socialist Review (Monthly Magazine Supplement to the Militant)", November 1980

2 Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), Ankara: Meteksan Publishing Co., 1984, p. 61.

3 Michael J. Behe, Darwin's Black Box, New York: Free Press, 1996, pp. 232-233.

4 Richard Dawkins, The Blind Watchmaker, London: W. W. Norton, 1986, p. 159.

5 Dan Graves, Science of Faith: Forty-Eight Biographies of Historic Scientists and Their Christian Faith, Grand Rapids, MI, Kregel Resources.

6 Science, Philosophy, And Religion: A Symposium, 1941, CH.13.

7 J.De Vries, Essential of Physical Science, Wm.B.Eerdmans Pub.Co., Grand Rapids, SD 1958, p. 15.

8 H. S. Lipson, "A Physicist's View of Darwin's Theory", Evolution Trends in Plants, Vol 2, No. 1, 1988, p. 6.

9 Aunque Darwin pretendió que su teoría era totalmente independiente de la de Lamarck, gradualmente se fue apoyando en las afirmaciones de éste. En particular, la sexta y última edición de "El Origen de las Especies" está llena de los ejemplos de Lamarck sobre "rasgos adquiridos por la herencia". Ver: Benjamin Farrington, What Darwin Really Said, New York: Schocken Books, 1966, p. 64.

10 Steven M. Stanley, Macroevolution: Pattern and Process, San Francisco: W. H. Freeman and Co. 1979, p. 35, 159.

11 Colin Patterson, "Cladistics", Interview with Brian Leek, Peter Franz, March 4, 1982, BBC.

12 Stephen Jay Gould, "The Return of Hopeful Monsters", Natural History, vol 86, July-August 1977, p. 28.

13 Charles Darwin, The Origin of Species: A Facsimile of the First Edition, Harvard University Press, 1964, p. 189.

14 Charles Darwin, The Origin of Species, p. 177.

15 B. G. Ranganathan, Origins?, Pennsylvania: The Banner Of Truth Trust, 1988.

16 Warren Weaver, "Genetic Effects of Atomic Radiation", Science, Vol 123, June 29, 1956, p. 1159.

17 Gordon R. Taylor, The Great Evolution Mystery, New York, Harper & Row, 1983, p. 48.

18 Michael Pitman, Adam and Evolution, London: River Publishing, 1984, p. 70.

19 Charles Darwin, The Origin of Species: A Facsimile of the First Edition, Harvard University Press, 1964, p. 179.

20 Charles Darwin, The Origin of Species, p. 172, 280.

21 Derek V. Ager, "The Nature of the Fossil Record", Proceedings of the British Geological Association, vol 87, 1976, p. 133.

22 Mark Czarnecki, "The Revival of the Creationist Crusade", MacLean's, January 19, 1981, p. 56.

23 T. Neville George, "Fossils in Evolutionary Perspective", Science Progress, vol 48, January 1960, pp. 1, 3.

24 David Raup, "Conflicts Between Darwin and Paleontology", Bulletin, Field Museum of Natural History, Vol 50, January 1979, p. 24.

25 Richard Monastersky, "Mysteries of the Orient", Discover, April 1993, p. 40.

26 Richard Dawkins, The Blind Watchmaker, London: W. W. Norton 1986, p. 229.

27 Douglas J. Futuyma, Science on Trial, New York: Pantheon Books, 1983. p. 197.

28 Charles Darwin, The Origin of Species: A Facsimile of the First Edition, Harvard University Press, 1964, p. 302.

29 Stefan Bengston, Nature, Vol. 345, 1990, p. 765.

30 Gerald T. Todd, "Evolution of the Lung and the Origin of Bony Fishes: A Casual Relationship", American Zoologist, Vol 26, No. 4, 1980, p. 757.

31 R. L. Carroll, Vertebrate Paleontology and Evolution, New York: W. H. Freeman and Co. 1988, p. 4.

32 Edwin H. Colbert, M. Morales, Evolution of the Vertebrates, New York: John Wiley and Sons, 1991, p. 99.

33 Jean-Jacques Hublin, The Hamlyn Encyclopædia of Prehistoric Animals, New York: The Hamlyn Publishing Group Ltd., 1984, p. 120.

34 Jacques Millot, "The Coelacanth", Scientific American, Vol 193, December 1955, p. 39.

35 Bilim ve Teknik Magazine, November 1998, No: 372, p. 21.

36 Robert L. Carroll, Vertebrate Paleontology and Evolution, New York: W. H. Freeman and Co., 1988, p. 198.

37 Engin Korur, "Gizlerin ve Kanatlarin Sirri"(The Mystery of the Eyes and the Wings), Bilim ve Teknik, No 203, October 1984, p. 25.

38 Nature, vol 382, August,1, 1996, p. 401.

39 Carl O. Dunbar, Historical Geology, New York: John Wiley and Sons, 1961, p. 310.

40 L. D. Martin, J. D. Stewart, K. N. Whetstone, The Auk, Vol 98, 1980, p. 86.

41 L. D. Martin, J. D. Stewart, K. N. Whetstone, The Auk, Vol 98, 1980, p. 86; L. D. Martin "Origins of Higher Groups of Tetrapods", Ithaca, New York: Comstock Publising Association, 1991, pp. 485, 540.

42 S. Tarsitano, M. K. Hecht, Zoological Journal of the Linnaean Society, Vol 69, 1985, p. 178; A. D. Walker, Geological Magazine, Vol 177, 1980, p. 595.

43 Pat Shipman, "Birds do it... Did Dinosaurs?", New Scientist, February 1, 1997, p. 31.

44 "Old Bird", Discover, March 21, 1997.

45 "Old Bird", Discover, March 21, 1997.

46 Pat Shipman, "Birds Do It... Did Dinosaurs?", p. 28.

47 S. J. Gould & N. Eldredge, Paleobiology, Vol 3, 1977, p. 147.

48 Pat Shipman, "Birds Do It... Did Dinosaurs?", p. 28.

49 Pat Shipman, "Birds Do It... Did Dinosaurs?", p. 28.

50 Roger Lewin, "Bones of Mammals, Ancestors Fleshed Out", Science, vol 212, June 26, 1981, p. 1492.

51 George Gaylord Simpson, Life Before Man, New York: Time-Life Books, 1972, p. 42.

52 R. Eric Lombard, "Review of Evolutionary Principles of the Mammalian Middle Ear, Gerald Fleischer", Evolution, vol 33, December 1979, p. 1230.

53 David R. Pilbeam, "Rearranging Our Family Tree", Nature, June 1978, p. 40.

54 Earnest A. Hooton, Up From The Ape, New York: McMillan, 1931, p. 332.

55 Malcolm Muggeridge, The End of Christendom, Grand Rapids, Eerdmans, 1980, p. 59.

56 Stephen Jay Gould, "Smith Woodward's Folly", New Scientist, February 5, 1979, p. 44.

57 Kenneth Oakley, William Le Gros Clark & J. S, "Piltdown", Meydan Larousse, vol 10, p. 133.

58 Stephen Jay Gould, "Smith Woodward's Folly", New Scientist, April 5, 1979, p. 44.

59 W. K. Gregory, "Hesperopithecus Apparently Not An Ape Nor A Man", Science, Vol 66, December 1927, p. 579.

60 Philips Verner Bradford, Harvey Blume, Ota Benga: The Pygmy in The Zoo, New York: Delta Books, 1992.

61 David Pilbeam, "Humans Lose an Early Ancestor", Science, April 1982, pp. 6-7.

62 Solly Zuckerman, Beyond The Ivory Tower, New York: Toplinger Publications, 1970, pp. 75-94.

63 Charles E. Oxnard, "The Place of Australopithecines in Human Evolution: Grounds for Doubt", Nature, Vol 258, p. 389.

64 Fred Spoor, Bernard Wood, Frans Zonneveld, "Implication of Early Hominid Labryntine Morphology for Evolution of Human Bipedal Locomotion", Nature, Vol 369, June 23, 1994, pp. 645-648.

65 Holly Smith, American Journal of Physical Antropology, Vol 94, 1994, pp. 307-325.

66 Fred Spoor, Bernard Wood, Frans Zonneveld, "Implication of Early Hominid Labryntine Morphology for Evolution of Human Bipedal Locomotion", Nature, vol 369, June 23, 1994, p. 645-648.

67 Tim Bromage, New Scientist, vol 133, 1992, p. 38-41.

68 J. E. Cronin, N. T. Boaz, C. B. Stringer, Y. Rak, "Tempo and Mode in Hominid Evolution", Nature, Vol 292, 1981, p. 113-122.

69 C. L. Brace, H. Nelson, N. Korn, M. L. Brace, Atlas of Human Evolution, 2.b. New York: Rinehart and Wilson, 1979.

70 Alan Walker, Scientific American, vol 239 (2), 1978, p. 54.

71 Marvin Lubenow, Bones of Contention, Grand Rapids, Baker, 1992, p. 83.

72 Boyce Rensberger, The Washington Post, November 19, 1984.

73 Boyce Rensberger, The Washington Post, November 19, 1984.

74 Richard Leakey, The Making of Mankind, London: Sphere Books, 1981, p. 62.

75 Marvin Lubenow, Bones of Contention, Grand Rapids, Baker, 1992. p. 136.

76 Erik Trinkaus, "Hard Times Among the Neanderthals", Natural History, vol 87, December 1978, p. 10; R. L. Holloway, "The Neanderthal Brain: What Was Primitive", American Journal of Physical Anthropology Supplement, Vol 12, 1991, p. 94.

77 Alan Walker, Science, vol 207, 1980, p. 1103.

78 A. J. Kelso, Physical Antropology, 1st ed., New York: J. B. Lipincott Co., 1970, p. 221; M. D. Leakey, Olduvai Gorge, Vol 3, Cambridge: Cambridge University Press, 1971, p. 272.

79 S. J. Gould, Natural History, Vol 85, 1976, p. 30.

80 Time, November 1996.

81 L. S. B. Leakey, The Origin of Homo Sapiens, ed. F. Borde, Paris: UNESCO, 1972, p. 25-29; L. S. B. Leakey, By the Evidence, New York: Harcourt Brace Jovanovich, 1974.

82 "Is This The Face of Our Past", Discover, December 1997, pp. 97-100.

83 A. J. Kelso, Physical Anthropology, 1.b., 1970, pp. 221; M. D. Leakey, Olduvai Gorge, Vol 3, Cambridge: Cambridge University Press, 1971, p. 272.

84 Donald C. Johanson & M. A. Edey, Lucy: The Beginnings of Humankind, New York: Simon & Schuster, 1981, p. 250.

85 Science News, Vol 115, 1979, pp. 196-197.

86 Ian Anderson, New Scientist, Vol 98, 1983, p. 373.

87 Russell H. Tuttle, Natural History, March 1990, pp. 61-64.

88 Ruth Henke, "Aufrecht aus den Baumen", Focus, Vol 39, 1996, p. 178.

89 Elaine Morgan, The Scars of Evolution, New York: Oxford University Press, 1994, p. 5.

90 Solly Zuckerman, Beyond The Ivory Tower, New York: Toplinger Publications, 1970, p. 19.

91 "Hoyle on Evolution", Nature, Vol 294, November 12, 1981, p. 105.

92 Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), Ankara: Meteksan Publishing Co., 1984, p. 64.

93 W. R. Bird, The Origin of Species Revisited. Nashville: Thomas Nelson Co., 1991, p. 304.

94 W. R. Bird, The Origin of Species Revisited. Nashville: Thomas Nelson Co., 1991, p. 305.

95 J. D. Thomas, Evolution and Faith. Abilene, TX, ACU Press, 1988. p. 81-82.

96 Robert Shapiro, Origins: A Sceptics Guide to the Creation of Life on Earth, New York, Summit Books, 1986. p.127.

97 Fred Hoyle, Chandra Wickramasinghe, Evolution from Space, New York, Simon & Schuster, 1984, p. 148.

98 Fred Hoyle, Chandra Wickramasinghe, Evolution from Space, p. 130.

99 Fabbri Britannica Bilim Ansiklopedisi (Fabbri Britannica Science Encyclopaedia), vol 2, No 22, p. 519.

100 Richard B. Bliss & Gary E. Parker, Origin of Life, California: 1979, p. 14.

101 Stanley Miller, Molecular Evolution of Life: Current Status of the Prebiotic Synthesis of Small Molecules, 1986, p. 7.

102 Kevin Mc Kean, Bilim ve Teknik, No 189, p. 7.

103 J. P. Ferris, C. T. Chen, "Photochemistry of Methane, Nitrogen, and Water Mixture As a Model for the Atmosphere of the Primitive Earth", Journal of American Chemical Society, vol 97:11, 1975, p. 2964.

104 "New Evidence on Evolution of Early Atmosphere and Life", Bulletin of the American Meteorological Society, vol 63, November 1982, p. 1328-1330.

105 Richard B. Bliss & Gary E. Parker, Origin of Life, California, 1979, p. 25.

106 W. R. Bird, The Origin of Species Revisited, Nashville: Thomas Nelson Co., 1991, p. 325.

107 Richard B. Bliss & Gary E. Parker, Origin of Life, California: 1979, p. 25.

108 Richard B. Bliss & Gary E. Parker, Origin of Life, California: 1979, p. 25.

109 S. W. Fox, K. Harada, G. Kramptiz, G. Mueller, "Chemical Origin of Cells", Chemical Engineering News, June 22, 1970, p. 80.

110 Frank B. Salisbury, "Doubts about the Modern Synthetic Theory of Evolution", American Biology Teacher, September 1971, p. 336.

111 Paul Auger, De La Physique Theorique a la Biologie, 1970, p. 118.

112 Francis Crick, Life Itself: It's Origin and Nature, New York, Simon & Schuster, 1981, p. 88.

113 Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), Ankara: Meteksan Publishing Co., 1984, p. 39.

114 Homer Jacobson, "Information, Reproduction and the Origin of Life", American Scientist, January 1955, p.121.

115 Reinhard Junker & Siegfried Scherer, "Entstehung Gesiche Der Lebewesen", Weyel, 1986, p. 89.

116 Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis. London: Burnett Books, 1985, p. 351.

117 Chandra Wickramasinghe, Interview in London Daily Express, August 14, 1981.

118 Pierre-P Grasse, Evolution of Living Organisms, New York: Academic Press, 1977, p. 103.

119 Pierre-P Grasse, Evolution of Living Organisms, p. 107.

120 Norman Macbeth, Darwin Retried: An Appeal to Reason. Boston: Gambit, 1971, p. 101.

121 Loren C. Eiseley, The Immense Journey, Vintage Books, 1958, p. 186.

122 Charles Darwin, The Origin of Species: A Facsimile of the First Edition, Harvard University Press, 1964, p. 184.

123 Norman Macbeth, Darwin Retried: An Appeal to Reason, Harvard Common Press, New York: 1971, p. 33.

124 Norman Macbeth, Darwin Retried: An Appeal to Reason, p. 36.

125 Loren Eiseley, The Immense Journey, Vintage Books, 1958. p. 227.

126 Stuart B. Levy, "The Challange of Antibiotic Resistance", Scientific American, March 1998, p. 35.

127 Medical Tribune, December 29, 1988, pp. 1, 23.

128 Francisco J. Ayala, "The Mechanisms of Evolution", Scientific American, Vol 239, September 1978, p. 64.

129 S. R. Scadding, "Do ‘Vestigial Organs’ Provide Evidence for Evolution?", Evolutionary Theory, Vol 5, May 1981, p. 173.

130 The Merck Manual of Medical Information, Home edition, New Jersey: Merck & Co., Inc. The Merck Publishing Group, Rahway, 1997.

131 H. Enoch, Creation and Evolution, New York: 1966, pp. 18-19.

132 Frank Salisbury, "Doubts About the Modern Synthetic Theory of Evolution", American Biology Teacher, September 1971, p. 338.

133 Michael Denton, Evolution: A Theory in Crisis. London, Burnett Books, 1985, p. 145.

134 W. R. Bird, The Origin of Species Revisited, Thomas Nelson Co., Nashville: 1991, pp. 98-99; Percival Davis, Dean Kenyon, Of Pandas and People, Haughton Publishing Co., 1990, pp. 35-38.

135 W. R. Bird, The Origin of Species Revisited, pp. 98-99, 199-202.

136 Michael Denton. Evolution: A Theory in Crisis. London: Burnett Books, 1985, pp. 290-91.

137 G. G. Simpson, W. Beck, An Introduction to Biology, New York, Harcourt Brace and World, 1965, p. 241.

138 Keith S. Thompson, "Ontogeny and Phylogeny Recapitulated", American Scientist, Vol 76, May/June 1988, p. 273.

139 Francis Hitching, The Neck of the Giraffe: Where Darwin Went Wrong, New York: Ticknor and Fields 1982, p. 204.

140 Richard Lewontin, "The Demon-Haunted World", The New York Review of Books, January 9, 1997, p. 28.

141 Robert Shapiro, Origins: A Sceptics Guide to the Creation of Life on Earth. Summit Books, New York: 1986, p. 207.

142 Hoimar Von Dithfurt, Im Anfang War Der Wasserstoff (Secret Night of the Dinosaurs), Vol 2, p. 64.

143 Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), Ankara: Meteksan Publishing Co., 1984, p. 61.

144 Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), p. 61.

145 Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), p. 94.

146 Peter Burke, History and Social Theory, New York: Cornell University Press, 1992, pp. 85-86.

147 Edward W.Said, Orientalism, NewYork: Vintage Books, 1979.

148 Para los modelos teóricos de los sistemas mundiales, ver: Immanuel Wallerstein, The Modern World System, I,II, III, New York: Academic Press, 1974, 1980, 1988.

149 La creación de los cielos y de la tierra en seis días se menciona en varios versículos coránicos (7:54, 10:3, 11:7, 25:59, 32:4, y.57:4). De cualquier modo, el Corán corrige un error de interpretación que aparece en la Biblia, pues allí se afirma que Dios descansó el séptimo día después de crear el universo en seis días. Se advierte ese defecto cuando leemos en el Corán, en 50:38: Creamos los cielos, la tierra y lo que entre ellos está en seis días, sin sufrir cansancio.

150 Eustace Mullins, The World Order: Our Secret Rulers, 2nd edition, Staunton: Ezra Pound Institute of Civilization, 1992, p. 4.

151 Michael Howard, The Occult Conspiracy: The Secret History of Mystics, Templars, Masons and Occult Societies, 1st edition, London: Rider, 1989, p. 63.

152 Lewis Spence, The Encylopedia of the Occult: A Compendium of Information on; The Occult Sciences, Occult Personalities, Psychic Science, Magic, Spiritism and Mysticism, London: Bracken Books, 1988, p. 223.

153 Harun Yahya, New Masonic Order: True History of 500 Years of the World and Secret Rulers of the World Order (Yeni Masonik Düzen: Dünyanin 500 Yillik Gerçek Tarihi ve Dünya Düzeni'nin Gizli Yoneticileri), 2nd edition, Istanbul: Vural Publishing, March 1997, pp. 92-189.

154 Idem

155 Para observar la relación del Iluminismo y la Revolución Francesa con la masonería, ver: Harun Yahya, New Masonic Order: True History of 500 Years of the World and Secret Rulers of the World Order (Yeni Masonik Düzen: Dünyanin 500 Yillik Gerçek Tarihi ve Dünya Düzeniínin Gizli Yˆneticileri), 2nd edition, Istanbul: Vural Publishing, March 1997, pp. 203-215.

156 Michael Howard, The Occult Conspiracy: The Secret History of Mystics, Templars, Masons and Occult Societies, 1st edition, London: Rider, 1989, p. 69.

157 Garibaldi alcanzó el grado 33 de la masonería en el Consejo Supremo de Italia en 1863. Fue elegido como Gran Maestro Masón. La logia masónica N° 542, establecida en la cuenca de Nueva York, pasó a llevar el nombre "Garibaldi", en su memoria, después de muerto. Mazzini promovió sus ideales masónicos durante años y fue elegido Gran Maestro del Gran Oriente Italiano en 1867. La inauguración de la estatua de Mazzini en Roma contó con la presencia de tres mil masones. William R.Denslow, 10.000 Famous Freemasons, Richmond: Macoy Publishing & Masonic Supply Co., 1957.

158 Encyclopedia Judaica, Vol. 14, p. 314.

159 Harun Yahya, New Masonic Order: True History of 500 Years of the World and Secret Rulers of the World Order (Yeni Masonik Düzen: Dünyanin 500 Yillik Gerçek Tarihi ve Dünya Düzeniínin Gizli Yˆneticileri), 2nd edition, Istanbul: Vural Publishing, March 1997, p. 160.

160 La teoría de los estratos geológicos fue presentada por primera vez por Carlos Lyell. Luego fue utilizada por todos los evolucionistas para la interpretación de los fósiles de organismos vivientes, pero investigaciones posteriores demostraron que no era válida. Los "estratos geológicos" no se encuentran en la secuencia que esperaban los evolucionistas, para que reflejasen el proceso evolutivo. Por el contrario, hay secuencias muy distintas en diversas partes del mundo. En realidad, los fósiles presentes en esos estratos incluso están colocados en un orden que refuta los supuestos evolucionistas: los fósiles de las llamadas especies primitivas se encontraron en muchas partes del mundo en los estratos superiores, en vez de hallarse allí las especies más avanzadas. Para una información más detallada ver: Henry M.Morris, Evolution and the Modern Christian, Phillipsburg, New Jersey: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1988, p. 35; Henry M.Morris, The Twilight of Evolution, Grand Rapids: Baker Book House, 1967, p. 54; B.G.Ranganathan, Origins?, Pennsylvania: The Banner of Truth Trust, 1988, p. 28.

161 Stephen Jay Gould, Ever Since Darwin, New York: Norton, 1977, pp. 149-150.

162 Glen McLean, Roger Oakland, Larry McLean, The Evidence for Creation: Examining The Origin of Planet Earth, Pittsburgh: Full Gospel Bible Institute, Whitaker House, 1989, p. 94.

163 Desmond King-Hele, Doctor of Revolution: The Life and Times of Erasmus Darwin, London: Faber & Faber, 1977, p. 361.

164Henry M.Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution/Conflict, 8th edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 178.

165 William R.Denslow, 10.000 Famous Freemasons, Vol.1, Richmond: Macoy Publishing & Masonic Supply Co., 1957, p. 285.

166 Idem

167 Henry M.Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution/Conflict, 8th edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 198. La sociedad "Iluminati", fundada en Baviera, Alemania, en 1776, era un tipo de logia masónica. Su fundador, un judío llamado Adam Weishaupt, expone así los propósitos de la misma: (1) Hacer colapsar todos los gobiernos y monarquías estables; (2) Abolir todo tipo de propiedad individual, así como los derechos de herencia; (3) Abolir la vida familiar y el matrimonio, estableciendo un sistema de educación común para los niños; (4) Destruir todas las religiones divinas (ver: Eustace Mullins, The World Order: Our Secret Rulers, 2nd edition Staunton: Ezra Pound Institute of Civilisation, 1992, p. 5; Lewis Spence, The Encyclopedia of the Occult: A Compendium of Information on; The Occult Sciences, Occult Personalities, Psychic Science, Magic, Spiritism and Mysticism, London: Bracken Books, 1988, p. 223)

168 Henry M.Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution/Conflict, 8th edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 198.

169 C.L., Opposition to Masonry (Mason Aleyhtarligi), Mimar Sinan, Year 4, No 13, 1973, pp. 87-88.

170 Incluso los evolucionistas contemporáneos aceptan que el libro de Darwin "El Origen de las Especies" no brinda ninguna información acerca del real origen de las especies. Ernst Mayr, fundador de la teoría sintética moderna, señala este hecho en su libro "Origen Sistemático de las Especies".

171 David Norman Menton, Species, Speciation and the Genesis Kind, Missouri: Missouri Association for Creation, 1991.

172 Henry M.Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution/ Conflict, 8th Edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 60.

173 Respecto a la masonería de Huxley ver: Albert G.Mackey, Charles Darwin and Freemasonryî, An Encyclopedia of Freemasonry, Vol III, New York: The Masonic History Company, 1921. La Real Sociedad, es decir, La Real Sociedad de Londres Para el Progreso del Conocimiento Natural, fue fundada en 1662. Sin excepción, todos los miembros de la misma son masones. Ver: John J.Robinson, Born in Blood: The Lost Secrets of Freemasonry, New York: M.Evans & Company, 1989, p. 285.

174 Acerca del apoyo dado por la Real Sociedad al darwinismo, ver: Henry M.Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution/ Conflict, 8th Edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, pp. 156-157.

175 Acerca de la confiabilidad de los métodos evolucionistas para evaluar la edad de la Tierra, ver: Book I, Chapter 4: The Real Age of Earth and Methods for Dating.

176 Alaeddin Senel, Race & Racism (Irk ve Irkçilik Düsüncesi), Ankara: Science & Art Publishing Co. (Bilim ve Sanat Yayinlari), 1993, p. 20.

177 Jeremy Rifkind, Algeny, Viking Press, New York, 1983, p.86; Henry M.Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution/Conflict, 8th edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 54.

178 Selami Isindag, "Difficulty in Knowledge Progress and Freemasonry" (Bilginin Gelismesinde Engeller ve Masonluk), Turkey Free and Accepted Masons Grand Lodge (Türkiye Hür ve Kabul Edilmis Masonlari Büyük Locasi), 1962 Year Agenda, Istanbul, 1962, p. 31.

179 Idem, p. 32.

180 Idem, p. 33.

181 Idem, p. 35.

182 Idem, p. 36.

183 Idem, pp. 39-40.

184 Idem, pp. 42-43.

185 Idem, p. 41.

186 Idem, p.44.

187 Nur Safa Tekyeliban, "Taassuba Karsi Mücadele: Gambetta Biraderin 8 Temmuz 1875 günü Clemente Amitie Locasiínda Yaptigi Konusmadan" (Struggle Against Bigotry: Gambetta Brotherís Speech in Clemente Amitie Lodge in July 8th, 1875), Dogus Kolu Yilligi: Ankara Dogus Mahfili Çalismalari, 1962, Ankara: Kardes Press, 1963, p. 19.

188 Creation Magazine, March/ May 1992.

189 Este libro está publicado solamente en Internet. Kent Hovind, The False Religion of Evolution,

http://www.hsv.tis.net/~ke4vol/evolve/ndxng.html.

190 Jerry Bergman, Creation Ex Nihilo, Vol. 16, No: 1, December 1993-February 1994, p. 49; Carl Sifakis, Benga, Ota: The Zoo Manî, American Eccentrics: Facts on File, New York, 1984, p. 253.

191 Lalita Prasad Vidyarthi, "On Race and Racism: A New Look at the Old Question", Racism, Science and Pseudo-Science, Unesco, Vendome, 1983, p. 54.

192 Benjamin Farrington, What Darwin Really Said, London: Sphere Books, 1971, pp. 54-56.

193 J.H.M. Beattie, R. Godfrey Lienhardt, Studies in Social Anthropology: Essays in Memory of E.E. Evans-Pritchard, Oxford: Clarendon Press, 1975, pp. 10-11.

194 Kenneth J. Hsu, Letter to the Editor, Geology, April 1987, p. 377

195 Henry M. Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/Evolution Conflict, 8.b. Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 70

196 Idem

197 La teoría más conocida que trata a la raza negra como primitiva, es la presentada por el pensador racista francés, Arthur de Gobineau. Ver: Alaeddin Senel, Irk ve Irkçilik Düsüncesi (Race and the Thought of Racism), Ankara: Science and Art House, 1993 pp. 85-90.

198 Thomas F. Gossett, Dace: The History of an Idea in America, Dallas: Jouthern Methodist University Press, 1963 p.188

199 Henry Fairfield Osborn, ìThe Evolution of Human Racesî, Natural History, January/ February 1926; Natural History, re-printing April 1980, p. 129.

200 Stephen Jay Gould, Human Equality Is a Contingent Fact of History, Natural History, November 1984, p. 28.

201 Daniel Gasman, The Scientific Origins of National Socialism: Social Darwinism in Ernest Haeckel and the German Monist League, New York: American Elsevier Press, 1971, p. xvi, xvii.

202 Alaeddin Senel, Irk ve Irkçilik Düsüncesi (Race and Thought of Racism), Ankara: Science and Art House, 1993, p. 61.

203 Burns, Cagdas Siyasal Düsünceler (Contemporary Political Thoughts) 1850-1950, p.446; Alaeddin Senel, Irk ve Irkçilik Düsüncesi (Race and the Thought of Racism), Ankara: Science and Art House, 1993, p. 62-63.

204 L.H.Gann, "Adolf Hitler: The Complete Totalitarian", The Intercollegiate Review, Fall 1985, p. 24; Henry M. Morris, The Long War Against God: The History and Impact of the Creation/ Evolution Conflict, 8th edition, Michigan: Baker Book House, March 1996, p. 78.

205 Ben Macintyre, Forgotten Fatherland: The Search for Elisabeth Nietzsche, New York: Farrar Straus Giroux, 1992, p. 28.

206 Daniel Gasman, The Scientific Origins of National Socialism: Social Darwinism in Ernst Haeckel and the German Monist League, New York: American Elsevier Press, 1971, p. 168.

207 Carl Cohen, Communism, Fascism and Democracy, New York: Random House Publishing, 1967, p. 386.

208 Ayse Nur Kˆküˆz, "Gene-Ethics Genetics: Taming of the Human Race" (Gen-Etik Genetik: Ojeni ya da Insan Neslinin Islahi), (Science and Technics) Bilim ve Teknik, February 1996, No. 339, p. 18.

209 Robert E.D.Clark, Darwin: Before and After, London: Paternoster Press, 1948, p. 115.

210 El más prominente protestante evangelista norteamericano que intenta apoyar con una terminología religiosa al social darwinismo, fue un racista anglosajón llamado Josiah Strong. Al suponer que los norteamericanos eran el pueblo elegido por Dios, y superior a otras razas, utilizó la noción o idea del progreso evolutivo, con lo cual defendía la ideología evolucionista. Ver: Thomas F. Gossett, Race: The History of an Idea in America, Dallas: Southern Methodist University Press, 1963.

211 Malachi Martin, The Keys of This Blood: The Struggle for World Dominion Between Pope John Paul II, Mikhail Gorbachev, and the Capitalist West, New York: Simon & Schuster, 1990, p. 200.

212 Marks and Engels, Letters (Mektuplar), p. 426.

213 Karl Marx, Friedrich Engels, Letters (Mektuplar), Volume II, p.126.

214 Friedrich Engels, Utopic Socialism-Scientific Socialism (itopik Sosyalizm-Bilimsel Sosyalizm), p. 854

215 Gertrude Himmelfarb, Darwin and the Darwinian Revolution, London: Chatto & Windus, 1959, p. 348

216 Este libro está publicado solamente en Internet. Kent Hovind, The False Religion of Evolution.,

http://www.hsv.tis.net/ke4vol/evolve/ndxng.html., p. 79.

217 Malachi Martin, The Keys of This Blood: The Struggle for World Dominion Between Pope John Paul II, Mikhail Gorbachev, and the Capitalist West, New York: Simon & Schuster, 1990, p. 300.

218 Idem

219 Idem, p.315

220 Alaeddin Senel, Irk ve Irkçilik Düsüncesi (Race and the Thought of Racism), Ankara: Science and Art House, 1993 p. 61.

221 Thomas F.Gosset, Race : The History of an Idea in America, Dallas: Southern Methodist University Press, 1963, p. 170.

222 Benjamin Farrington, What Darwin Really Said, London: Sphere Books, 1971, pp. 82.

223 Michael A.Cremo & Richard L. Thompson, The Hidden History of Human Race, 2nd edition, California: Govardhan Hill Publishing, 1994, p. 166.

224 Idem, p. 195.

225 Elbert Bede, What Can Be Done With the Masons of Today?, Şakül Gibi, Vol 12, No 19., p. 7

226 Mimar Sinan

 No. 38, Year 1980, p. 18

227 Is Freemasonry Losing Power?, Nokta, 13 October 1985, No. 40, p. 30

228 Noam Chomsky, Media Control: Immediast Declaration, 1.b. Istanbul:Tüm Zamanlar Yayıncılık, October 1993, p. 32

229 D. Devar, Human:Special Creature, pp. 103-104

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