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Científicos de Al-Andalus

 

 

ABBAS IBN FIRNAS

ABDULLAH IBN AHMAD IBN AL BAYTAR

ABU ABDULLAH IBN IDRIS

ABU ISHAQ AL BITRUSHI (Alpetragius)

ABUL QASIM AL ZAHRAWI (Abulcasis)

AHMAD HARRANI y OMAR HARRANI

AHMAD IBN IYYAS

AHMAD IBN MUHAMMAD ABU YAAFAR AL GAFIQI

AL ZARQALI (Azarquiel)

IBN ‘ABDUR RAHMAN IBN SHUHAYD

IBN AL AFLAH

IBN AL KATTANI

IBN MUAD

MASLAMAH AL MAYRITI

MUHAMMAD IBN ‘ABDUN

MUHAMMAD IBN QASSUM AL GAFIQI

SAID IBN ABD RABBIHI

 


ABBAS IBN FIRNAS

Sabio musulmán andaluz, natural de Ronda (Málaga), que vivió en la segunda mitad del siglo XI. Descubrió el proceso de fabricación del vidrio, el cual puso en práctica en los hornos de Córdoba.

600 años antes de Leonardo de Vinci, Abbas ibn Firnas ensayó una máquina voladora individual. Con un par de alas y un traje cubierto de plumas se lanzó al aire desde la Ruzafa cordobesa; se mantuvo largo rato y aterrizó, al fin, con cierta violencia pero sin daños físicos.

Fue el primero en utilizar en toda la Península Ibérica las tablas astronómicas de Sinhind, de origen indú, que más tarde resultarían básicas en el desarrollo de la ciencia europea. Introdujo también la técnica para tallar el cristal y construyó un reloj anafórico y la primera esfera armilar europea. El reloj anafórico es una complicada máquina que utiliza agua como líquido motor, a la que cierran o abren el paso una serie de válvulas y sirve para dar la hora tanto de día como de noche. Las esferas armilares, por su parte, se utilizaban para realizar cálculos y observaciones astronómicas aproximadas, orientando los círculos del instrumento según el plano de los círculos celestes.

Entre sus contemporáneos, Ibn Firnas fue conocido como astrólogo, alquimista y poeta. Pero, sobre todo, como sabio excéntrico, a causa de ideas como la de construir un planetario en una sala de su propia casa que representaba la bóveda celeste y ambientarlo todo con efectos sonoros y visuales que simulaban los distintos agentes atmosféricos: la tormenta, el rayo y el trueno. En realidad el rondeño, Ibn Firnas, fue el primer científico andaluz destacado. Durante el Emirato, la época de Ibn Firnas, comienza a despertar la ciencia y la tecnología en Al Andalus. Los hechos más significativos son el uso del papel, la utilización de las cifras árabes o numerales y la primera mención conocida de la brújula. Paralelamente se introducen muchas plantas hasta entonces extrañas en el mundo occidental: el azúcar, las espinacas, las berenjenas, las alcachofas, la sandía, el albaricoque, el arroz, el limonero, etcétera.

El gran historiador de la ciencia, Georges Sarton, considera Al Andalus como el más importante centro cultural del mundo en la Edad Media. De la dependencia científica que tenían los cristianos y judíos de los musulmanes da cuenta la siguiente advertencia del alfaquí sevillano Ibn Abdun, que dice en el 493 H (1.100 dC) : «No deben venderse a judíos ni a cristianos libros de ciencia, salvo los que tratan de su ley porque después traducen los libros científicos y se los atribuyen a los suyos y a sus obispos, siendo así que se trata de obras musulmanas».

Abbas Ibn Firnas fue el único que descifró el tratado de métrica árabe de Jalil. Se desconoce la fecha de su nacimiento, aunque se sabe que murió en Córdoba en el 273 H (887 dC).

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ABDULLAH IBN AHMAD IBN AL BAYTAR

Médico y botánico, llamado por Menéndez Pelayo el "Dioscórides español", es más conocido como Ibn al Baytar.

Nació en Málaga en el año 593 H (1.197 dC) y murió en Damasco en 646 H (1.248 dC), aunque según otras fuentes su muerte ocurrió en el año 612 H (1.216 dC).

En el año 616 H (1.219 dC) abandonó su tierra natal, recorrió toda Andalucía y viajó a través del norte de África, Arabia, Siria y Mesopotamia, donde continuó sus investigaciones botánicas –dando a conocer más de 200 nuevas especies–, estudió y enseñó.

Escribió importantes obras, aunque su mérito se basa en su "Gran colección de medicamentos y alimentos simples" –considerada como el mejor trabajo botánico de la Edad Media–, en la que habla de medicamentos y comidas, y del modo de confeccionarlos a partir de animales, plantas y minerales. Ordenó la obra alfabéticamente, describiendo cada medicina y sus diversas nomenclaturas, mencionando a aquellos de sus predecesores, desde Diosórides a los autores árabes, corrigiendo con frecuencia las equivocaciones de etos y señalando sus diferencias de opinión, que trató de minimizar. La obra alcanzó gran popularidad, tanto en Oriente como en Occidente, y fue resumida en capítulos para facilitar su empleo a los médicos.

Entre sus discípulos se halló Ibn Abu Usaybiah, autor de una autorizada historia de los principales médicos.

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ABU ABDULLAH IBN IDRIS

Abu ‘Abdullah Muhammad ibn Muhammad ibn ‘Abdullah ibn Idris, conocido como al Sharif al Idrisi, nació en Ceuta en el año 493 H (1.100 dC) y murió en 566 H (1.171 dC). Geógrafo eminente, estudió en Córdoba y en sus obras ofrece una muy detallada descripción de la ciudad. Viajó por la Península, el norte de Africa, Asia Menor, Egipto y Siria, ofreciéndonos pormenores de cada uno de esos lugares que sólo pueden deberse a la observación directa.

Su fama de extendió hasta la corte de Rogelio II, rey de Sicilia, quién, en su deseo de verse rodeado de sabios y literatos, lo atrajo a su lado protegiéndolo y convirtiéndose en su mecenas. Animado por el monarca se dedicó a la descripción del mundo conocido en su tratado "Recreo de quien desea recorrer el mundo". No obstante, su obra más importante es una geografía descriptiva que se considera la mejor de toda la Edad Media. Además realizó un mapamundi, terminado en 549 H (1.154 dC), de trazado preciso y con incorporación, aún parcial, de coordenadas geográficas.

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ABU ISHAQ AL BITRUSHI (Alpetragius)

Abu Ishaq al Bitrushi, conocido en Occidente como Alpetragius, publicó una teoría nueva concerniente al movimiento de los astros y cuyo libro titulado "Kitab al Hayah" o "Libro de la Forma" fue traducido al latín por Miguel Escoto en 614 H (1.217 dC); al hebreo por Moisés ben Tibbon en 656 H (1.259 dC) y de nuevo al latín por Kalonymous ben David en 935 H (1.529 dC).

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ABUL QASIM AL ZAHRAWI (Abulcasis)

Abul Qasim al Zahrawi, conocido en Occidente como Abulcasis, nació en Córdoba en el año 324 H (936 dC), fue medico de la corte de Al Hakam II y excelente cirujano. Su extraordinario prestigio y fama se basa en su "Kitab al Tasríf ", enciclopedia médica y quirúrgica dividida en dos partes, a su vez subdivididas en quince secciones.

En general, la obra está basada en los conocimientos médicos de sus predecesores, sobre todo Al Razi. Sin embargo, es de gran importancia la sección de cirugía, que contiene numerosas ilustraciones de instrumental quirúrgico y está dividida en tres libros: el primero que trata de la cauterización; el segundo de cirugía, describiendo litotricias, amputaciones, cirugía oftálmica y dental y curación de heridas; y el tercero sobre fracturas. La obra está escrita con lucidez y fue traducida al latín por Gerardo de Cremona, poniéndose de moda en Europa.

Otra obra es el "Liber Servitoris", que describe la preparación de medicamentos a base de plantas, minerales y animales.

Gracias a sus múltiples viajes tuvo conocimiento de las técnicas quirúrgicas tanto orientales, de la India, como las griegas occidentales que integró en su propia experiencia personal para lograr técnicas nuevas: desde los alucinógenos hasta la invención y empleo de nuevos instrumentos quirúrgicos, tipos de sutura, descripción de enfermedades raras, etc.

Abul Qasim al Zahrawi murió en Córdoba el año 403 H (1.013 dC).

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AHMAD HARRANI y OMAR HARRANI

Los hermanos Harrani –Ahmad y Omar– , emigraron a Oriente y estudiaron las obras de Galeno con Thabit ibn Sinan y Thabit ibn Qurrah en Bagdad, y, a su vuelta a Al Andalus en 352 H (963 dC). se convirtieron en los médicos preferidos de Al Hakam II, que los alojó en las dependencias gubernamentales de Madinat az Zahra. Además, el califa concedió su amistad a Ahmad y se lo llevó a vivir a palacio, haciéndole responsable de un dispensario donde se distribuía comida a las pobres y a los enfermos.

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AHMAD IBN IYYAS

Ahmad ibn Iyyas, que vivió durante el reinado del emir Muhammad I (237 H / 852 dC – 272 H / 886 dC), se dice que fue el primer andaluz que alcanzó la fama en medicina. Probablemente sirvió en la corte de Muhammad I, al mismo tiempo que el médico Al Harrani, originario de Harrán, Mesopotamia, el cual comenzó vendiendo un brebaje para el dolor de estómago que dio buen resultado y le hizo famoso. También extrajo un medicamento de las plantas de capuchinas (hurf), que vendió con otro nombre (Al thuffa).

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AHMAD IBN MUHAMMAD ABU YAAFAR AL GAFIQI

Fue el historiador de la medicina sirio Ibn Abi Usaybia quién le dedicó una especial atención en su obra. Su figura se presenta como continuadora de la tradición más pura de investigadores sobre medicamentos simples. La Farmacología , que, partiendo desde Dioscórides y Galeno y a través de Hunayn ibn Ishaq y su equipo de traductores, llega a Al Andalus de la mano del judío Hasday ibn Shaprut, Ibn Yulyul, Ibn Samyun, Ibn Buklarish y otros, encuentra su culminación en la obra de Abu Yaafar al Gafiqi. Es es, al decir de Meyerhof, "le plus grand savant en pharmacologie et botanique parmi les médecins du moyen age islamique".

Su "Kitab al adwiya al mufrada" o Libro de medicamentos simples es un trabajo enciclopédico de recopilación y complemento sólo posible gracias al trabajo desarrollado en el campo de la Farmacología por los autores que le precedieron, tanto en Oriente como en Occidente y tanto musulmanes como grecolatinos. Hasta ahora no ha sido editado ni traducido, pero de él se encuentran distintas copias manuscritas en Estambul, El Cairo, Rabat, Canadá y Oxford, por lo que podría ser fácilmente reconstruido. Sabemos, a través de distintas lecturas de la obra, que en ella Abu Yaafar, se declara como uno de esos médicos que estima esencial el conocimiento directo de los animales, plantas y minerales que constituyen los medicamentos simples.

Sabemos, a juzgar por sus apreciaciones, que además de su labor de estudioso fue un médico experimentado en la práctica diaria con enfermos. Es característica sobresaliente de su libro la calidad y cantidad de información terapéutica y farmacológica que aporta y su honestidad es bien visible al citar escrupulosamente en todo momento sus fuentes de información. al Gafiqi cita a Dioscórides, Galeno. Pablo de Egina, Masaryawayh y Bajisthu -uno de los médicos de Harun ar Rashid-, Hunayn ibn Ishaq, al Kindi, Abu Hanífa ad Dinawarí, Ar Razi, Ibn al Yazzar, Ibn Yulyul, Ibn Samyun, Ibn Wafid y otros muchos.

En cuanto a la metodología, al Gafiqi, sigue básicamente el procedimiento de Dioscórides y Galeno. En el manuscrito depositado en la Biblioteca Bodleniana de Oxford, donde se recoge su "Libro de Medicamentos simples" aparecen dos obras más atribuidas a él : "Libro de las fiebres y de los tumores" y "Libro del rechazo de todos los daños que afectan al cuerpo". La influencia de su obra fue enorme y como ejemplo baste señalar que Ibn al Baytar, farmacólogo eminente de finales del siglo XII copia literalmente en su "Gran colección de alimentos y medicamentos simples" extensos pasajes de su obra.

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AL ZARQALI (Azarquiel)

Al Zarqali, o Azarquiel nació en Toledo en el año 420 H (1.029 dC) Fue un destacado astrónomo y matemático que, a raíz de la conquista de la ciudad por Alfonso VI en 477 H (1.085 dC), se trasladó a Córdoba, donde murió en el año 493 H (1.100 dC). Construyó excelentes instrumentos astronómicos, y otros aparatos de precisión, y fue muy admirado por su amplio conocimiento de esta ciencia. Said de Toledo, que escribió una obra de astronomía, le describe como el mejor conocedor de los movimientos de los astros, la observación astronómica, preparación de tablas y construcción de instrumentos.

Hizo un reloj de agua capaz de determinar la hora del día y de la noche, y los días de los meses lunares: el reloj anafórico, lo cual le dio un gran prestigio y acrecentamiento de su fama. Con referencia a dicho reloj existe una descripción realizada por Al Zuhri y Al Maqqari, exponiendo los siguientes detalles: «Lo que hay de sorprendente en Toledo, tanto que no creemos que haya en todo el mundo habitado ciudad alguna que se le iguale en esto, son dos recipientes de agua que fabricó Al Zarqali. Cuentan que oyó hablar de cierto aparato que hay en la ciudad india de Arín y se propuso construir un artificio parecido por el que supiera la gente qué hora del día o de la noche era y pudiera conocer la edad de la Luna. Para ello construyó grandes estanques en una casa, en las afueras de Toledo, a orillas del Tajo, haciendo que se llenaran de agua o se vaciaran según el crecimiento y menguante de la Luna».

Y continúan diciendo: «Según nos han informado personas que vieron estas clepsidras funcionaban así: en cuanto aparecía el novilunio, el agua empezaba a afluir a los estanques por tuberías invisibles de tal modo que al anochecer el día siguiente había la mitad de un séptimo justo de agua. De este modo iba aumentando el agua en los estanques, así de día como de noche, hasta que al fin de una semana estaban llenos hasta la mitad y la semana siguiente se veían rebosar llenos del todo. Luego, a partir de la decimoquinta noche del mes, la Luna empezaba a decrecer el agua del estanque a razón de la mitad de un séptimo cada día, y el día vigésimo noveno del mes quedaban vacíos del todo los estanques. Si durante este ciclo de aumento y disminución del agua alguien extraía parte de ella, aumentaba el flujo de las tuberías de abastecimiento de tal modo que no se alteraba el ritmo del ciclo. Lo mismo ocurría si alguien aumentase el caudal de los estanques, pues lo que sobraba salía inmediatamente».

Su nombre se asocia, asimismo, a las tablas toledanas, que se basaban en las enseñanzas del Sindhind y en las obras de sus predecesores, principalmente de Al Juwarizmi, aunque también añadió sus propias observaciones y estudios. Su legado de astronomía fue enorme, como atestiguan sus numerosas obras, entre las que se halla el "Libro de las Tablas" (Yadwal), en forma de almanaque, que contenía diversas tablas: algunas determinando qué día marca el comienzo de cada mes lunar copto, romano o persa; otras describiendo la posición del Sol, la Luna y otros astros, y otras prediciendo los eclipses de Luna y de Sol.

Otra de sus obras fue "Suma referente al Movimiento del Sol", que recoge el fruto de 25 años de observaciones para demostrar y medir el movimiento del apogeo solar respecto a las estrellas, modo de determinar la posición del Sol basándose en las tablas, la posición de los planetas, longitud y latitud, y los eclipses de Luna y Sol.

También mejoró un tipo de astrolabio llamado Al Safíhah, sobre el cual escribió un tratado que fue traducido al romance por orden de Alfonso X el Sabio. Sus "Tablas Astronómicas Toledanas", elaboradas hacia el año 740 H (1.340 dC), fueron la base de la primera redacción de las "Tablas Alfonsíes", de Alfonso X el Sabio, y se tradujeron al latín por Gerardo de Cremona (*).

(*) Acerca de tales materias y estudios de Astronomía, enumera el autor Anwar G. Chejne, en su obra "Historia de España Musulmana" las siguientes puntualizaciones: "Carra de Vaux, en Arnold y Guillaume, "Legacy of Islam", pág. 394: Los árabes construyeron numerosos observatorios astronómicos e instrumentos astronómicos tanto en Oriente como en España. A. Sayli, "The Observatory in Islam and Its Place in the General History of the Observatory", Ankara, 1960; H Michel, "Traité de l’Astrolabe", París, 1947. L.A.Mayer, "Islamic Astrolabists and their Works", Génova, 1956; J.M. Millás Vallicrosa, "Los primeros tratados de astrolabio en la España árabe".

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IBN ‘ABDUR RAHMAN IBN SHUHAYD

Ibn ‘Abdur Rahman ibn Shuhayd alcanzó la fama en medicina, y por su modo de curar las enfermedades. Conocedor de los libros de Galeno, Aristóteles y otros filósofos, fue experto en las disciplinas (ulum) de los remedios sencillos, los cuales comprendió mejor que nadie en su época, y sobre los que escribió un "libro importante", que no tuvo rival y que incluyó las obras de Dioscórides y Galeno acerca de este tema, dando el nombre y propiedades de cada medicina, sus posibilidades y limitaciones.

Afirmó que no eran necesarias las medicinas si bastaba con la alimentación, pero, si fuesen necesarias, deberían emplearse remedios simples, ya que los medicamentos compuestos sería conveniente reservarlos para casos extremos, y se administrarían en pequeñas dosis.

Su fama pareció igualar a la de Abul Qasim al Zahrawi (Abulcasis).

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IBN AL AFLAH

Yabir ibn al Aflah nació en Sevilla, y fue muy importante matemático y transmisor de toda la ciencia matemática precedente. Contribuyó, asímismo, a la Astronomía con la obra titulada "Kitab Al Hayah", que fue traducida al latín.

Murió hacia el año 545 H (1.150 dC).  

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IBN AL KATTANI

Ibn al Kattani, prominente científico que sirvió a los Amiries de Córdoba y después se trasladó a Zaragoza, fue profesor de ciencias y tuvo una gran cantidad de alumnos, entre los que estuvo Ibn Hazm. Se le atribuyen muchas obras de medicina.

Murió en el año 420 H (1.029 dC.).

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IBN MUAD

Ibn Muad, fue el más importante de los científicos puros de Al Andalus, y ejerció como cadi de Jaén. Cuando las tablas astronómicas y la aritmética eran usadas en su forma más simple para establecer horóscopos y otras menudencias, él es el autor del primer "Tratado de Trigonometría Esférica" conocido en la época, en el cual se encuentran por primera vez teoremas como los del seno, coseno, etc.

Debió morir hacia 471 H (1.079 dC).

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MASLAMAH AL MAYRITI

Maslamah ben Ahmad al Mayriti nació en Madrid, y fue el principal expositor de las ciencias naturales en Al Andalus. Fue llamado justamente "El Euclides de España", y destacó en las matemáticas , la astronomía y ciencias afines, pudiendo comparársele favorablemente con los eruditos orientales. Ibn Jaldun, en su obra "Al Muqaddimah", vol. 3, pág. 116, y Said en su "Tabaqat", pág. 92, dicen de él lo que sigue: "Los practicantes más famosos de estas ciencias fueron Yabir ibn Hayyan en Oriente, y el andalusí Maslamah ben Ahmad al Mayriti y sus discípulos [...] Él fue el principal matemático de su época en Al Andalus y con más conocimientos de astronomía que nadie antes de él".

Escribió gran cantidad de obras sobre matemáticas y astronomía, matemáticas mercantiles, un comentario a la obra del matemático oriental Al Juwarizmi, el astrolabio, y otros temas. Asimiló perfectamente el "Almagesto" de Tolomeo, y su libro sobre las tablas astronómicas, según Ibn Hazm, no tiene rival. No sólo tomó en consideración la obra de al Juwarizmi sobre este tema, sino que la corrigió, enmendó y amplió. Entre sus cambios se hallan la adición de nuevas tablas y la conversión del calendario persa a las fechas árabes empleando la Hégira como punto de partida para el cálculo. Llevó también a cabo la adaptación de las tablas astronómicas más importantes en su momento, las del persa Al Juwarizmi, al meridiano de Córdoba. Popularmente fue conocido por sus predicciones astrológicas. De hecho, se convirtió en el consejero astrológico de Al Mansur (Almanzor), al que señalaba la disposición de los astros, a favor o en contra, antes de empezar una campaña.

Sus obras tuvieron una gran influencia sobre la Europa cristiana en sus traducciones latinas posteriores.

Además de ser un importante matemático y astrónomo, se le atribuye el haber resumido una gran cantidad de libros sobre magia, brujería y alquimia, el principal de los cuales es su "Rutbat al hakim", acerca de la alquimia, y que se puede comparar con los "Setenta Tratados" de Shabir Ibn Hayyan sobre esta materia. Su "Kitab al gayah", mencionado con frecuencia por Ibn Jaldun, trata de brujería y talismánica. Se dice que consideró la alquimia y la brujería como resultado de la filosofía y la ciencia y que arguyó que los que no las conociesen no alcanzarían los frutos de la erudición y la filosofía

Al Mayriti dejó una serie de discípulos que se interesaron por las matemáticas, la astronomía y temas relacionados con ellas. Entre sus sucesores están Abu Bakr ibn Bashrun (siglo XI), que escribió un tratado de alquimia, Abu Muslim ibn Jaldun (m. 1.057 dC), Ibn al Samh (m. 1.035 dC), Ibn al Saffar, al Kirmani (m. En 1.066 dC) y ‘Ali ibn Sulayman al Zahrawi (m. 1.036 dC).

Murió en Córdoba en el año 398 H (1.008 de dC).

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MUHAMMAD IBN ‘ABDUN

Muhammad ibn ‘Abdun también marchó al Este en 347 H (959 dC), visitando Basrah y Egipto, donde administró un hospital (bimaristan), y se hizo experto en medicina. A su regreso a Al Andalus en 360 H (971 dC). sirvió a Al Hakam II y escribió una obra modelo sobre fracturas.

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MUHAMMAD IBN QASSUM AL GAFIQI

La contribución de la Gafiq andalusí, actual Belalcázar (Valle de los Pedroches en la provincia de Córdoba), a la medicina occidental se hízo pública con la traducción parcial francesa que Meyerhof hízo de la "Guía de Oculística" de Muhammad ibn Qassum al Gafiqi, médico y oftalmólogo andaluz oriundo de Gáfiq, que vivió durante el siglo XII y del que las fuentes árabes han conservado pocos datos biográficos. Mucho se ha hablado de él, e incluso la ciudad de Córdoba le dedicó en su día un monumento en una popular plaza de dicha ciudad.

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SAID IBN ABD RABBIHI

Said ibn Abd Rabbihi, sobrino del literato Ibn Abd Rabbihi, fue un médico poeta que compuso un poema en rachaz sobre medicina, y al que se atribuye la invención de un remedio especial para las fiebres. Murió en el año 339 H (951 dC)

Biografia del Foro Aben Humeya

 

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